No me arrepiento

Frío, mucho frío. Dolor, mucho dolor. Mi espalda duele, escucho voces alrededor.

¿Ya terminó el castigo?

Hermano, lo siento. Mi consciencia se está desvaneciendo.

Las voces hablan, me dicen frío, sin emociones, me describen de esa manera, como si fuera un paisaje de invierno cubierto de nieve donde solo lo atraviesan los vientos helados. Tal vez tengan razón, quién sabe, en estos momentos no me importa.

Recuerdo que nadie se atrevía a acercarse a mi, mucho menos como lo hiciste Wei Ying, hablando sin importar su estatus o su nombre, nadie podía verme como persona, solo veían a alguien para admirar de lejos. Por momentos lograste a verme, pero.. otros pareciera que no. Puede que sea mi culpa después de todo, he creado demasiados malentendidos entre nosotros a causa de mi cobardía. Me paso tanto tiempo pensando en lo que pude haber hecho, que mi alma se llena de arrepentimientos. Si tan solo hubiese mirado más allá de las palabras, si hubiese mirado tus ojos, tu alma; tal vez esta culpa no sería tan pesada. Si tan solo hubiese transmitido mejor mis sentimientos en palabras nada de esto hubiese pasado. Si tan solo te hubiese protegido como quería. Ese es mi mayor arrepentimiento.

Ahora, estoy solo en mi propia habitación, herido, sin fuerzas para continuar. Algunas veces pienso en seguirte, pero si lo hago A-Yuan se quedaría solo en este mundo sin conocer la verdad de quién es, ni quién eras para él.

Hay días buenos donde A-Yuan puede visitarme para enseñarle a tocar el guqin, una manera donde puedo alejarme de la tormenta en mi mente que me consume día tras día. Esperando que en la noche las pesadillas no me vuelvan.

A medida que corre el tiempo, mis pensamientos se van volviendo más claros, empiezo a tener control de mi mismo otra vez. Solo hay algo me gustaría decirte… no importa cuanto tiempo pase, no importa cuanto te tome volver a este mundo, Wei Ying.

Te estaré esperando, si hay una cosa de la que no me arrepiento es...

Amarte.