¿Qué hubiera hecho con Bleach?

Bleach es una franquicia que en su momento fue muy relevante, sin embargo, debido a malos arcos y demasiado relleno llevó a la cancelación del manga y del anime, aquí está lo que yo habría hecho con Bleach después de la Saga de la Sociedad de almas.

Capítulo 1 "Regresar a la normalidad"

Tan sólo unos días después del escape de Aizen hacia Hueco mundo y tras la despedida entre Ichigo y Rukia los denominados Ryoka regresan hacia el mundo de los vivos, más concretamente a la ciudad de Karakura para retomar las actividades normales, asistir a la escuela pasando al segundo de preparatoria, retomar la vida como adolescentes y seguir adelante con sus vidas con el pecho lleno de grandes sentimientos como un viaje dentro de sí mismos, nuevos lazos con gente de la sociedad de almas como el clan Kiba y el Gotei 13, no obstante el mayor de ellos es saber que su querida amiga Rukia estaba a salvo, en un estado de tranquilidad con sus superiores y consigo misma después de haber afrontado los fantasmas de su pasado con el teniente Kaien y su familia. Sin embargo no todo es color de rosa para el grupo.

El viaje de regreso se realizó a través de un Senkaimon, una puerta que conecta a la sociedad de almas y el mundo humano. Después de varios días ausente la familia de Ichigo lo recibió con la usual ternura de sus hermanas y las predecibles patadas de su padre. Algo había cambiado en los ojos de Ichigo y no pasó desapercibido por la intuición de Karin. Una mirada de la infante bastó para advertir el vacío sentir del joven de cabello naranja, sin embargo, en una clara demostración de madurez lo dejó pasar, más adelante le increparía la situación, ahora era momento de apreciar el tiempo con él, varías semanas habían transcurrido desde su ausencia.

-¡Yo! ¿Cómo han estado familia?- preguntó Ichigo esbozando una sonrisa, la alegría de ver a su familia era genuina.

-Todo bien hijo, estas semanas de vago espero te hayan hecho reflexionar sobre lo que es importante- Algo parecía raro en la forma de hablar de Isshin, como si hubiera un mensaje oculto en las palabras.

-Claro… Iré a dormir un poco y a desempacar- volteando y hablando por la espalda señaló Ichigo quien notó una segunda intención de su padre, por un momento sospechó ¿Acaso el viejo denotaba un parecido a Ganju Shiba?

-Hermano, iré por ti cuando esté lista la cena- Comentó Yuzu hacia un Ichigo decidido a ir a su cuarto.

-Entendido, gracias Yuzu- Confirmó el muchacho mientras acariciaba brevemente la cabeza de Karin, ella entendió el gesto y sonrió.

Una vez en su cuarto Ichigo se tiró a la cama, Kon le recibió alegre y a la vez retador, pero a ichigo poco le importó. Una obscuridad hacía temblar su psique, pues dentro de todo lo seguro que podía sentirse Ichigo en su casa, él sabía que dentro de sí, en un lugar no tan recóndito de su alma se encontraba algo siniestro que podría adueñarse de su consciencia y regir sobre su accionar, que si bien lo había salvado en su batalla contra el capitán Kuchiki no lo había hecho por el bienestar del shinigami, sino para tomar completa posesión de su cuerpo, con su energía espiritual tan caótica no se sabe en qué podría haber acabado dicho aquelarre, fue debido a la convicción de salvar a Rukia que se pudo librar de dicha situación y retomar el control antes de realizar el ataque con el que Byakuya cedió, no obstante tras dicho suceso el dolor en su cuerpo se hizo notorio, un dolor tan extremo que su cuerpo no respondió. Ichigo jamás olvidaría el frío en su alma que caló hasta la medula, él se vio caer en un abismo profundo que nubló su vista, no había luz o calor que pudieran activar su corazón, mitigó por completo su audición al punto de no escuchar su propio latido, la única sensación que tenía era el frío intenso, todo había terminado hasta que vio un rayo de luna, una luz plateada que reemplaza el cruel sentimiento del abismo por frescura en su piel y una sensación electrizante recorrió su espina tras ver unos ojos violeta-grisáceos, únicos, firmes pero amables, que le indicaban lo que debía hacer.

La horrible experiencia le generaba un sentimiento que no le permitía estar tranquilo, pero no podía permitir que su familia le viera tan mal.

"Tan solo debo dejar esto atrás, después veré qué me puede decir Urahara sobre esto" pensó Ichigo para su interior hasta ser interrumpido por una voz mortalmente familiar.

-¿Crees que será tan fácil niño?... No hay forma en qué me evites, yo soy la sombra de tu alma que acecha tu cordura y poco a poco le sacaré provecho a esta alta cantidad de energía espiritual, en ese momento tu alma desaparecerá, y quién sabe… puede que masacre a aquellos que te rodean, tal vez a las niñas que te reciben en casa, a tu amigo el Quincy, el mexicano o la bustona, tal vez cause destrucción en el lugar donde peleamos o eclipse a la blanca luna… - Una distorsionada y tétrica voz dentro de Ichigo amenazó, un sentimiento de terror paralizó sus brazos y engarrotó su columna, el miedo hizo hormiguear su cabeza la cual sintió calentar sin embargo de su frente un sudor frío resbalaba desde su frente hasta su mejilla mientras sentía una carga en su espalda que le hacía difícil mantenerse en pie, colocó su mano en su escritorio para intentar mantener el equilibrio, la ansiedad lo asfixiaba.

-Hermano, es hora de comer, baja con nosotros- La dulce voz de su hermana lo regresó a su realidad, la mirada que Ichigo tenía no podría disimularla durante toda esa noche, tal vez durante varios días.

Por otro lado Uryuu caminaba a casa, tratando de reflexionar, él no entendía su propio comportamiento, en la invasión a la sociedad de almas había perdido sus poderes Quincy por una pelea con el capitán Kurotsuchi, ¿Fue un triunfo? No del todo ¿Dicho capitán murió? Ni cerca, poco y nada ayudó posteriormente, entonces ¿A qué fue? El pensamiento de haber sido humillado por una sociedad repleta de shinigamis, el peor enemigo de un Quincy, hasta el punto de perder sus poderes, aquello que le daban su identidad y su capacidad para protegerse de aquellos monstruos llamados Hollows, ahora estaba indefenso, cabizbajo llegó a casa, ¿por qué? ¿por qué había ido? ¿qué fue lo que lo orillo a trabajar junto a gente que por definición eran sus enemigos y junto a Kurosaki quién era alguien que no soportaba? Siempre volvía la misma imagen de un príncipe y una princesa. Una sombra caminaba tras de él, imponente presencia, con una energía espiritual sumamente alta pero sin la marca de un hollow o un shinigami, tampoco era la energía mezclada de humano y hollow como las de Chad e Inoue, era simplemente humana, al voltear vio a un hombre alto, de aspecto obscuro, de larga cabellera y prominente bigote, que al caminar a su lado susurró:

-Pronto estarás listo joven príncipe- en una voz grave y muy profunda.

Uryuu incrédulo parpadeo y la figura desapareció. No sabía qué pensar, significaba algo lo que había dicho el extraño o simplemente eran locuras, pero por qué era tan fuerte, qué escondía. Continuó caminando hacia su casa con muchas dudas en su corazón.

Chad se encontraba en su casa reflexionando sobre su experiencia en el mundo espiritual, pues pensó que a pesar de toda la resistencia que tuviese en un mundo humano, del otro lado él realmente no es tan fuerte, Ichigo está más inclinado hacia el mundo espiritual, ¿cómo podría pelear por él?, ¿será que hasta aquí es su límite?.
-Debo entrenar- Se propuso en voz alta.

Tanto Ichigo, como Chad y Uryuu sintieron las presencias de hollows, pero eran energías espirituales sumamente altas, pesadas, escalofriantes. Es momento de actuar.