Capítulo I -
La mañana tiene su inicio, algo fría como la nieve que cae afuera de la casa, Tomoyo se mira en su pijamas verde-claro de botones en la camisa en la parte de la frente, ella se sienta y pone sus pies en las pantuflas rosadas.
Tomoyo se pone de pie y camina a la dirección de su closet, abriendolo y tomando en primer lugar el sostén blanco lleno de rendillas cerca del encaje, que se mira casi transparente, las alzas son delgadas y el regulador tiene el formato de una mariposa.
Ella toma su camisa social blanca y pone junto al sostén arriba de la sabana blanca de su cama.
Tomoyo entonces toma en manos el abrigo negro, que tiene una abertura cuadrada cerca de lo conjunto de botones dorados y el puño en blanco con una pequeña faja en rojo.
Para entonces ella toma en sus manos la falda blanca que finaliza el uniforme y la pone en su cama.
Tomoyo empieza sacando la camisa del pijamas y luego se pone su sostén, enseguida la camisa blanca, cerrándola muy rápido, luego se pone el abrigo negro y también lo cierra por los botones.
Ella saca las pantalones del pijamas y luego pone su falda blanca, cerrándola atrás.
Luego ella abre su cajón y se toma sus calcetines blancos más gruesos y los pone, enseguida calza sus zapatos negros y luego toma la corbata blanca y la pone arriba de su camisa, arreglando la parte del cuello.
Tomoyo toma unos guantes rojos y los pone en su cama, pasando a peinar a su pelo con el cepillo.
Ella hace una larga trenza y la prende con un lazo, luego se toma su gorra y la pone, arreglando con cuidado, pone los guantes en sus manos y se mira en el espejo.
Sonomi despierta al lado de un hombre alto, bien musculoso, pelo castaño-claro y por lo que ella mira se encuentra sin la camisa y ella no se atreve a mirar si él tiene lo restante de su ropa en el lugar.
Ella nunca había tomado tanto en su vida a punto de despertarse con un completo extraño y más, al parecer en su departamento.
Sonomi se pone de pie y repone a su ropa en el lugar, saliendo sin hacer ruidos, poniendo sus tacones en la sala del departamento.
La mujer sale y se mira desarreglada en el espejo del ascensor y trata de ponerse un poco mejor.
Sonomi sale con su coche a la dirección de su casa, llegando justo cuando baja Tomoyo por las escaleras, mirando a su hija un poco.
Ella pasa y sube por las escaleras, sin hacer comentarios y se toma un baño rápido, cambia su ropa por unas pantalones negras, camisa blanca y se pone un sobretodo negro con unos guantes blancos.
Sonomi se pone en los pies las botas negras con tacones cortos y luego pone su gorra negra, que combina con unos pendientes delgados de oro.
Tomoyo se toma con tranquilidad su café, cuando su madre baja y se une con ella, en silêncio.
Las dos finalizan al mismo tiempo su desayuno y salen, cada una a su destino final, que en el caso de Tomoyo principia en dejar una caja con Kinomoto antes de su clase.
Sonomi llega a la empresa y se mira con un ramo de rosas rojas dejados en el interior de la presidencia, con una tarjeta.
Ella toma la tarjeta y la abre.
— Te invito a cenar hoy. — Dice ella, sola en su oficina.
— Con amor, Julián. — Ella dice y pasa a sonreir.
Sonomi toma a su celular y responde a la invitación de Julián.
Pues, que la cena sea en mi casa.
Tomoyo llega con su coche en la casa de Sakura y baja con la caja con cuidado, subiendo las dos con ella y dejando en el suelo del cuarto de Sakura.
— Vamonos.— Sakura dice, mirando el horario.
— Claro. — Tomoyo responde y agrega.— Hola y bye,bye Kero.
— Hola y hasta luego, Tomoyo. — Contesta Kero.
Sakura cierra la puerta y las dos salen corriendo por la escalera, saliendo rápido de la casa y pasando al interior del coche.
—¿Tenias combinado de verte con Li-kun?— Tomoyo pregunta a Sakura.
— Pues, no. — Contesta la castaña mirando a su teléfono.
Ellas llegan y bajan juntas del coche, con Sakura teniendo una sorpresa nada agradable.
— No.— Shaoran contesta enojado.
—¿ Pero porque no quieres irte conmigo al baile?— Pregunta Samiki.
Samiki tiene un largo pelo rubio, ojos verdes y una voz muy dulce, con su hermoso cuerpo delgado, pechos mayores que la mayoría de las chicas de la escuela y sus nalgas siguen el mismo estilo, toda trabajada en los ejercicios físicos, que la ayudan a ser una de las líderes de la equipo de torcida.
Su uniforme escolar hasta parece mucho menor de lo que debería, porque ella lo compró un número abajo para darse destaque a su cuerpo, con su largo pelo suelto.
— Porque no sé bailar. — Shaoran dice, aún enojado.
— Yo puedo enseñarte.— Dice ella y segura en el brazo derecho de Shaoran.
— No, gracias.— Dice él.
Samiki cruza sus brazos, enfadada y lo mira.
— Quisiera enseñarte. — Dice ella.
— No necesito que me enseñes nada, Samiki. — Shaoran dice, mirándola bien fondo en los ojos.
— Lo que yo más quisiera enseñarte es eso.— Samiki dice.
Samiki pone a sus brazos atrás del cuello de Shaoran acercándose con sus ojos cerrados y tomando los labios de Li.
Este se mantiene con su postura recta, sin tocarla y ni cerrar sus ojos.
—¿ Ya terminaste? — Shaoran pregunta.
Samiki suelta el cuello de Shaoran y pone sus brazos atrás, entrelazando sus dedos, mirándolo como niño que hace cosa mala.
Sakura pasa corriendo al interior de la escuela y Tomoyo solo tiene el tiempo de mirarla de lejos.
— No.— Shaoran dice a Tomoyo.
Tomoyo toma a su teléfono y se pone a grabar muy discreta a Shaoran para poder mostrarse a Sakura.
Li asume su posición recta, respira muy hondo y se pone a hablar alto.
— Lo siento mucho por ti, Samiki. — Shaoran hace una larga pausa en medio de su discurso.
— Siento porque tu beso no me provoca nada más que lástima y rabia.— Dice muy enojado.
— Quisiera no mirarte más y que te des cuenta de que no me interesas ni como amiga.— Li dice a ella.
— ¿Y vas trás de ella?— Samiki dice llorando.
— Ella es el amor de mi vida. — Shaoran dice.
La mayoría del colegio sigue mirando con incredulidad y los ruidos siguen cerca de ellos, mientras Shaoran pasa corriendo al interior de la escuela.
Tomoyo finaliza la grabación y la repasa a sus grupos de la escuela.
Tomoyo P.O.V.
Ya no me gustabas, Samiki. Ahora sólo quiero verte por los suelos.
Tomoyo pasa por Samiki con una hermosa sonrisa en su rostro, caminando a la entrada de la escuela.
Ella sigue a su celular y repasa el video a Rika que lo mira un poco y luego apaga su celular.
— Que bien actuaste, Samiki .— Dice Yamazaki.
— Que te vayas al diablo, Takashi.— Dice ella.
— ¿Sabes que? Mejor te dejo sola. — Dice Yamazaki, pasando atrás de Chiharu.
Shaoran se encuentra con Sakura que está llorando sentada cerca de un árbol.
— Sakura. — Shaoran dice.
— Li. — Contesta ella y sigue.— ¿Deberías estar con Samiki, no?
— A que estaría con Samiki si quiero estar de tu lado. — Shaoran dice.
—¿ Tras todo lo que ella hizo?— Sakura le pregunta.
— No me importa lo que ella hizo, no quiero estar con ella.— Li vuelve a decir.
— Pero… — Sakura empieza y se voltea a Shaoran.
Shaoran camina y se acerca a ella, tomando a sus manos, mirándola mientras sonríe.
— La unica que quiero besar eres tu, Sakura. — Shaoran dice y se acerca más un poco a ella. — En el momento que sea indicado.
Ellos escuchan el sonar de la entrada y van cada uno a su clase.
— Grande Li. — Dice Yamazaki.
— Si me vienes con lo que pasó afuera. — Shaoran dice.
— ¿Y como besa Samiki?— Yamazaki le pregunta.
— Ni atención di a eso.— Shaoran dice.
— Revisa a tu teléfono entonces. — Pide Yamazaki.
—¿ Mei? — Dice Li, mirando la primer mensaje.
— Dios mio, caja alta. — Dice Li abriendo la mensaje.
¿QUE MIERDA HICISTE TRAICIONANDO A SAKURA?
Meiling sigue en línea esperandose la respuesta de Shaoran.
Las cosas no fueran así, Mei.
Meiling lo mira y trata de contestar otra vez.
Si la lastimas te las veras conmigo y explicate.
Ahora estoy en clase.
Espero tu respuesta después de tu clase.
Shaoran apaga su teléfono y se sienta en la silla, poniendo a su brazo izquierdo recto y apoyando a su cabeza en su mano.
— ¿Preocupado? — Pregunta Samiki poniendo su mano en las espaldas de Shaoran.
—¡Ni me vengas! — Shaoran dice muy enojado.
— Li, baja la voz. — Pide el profesor.
— Perdona. — Shaoran dice.
— Y que te vayas a su lugar, Samiki.— Dice el maestro.
— Vamonos a recibir un nuevo alumno. — Dice el maestro.
Shaoran P.O.V.
A empeorar mi día sólo si fuera él.
La puerta se abre y pasa caminando muy tranquilo un joven alto, de piel muy blanca, pelo oscuro, gafas y ojos azules-petroleo.
Él mira a Shaoran con una sonrisa muy tranquila en su rostro.
Shaoran P.O.V.
No me falta nada más.
— Su nombre es Hiragiisawa Eriol, viene de Inglatierra.— Dice el maestro.
— Mucho gusto. — Dice Eriol curvandose delante de la clase.
— Siéntate detrás de Samiki y al lado de Li. — Dice el maestro.
Shaoran P.O.V.
Tanta parte y Eriol cerca de mí.¿ Que te hice, Dios?
— Ten cuidado con Samiki, Eriol.— Dice Yamazaki.
— Tendré en cuenta.— Eriol dice, pasando al interior de la sala en medio de las sillas.
Chiharu sigue a Eriol con su teléfono y se toma una fotografía justo cuando Eriol pasa en la mesa de Samiki y ella segura a la mano de él, haciéndolo parar un poco con su habitual sonrisa.
Chiharu P.O.V.
Tomoyo tiene que saberlo.
Ella envía la fotografía a Tomoyo que siente su teléfono vibrar en medio de la actividad de matemáticas.
Tomoyo abre la conversación y mira la fotografía.
—¡La voy a matar!— Tomoyo dice alto.
La maestra y todos los demás se voltean a mirar a Tomoyo que toma su lápiz y se pone a resolver muy nerviosa a las ecuaciones.
— ¿Que fue eso, Daydoshi?— Pregunta exaltada la maestra.
Continua...
