Hinata POV

Después de nuestro primer beso ante la luna y estrellas de testigos, descendemos en transe lentamente hacia el bosque donde nos esperan nuestros amigos. Naruto no aparta su mirada de mi rostro. Nunca me había sentido tan plena y feliz como en este momento. Seguía sintiéndome avergonzada, pero esperé toda mi vida esto. Que Naruto me mirara y correspondiera mi amor.

Su mano no suelta la mía y sus ojos brillan haciéndome sentir segura y poderosa.

-Hinata. – susurra en el momento en que me levanta en brazos para luego tocar suelo. – Perdóname por tardar tanto en darme cuenta. Sabes lo despistado que soy. Y... - me baja con delicadeza y toma mi mano izquierda mientras que con la otra se rasca la nuca algo nervioso. Sonrío ante su expresión divertida. – bueno, digamos que no sé mucho sobre relaciones amorosas, Iruka Sensei es soltero y Ero Sennin además de enseñarme a apreciar la belleza de las mujeres, no me explicó más.

-Naruto, no te preocupes, yo tampoco sé demasiado. Siempre estuve enamorada de ti y pensaba que me conformaba con ser tu amiga y estar a tu lado, pero luego de la guerra, empezaste a tener muchas admiradoras y me dieron un poco de celos. Sakura me animaba a que te declarara mi amor, pero soy muy torpe con mis palabras, entonces decidí tejerte una bufanda. He cambiado mucho desde que era niña, ya no soy tan tímida y he pensado tanto las palabras que quería decirte, pero no quería ser rechazada y que luego nuestra amistad se tornara incómoda. – sonrío al darme cuenta que he hablado de corrido sin tartamudear. Parece un sueño. Pero es él, es el efecto que Naruto provoca. Me da confianza. – Esta misión, gracias, gracias por ayudarme a rescatar a mi hermana, por salvarme y salvar a todos nuevamente. Y... gracias por mi primer beso. – Naruto ríe y yo siento mi rostro arder.

-Lo hicimos juntos. Y yo debería darte las gracias, por quererme cuando nadie más lo hacía. - toma mi rostro en sus manos y yo observo el celeste ennegrecido de sus ojos que se ven emocionados. - Te prometo Hinata que no dejaré de observarte. Me aprenderé cada expresión de tu rostro, y la memorizaré para así darme cuenta cuando sientes alegría, tristeza, enojo... No desviaré mi mirada de ti. - sus palabras hacen que mi corazón se desboque y las lagrimas ruedan inevitablemente sobre mis mejillas. Él me abraza con fuerza y yo le correspondo rodeándolo con mis brazos. Oigo el latir de su corazón que va al mismo compás que el mío. Río de alegría.

-Creo que te aburrirás de mí si me observas tanto.

-Nunca. – me dice firmemente y se aparta para mirarme. – Eres tan hermosa, tan buena y pura, me he dado cuenta que mientras más te miro, menos puedo desviar mi vista de ti.

-Naruto...

Sus labios están sobre los míos en un segundo, tomándome desprevenida. Cierro mis ojos y siento el calor que emanan sus labios que se mueven con suavidad sobre mi boca. Un cosquilleo placentero me recorre el cuerpo y siento un leve mareo. Este beso, es diferente al primero. ¿Como se pueden sentir tantas sensaciones a la vez? Naruto me toma de la cintura acercándome a su cuerpo sin apartar su boca de la mía. Sus labios se mueven con más brusquedad, yo separo los míos para corresponder a sus movimientos con algo de torpeza. Sus labios atrapan mi labio superior para luego pasar al inferior, se siente tan bien. Nuestras respiraciones se aceleran y siento a su lengua en mi boca buscar la mía. El impacto me hace gemir de sorpresa. Él, afectado también, detiene sus movimientos, inseguro por mi gemido. Aprieto mis ojos nerviosa y me animo a mover mi lengua sobre la suya. Él capta el permiso y continúa probando mi interior con lentitud, jugando con mi lengua. ¿Desde cuándo soy tan desinhibida? Me siento en el cielo, con ganas de reír, pero sin querer que este momento se termine. Naruto quedándose sin aire, me da un suave beso sobre mis labios y se aparta un paso hacía atrás.

-Eso fue increíble Hina...- dice jadeando. Abro lentamente mis ojos y lo veo ruborizado ante la luz de la luna. Es tan guapo.

-Naruto- kun... Te amo. – le digo con una sonrisa a la que él corresponde con la suya.

-Yo también te amo...- Me toma de la mano y empezamos a caminar de vuelta a la aldea. – Novia mía. Volvamos con los demás.

-¿N- Novia? – pregunto mirando su perfil.

-¡Ahh, perdón! – ríe nervioso. – se supone que debo preguntarte si quieres ser mi novia. – me mira sonriendo achinando los ojos. - ¿Quieres ser mi novia Hinata?

-Ss-¡Si! – exclamo torpemente. Él ríe y me contagia.

Llegamos a un claro y vemos a nuestros compañeros y Hinabi esperándonos.

-Oi, tardaron mucho. – nos reta Shikamaru.

-No arruines el ambiente Shikamaru. Míralos, se ven tan contentos. – dice Sakura. – ¿Ya son novios oficialmente? - Me sonrojo sin poder responder y veo que Naruto asiente con una sonrisa. Sakura pega un chillido de emoción.

-Los vimos besarse en el aire. No te imaginaba tan romántico Naruto. Es bueno descubrir nuevas facetas tuyas. – dice Sai y Sakura le da un manotón en el brazo.

-Qué poco tacto Sai. Habíamos quedado que nos íbamos a hacer los desentendidos. Mira cómo avergüenzas a Hinata. – lo reprende Sakura y yo escondo mi rostro colorado en el brazo de Naruto. Él ríe y me acaricia el cabello.

-Hermana... - me llama Hanabi. – Me alegro mucho por ti pero para oficializar su relación, Naruto debería hablar con nuestro padre.

-¡¿Ehhhhh?! – exclama Naruto. – Cla- Claro. Me había olvidado. – su mano tiembla sobre la mía. Hablar con padre debe ser intimidante para él. – Pero lo haré. Apenas lleguemos a Konoha. Confía en mí Hinata. – me sonríe brindándome seguridad. Le sonrió y asiento.

Y estoy convencida de que hará todo lo posible por que mi padre lo acepte. Toda su vida se ha esforzado por ganar reconocimiento y aceptación. Ha cambiado los pensamientos de todo el mundo y sobre todo de la gente de la aldea que antes lo rechazaba a la vez que le temían. Ahora es un héroe al que todos admiran. Sus logros llenan de orgullo mi corazón haciendo que los sienta como propios. Y su sueño es el mío también. Algún día Naruto será Hokage y yo caminaré a su lado apoyándolo.

El grupo inició su recorrido de regreso a la Aldea de Konoha en silencio y a paso acelerado. El amanecer estaba pronto y el cansancio de sus cuerpos se empezaba a notar. Todos deseaban llegar antes del anochecer por lo que decidieron solo detenerse si era realmente necesario. Naruto y Hinata cada tanto unían miradas y se sonreían.

El chico rubio se sentía feliz, pero al mismo tiempo preocupado. ¿Qué tal si el Señor Hiashi rechaza su petición de salir con Hinata? Al fin y al cabo, él no tiene familia, vive solo en un departamento y no posee nada a su nombre. Sí se convirtió en héroe para la aldea, pero seguía siendo un joven torpe. Hinata es la hija del líder del clan más importante de la aldea, y Naruto no podía evitar sentirse inseguro. El hombre Hyuga era intimidante, siempre se apreciaba serio y pensativo.

"Debo vestirme bien y hablarle con formalidad y respeto y asegurarle lo mucho que quiero a su hija. Que deseo un futuro con ella y que la protegeré con mi vida. ¿Y si aun con eso no me acepta? No, sí me dará su permiso. No me detendré hasta tenerlo. "– pensaba Naruto.

"Oye chico. Te estás volviendo muy cursi. Sé un hombre y enfréntate a tu suegro. No te pasará nada. Acuérdate que él te alentó en la guerra. Yo creo que te admira, aunque con su apariencia seria no lo demuestre." – le aconsejó Kurama.

"Kurama amigo, eres bueno con las palabras. Gracias. Tienes razón. Debo ser sincero y enfrentarme a él. No puedo perder a Hinata."

"La verdad que eres estúpido Naruto. La chica esa se moría de amor por ti y tú en las nubes o pensando en competir con Sasuke por la de pelo rosa."

"Ey viejo. ¿tú sabías que Hinata estaba enamorada de mí? - El zorro reía. - ¡¿Por qué no me dijiste nada?!

"Tú lo sabías también, solo que te olvidaste porque eres muy imbécil. Recuerda la pelea contra Pain." – Naruto recordó automáticamente a la chica de ojos perlados enfrentarse a Pain para salvarlo a él. Las palabras de ella y su fuerza. Ya le había dicho que lo amaba.

"Soy un idiota. Es verdad, ella me dijo que me amaba en ese entonces. Y yo solo le agradecí luego y la reprendí por ser imprudente, olvidé completamente su declaración de amor. – el chico se sentía avergonzado y torpe. - ¿Qué habrá sentido ella después de que la ignoré de esa manera? Me siento mal ahora Kurama."

"Es una chica buena. Seguro pensó que no aceptaste su declaración por Sakura, Sasuke y luego la guerra. Quizás hasta asumió que estabas enamorado de Sakura."

"Me estás deprimiendo zorro. Me siento culpable, tanto que voy a tener que reflexionar cada ocasión en que la pasé por alto a Hinata y pedirle disculpas. También explicarle que mis sentimientos por Sakura dejaron de ser románticos en cuanto Sasuke se fue de la aldea. Me di cuenta del amor que sentía ella por él y me enfoqué en traer de vuelta a Sasuke. Ignoré muchas cosas luego de eso, solo me preocupaba hacerme fuerte y buscar a mi amigo. "

"Bien dicho. No es mi intención deprimirte, sino marcarte las cosas para que te des cuenta y trates bien a esa chica. Sigue tu sueño de convertirte algún día en Hokage pero observando a tu alrededor a las personas que son valiosas para ti. "

"Eres todo un sabio viejo."- el zorro gruñó y Naruto comenzó a sentirse en paz.

Acercándose a su novia, tomó su mano.

-Ya pronto estaremos en casa Hina y tendremos nuestra primera cita. – los ojos de la chica brillaron de emoción y una sonrisa grande se dibujó en sus labios mientras asentía.