-¡Okaa-san he llegado a casa!- dejó sus cosas en la mesa de la entrada y caminó en dirección a la sala sin entrar completamente en ella- ¿Oka-san?-
-Oh, Sasuke-chan por fin llegas- sonrió y se estiró un poco esperando ver a alguien más- ¿dónde esta Itachi-kun?
El pequeño Sasuke de 7 años, ojos y cabello azabache se cruzo de brazos he hizo un puchero.
-Itachi nee-san se ha quedado con una chica y me dijo que fuera a casa-dijo haciendo un puchero al recordarlo-
-Mis niños crecen tan rápido- dijo Mikoto poniendo sus manos en sus mejillas y haciendo una cara soñadora-
-En eso te doy la razón Mikoto. Te distraes un momento y ya están haciendo su vida-
Sasuke se sorprendió. No se había dado cuenta de que estaban dos mujeres: una rubia y otra pelirroja sentadas en el otro sillón de la sala.
-Una cree que en cuanto crecen desaparecerán las preocupaciones- suspira- pero resulta que te preocupas aun más- terminó de decir la rubia.
-¿Mamá?- mencionó Sasuke queriendo decir ¿quiénes son? a lo que su madre entendió a la perfección.
-Sasuke-chan ellas son Mebuki Haruno y Kushina Uzumaki-
"Haruno y Uzumaki "pensó Sasuke. Le sonaban a dos de sus compañeros de clase.
-Son las madres de Sakura y Naruto-
"¡Oh no, el rubio imperativo y la chica pelirrosa"
-Señoras él es mi hijo menor Sasuke-
-¡Pero si es adorable!- dijo Kushina. Provocando que Sasuke rodara los ojos ¿a caso todas las chicas le dirían lo mismo toda su vida?
-¡Por supuesto! ha salido igual a mí- sonrió orgullosa.
-Que cosas dices. Seguramente lo has robado de algún hospital. Es un niño muy bonito como para ser tuyo- sonrió Kushina
-¿¡Qué cosa has dicho Kushina Uzumaki!?- gritó a más no poder acercándose peligrosamente a ella.
-¡Ya basta ustedes dos!- se interpuso entre ellas Mebuki
-Hmp- mencionó Mikoto cruzada de brazos - cariño- volteó hacia Sasuke- tus compañeros están afuera jugando ¿por qué no vas un rato?-
-Tengo que recoger algunas cosas de mi cuarto y terminar un ejercicio que dejo Iruka-sensei-dio la vuelta con intención de irse pero se detuvo a medio paso- ¿puedo comer un tomate?-
Su madre era estricta con lo de comer tomates pues a toda su familia le encantaban. La última vez Itachi y Sasuke habían comido tantos que tuvieron dolor de estomago por dos días provocando que no pudieran salir de la cama, a parte de un regaño y un castigo, comiendo solo un tomate por día.
-Sasuke has comido uno en la mañana, además...-
-Por favor okaa-san. Han pasado dos semanas desde el incidente- hizo su puchero más tierno con intención de que lo vieran las dos mujeres que estaban de visita.
-Vamos Mikoto ¿qué es lo que puede ocasionarle un tomate? antes dí que tu pequeño come fruta- dijo Mebuki enternecida por el rostro de Sasuke.
-El mío solo quiere comer Ramen-
Mikoto resoplo. Sabía exactamente lo que quería ocasionar su hijo.
-Esta bien Sasuke ¡pero solo uno!-
-Si ma- sonrió victorioso dirigiéndose a la cocina ¡había ganado!-
-Pero...- rayos- tienes que ir por él al huerto porque ya no hay en el refrigerador-
Su mamá había descubierto sus intenciones "después de todo es mi madre". Bien sabía que no le gustaba convivir mucho con las personas a menos de que fuera Itachi. Tendría que atravesar el patio y por consiguiente encontrarse con aquellos niños.
-Esta bien okaa-san- Mikoto sonrió. Había ganado.
Antes de salir al patio Sasuke subió a su habitación a ponerse ropa cómoda la cual siempre usaba en casa: un short color beige y una playera negra. Bajó las escaleras y salió hacia el huerto esperando encontrarse en su camino a los niños pero no los vio en ningún lado.
"Mejor para mi" pensó el azabache.
Caminó un poco más rápido y luego de unos segundos pudo distinguir una mancha rosa y otra rubia tratando de atrapar algunas mariposas.
"Que ridículo ¿quién juega a atrapar mariposas? Solo están perdiendo su tiempo"
-¡Mira, mira va una por allá!- gritó el rubio imperativo a la mancha rosada
-¡Ya la vi!-respondió una alegre Sakura- ¡Va hacia ti Naruto!-
-¡Es mía, es mía!-
Se oyó un crujido seguido de un golpe en el suelo. Naruto había pisado un tomate provocando que resbalara y cayera de espalda.
-Ou, ou, ou- se quejaba sobándose
-¡Naruto!- corrió la pelirrosa en su ayuda- ¿estas bien?-
-¿Um?, oh, si si, no me ha dolido- dijo al punto del llanto. "Los niños no lloran frente a las niñas" pensó Naruto tragándose el llanto.
Naruto volvió a caer pero esta vez por culpa del golpe que le dio Sasuke.
-¿¡Qué rayos!?- miró hacia arriba encontrándose con ese chico engreído- ¿¡pero qué te pasa!?-
-¡Eres un dobe!- dijo con enojo- ¿qué no ves que estas en un huerto? ¡has pisado más de dos tomates!-
Sakura miró a su alrededor percatándose de que era cierto. Estaban tan concentrados tratando de atrapar mariposas que no tuvieron mucho cuidado.
-¿¡A quién le dices dobe teme?!- respondió con el mismo enojo- ¡Solo son tomates!-
-¡Es como si te dijera que el ramen es solo ramen usuratonkachi!-
-¡Eso es diferente baka!-
Los dos se miraron retadoramente. Sasuke estaba al borde de la ira; en esa época del año se daban muy pocos tomates en el huerto y la mayoría se los habían comido Itachi y él a escondidas. Su madre les impuso un castigo demasiado cruel para ellos. No podían vivir con un solo tomate al día así que cuando no había nadie en casa o su mamá estaba distraída iban al huerto y comían tantos como pudieran. En total ese día solo quedaban 10 pero Naruto pisó 9.
-¡Eres un dobe!- gritó Sasuke
-¡Y tú un teme!-
Naruto se abalanzó contra Sasuke provocando que cayeran al piso.
-¡Cruaggg!- se escuchó de nuevo. Empujó al rubio y miró al suelo esperando que no fuera lo que él creía. Para su mala suerte no fue así. Sasuke cayó sobre el último tomate.
-¡Estas muerto Uzumaki!- dijo con cara acecina.
-¡Mamá!- corrió Naruto en dirección a la casa
El Uchiha suspiró rendido ¡Él solo quería un jodido tomate!
Miró al suelo y suspiró de nuevo, "ya no hay más" dio media vuelta y se dispuso a irse.
-Sasuke-kun- escucho detrás suyo.
Volteo y se encontró con la pelirrosa la cual recordaba que se llama Sakura. Sabía que Sakura era la segunda mejor en la clase, por supuesto el primero era él, con un extraño color de cabello rosa y unos bonitos ojos jades. Ella no era como las demás niñas que lo perseguían todo el día. De vez en cuando él la miraba en la clase concentrada en lo que hacía, recolectando flores en la hora de descanso o jugando con Naruto. Había hablado con ella en algunas ocasiones; en realidad era con la única niña que se sentía cómodo.
-Hmn- la miró esperando a que dijera algo sin embargo quedó sorprendido al ver que ella estiraba algo hacia él.
-Ummm- desvió la mirada- mamá le ha dicho a tu mamá que me gusta pasar tiempo investigando las plantas medicinales- resopló un tanto incomoda, esntía que se le trababa la lengua- así que Mikoto-san me ha permitido tomar lo que quisiera del huerto- terminó de explicar.
-Tomé este porque también me gustan comerlos y los de tu huerto son tomates realmente hermosos- dijo totalmente roja.
Sasuke miró a Sakura detalladamente. Tenía los ojos cerrados y estiraba las manos ofreciéndole el fruto. Ese día llevaba un vestido color verde al igual que el lazo que usaba como diadema en su cabello. Su cara estaba totalmente roja...
-Como un tomate- susurro Sasuke
Reacciono y tomó el tomate que le ofrecía.
-Hmp molesta... gracia a-
Sakura miró a Sasuke con los ojos abiertos. Siendo sincera no esperaba que le agradeciera.
-¡Sakura amor!- se escuchó a lo lejos- es hora de regresar a casa-
Recogió una mochila color café del suelo y se dispuso a irse pero se detuvo y volteo hacia Sasuke.
-Si quieres mañana podemos jugar con Naruto. Ya se que es un baka pero es muy buen amigo- sonrió y corrió en encuentro con su madre.
-Hmn- caminó a su casa con una sonrisa en el rostro
-¿Te has divertido sasuke-chan?- miró de forma tierna a su pequeño.
-Si mamá- rodo los ojos provocando que Mikoto riera.
-Iré a terminar el ejercicio que nos dejo Iruka-sensei-
-Esta bien cariño. En un momento estará la comida-
Corrió escaleras arriba en dirección a su cuarto, saco sus cosas de la mochila y respondió la última pregunta que le faltaba de su cuestionario.
¿Cuál es tu fruta favorita?
"Definitivamente son los tomates"
