Marinette siempre lo había amado. Desde su delicada piel, su cabello negro con mechas azules, sus ojos gentiles. Ella supone que todos lo vieron venir antes que ella; después de todo estaba cegada por el glorioso amor.
Ella siempre había vivido en su propio mundo. Ella era una mujer gentil y bien versada. En preparatoria ella había sido una artista soñadora. Fue cuando se convirtió en una interna en una galería local que se hizo de un nombre. Y entonces lo conoció a él. Lo amó sin razón.
Él había estado de pie cerca de una estatua. Tenía una sonrisa en sus labios y Marinette olvidó momentáneamente cómo respirar.
Se enamoró profunda y rápidamente. Se casaron un año después con un hijo en camino. Solo que él se desenamoró rápidamente. Otro año más y se estaba divorciando de él.
"Marinette, ya no te amo, me aburrí de ser tu estúpido esposo. Cuánto tiempo se suponía que tenía que estar contento contigo así? "su voz normalmente calmada sonaba enfadada "Te preocupas más de tu arte de lo que te preocupas de mí! cómo se supone que viva estando celoso de tu pasión? "
Y así sin más se fue. Empacó sus cosas y la dejó con su confundido hijo llorando atrás.
Louis siempre ha sido más maduro de lo que se esperaba para su edad. Marinette suponía que tenía que ver con el hecho de que lo introdujera a un mundo donde no había limitaciones. No quería engañar a su hijo diciéndole que el cielo era el límite.
Louis era tal como su ex- esposo. Era su copia a carbón en cuanto a apariencia se refería. Él era callado, dulce, tímido y observador. Sabía que su papá había dejado a su mamá, por ello, no hablaba muy seguido de él-- odiaba ver el dolor en los solitarios ojos de su mamá.
Louis amaba a Marinette. Por eso, el niño de 6 años mantenía cierto tipo de resentimiento por su papá. El los abandonó. Y ahora, todo lo que tenía era a su mamá, y su mamá solo lo tenía a él.
Es por eso que Louis pensó que era tiempo que se volviera a casar. Lo había visto en la TV y sabía que si Marinette encontraba un nuevo amor ya no estaría herida porque su papá se fue.
Y encontró la oportunidad perfecta para emparejar a su mamá cuando la nueva niñera los vino a visitar por primera vez.
Marinette era una madre sobreprotectora. Disfrutaba del hecho de que iba asegurarse que Louis creciera para ser un jovencito decente que tratara bien a las chicas, siguiera sus sueños y respetara a los mayores.
Y ahora, sus inocentes ojos miraban particularmente al nuevo niñero volviendo a pensar esto.
El chico estaba claramente en sus veintes. Tenía el cabello rubio y desaliñado, intensos y traviesos orbes verdes, un par de labios carnosos y usaba una andrajosa camiseta de Pink Floyd debajo de una chaqueta de cuero. Marinette miró la hoja de aplicación en su mano en el vestíbulo de su impecable casa.
Todo estaba diseñado perfectamente de acuerdo al exigente gusto de Marinette. Los muebles eran blancos, las cortinas rosas, la vasija en la mesa de vidrio ante ellos llena de lirios maduros y rosas. La casa no tenía ni matiz de un niño pero sí toda la autoridad de un rígido y aburrido adulto.
"Dice que eres un estudiante de universidad? qué estas estudiando?" Marinette preguntó, cruzó sus piernas mientras tomaba un pequeño sorbo de su te. El chico se veía tan fuera de lugar en su casa. Como una mancha negra en un lienzo perfectamente blanco. Poco atractivo y desagradable. Suponía que había una belleza escondida profundamente bajo el horrible sentido de la moda del chico. Probablemente era un mujeriego.
"Estoy estudiando para convertirme en un instructor de baile para niños" El chico sonrió y hubo un destello de metal en su boca.
Un piercing en la lengua?
Marinette sintió su espalda tensarse más. "Tuve una lesión hace algunos años y mató cualquier oportunidad que tuve de jugar al soccer. Ahora quiero trabajar con niños."
Marinette tragó ligeramente "Debes de entender porque tengo mis reservaciones acerca de emplearte para cuidar a Louis, cierto? Tú...pareces un poco duro para lo que él necesita. Él es un niño delicado."
Los ojos de Adrien se entrecerraron ligeramente. "Estoy seguro que tienes cientos de niñeras aplicando para cuidarlo, pero pienso que la mejor medicina para un niño que es probablemente solitario es un poco de diversión."
"La diversión no es una prioridad por el momento," Marinette sonrió forzadamente en una forma que no ofrecía calidez alguna. "Él es un niño. Necesita firmeza, guía y un empujón en la dirección correcta."
"Y yo puedo prometerte, que si sigues con esa mentalidad cuando él sea grande se rebelará ante ti. Créeme, te conozco. Eres del tipo de personas que necesitan controlarlo todo, cada detalle de la vida de su hijo para no sentirte tan caótica. Piensas mucho en-"
Justo cuando Marinette iba a pedirle cortésmente a Adrien que se fuera una suave voz rompió a través del análisis de Adrien.
"Mami?" La voz preguntó y los dos miraron hacia de la puerta donde un niño extrañamente vestido igual de pulcro que Marinette estaba de pie. Tenía el cabello oscuro, grandes ojos azules expresivos, y una pequeña sonrisa tímida. Sus ojos parpadearon hacia Adrien curiosamente. "Es él el nuevo niñero?"
Marinette sonrió sutilmente a su hijo "Solo lo estaba entrevistando para conocerlo, sin embargo--"
"Me gusta mami. Luce genial. Como uno de los Power Rangers!" Dijo Louis viendo el claro desapruebo de su madre. "Deberías contratarlo".
Adrien sonrió malvadamente. Ya sea su gusto por la música o el metal en su rostro, Adrien parecía un chico suficientemente bueno. Louis era pequeño pero sabía lo que le gustaba, Marinette estaba segura que se llevarían bien. Por cuántas niñeras ya había pasado? Ella siempre escogía al formal, al correcto, o a señoritas elegantes para cuidar a Louis. Siempre terminaba igual; en desastre. Tal vez... solo tal vez era tiempo para que algo cambiara.
"Adrien, cuándo te gustaría comenzar?"
La primera vez que Adrien y Louis estuvieron solos Marinette dejó una larga lista detallada de instrucciones. Como eran vacaciones de verano, Louis no tenía ninguna clase, pero tenía algunos tutores. Tutores piano, matemáticas e inglés.
Entonces, Adrien supo algo rápido: Louis era tímido solo enfrente de su madre. Porque tan pronto Marinette se iba a trabajar, el niño hablaba enérgicamente con él.
"Dolió?" Louis preguntó viendo a Adrien cortar su sándwich en lindos triángulos.
"Qué dolió?" Adrien preguntó mirándolo.
"Tú lengua. Mami dice que no mire, pero nunca había visto alguien con algo atravesado en su lengua. Apuesto que duele," Louis sonrió ligeramente.
"Bueno, dolió por un ratito," Admitió Adrien "Pero realmente ya no." Adrien frotó el aro de la lengua contra su paladar.
"Quieres ver TV mientras comes tu almuerzo?"
"Mami dice que no puedo comer en ningún otro lugar que no sea el comedor. Y solo me dan una hora de TV al día." Admitió Louis mientras tomaba el plato de Adrien.
"Dijiste que dabas clases de baile? qué tipo de baile?"
"Bueno aunque amo todo tipo de música, el hip hop es lo mío. Pero hacer que los niños sigan el ritmo a veces es difícil, sabes?"
"No tengo permitido escuchar hip hop. A mami le gusta la música clásica. Ella dice que el otro tipo me llevará por un camino de pérdida moral y mal sentido para juzgar. Ella dice eso mucho..." murmuró Louis mientras llevaba el plato a la mesa y le sonreía alegremente a Adrien.
Adrien notó que Marinette era una mujer inteligente y aburrida. Y eso estaba directamente reflejado en su hijo.
"Qué tal si hacemos algo divertido?" preguntó Adrien alegremente con algo en mente para aflojar los huesos de Louis solo un poco.
Marinette abrió la puerta frunciendo el ceño ante el sonido de la música. Su nariz se arrugó un poco mientras cuidadosamente removía sus zapatos y se ponía las pantuflas. Removió su blazer y entró siguiendo la música hacia la terraza donde las cortinas estaban corridas, la TV estaba sonando un tipo de música indie y ambos, Louis y Adrien, estaban bailando.
La característica chaqueta de cuero de Adrien estaba tirada en el sofá y Louis estaba usando lo que sospechaba era la gorra de baseball de Adrien. Hoy Adrien estaba usando una camiseta de Pearl Jam - las mangas cortadas exponiendo sus brazos, los cuales tenían más tatuajes que no había visto. Algunos eran escritos y había uno que Marinette pensó que podía ser una mujer desnuda en su brazo. Sus mejillas se enrojecieron mientras entraba en pánico mirando a Louis con todas las intenciones de despedir al chico, excepto que Louis estaba riendo mientras meneaba su cuerpo al ritmo de la música.
Cuándo fue la última vez que vio a Louis reír libremente?
Adrien miró de repente notando su presencia. En vez de sentirse tímido o avergonzado, el baile de Adrien se volvió atrevido. Marinette fue incapaz de apartar la mirada y Adrien tampoco lo hizo. Su cuerpo se movía con la sensual música, sus caderas giraban en maneras que rezaba que Louis no imitara después. Era extrañamente sexual, pero sensual. Y Marinette sintió sus mejillas sonrojándose.
Adrien era peligroso. Marinette no lo podía despedir. Después de algunas semanas, Louis estaba encariñado de su Bro – como se refería a él regularmente. Hay que reconocer que Marinette ya no era joven y no estaba en onda. Adrien trajo algo a la casa que Louis necesitaba; diversión. Louis estaba riendo y saltando alrededor. No estaba tenso y estaba actuando como un niño debería.
Marinette estaba enamorándose rápido de nuevo. Había algo de tensión sexual alrededor de Adrien que confundía a Marinette. Ella siempre ha sido una mujer de un solo hombre, nunca cuestionó nada mas. Únicamente había amado al papá de Louis así que era bastante torpe en el área del romance en la vida. Pero reconocía el fuerte sentir cuando estaba cerca de Adrien; y era preocupante.
Principalmente porque Adrien coqueteaba con ella. Y cuando coqueteaba era avasallador.
Era un error. Adrien era el niñero de Louis, era al menos 8 años menor que ella, y era diferente a Marinette en todo sentido.
A Marinette le gustaba el vino fino, rosas y la música clásica.
A Adrien le gustaba el tequila, pantalones de cuero y el rock sensual.
A Marinette le gustaban los platillos franceses con nombres complicados o lindos días en el jardín que mantenía atrás. Le gustaba la sensación de arcilla entre sus uñas cuando trabajaba en su estudio en la casa.
A Adrien le gustaba la comida rápida, noches en bares sin nombre. Le gustaba dormir en días lluviosos y bailar en clubes en la noche.
A Marinette le gustaba Adrien. Y estaba segura que a Adrien le gustaba Marinette.
Adrien duró todo el verano, después el otoño. Y finalmente el invierno llegó y Marinette estaba acostumbrada a su presencia en la casa.
"Mami?" llamó Louis mirando dentro del estudio de arte de mami. Las manos de Marinette estaban cubiertas en pinturas mientras miraba por encima. Louis sabía que no había que molestarla cuando estaba trabajando en algo. Dónde estaba Adrien? se suponía que estaba cuidándolo. "Hoy quiero salir hacer un muñeco afuera, pero no estoy seguro dónde puse mi abrigo grande".
Marinette suspiró y fue a limpiarse las manos en una toalla antes de girarse. "Debe de estar en el closet, amor. Adrien va a salir contigo?" Marinette preguntó mientras Louis asentía. Marinette fue desde su estudio en la casa a mirar en un closet del pasillo. Como suponía una caja en lo alto estaba marcada con 'Ropa de invierno' encima. Se estiró y apenas la tocó con la punta de sus dedos.
"Puedes traer a Adrien? yo no lo alcanzo".
Louis corrió en un instante, la mente del niño corría a una milla por minuto. Era hora que su mami y Adrien se besaran. Estaba cansado de sentir la tensión alrededor de ellos.
Adrien regresó y vino a tomar la caja desde atrás de Marinette.
Marinette respiró un poco de la colonia de Adrien, el sweater de su otro brazo rosaba contra el brazo desnudo de Marinette.
En un segundo, Adrien estuvo empujando a Marinette más dentro del closet, la puerta estaba cerrada, el cuerpo caliente de Adrien estaba presionado muy cerca para su comodidad y de pronto, escuchó el click de la cerradura.
Louis los había encerrado en el closet. Marinette se iba a girar y gritar a su hijo que abriera la puerta en este instante, pero sintió un ligero toque de manos en su cintura en la oscuridad. Adrien se presionó contra su espalda, la curva del trasero de Marinette cabía perfectamente en la pelvis del chico.
"Adrien." Marinette dijo despacio y advirtiendo.
Marinette sintió las manos de Adrien viajar al centro de sus pantalones y frotar. La cara de Marinette probablemente estaba brillantemente roja cuando sujetó la mano errante, pero Adrien jaló sus manos detrás de su espalda y presionó su pecho contra la pared del pequeño closet.
"Cada vez que estamos solo siempre corres y es frustrante," murmuró Adrien con su boca peligrosamente cerca de su oreja. Su lengua rozaba contra el lóbulo de su oreja, la sensación del metal contra su oreja. "Basta de correr."
Marinette y su esposo nunca fueron muy aventureros en la cama. Carecía de pasión y a menudo era hecho con torpeza.
"Adrien." Marinette cerró sus ojos fuerte. "Louis...Louis sabrá. Por favor..." murmuró mientras la otra mano le acariciaba el trasero separando sus nalgas a través de sus pantalones. Marinette no quería pelear con él. No cuando sus rodillas amenazaban con ceder y no quería nada más que rendirse ante él.
A quién estaba engañando?
Sus ojos seguían a Adrien cada vez que estaban en la misma habitación.
"Invítame a quedarme esta noche," murmuró Adrien mientras masajeaba su trasero, sintiéndolos a ambos excitados e impacientes.
Marinette trago. "Por favor..." murmuró, "Cualquier cosa solo no ahora."
Louis quedó castigado por una semana, cuando los sacó del closet, la cara de Marinette estaba roja y avergonzada. Adrien se veía un poco engreído. Así que Louis supuso que funcionó.
Marinette yacía debajo de él desnuda y jadeando. Sus mejillas rojas y sus ojos llorosos por la estimulación de su cuerpo. El sexo con su esposo nunca fue así. Adrien sabía dónde tocar, cuánta presión aplicar, y era muy atento.
Los dedos expandiendo su entrada ardían un poco, pero Adrien besaba alejando el dolor, susurrando palabras dulces asegurando que no dolería más de lo necesario.
"Mi deseo por ti es tan profundo como el océano de tus ojos," murmuró Adrien suavemente contra su oreja. "Mi amor por ti mucho más grande. Me ahogas en tu presencia como un furioso maremoto. Eres mi pequeño huracán. Tú me barres y me devoras completamente, amor."
Marinette jadeó audiblemente cuando Adrien presionó contra un cierto manojo de nervios. "Q-Quién te enseñó palabras tan bonitas?"
Los labios de Adrien sonrieron rozando sobre su cuello regado de moretones y mordidas de amor. Reclamando a la delicada mujer como suya. "Hago varias cosas que no sabes," dijo mientras empujaba un poco más fuerte con sus dedos encerrados en el apretado calor de Marinette.
Ella otro jadeó fuertemente.
"Por favor...ah~" gimió callada "S-Sigue..."
El grosor tratando de empujar en ella la hizo sonrojarse. Sus piernas, delgadas y frágiles, envueltas alrededor de Adrien, rezando porque Louis estuviera todavía dormido. Cuando Adrien terminó de empujar, Marinette vio blanco. Las lágrimas llenaron sus ojos y Adrien beso cada gota.
Un chico tan rudo, pero tan gentil.
El corazón de Marinette fue robado.
De alguna manera no había confesado sus sentimientos por Adrien, sabía que Adrien sabía.
El chico la miró con la misma intensidad, la trató con delicadeza que no la había tratado su anterior pareja. Su esposo había sido guapo, pero su hermosura terminaba ahí. Adrien era guapo en su propia manera. Tosco, perforado. Pero era bondadoso y compasivo.
"Duele demasiado?" preguntó Adrien, su rostro estaba envuelto en placer mientras desaceleraba sus movimientos viendo las lágrimas caer por la cara de Marinette.
"Solo prométeme am-amarme así siempre..." gimoteó ella "Promete abrazarme ahora y cuando sea vieja. Solo no me dejes. A-ámame con todo lo que tengas. Ahógame en ti. Nunca m-me dejes."
Los ojos de Adrien se suavizaron. "Eres una tonta si crees que tengo intenciones de dejarte".
Marinette, el amor más dulce de su vida. Adrien tenía a la mujer más dulce de sus sueños.
"Debería de llamar a Adrien Bro papi ahora?" dijo Louis en la mesa del desayuno haciendo ahogarse con su jugo de naranja a Marinette. Adrien río un poco mientras ella lo fulminaba con la mirada. Era su culpa que Marinette fuera muy ruidosa.
"Louis, llama a Adrien como quieras," respondió Marinette.
"Soy el novio de tu mami ahora," dijo Adrien, acercándose a besar la mejilla de Marinette. "Me aseguraré de cuidarla muy bien." Los ojos de Marinette se suavizaron mientras se acercaba a besar los labios de su pareja.
Sin embargo, de súbito se giró hacia Louis habiendo olvidado que estaba ahí. Cómo se sentiría su hijo sabiendo que su mamá estaba saliendo con otro hombre que no era su papá? era muy joven para entender?
Aun así, Louis estaba sonriendo malvadamente. "Bien, porque mami no es tan estricta contigo cerca. Y sonríe más. No sonreía así desde papi. Estoy contento."
Marinette se sentía total y completamente enamorada de Adrien.
Adrien se mudó en su segundo año de aniversario. Renunció como niñero y eventualmente abrió su escuela de baile para niños. Marinette todavía hacía arte. Louis iba a una buena escuela privada.
"Se comunica con la familia Agreste/ Dupain-Cheng. Adrien, Marinette y Louis no están en este momento. Si dejas tu nombre y número nos aseguraremos de llamarte!" repicaba la voz feliz de Louis en el correo de voz.
"Marinette?" La voz masculina hablaba calladamente. "Ha pasado un tiempo. Voy a estar en Paris y me encantaría ver a Louis." y colgó.
Marinette nunca pensó que lo volvería a ver. Louis estaba sentado en su regazo en la mesa del comedor algo que normalmente no permitiría, pero su hijo estaba sollozando. Adrien estaba a su lado, mientras el hombre que Marinette había olvidado los miraba con claro odio.
"No te lo llevarás lejos de mí." soltó ella, una vez su enojo había explotado, "Crees que puedes aparecer en mi vida, su vida y destruir todo por lo que trabajé para mantener en control?"
"Marinette." susurro Adrien tratando de calmarla.
"No!" siseó ella. "No me quedaré callada. Tú crees que puedes juzgar mi estilo de vida? Louis entiende que Adrien y yo estamos juntos. Él no tiene ningún problema con eso! solo porque Adrien sea menor no quiere decir que sea un pervertido con mi propio hijo!"
Luka le lanzó la mirada menos placentera que pudo. Su rostro una vez hermoso para ella se retorció en rabia y odio. "Cuántos años tiene Adrien? Es demasiado joven! le estás dando grandes ejemplos a tu hijo para vivir! No quiero que tú lo críes para que sea un raro!"
Los sollozos de Louis se volvieron más fuertes. "Yo no q-quiero ir con él! è-él no e-es mi papá!" lloriqueó.
"Le lavaste el cerebro!" dijo Luka.
"Tú hiciste eso cuando nos dejaste!" dijo Marinette mientras se paraba. "Fuera de mi casa. Louis se quedará con nosotros. Adrien y yo no haremos nada para lastimarlo. Le dimos la elección de crecer para ser lo que él quiera. Puede amar a quien quiera y como quiera, vive bajo reglas, pero sigue siendo un niño. Y tú no eres padre para estar criando un hijo."
Luka se levantó, sus ojos entrecerrados. "Eres patética. Él luce como un vividor! Nuestro hijo está siendo pervertido por un vagabundo! Por eso te dejé. Eres una pobre escusa de mujer! una lloróna, quej-- "
"Suficiente!" Adrien finalmente habló. No había hablado directamente con Luka.
Por respeto, sabía que se vería mal con Luka. Él era menor que Marinette. Pero la amaba. Más de lo que Luka nunca lo hizo. Él no iba a dejar que la mujer que amaba fuera insultada por un hombre que no tenía la decencia de terminar las cosas apropiadamente. "No te queremos aquí. Si Louis quiere verte alguna vez, recibirás una llamada. Hasta entonces no eres bienvenido aquí. Por favor no regreses."
Adrien besó las lágrimas de Marinette. Ese hombre horrible. "Y si tiene razón?" susurró Marinette en su cama en la noche, su cara presionada contra el hombro de Adrien. "Y si Louis se rebela demasiado?"
"Y si lo hace, qué?" preguntó Adrien. "Lu es un niño inteligente. Él te conoce y no me importa lo que haga mientras no lastime a nadie. Todavía es un niño. En este momento está interesado en video juegos y pizza. No en niños y niñas o perforaciones y tatuajes. Déjalo ser un niño y cuando llegue ese punto en la vida lo enfrentaremos"
Marinette suspiró "Sabes que te amo?"
"Y tú sabes que te amo?" murmuró de vuelta Adrien.
"Deseo haberte amado antes de amarlo a él. No estaría tan destrozada," dijo Marinette mientras trazaba patrones en el pecho de Adrien.
"No tendrías a Lu y yo no podría demostrarte como se trata a una persona." dijo Adrien "Siento como si un poder divino nos juntó. Tú me necesitabas y...Dios! Cómo te necesitaba a ti y a Lu en mi vida para estabilizarme,"
"Supongo que somos afortunados que el destino fue lo suficientemente amable para juntarnos, huh?" preguntó Marinette.
"Sí, somos muy afortunados" dijo Adrien mientras besaba la parte superior de la cabeza de Marinette. "Tú, Lu y yo. Somos una familia."
Pueden no parecer tradicionales, puede que atraigan miradas, pero eran felices.
Y al final eso era lo único que importa.
Fin
