Cercade

Mizuho

Capítulo 1

Realmente pensaba que se había llevado el gran premio. Después de un noviazgo lleno de tropiezos, supo reivindicarse dándole la boda de sus sueños, complaciendo hasta el último de sus caprichos, un matrimonio maravilloso y para adornar, un niño precioso de cuatro años que realmente era la luz de los ojos de sus padres.

A medida que se adentraba en el lugar mordiéndose los labios, donde fuese que viera habían rastros de aquella vida perfecta que ahora veía hacerse pedazos justo frente a ella. Dejando todo a un lado, siguió hasta la habitación, su celular ya no aceptaba un mensaje más, el correo de voz y los textos copaban la memoria.

Apenas puso un pie en la habitación, se llevó las manos al rostro, ya era muy tarde. Acostado junto a su pequeño dormido, estaba él, dejando el celular a un lado, se levantó y se acercó a ella.

-¡Por Kami, Kagome, pensé que algo que te había pasado!

-Inu...

Inuyasha acarició sus mejillas y la besó en la frente.

-Has estado llorando, ¿Qué te pasa? Te he estado llamando, quería saber cómo te sentías...

-Inu...

Cerrando los ojos, recordó todo el trabajo que le había tomado "inyectarle" un poco de tacto a su esposo. Antes siempre tosco y hasta cierto punto era parte de su sensualidad, con aquella imagen de chico malo que se le importaba el resto del mundo. Ahora era diferente, habían crecido, individualmente y como pareja. No podía negar que el nacimiento de su hijo lo cambiara. Cortándose el cabello y guardando sus pantalones de cuero en un rincón del armario.

Acariciando la corta cabellera platinada, se mordió los labios incapaz de hablar. Cerró los ojos moviendo la cabeza de lado a lado.

-Kagome... ¡Mujer tonta! Me estoy preocupando...

-Kami, Inuyasha, ¡por Kami ten algo de tacto!

-Paciencia más bien, ¿qué te pasa?

Asegurándose que su pequeño no se caería de la cama, lo besó con ternura y sacó a su esposo de la habitación.

-Inu...

Tomando su rostro por su barbilla, la besó con ternura y acariciando sus mejillas removió las lágrimas.

-Anda, dime ya...

-Estoy enferma, Inuyasha...

-Eso lo deduje desde que no me respondiste las llamadas después de entrar al consultorio. ¿Qué te dijo el doctor?

-Dijo que aún es muy pronto... me indicó otras pruebas y quiere que vaya mañana temprano...

-Kagome...

-Habló de muchas cosas... no lo recuerdo... no todo...

-¡Kami y tu de alarmista sólo recurdas lo malo!

-Dejé de escuchar cuando mencionó cáncer...

-¡Mira mujer tonta, no bromees así!

-¿Te parece a tí que estoy bromeando, Inuyasha?

Tomando una bocanada de aire, Inuyasha se apartó de ella, llevándose las manos a la cabeza, sentía que todo le daba vueltas, todo se oscurecía y los sonidos enmudecían. Se aferró a ella y rodeándola con sus brazos le juró luchar hasta el último aliento.

-Pero lucha conmigo, amor... No te des por vencida...

-Inuyasha...

Inuyasha la besó en la sien y volvió a abrazarla con fuerza.

-Inuyasha...

-¿Hm?

-Volvamos a Japón...

-¿Estás segura?

-Quiero estar con mi familia... y quiero que mi hijo conozca a su familia... Inuyasha, esto no será fácil, sea lo que sea, es mala noticia... Lo mejor es que tengas el apoyo de tu familia también...

Inuyasha asintió y acariciando sus mejillas, apartó un mechón de cabello acomodándola detrás de su oreja.

-Haré lo que me pidas, amor...

-Gracias, Inu...

Entre sus brazos perdía la noción del tiempo, tal y como en este momento, refugiada en su pecho, sintiendo tiernos besitos en su cabeza. Se separaron al ver al pequeño frente a ellos.

-Mama...

-Tyler... Ven aquí, amor...

El pequeño se acercó aún estrujándose los ojos, Kagome lo recibió entre sus brazos y lo besó en la sien.

-Te amo, cariño...

-Mama... tengo hambre...

Inuyasha acarició su cabeza.

-¿Qué les parece si preparo la cena?

Kagome apenas asintió abrazando a su pequeño. Acercándose, la besó en los labios y le pidió que se calmara un poco. Después de cenar, Kagome llevó al pequeño a su cama, abrazados entre las mantas, le leía un cuento mientras el pequeño se iba quedando dormido arrullado por la voz de su madre.

-...Y fueron felices para siempre... Fin...

Besándolo en la frente, lo acomodó en su cama y lo volvió a besar. Se alejó de la cama mordiéndose los labios y al darse la vuelta, se encontró con su esposo, quien la abrazó con fuerza.

-Kami es testigo, es un niño maravilloso...

-Prométeme, Inuyasha, que vas a criarlo bien...

-Kagome...

-Prométemelo, onegai...

-Amor, nuestro hijo será tal y como desees, porque tú vas a criarlo.

-Inu...

Inuyasha acarició sus mejillas y la besó con ternura.

…...

Apenas llegaron a Japón y fueron recibidos entre besos y abrazos, el pequeño al principio se mostró un poco tímido, pero al comprender que era su familia, se desinhibió por completo, mostrando afecto en especial por su tío, rubio como él. Toda la noche, mientras los demás hablaban, Tyler buscaba en cuanto juguete tuviera al alcance para mostrárselo a su tío.

Un poco abrumado por la repentina atención, Sesshoumaru buscó con la mirada a su esposa quien sólo le sonrió al verlo rodeado de juguetes y con el pequeño en su regazo.

-¡Kami, no sé qué se untó, pero Tyler no ve a nadie más!

-Siempre he sabido que él tiene un arte para los niños... ¡Aunque lo niegue a muerte!

Las mujeres rieron a carcajadas. Acallaron sus risas para no llamar la atención y volvieron a ver a los hombres.

-Hablando de niños... ¿No crees que es tiempo? Ya tienen 10 años casados...

-Sí... pero aún nada, y la verdad es que estamos bien así...

-¿En serio? ¡Kami, cuando conociste a Tyler juraba que no pasarían 6 meses sin embarazarte!

Rin rió a carcajadas.

-Ni de bromas, si quieres ver cómo le da un infarto, sólo insinúo que puedo estar embarazada...

…...

Esa noche, una vez sólos, Kagome llevó al pequeño a la cama, Tyler no dejaba de hablar de su tío, fascinado con todo acerca de él.

-Eso es grandioso, mi amor, pero ahora es hora de dormir...

-Si, mama... ¿Mama?

-Dime, cariño...

-¿Mañana podemos ir a la casa de mi tío?

Kagome vio a Inuyasha, quien asintió y prometiéndole llevarlo, lo dejó dormido. Salieron de la habitación tomados de manos.

-¿Estás bien?

-A esto me refería, Inu... nuestro hijo necesita su familia cerca...

-No lo creí posible, pero de verdad Tyler ve algo bueno en mi hermano...

Kagome rió.

-No seas tan duro con él...

-Creo que Rin lo ha cambiado...

-¿Y no crees que yo no te he cambiado a tí?

-Amor, le diste a mi vida un giro completo... Sin tí, no soy nada...

…...

Dejando al pequeño con sus abuelos, fueron al médico a primera hora. Tomaron más muestras de sangre y le hicieron más pruebas. Al obtener los resultados, el doctor los vio de frente.

-Lo mejor sería una muestra de médula ósea... Como comprenderá, no se toma a la ligera... aunque es algo sencillo, debe hacerse en un quirófano... una vez se recupere de la anestesia, puede irse a casa, pero deberá descansar, movimientos limitados.

-¿Cuándo puede hacerlo?

-Tan pronto ustedes puedan...

-¿No puede ser hoy mismo?

-Ya a esta hora, tendría que pasar la noche... son 2 horas en recuperación y 4 horas en observación antes de la alta.

-Entonces mañana temprano... es que tenemos un niño pequeño...

El doctor asintió y marcó la cita. Ya camino de vuelta a la casa de sus padres, Inuyasha tomó su mano.

-Si quieres hablar...

-Tengo miedo, Inuyasha... no nos confirman nada, pero tampoco descartan...

-Kagome...

Aunque en su mente deseaba con todas sus ganas encerrarse en su coraza, sabía que su esposa lo necesitaba como era ahora. Incapaz aún de mostrar todos sus sentimientos, sólo tomó su mano y condujo con la otra el resto del camino.

…...

Inutaisho e Izayoi estaban ocupados, así que Rin se ofreció a cuidar de Tyler. Kagome lo abrazó con fuerza al momento de despedirse. Notando al pequeño un tanto aprehensivo, Rin le ofreció mostrarle fotos de su tío cuando era niño para hacerlo olvidarse de la tristeza de su madre aunque fuese sólo un momento.

Sesshoumaru llegó de la oficina, sintiéndose cansado, se desataba el nudo de la corbata y dejaba todo en un sillón. Al acercarse a la sala, vio a Rin con el pequeño entre sus brazos, sin dejarse notar, la vio acariciar su cabeza y besarlo.

-Tía... ¿Porqué no tienes bebés?

Rin sonrió y acarició sus mejillas.

-No te preocupes por eso. Mientras tanto, me alegra tener un sobrinito para consentir.

-Demo, tú eres buena, como mi mami, ¿estás segura que nunca has sido mamá?

Rin rió a carcajadas y le hizo cosquillas haciéndolo reír.

-¡Pero qué cosas dices! ¡Sessh!

-¡Tío!

-¡Hola!

Sesshoumaru se acercó y los saludó.

-No me di cuenta cuando llegaste...

-Apenas entro...

…...

Rin servía una merienda para el pequeño cuando Inuyasha tocó a la puerta.

-Apenas le sirvo la merienda, ¿porqué no se quedan un rato?

-Kagome se siente mal...

-¿Aún no les dicen nada?

-No... y el estudio que le hicieron hoy, le causa mucho dolor...

-Kami, me lo imagino... déjame empacarla para llevar...

-Gracias, Rin...

Rin le preparó todo e incluso le empacó algo de comida para los tres.

-Así no tienes que cocinar esta noche...

-Gracias, Rin... de verdad...

-No hay problema... Cualquier cosa, me avisan...

…...

Sesshoumaru salió del baño con una toalla al cuello y vistiendo unos boxers.

-¿Y Tyler?

-Ya vinieron por él...

-¿Por qué estás así?

Sesshoumaru se sentó a su lado y la besó en la mejilla.

-Anda, preciosa... ¿qué pasa?

-Esta tarde, Tyler me preguntó si estoy segura que no he sido mamá antes...

-Rin...

-Tu sobrino es un rayito de sol, Sessh... pero su presencia levanta muchas interrogantes... no sé si te han mencionado algo, pero Inutaisho-sama e Izayoi-sama sólo hablan de cuando les des un nieto...

-Nos quedaremos como estamos, si vuelven a preguntar sólo diles que yo no quiero... No tenemos que dar detalles a nadie, Rin...

-Demo... Yo no quiero hacerte parecer una bestia insensible...

Sesshoumaru rió a carcajadas.

-¿Una bestia insensible?

-Mira, quien se pase una tarde con tu sobrino y diga que no quiere tener hijos, es una bestia insensible.

Besándola en la mejilla, la rodeó con sus brazos y la besó con ternura.

-El enano sabe hacerse camino... Y deja de decir que es mi sobrino... eres mi esposa... es nuestro sobrino... Y como Kami sabrá, no creo que mi hermano sea capaz de ser cariñoso... así que te toca ser la tía que lo mime y lo consienta en todo.

-Puedes sorprenderte... Tyler habla maravillas de su papá...

Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la besó en la sien.

-Vamos, preciosa... tú misma decidiste no intentarlo más... Dijiste que es mejor así, que tenemos libertad de hacer lo que queramos y cuando queramos...

-Kami, no puedo creer que de verdad te creyeras todo eso...

-No comprendo...

-¡Estaba mintiendo, Sesshoumaru! ¡Te dije todo eso porque ya se notaba tu hastío cuando hablaba del tratamiento! Siempre pensé que te calmarías y me pedirías volver a intentar... pero no... han pasado 6 años... A veces me pregunto por qué seguimos casados...

-¿Acaso te he dado motivos para pensar en eso?

-No te hagas el tonto, Sesshoumaru... te casaste conmigo por lo que el doctor dijo... Y al fin y al cabo, me operé y me quedé sin hijos, tú no tienes compromisos conmigo, y tú sí puedes tener hijos...

-¿No tengo compromisos contigo? No... ¡¿No tengo compromisos contigo?! ¡Creí que esto era un matrimonio! ¡No un maldito convenio!

Sesshoumaru se puso de pie e intentó quitarse su sortija de matrimonio.

-Yo me casé contigo porque te amaba, Rin... Pero si tú no sientes igual, ¡ahí está la maldita puerta!

En un intento desesperado por sacarse la sortija, se detuvo cuando su dedo tronó, le dio la espalda y respiró profundo varias veces. Rin se acercó lentamente.

-¿De verdad me amas?

-Eso creí...

-¿Eso creíste?

-¡Eso creí! ¡Así como pensé que tú me amabas!

-¡Yo te amo, Sesshoumaru! Pero por eso mismo es que no puedo permitir que sigas aquí... tú necesitas un heredero...

-¿Acaso crees que voy a tener hijos sólo por tener un heredero? ¿Estás demente?

-Sesshoumaru...

-Yo me casé contigo porque te amo, porque llegó un momento que deseé con todas mis fuerzas estar juntos... porque me pensé capaz de hacer realidad tus sueños... de hacerte feliz... Ahora veo cómo he fallado... hasta ahora no pensé en el fracaso... pero eso es, ¿verdad? Te fracasé como esposo...

-¡Eso no es cierto! ¡Sesshoumaru, no es cierto!

-¿Ah no? ¿Entonces según tú qué?

Rin bajó la mirada, sintiéndose incapaz de verlo a los ojos.

-Eres merecedor de un premio... Eres un hombre maravilloso y Kami es mi testigo, no puedo pedir mejor esposo... ¡pero por eso mismo me duele tanto! Sesshoumaru, no puedo permitir que sigas atado a una mujer incompleta... estéril... sé bien que si no te dejo libre, tú tampoco tendrás hijos...

-¡Deja el drama, Rin! ¿Acaso el hecho de que no puedas tener hijos te hace menos mujer? ¿Dime si es que te volviste loca? Yo prefiero... ¡mírame!

Tomando su rostro por la barbilla, la hizo verlo a los ojos.

-Yo prefiero una esposa estéril a una esposa muerta.

-¿Ya olvidaste cómo te dolió cuando perdí...

-No lo olvido, Rin... como tampoco olvido el terror que sentí cuando me pidieron 4 pintas de sangre. Cuando me hablaron de que podrías morir si no autorizaba la cirugía... No me arrepiento... Jamás me arrepentiré de las decisiones que tomé... Estás aquí...

Soltando su rostro, la rodeó en un fuerte abrazo.

-Una palabra más y digo la verdad...

-¡Sesshoumaru!

-Si no quieres que se sepa, entonces diré que yo soy estéril y se terminan las preguntas.

…...

Una vez confirmado el diagnóstico, Inuyasha y Kagome reunieron a todos para darles la noticia, no sin antes hablar con el pequeño. Cuando Rin y Sesshoumaru llegaron, Tyler corrió hacia ellos y se aferró a Rin con todas sus fuerzas.

-¡Mi mami está enferma!

Rin se arrodilló frente a él y lo abrazó con fuerza.

-No te preocupes por eso, mi amor... todos vamos a buscar al mejor doctor del mundo para que la cure...

-Demo...

-Vamos, deja esas lagrimitas... Tú eres quien nos hace felices... si tú estás triste, todos nosotros también...

Rin se acercó a Kagome, quien lo tomó en brazos.

-Tyler, cariño...

-Tengo miedo, mama...

Besándolo en la cabeza, Kagome se apartó con el pequeño, Inuyasha vio a sus padres y hermano y bajó la mirada.

-¿Qué dijeron exactamente?

-Que es leucemia... y que es muy agresiva... tenemos que movernos lo más pronto posible por un donante...

-Inuyasha, feliz me hago todas las pruebas necesarias...

-Gracias, Rin... primero lo haremos con la familia de ella, es la probabilidad más alta...

-Hermano, ni siquiera te tienes que acercar a la oficina, yo me encargo de todo... tú de tu familia...

-Pero es que...

-Primero que todo está tu familia... creo que papá me secunda en esto...

Inutaisho asintió. Poco después, Kagome volvió con ellos, Tyler se había dormido.

-Es increíble lo abierto que es contigo, Rin... de verdad tienes un toque especial con los niños...

-Los niños copian a sus padres, si ven que son cercanos a alguien, ellos también lo harán.

Sesshoumaru tomó su mano y entrelazó sus dedos.

-Creo que lo mejor es que descanses, Kagome... si necesitan algo, no duden en llamarnos...

-Tendré una habitación lista para Tyler, pueden dejarlo con nosotros cuando sea necesario...

-Gracias, Rin... mañana terminan las pruebas para determinar el tipo de tratamiento... ya sabemos que será quimioterapia, y cada vez, me tengo que quedar 2 días...

-Cuenta con nosotros... puedo hacer mi trabajo desde casa...

Inutaisho, incapaz de hablar, sólo abrazó a su hijo, comprendiéndolo a la perfección, Inuyasha no dijo una palabra. Izayoi los abrazó a ambos y los besó en las frentes.

-Que Kami los bendiga y los proteja siempre... Hijo... por más difícil que parezca, no pierdas la fe...

-Lo sé, mamá...

…...

Una vez sólos, Inuyasha recibió a su esposa entre sus brazos y la besó en el cuello.

-Tenías razón, mi amor...

-Te amo, Inu...

-Te amo, cariño...

Inuyasha la llevó a la cama en brazos, sonrió al ver al pequeño dormido, Kagome apartó el cabello de su rostro y lo besó en la frente.

-Te amo...

-Mama...

-Shh...

Inuyasha lo cargó y lo llevó a su cama, lo besó en la cabeza.

-Descansa, hijo...

Al volver a su habitación, notó a su esposa pensativa, sentándose a su lado, la besó con ternura.

-¿Qué vale toda tu concentración?

-Sólo pensaba en tu hermano...

-¿Y eso?

-Inu... eres menor que él, pero tienes que aconsejarlo...

-¿Y-yo? ¿De dónde te sale a tí que Sesshoumaru aceptará consejos míos?

-E-es que... mi amor, tienes que haberte dado cuenta... Rin es maravillosa con los niños y tu hermano está negado a tener hijos...

-Kagome...

-Una mujer difícilmente se queda sin hijos sin una razón de peso, Inuyasha... Tu hermano se arriesga a perderla...

-Mira, no es que sea de nuestra incumbencia... pero yo los veo bastante acarameladitos, como para pensar que tienen problemas de ese tipo...

-Sólo habla con él...

-Kami, me va a valer, porque tú no me dejarás en paz...

…...

Dejando todo en orden para el día siguiente, Rin se acomodó en la cama junto a su marido, lo besó en la mejilla antes de acomodarse a su lado para dormir.

-Preciosa...

-¿Vas a estar mucho rato con la tele?

-Ya casi termina...

Rin se quedó dormida en poco tiempo producto del cansancio, Sesshoumaru la besó en la sien y apagó el televisor. Sin embargo, el sueño estaba fuera de su alcance. Cuando Rin se acomodó sobre su pecho, se quedó inmóvil, sólo viendo al techo para no despertarla.

-Sessh...

-¿Hm?

-Amor, relájate, estás como una tabla...

-Lo siento, Rin...

Rin abrió los ojos y levantó la mirada.

-¿En qué estás pensando?

-Sólo... en muchas cosas... nada en específico... sólo no tengo sueño...

-Si no estuviese tan cansada, te ayudaría... pero no tengo fuerzas para hacer el amor...

Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

-Gracias, preciosa... pero ni yo creo que podría... Tú descansa...

…...

Apenas decidieron el tratamiento de Kagome, comenzaron con la primera sesión. Acomodada en un sillón, una enfermera le colocaba los catéteres y preparaba lo demás. Inuyasha, del otro lado, tomaba su mano.

-¿Estás bien?

-Aún no comienza, amor...

La enfermera encendió la bomba de infusión y apenas el químico tocó sus venas, Kagome apretó los puños y los dientes.

-¡Kagome! ¡Le está haciendo daño!

-Es normal, señor... molesta un poco...

-Kagome... ¡Kagome! ¿Estás bien?

-Sí... estoy bien...

Kagome le sonrió con los ojos enrojecidos, acarició su mejilla.

-Sólo arde un poco... Inuyasha, onegai, espera afuera...

-No te voy a dejar sola, así que no lo repitas.

La enfermera sonrió y los dejó solos. Inuyasha se levantó y la besó en la frente.

A medida que el tiempo avanzaba, Kagome veía a Inuyasha levantarse y caminar de un lado a otro. Los medicamentos que le habían puesto antes, surtían efecto y la hacían soñolienta. En un momento que la creyó dormida, dejó aflorar todo lo que llevaba dentro, sentado a su lado, sólo bajó la cabeza y mientras luchaba contra las lágrimas, rogaba porque todo aquello fuera un mal sueño y nada más.

…...

Rin llegó a la casa y vio a Tyler jugando con Sesshoumaru, hasta ese momento no había sido tan plausible la afinidad de su esposo con los niños, pero por debajo de toda la fingida frialdad, estaba el hombre que ella siempre vió y si era capaz de ser cariñoso con ella, ¿cómo no lo sería con un niño? Mordiéndose los labios, su mirada se empañó por las incipientes lágrimas y se apartó para no llamar su atención.

-¡Tía Rin!

Tomó sus llaves a toda prisa y se subió al auto nuevamente, a punto de encenderlo, una mano detuvo el giro de su muñeca. Incapaz de levantar la mirada, sólo se apoyó en el guía permitiendo que sus lágrimas cayeran, sintió cómo aquellos fuertes y cálidos brazos la encerraban en un abrazo.

-Perd...

-¡No te atrevas a pedir perdón! No has hecho nada mal...

Una vez calmada, Sesshoumaru la sacó del auto y la llevó a la habitación.

-Rin...

Incapaz de hablar, Rin sólo sacó de su portafolio unos papeles y se los entregó a Sesshoumaru. Al ver un acta de divorcio, cerró la puerta de un solo golpe y se fijó en ella.

-¿Acaso estás loca?

-No lo soporto más... ahora todo me recuerda que nunca podré... no... no más...

-¡Por Kami que te volviste loca!

-¡Yo te oí anoche!

-¡Por Kami, mujer tonta! No oíste ni la mitad, de ser así, esta estupidez no existiría.

Sesshoumaru destruyó el documento. Sentándose a su lado, tomó su mano y la besó.

-Inuyasha piensa que no tenemos hijos porque yo no quiero y me dijo que podrías dejarme por eso. Cuando le dije que es porque no puedo embarazarte, comenzó a hablar babosadas, no sé qué rayos entendió que hasta mencionó banco de esperma.

-Sesshoumaru, no soy tonta... el estar en contacto con tu sobrino cambia las cosas...

-Rin...

-No me digas que no has comenzado a preguntarte cómo sería tener uno propio...

Sesshoumaru respiró profundamente.

-Rin... se supone que tú eres la inteligente... Hemos estado casados por 10 años... ¿Fue precipitado? Sí. ¿Me arrepiento? No. Yo te amo, Rin... te amo y estoy contigo sólo por eso...

Tomando sus manos y besándolas, se arrodilló frente a ella.

-Estuve investigando otras opciones...

-¿Cómo qué?

-Adoptar...

-Sessh...

-Podemos aplicar para adopción... sólo tienes que decirlo...

Suspirando, Rin dijo que no tenía cabeza para pensar en aquello, salió de la habitación y se encontró con Tyler sentado en el pasillo, con la carita roja y sus ojos empañados por las lágrimas.

-Tyler, ¿qué pasó?

-¿Por qué pelean?

-No, mi amor... no peleamos... sólo son cosas tontas de adultos...

Rin lo levantó en brazos y lo llevó a la cocina, le dio un poco de agua y se acomodó con él en la terraza, refugiado en su pecho, le pidió que le contara una historia.

-¿Ya no estás triste?

-No... ¿Y tú?

Rin lo besó en la cabeza y mintió para hacerlo sentir mejor. Sesshoumaru veía todo desde la distancia y sintiéndose impotente, sólo dio media vuelta y descargó su frustración en la pared.

…...

Ante el insistente golpeteo en la puerta, desde el pasillo se escuchaban los gritos de los pequeños y un desaliñado y poco agradecido padre abrió la puerta, sus ojos azules mostraban largas horas de sueño pendiente y su pelo negro enmarañado, su expresión cambió por completo al ver de quién se trataba.

-Te juro que era alguien más y lo mataba ahí mismo...

-Necesito tu ayuda, Miroku...

-Pasa, hermano...

Sesshoumaru se adentró en el apartamento, dos niñas y dos niños se acercaron a él y lo saludaron.

-¿Dónde está Sango?

-Aún no llega, los iba a dormir cuando armaste semejante escándalo...

-Lo siento, amigo...

Los pequeños jugaban alrededor de ellos y en varias ocasiones pasando sobre ellos. Miroku se puso de pie.

-Vayan a la habitación a jugar.

Los pequeños obedecieron de inmediato, excepto la más pequeña de las niñas.

-Ally...

-Ezpeda, papa...

La pequeña besó a Sesshoumaru en la mejilla dos veces y le dijo que uno era para Rin y otro para que él no siguiera triste, Sesshoumaru sonrió y la abrazó con fuerza. Una vez sólos, Miroku sirvió dos tragos de whisky.

-¿Y qué te trae por aquí?

-Es Rin, Miroku... Desde que Inuyasha se mudó de vuelta a Japón y Tyler pasa tanto tiempo con nosotros... ¡Kami, es una tortura para ella y para mí! Tú eres el experto y mi última esperanza...

-Aún no tengo nada concreto, Sesshoumaru, es muy arriesgado...

-¡Tenemos que jugárnosla, Miroku!

-¿De verdad estás dispuesto a arriesgar la última oportunidad de tu mujer de tener hijos propios jugándotela? Lo siento, pero como tu amigo, no te lo permitiré.

-Pero...

-Sin hormonas, no hay embarazo, Sesshoumaru... y mantenerlo con inyecciones diarias...

-Pero... estuve pensando... primero levantas con inyecciones y luego con pastillas...

Miroku movió la cabeza negativamente.

-El pico de caída sería tan marcado que seguramente provocaría el aborto. Los niveles que necesita son muy altos, su cuerpo no las produce normalmente.

-¿Y todas esas pastillas que le diste entonces?

-¡Es una mujer joven! Las hormonas juegan un papel importante en su apariencia, si no las toma, incluso su piel y cabello se verían afectados.

Sesshoumaru suspiró y sólo cerró los ojos.

-Quiero resultados, Miroku...

-Sólo puedo decirte que hasta ahora no me he encontrado con nada que no pueda superar... pero llevar a término un embarazo humano es mucho más difícil que en el laboratorio...

-Miroku...

-Créeme, el día que te llame, puedes comenzar a comprar la ropa... No le voy a dar falsas esperanzas, si no puedo llevarlo a cabo como un embarazo normal, no lo haré...

-¡No me importa que sea arriesgado!

-¿Tú tienes la cara para decirle que es su única oportunidad, funcione o no? Sólo tengo 4, Sesshoumaru, no puedo ponerlos uno a uno. Muchas veces, ponemos hasta 6 y no queda ninguno, ¿de verdad quieres correr ese riesgo?

Llevándose las manos a la cabeza, se tapó la cara y dejó escapar un gran suspiro.

-Tú lo has dicho... es una mujer joven...

-Todas sus amigas están teniendo hijos, todo a su alrededor termina en ese tema... Intenta aparentar que no le afecta, pero...

Miroku tocó su hombro.

-Hay otra manera...

-¿Cuál?

-Un vientre de alquiler...

-Rin jamás estará de acuerdo...

-No está de más presentarle la idea...

…...

N/A: Hola!

Bueno, ya no sé si alguien leerá, pero aquí está. En medio de la cuarentena, me dio por desenpolvar los fics y este está terminado. Así que lo publicaré completo.

Espero que estén bien.

Un abrazo,

Mizuho

Abril, 2020