Kibi había salido hace unos días del Hospital, aún le dolía su brazo, pero el doctor le había dicho que era normal cuando se hacía una re-implantacion de miembros.

Realmente se alegro de que pudiera volver ya a la escuela, quería darles una sorpresa a los miembros del club de Teatro, sobre todo a Cierta Pantera negra.

Pero la verdadera sorpresa se la llevó Kibi al ver el letrero que decia que Herbívoros y Carnívoros serían separados y que todos los clubes que fueran integrados por ambos grupos se disolverian.

Entró corriendo al salón y se sorprendió al ver cómo Bill daba un discurso sobre que tenían que mantenerse juntos, busco con la mirada a Tao y vio a la pantera mirando seriamente a Bill, estaba recargado en la pared y tenía el seño algo fruncido, algo que Kibi sabía, sólo hacía cuando no estaba de acuerdo con algo.

Bill siguió con su discurso hasta que una voz lo interrumpió.

— Tal vez es lo mejor. - todos miraron a Tao.

— ¿Estas de acuerdo con esto? - pregunto Bill viendo con Incredulidad a la pantera.

— Si, por si no lo notaron somos peligrosos y todos Nos temen desde que Mataron a Tem, no medimos nuestra fuerza, no podemos controlar por completo nuestros instintos.

— ¿Esto es por lo de Kibi? — pregunto El Tigre.

— No.

— ¿Y crees que te voy a creer? Admitelo Tao, desde lo de Kibi te has negado a tocar o Acercarte a cualquier Herbívoros de la escuela.

— POR SI NO LO RECUERDAS BILL, LE ARRANQUE EL BRAZO A MI MEJOR AMIGO.

— TODOS SABEN QUE FUE UN ACCIDENTE TAO.

La discusión empezaba a calentarse y nadie había notado al pequeño Oso Hormiguero. El cual veía la culpa en los ojos de su querido Tao. En ese momento Juno notó la presencia del oso hormiguero.

— Kibi Volviste - Grito la Loba.

Automáticamente la vista de la Pantera se dirigió al oso hormiguero.

Juno miró a ambos y se dio cuenta de que la única forma de resolver todo, era Que Kibi y Tao hablaran.

— Chicos ¿Porque no dejamos que Kibi y Tao hablen? - dijo la Loba.

Bill también entendió y entre los dos sacaron a todos sus compañeros de la sala, dejando a los dos solos.

— ¿No me vas a saludar Tao? — Pregunto Kibi tímidamente.

La Pantera solo miró hacia otro lado. Claro que quería saludarlo, pero no sabía si podría controlar su fuerza y podía lastimarlo otra vez.

— ¿Tao? — Pregunto Kibi Acercándose.

— Quedate Ahí — Dijo Tao.

—¿Porque?

— Te puedo lastimar.

— No hagas ésto, no me alejes, Eso fue un accidente.

— Pero podría volver a pasar.

Tao no quería perderlo, no quería que Kibi le tuviera miedo. Kibi era muy importante para el, más de lo que le gustaba admitir.

— Tao ¿Enserio me quieres lejos? — la Voz de Kibi sonaba temerosa.

— No.

— Entonces porque me alejas.

— PORQUE TE AMO, TE LASTIME UNA VEZ Y NO QUIERO PERDERTE - Grito Tao.

Kibi se sorprendió, Tao sentía lo mismo que él. Eso le hacía muy feliz. Así que solo hizo lo que su corazón le dijo y se aventó a los brazos de la Pantera, sorprendiendo lo en el proceso.

— Yo también te amo.

Tao se sorprendió Aun más.

— ¿Enserio?

— Si.

— Aún puedo lastimarte.

— Fue un accidente Tao, encontraremos la forma de que esto funcione.

Esas palabras hicieron que Tao tomará la Barbilla de Kibi y lo beso, fue un beso delicado, puesto que aún tenía miedo de Herirlo, pero lleno de amor.

— Si sabes que ahora no podremos molestar a Legoshi por su atracción a los Herbívoros. - dijo Tao con una sonrisa separándose de su pequeño Oso hormiguero.

— Que lástima - se río Kibi.

Afuera todos los animales miraban al par sonriendo, mientras que Bill le daba dinero a Juno, puesto que había perdido la apuesta.