Buenos presagios, su historia y sus personajes no me pertenecen a mí, sino que a Terry Pratchett y Neil Gaiman.
Jesús fue conducido del Espíritu de Dios al desierto, para que fuese tentado allí por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Entonces, la figura del tentador apareció, y acercándose, le dijo:
- Si eres el Hijo de Dios, di que esas piedras se conviertan en panes para comer.
Mas Jesús le respondió:
- Escrito está: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Después de esto le transportó el tentador a la santa ciudad de Jerusalén, y le puso sobre lo alto del templo y le dijo:
- Si eres el Hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues está escrito: Que te ha encomendado a sus Ángeles, los cuales te tomarán en las palmas de sus manos para que tu pie no tropiece contra alguna piedra.
- También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios – fue la respuesta de Jesús.
Todavía le subió el tentador a un monumento muy encumbrado y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos. Y le dijo:
-Todas estas cosas te daré si, postrándote delante de mí, me adoras.
Entonces Jesús le respondió: Apártate de ahí demonio Crawly, porque está escrito: Adorarás al Señor Dios tuyo, y a él sólo servirás.
- ¿Qué has dicho?
- Esperaba que quien se me apareciera fuese el mismísimo Satanás, mas me di cuenta de que el tentador no es otro sino el demonio Crawly.
- Eres listo, no lo niego – respondió Crawly – Pero no tanto como para mantener esa fe ciega en Dios. En serio, dime, ¿Por qué no aceptas todo lo que te he propuesto y sigues feliz con tu vida, haciendo lo que realmente quieres hacer y no lo que alguien más dice que tienes que hacer?
Sin darse cuenta de que estaba sonriendo, Jesús respondió:
- Crawly, Crawly. Entiendo que estés haciendo esto porque eres el demonio tentador, pero te he visto sin que te des cuenta, y por más demonio que seas, no eres como los demás.
Sin saber del todo cómo tomarse esas palabras, Crawly dijo:
- ¡No seas necio! Puedes tener todo lo que tú quieras al alcance de tu mano, puedes ser libre… ¡Puedes vivir más tiempo!
El demonio se arrepintió en el acto de lo último. Jesús le dijo:
- Lo que deba suceder, sucederá.
A una mirada del mesías, Crawly comprendió todo. Y eso no lo hizo sentirse mejor.
- ¡Espera, no te vayas!
- Haz lo que tengas que hacer, que yo haré lo que Dios quiera para mí.
Dicho esto, Crawly se fue sintiendo una impotencia que no recordaba haber sentido antes. Si bien es cierto él era un demonio, sabía que la testarudez de Jesús en obedecer a Dios no iba a terminar de buen modo para él.
Estaba tan absorto en sus pensamientos, que no se dio cuenta de que el antiguo Guardían de la Puerta Este lo había estado observando todo.
Hola, amigos lectores, en medio de la actualización de mi otro fic, de pronto se me ocurrió recrear esta conocida historia de la Biblia de la tentación de Jesús, solo que cambié a la figura del tentador. Tal vez esté revelando de más, pero pensé que, de algún modo, Crowley, en ese entonces con su nombre antiguo, hizo lo que hizo sabiendo, o más bien presintiendo, lo que iba a suceder…
En fin, espero que les guste y que le den una oportunidad. Recuerden que los reviews son alimento para el alma. Nos leemos.
