Disclaimer: Los personajes pertenecen a JK
Only bought this dress so you could take it off,
Take it off
XXX
Se detuvo en la entrada de la habitación, sus manos temblaban y sus ojos buscaban entre los invitados un rostro conocido. No sabía explicarlo, pero sentía que su corazón estaba por salir de su pecho, se habían visto cientos de veces y su cuerpo se había familiarizado con sus hábiles manos y aun así no podía estar tranquila.
Wow, Hermione – Dijo Harry, provocando que la aludida girara en su dirección –Te ves muy bien.
Hermione le sonrió y bajo la mirada con timidez, le había puesto mucho empeño en su apariencia esa noche. Por primera vez en su vida había ido King's Road sola y con la única intención de comprar algo que pudiese impresionar.
Vio decenas de vestidos que, aunque hermosos, no llegaban a convencerle. Fue hasta que una dependienta tan solo un par de años mayor que ella se le acercó y le pregunto por la especial ocasión. Hermione le habló de la fiesta de Slughorn de manera atropellada y la chica la miró con una sonrisa cómplice que parecía decirle "Sé que es lo que quieres y porque"; la condujo hasta un maniquí que llevaba un hermoso vestido negro que llegaba en corte A hasta el suelo, tenía un discreto escote en V y casi a la mitad de los pechos había una pequeña transparencia en forma de rombo, la cintura era ajustada y a la mitad del muslo había una abertura. Hermione tenía los ojos muy abiertos y rodeo al maniquí para ver el vestido por atrás; en la parte superior había un moño y a continuación un escote que terminaba en su cintura. Había sido demasiado, pero entre la dependienta y su propio deseo de salir de su zona de confort, termino comprándolo.
Yo diría que estas vestida para matar – Dijo Ginny con una enorme sonrisa mientras la miraba.
¿No es un poco exagerado para la fiesta de Slughorn? –Dijo Ron que se acercaba a ellos con un canapé en la mano.
Hermione había pensado lo mismo cuando se vio en el espejo de su habitación.
No la molestes Ron – Replicó Ginny con cierto fastidio en su voz –Esta deslumbrante, estoy segura que a más de uno le robara el aliento – La joven le guiño el ojo y Hermione se sorprendió, ¿su amiga sabía algo?
Ella no necesita… – Comenzó Ron
Ella tiene voz propia, Ronald, gracias – Interrumpió Hermione que ya no quería seguir con esa conversación –Slughorn se esmeró con la decoración este año, ¿no? – Preguntó para cambiar de tema, aunque solo Harry y Ginny habían sido testigos de la fiesta de dos años atrás.
Sí, y esta vez fue más inclusivo –Respondió Harry. Había muchos más alumnos que en la ocasión pasada, si algo habían aprendido de la guerra era dejar los prejuicios atrás. Slughorn había invitado a integrantes de todas las casas, incluyendo hijos de Mortifagos.
La Directora constantemente habla sobre la unidad en las casasProsiguió Ginny – Estoy segura que le dejo claro que su Club de Eminencias debía tener variedad.
– En todas las actividades extras, según nos han dicho – Dijo Ron – Pero, McGonagall debería ver que no para todos es sencillo.
Hermione continuó examinando la habitación. – Para nadie esta siendo sencillo, Ron – Dijo Hermione sin verlo – Pero este es el tipo de cambio que necesitamos.
Harry asintió, él había participado en algunas de las actividades que la Directora propuso. El rencor y los prejuicios tenían que quedarse en el pasado.
– Además, da pie a iniciar nuevas amistades, ¿verdad, Hermione? – Dijo Ginny con una sonrisa.
La aludida volteó a verla de inmediato. – Bueno, sí, ese es el punto de esto.
– Estas un poco rara – Le dijo Ron con una mueca – Como distraída – Era una palabra que difícilmente podía usarse con su amiga.
– Para nada – Contestó Hermione, dirigiendo su mirada a otro lado. No podía mentirles a sus amigos tan descaradamente– Simplemente … – Al otro lado de la habitación se encontró con un par de ojos azules que la veían con intensidad. Lo había estado buscando desde que puso un pie en la fiesta, toda su ansiedad, sus nervios eran debidos al Slytherin que le sonreía con descaro, Theodore Nott.
– ¿Hermione? – Llamó Harry, quien ya tenía una mueca de preocupación.
Hermione tragó saliva – Lo siento – Les dijo a sus amigos – Solo estaba viendo la decoración y me fui un momento – Continuó – Quizá estoy un poco cansada.
– Oh bueno, es que es una decoración muy interesante – Dijo su amiga con un encogimiento de hombros
– Muy Slytherin – Continuó Ron y arrugó su nariz
– Precisamente – Volvió a contestar
Harry que no entendía que estaba pasando se dirigió otra vez a su amiga – ¿Estas segura que estas bien? Podemos acompañarte a la Torre de Gryffindor.
Hermione no sabía a donde mirar por las insinuaciones de Ginny, había pensado que habían sido muy discretos. Al parecer su astuta amiga sabía lo que ocurría – No te preocupes Harry, me encuentro bien – Sus ojos siguieron el camino del Slytherin que no le quitaba la vista de encima – Pero voy a ir por un poco de ponche – Dijo como si fuese la mejor de las ideas y comenzó a caminar en dirección de las bebidas
– Yo voy – La detuvo Harry
Hermione vio al otro lado como Theo solo negaba con la cabeza, aun con una sonrisa – Gracias, Harry.
– Te acompaño – Dijo Ron y caminó junto a su amigo.
– No deberías lucir tan decepcionada – Dijo Ginny
Hermione entrecerró los ojos en su dirección – ¿Desde cuándo sabes?
– Lo había estado sospechando desde hace un par de meses – Respondió su amiga – Nadie sabía nunca donde estabas.
– Tengo mucho que hacer – Contestó – Le ayudo a McGonagall con las actividades extras, estudio para los EXTASIS, hago las tareas, sigo con mis labores de prefecta – Dijo contando con los dedos
– Pasas tus tardes con Nott a orillas del lago negro – Ginny replicó el movimiento de manos de su amiga – O en la biblioteca
– Tenemos clases en común – Dijo Hermione a la defensiva
– No te estoy juzgando – Ginny tomó la mano de su amiga – Por eso no te había dicho nada, no quiero que pienses que estoy en contra de esto.
Hermione sintió un calor en su pecho al escuchar esas palabras, muchas veces se preguntó que harían sus amigos si se enteraran de lo que ocurría entre el Slytherin y ella – Gracias, Ginny – Le dio un ligero apretón en la mano y buscó de nuevo al Slytherin que se encontraba hablando con algunos compañeros, aun así, de cuando en cuando giraba en su dirección – Aunque, para ser honesta no sé qué es esto – Dijo con una mueca.
Ginny se sorprendió al escucharla, pero sobre todo al verla de esa forma, Hermione siempre había sido tan practica e independiente que era extraño verla así– ¿Por qué no lo han hablado?
Hermione se encogió de hombros – Creo que nunca pensamos que nos llevaría a algún lado – No había esperado que las cosas se dieran de ese modo, semanas antes de regresar a Hogwarts se encontró con Theodore Nott en el rincón de una librería que acaban de abrir en el Callejón Diagon. En un inicio fue muy incómodo ya que nunca se habían hablado, pero él le recomendó libros similares al que ella llevaba, después hablaron de los libros que él compraría y sin darse cuenta ya habían pasado un buen rato charlando. Comenzaron a enviarse cartas con más recomendaciones, pasaron a hablar sobre cómo iban sus días y lo que les gustaba hacer. Al entrar al colegio ya tenían una relación más sólida, empezaron a juntarse para hacer sus tareas, todo de forma muy discreta, se veían en sus ratos libres y así siguieron hasta que un día él la beso y ella continuó el beso –Todo fue muy rápido – Terminó con una sonrisa y el rostro sonrojado
–¿Rápido? – Preguntó Ginny que vio el cambio de color en su amiga – ¿Tú y el…? – No esperó una respuesta, su actitud en los últimos meses bastaba. Abrazó a Hermione con fuerza – ¿Cómo fue? ¿Te trato bien?
– Oh, Ginny – Exclamó aun en los brazos de su amiga – Fue perfecto
–¿Qué fue perfecto? – Preguntó Ron que llevaba dos vasos de ponche en la mano, Harry estaba junto a él.
Ginny soltó a Hermione – Mi regalo para ella – Contestó aun sonriendo y tomó la bebida que Harry le traía.
–¿Qué regalo? – Preguntó Ron aturdido – Aun no es Navidad
–El de su cumpleaños, obviamente – Dijo Ginny
Ron volteó asustado a ver a Harry y después a Hermione – Yo no… Yo… me olvide – tartamudeó
Ginny soltó una carcajada y Harry a su lado sonrió – No es su cumpleaños, tonto – dijo entre risas – Yo solo quise dar un presente por ayudarme y por ser una buena amiga.
Ron enrojeció y Hermione que ya podía ver una discusión prefirió interrumpir – ¿Por qué tardaron tanto, Harry? – Dijo y tomo la bebida que Ron le llevo.
– Al parecer hay algunos problemas con la comida – Miró a Ron que ya estaba comiendo alegremente, la broma de Ginny ya dejada atrás – No se dan abasto, los elfos han tenido que traer más.
Hermione que aun veía discretamente a Theo, se percató que no estaba muy lejos de donde se encontraban los principales platillos – Creo que iré por un poco.
No esperó respuesta de sus amigos y comenzó a caminar en dirección a las mesas, dedicándole una sonrisa a Theo.
–Señorita Granger – Dijo Slughorn que se paró frente a ella, obstruyendo su camino – No había tenido oportunidad de saludarla.
–Profesor, buenas noches – Dijo con cierta decepción y vio que Theo reía por la intromisión.
– ¿Cómo se la está pasando? – El profesor se veía bastante satisfecho por todas las personas que había logrado reunir esa noche
– Muy bien, todo es maravilloso – Le contestó, quizá los elogios la ayudarían a salir más rápido de esa situación – La decoración, la comida he escuchado que esta deliciosa – continuó – De hecho, pensaba ir por un …
–Pero si ahí esta Harry – Interrumpió el profesor y condujo a Hermione de nuevo con sus amigos – ¿Cómo estas muchacho?
Harry lució un poco avergonzado ante el efusivo saludo del profesor, aun creía que era un portento para pociones, cuando estaba muy lejos de serlo – Hola profesor – Dijo en forma de saludo – Bien gracias, Ron y yo ya comenzamos nuestro entrenamiento.
– El señor Weasley, claro – Vio a Ron, quien se alegró de al fin ser recordado – Seguramente será muy sencillo para ustedes. Señorita Weasley, no la había visto – Asintió a modo de saludo a la pelirroja, quien hizo lo mismo
–Todos se han portado muy bien con nosotros – dijo Harry – Nos ayudan bastante
– Siempre tan modesto, Harry, ¿Verdad señorita Granger? – Slughorn río y le dio un ligero codazo a Hermione que ya no ocultaba su molestia – Se te echa de menos muchacho y a tu inigualable talento como pocionista – El profesor vio el rostro de las chicas esperando confirmación, pero ninguna dijo nada. Harry no podía estar más apenado – Aunque claro aquí tenemos mucho talento – Dijo señalándolas, pensando que quizá se habían molestado – La señorita Weasley y por supuesto la señorita Granger que ha hecho una dupla extraordinaria con el señor Nott.
– ¿Nott? – Preguntó Ron extrañado – ¿No es de Slytherin?
Hermione iba a contestar cuando Slughorn le ganó – Sí, el joven Nott es de Slytherin. Es muy dedicado, tengo entendido que lleva casi las mismas clases que usted – Dijo lo último dirigiéndose a Hermione.
– Así es compartimos muchas clases – Contestó con cierto tono de orgullo.
– Es una pena que tenga un padre en Azkaban – Negó suavemente con la cabeza y Hermione lo miró con enojo – Al menos la manzana cayó lejos del árbol
– Que su padre este en prisión no demerita sus logros – Dijo Hermione enfadada – Debería dejar de ser comparado con su padre.
– Claro, señorita – Contestó Slughorn que vio el enojo en la joven – El talento es independiente de la familia que venga es… – A unos metros vio a la Directora McGonagall entrando – Discúlpenme unos momentos, voy a saludar a nuestra directora – Se alejó aun con una sonrisa bonachona.
– ¿Estas bien? – Le preguntó Ginny a Hermione al ver su enojo contenido
Harry y Ron vieron a su amiga extrañados, pasaba algo entre ellas y no tenían idea de que era.
– Sí, solo… – Hermione negó con la cabeza – Voy por algo de comer.
Hermione se giró y de nuevo comenzó con su caminó, vio a Theo quien a su vez se dirigía hacia donde ella estaba, pasó a un par de parejas bailando, poca atención puso en quienes eran, solo quería llegar a donde el Slytherin se encontraba. Estaba ya a un par de metros cuando sintió que alguien la sujetaba del brazo, volteó y vio a Neville y Luna.
– Hermione – Saludó Luna con suavidad y la soltó
– Te ves increíble, Hermione – Dijo Neville – No te vimos llegar
– Gracias – Contestó Hermione aun sorprendida, había estado tan cerca – No los había visto.
– Papá me envió una cámara – Dijo Luna – Estábamos tomando algunas fotos – Se quedó un momento callada, como pensando – Deberíamos tomarnos una foto ahora que ya estamos todos.
– Es una excelente idea – Respondió Neville emocionado
Hermione iba a comenzar a negarse cuando Luna la tomó del brazo y casi corriendo se dirigió hacia donde estaban sus otros amigos. Dio una última mirada hacia donde Theo se había detenido y ya no lo vio sonriendo como en las ocasiones anteriores que había sido interceptada.
Ginny vio con sorpresa a su amiga acompañada de Neville y Luna –¿No ibas a comer algo?
–Hay que tomarnos una foto – Dijo Luna de manera abrupta y sacó una cámara de su bolsa
– Pocas veces estamos tan bien vestidos – Bromeo Neville
–Buena idea – Dijo Ron que se limpiaba la boca y comenzó a buscar algún lugar donde podían tomársela
–¿No sería mejor que fuese acabando la fiesta? – Dijo Harry, quien seguía sintiéndose incomodo frente a las cámaras
Hermione vio a sus amigos con cierta frustración mientras discutían sobre la foto, sabía que no era culpa de ellos, no tenían idea de que ella quería escabullirse para estar con Theo. Negó con la cabeza al ver que también Slughorn y McGonagall se dirigían hacia ellos.
–Disculpa – Se escuchó detrás de ella, el coro de voces se calló de inmediato. Hermione giró y se encontró con Theo frente a ella –¿Me permitirías esta pieza? – Theo le tendió la mano.
Hermione se quedó un momento mudo y vio cierta vacilación en el joven – Por supuesto – Tomó su mano y caminó junto a él a la pista, de reojo vio a Harry y Ron verse entre sí y a Ginny que le sonreía con complicidad.
La música comenzó y todos a su alrededor callaron, a Hermione no pudo importarle menos, subió su otra mano al hombro del Slytherin y Theo la tomó de la cintura acercándola más a él.
–Te ves muy hermosa – le dijo mirándola a los ojos
– Gracias– El rostro de Hermione se sonrojo – Tú también te ves muy apuesto – Theo usaba una túnica negra que destacaba su piel pálida, su cabello estaba peinado hacia atrás dejando su frente descubierta, sus ojos se veían más grandes y azules.
–Pensé que no podría tenerte tan cerca esta noche – Su tono sonaba más melancólico que molesto.
– También lo pensé – Bufó Hermione – Desde que llegue he estado tratando de acercarme y por un momento pensé que el vestido y todo había sido un poco en vano – Calló de pronto al percatarse de sus palabras
Theo sonrío complacido y la miro de pies a cabeza – ¿Ese vestido – le dio una vuelta – lo compraste en tu visita a Londres?
Los ojos de Theo la quemaban, el baile y las personas a su alrededor ya no importaban – Sí, quería que fuera algo diferente para esta ocasión.
–Es muy favorecedor– Le contestó y trago saliva –no he dejado de pensar en lo que sería quitártelo
– Por eso lo compre – Dijo Hermione en un arranque de valentía.
Theo cerró los ojos un momento, saboreando lo que ella acababa de decirle. Desde que se encontraron en aquella librería no había podido dejar de pensar en ella, en lo bien que lo había tratado a pesar de que todos a su alrededor lo vieron con rechazo, en lo inteligente que era, en lo compasiva, amable, etc. Incluso en su llegada al colegio el siguió frecuentándolo, no sabía si merecía sus atenciones, pero estaba agradecido por ellas. Cuando la besó ella le correspondió y la siguiente vez que se vieron, fue ella quien lo besó a él. Estaba vuelto loco por la chica frente a él.
La canción termino y él se quedó fijo en su lugar –Hermione – lamió sus labios y la joven por primera vez desde que se conocieron pudo decir que está nervioso – si yo te dijera que ya no quiero vernos a escondidas, ¿Que me contestarías?
Hermione vio a Harry, Ron, Ginny y sus otros amigos que se encontraban a espaldas de Theo, a unos metros de ellos estaba la directora que los veía discretamente junto al Jefe de Slytherin, pensó exclusivamente en su felicidad y con todo el valor que pudo reunir, se paró de puntitas y lo beso
NA: Gracias como siempre a mi Theo personal, tarde pero seguro. No puedo decir que seguiré religiosamente la Theomione week, pero hare mi mayor esfuerzo. Ya tiene bastante que no escribo, así que me siento algo oxidada
Por cierto, la historia salió un poco por la canción Dress de Taylor Swift
