Nota: los personajes no me pertenecen y don propiedad de su respectivo autor. La idea pertenece a una querida amiga: Megami Black, quien me permitió publicarla porque ahora no tiene mucho tiempo para escribir. Gracias!

One shoot/ LawNa. Ligero LuNa.

Insomnio...

Esa tarde se encontraba muy inquieta, dio vueltas por todo el barco, se duchó como tres veces, salió y entró de su camarote varias veces e incluso pidió a Chopper que la revisara pero nada, todo en ella estaba perfectamente. El renito sonrió un poco ante la preocupación de su compañera y ella a su vez resopló algo frustrada.

-no encuentro nada malo en ti, Nami -Chopper dejó a un lado su maletín médico y se sentó en la silla contigua a la cama donde minutos atrás revisaba a la bella navegante- exactamente qué es lo que sientes?

-no estoy segura... Es como... Una inquietud, un frío en el estómago, no se como describirlo...

-Tal vez sea estrés...-meditó- hemos pasado por mucho estos días desde lo que pasó en Punk Hazzard... Eso además de que también nos dirigimos a Dressrosa en este preciso momento y que Luffy hizo una alianza pirata con Law...-se estremeció al final de la frase

-si. Es probable. - la pelinaranja también se estremeció ante las ultimas palabras del renito y no nada mas por el hecho de que tampoco le gustase la descabellada idea de su loco capitán, sino por ese último nombre que el mencionó. -bien... Gracias de todos modos Chopper .

-para eso estoy. solo no olvides descansar y comer bien Nami, así te sentirás mejor..

-así lo haré...

La chica salio del cuarto medico y suspiró pesadamente, al levantar la vista del suelo sus ojos chocaron con la mirada alegre de su capitán. Luffy venía comiendo un bocadillo de arroz que Sanji le preparó y cuando vio a Nami en la puerta del cuarto de Chopper su rostro se tornó preocupado

-Oi Nami, ¿que sucede? Fuiste a ver a Chopper ¿no es así?...

-ummm si.. No es nada, solo un malestar...

-¿segura? -él se acercó hasta quedar de frente a la chica y le miró directo con esa mirada serena y tranquila que solo con ella ponía- Sabes que puedes decirme cualquier cosa Nami...

-bueno... Tal vez... Tal vez estoy algo nerviosa por todo esto. Eso dice Chopper ...-dijo honestamente ella, Luffy relajó un poco su expresión y sonrió

-oh es eso... Shishishi, no te preocupes yo los protegeré a todos!

-mmmm...eso lo sé pero vas a arriesgarte... Solo ten cuidado.

Nami sonrió al muchacho y siguió por el pasillo hasta el cuarto que compartía con Robin, entró y se dejó caer en su cama con la mano en la frente. Dios, ¿por qué se sentía tan incómoda? Incluso esas miradas de Luffy que antes la hacían saltar de nervios ahora le pesaban con toda su alma. Nami siempre sintió que ella y su capitán eran mas cercanos de lo que parecía, le agradaba la manera en que él era con ella y los modos que parecía solamente tener para ella, por ejemplo no recordaba que Luffy prestara su sombrero a nadie en el barco, solo a ella. Cuando estaba triste o nostálgica Luffy solía acercarse a hablar con ella y ponerle su sombrero en la cabeza con esa gran sonrisa, o cuando tenia miedo el siempre decía "yo te protegeré". solo recordar todas las veces que Luffy la había salvado su corazón se encogía y dolía inmensamente, sobre todo porque desde hace unos días la mirada de la navegante cayó lejos de su capitán y se posó en otro hombre...

Nami era una mujer si bien no fuerte si muy inteligente, calculadora, lista y muy sagaz. Era difícil que algo escapara a sus ojos, por eso cuando ese hombre se convirtió en su aliado la joven no dudó en investigar un poco, después de todo era por el bien de Luffy y los chicos, se dijo, pero entre más sabía de él mas se interesaba... Era muy astuto, quería tener siempre el control, era inteligente y con un gran dominio de si mismo y de sus habilidades, serio, fuerte, con mucho temple y un buen estratega también...

-¿que me está pasando?... -suspiró y cerró los ojos un instante, y era tanto lo que estaba en su mente que la joven acabó por dormirse... Cuando abrió los ojos ya estaba oscuro, Robin ya se había dormido y el barco estaba en calma. La morena acurrucada en su cama y con un libro en las manos se quedó dormida mientras leía, Nami sonrió y quitó el libro dejándolo en la mesita junto a la cama y arropó a su amiga con cuidado. Luego salió del cuarto.

Entró a la cocina y sin encender la luz buscó en el refrigerador algo de tomar, se sirvió un poco de zumo y salió a cubierta a contemplar la luna y las estrellas, el viento fresco acarició sus mejillas y la suave piel de su espalda y ella se estremeció un poco imaginando que eran las manos de cierto joven hombre que la tocaban. Dio un Respingo ante sus pensamientos y sus mejillas se tiñeron de rojo.

-¿eeeh?... ¡Eeeh! Por dios ¿que pasa conmigo?... ¡No esto no puede ser! -Nami se llevó las manos al pecho muy sonrojada, ¿ahora no solo estaba en su cabeza sino que hasta fantaseaba con él? A ver Nami, ¿que te estaba pasando? ¿Por qué cuernos no podías sacar a Trafalgar Law de tu mente?

-¿no puedes dormir? -Nami se giró un poco y econtró un par de ojos color aceituna mirarle, la chica apretó los labios y él pareció sonreír un poco, dejó su enorme espada a un lado y se sentó bajo el árbol de mandarinas junto al columpio de Nami

-p-pues... Dormí mucho en la tarde y Ahora no tengo sueño... -miró hacia otro lado

-oh, es verdad, recuerdo que Mugiwara-ya mencionó que te sentiste enferma de pronto. -le miró de soslayo y medio sonrió, era una mujer muy hermosa- ¿quieres que te revise yo?...

-¿uh?...-atinó a contestar con las mejillas rojas mirando al joven

-no pongas esa cara, yo también soy médico, Nami-ya... -Law pronunció mas esa media sonrisa y Nami se maldijo mentalmente por encontrarla sumamente sexy

-oh, etto... No es necesario... Gracias Law...-la chica miró hacia otro lado evitando hacer contacto visual con él, lo cuál el médico encontró muy gracioso.

Hacía días que algo sucedía entre ellos, era extraño, el ambiente a su alrededor se tensaba cuando estaban juntos, era difícil respirar. Había algo, un magnetismo, una atracción, una especie de química muy intensa que ambos trataban de ignorar. Law lo sabía, que esa mujer era de otro, que Mugiwara la quería mas que a nada y aunque, idiota como era casi siempre, estaba pendiente de ella y de protegerla. Nami por su parte también dudaba. ¿como era posible que este hombre hiciera que su corazón diera un vuelco solo con hablarle, solo con mirarle, ¿y lo que sentía por Luffy qué era? ¿amor? ¿cariño? ¿o quizá un infinito agradecimiento? Lo que sea que fuera era distinto porque si bien había pensado alguna vez en un sueño fugaz que entre ella y Luffy pudiera surgir algo más nunca llegó a ese nivel, siempre fueron sueños inocentes, demasiado puros, un beso tímido, un dulce roce de sus labios, un abrazo tal vez...

Con Trafalgar Law era totalmente distinto. él desataba su pasión, su locura... Fantaseaba con esas sensuales manos recorriendo su cuerpo, con sus besos hambrientos, con sentir su respiración en el cuello y el ronroneo de su voz en su oído... Y era tan difícil ignorar esa tentación...

Law la observaba detenidamente. Era preciosa, una diosa. Era una mujer capaz de encender a cualquier hombre, de carácter fuerte pero en el fondo muy dulce, era frágil y delicada, pero altanera y orgullosa, era todo un enigma, pero el amaba los retos. Y esa mujer lo era en toda la extensión de la palabra... No por su fortaleza física sino por otras muchas razones. Nami no era fuerte, para él sería cosa de niños someterla y hacer con ella lo que quisiera, pero ese no era el punto... Aunque no negaba que tener a esa mujer en brazos y hacerla suya era una tentación tan inmensa como el mismísimo océano. Era bellísima, su rostro coqueto, sus ojos canela, su sonrisa descarada y traviesa, sus senos firmes y su cuerpo bien modelado, sus piernas largas y perfectas, su espesa cabellera naranja ondeando al viento, su piel delicada y fragante con ese aroma cítrico a mandarinas... Era para perder la cordura. Por suerte él se consideraba inmune, hace mucho que la había perdido de todos modos...

-¿Nami-ya?..

-¿mmm?...-ella dio un Respingo y evitó mirarle de nuevo

-¿por qué me evitas?...

-¿yo?... Y-yo no te evito, Torao...- respondió a prisa llamándolo por el nombre que Luffy usaba para él, Law sonrió un poco e hizo por acercarse a la chica pero la navegante se levantó del columpio como resorte y se alejó varios pasos de él, hasta quedar en la orilla del barco, suspiró apoyando los brazos en los barandales.

-me estás evitando Nami-ya y yo sé por qué...- "si la montaña no viene a ti..." se dijo el joven pronunciando más esa media sonrisa y en dos pasos estuvo detrás de la muchacha, Nami dio un respingo cuando la fantasía que tuvo momentos antes se realizaba, ambas manos de Law se posaron en sus hombros y lentamente descendieron por sus brazos en forma de caricias...cerró los ojos y ahogó un suspiro. Law la sintió temblar y se anotó un punto. No solo era buen médico sino también al parecer un buen Psicólogo, dio justo en el clavo. La hizo darse vuelta y suavemente la tomó por la barbilla para que le mirara, Nami sintió sus mejillas arder y más todavía de rabia al ver esa malditamente sexy sonrisa en el rostro de Trafalgar, ¡el muy ladino lo estaba disfrutando!

-¿ah sí?... ¿No me digas?... ¿y por qué estaría yo evitándote?...-protestó la navegante tratando de ser fuerte

-por que te gusto.- la dejó sin palabras. La chica solo atinó a abrir y cerrar la boca como pez fuera del agua pero nada, no salió ningun sonido de su garganta. Law suavemente la tomó de la cintura y atrajo a Nami más cerca de él todavía con esa maldita y sensual media sonrisa en los labios mientras ella le miraba con las mejillas rojas y los ojos abiertos como platos

-no dirás nada?...

-eso no es... Yo no... Es decir...- pero no, no lograba ni completar una frase, mientras más intensamente le miraba aquel hombre mas temblaba su cuerpo, su corazón se desbocaba y su pulso se aceleraba hasta el punto de forzarla a respirar a bocanadas, Law acarició con suavidad su mejilla y con solo ese minimo contacto Nami sintió que le flaquearon las piernas

-¿tienes miedo?...-ella le miró sin entender bien su pregunta- de a donde te llevan tus emociones, quiero decir...

-¿mis emociones?...

Nami cerró los ojos mientras Law acarició de nuevo su mejilla con ternura, con el dedo pulgar delineó el contorno de su rostro y rozó los tersos labios de la chica, ella ahogó otro suspiro. No quiso abrir los ojos no quería enfrentarlo, sabía bien que no tendría voluntad suficiente para apartarlo de su lado. Sintió como él se aproximaba lentamente hasta que su respiración y su cálido y dulce aliento estaban contra su rostro. Se detuvo unos segundos como pidiendo permiso, segundos que a ella le parecieron eternos, segundos en que Nami se debatía entre sus sentimientos por Luffy o este extraño deseo que Law despertaba en ella, al final no pudo negarse... Primero fue un delicado roce, suave y timido pero fue suficiente para que ambos sintieran una especie de corriente eléctrica recorrerles la espina, suficiente para que Nami rodeara su cuello con ambos brazos y correspondiera, Law rodeó su cintura en un gesto desesperado y posesivo, apretándola contra su cuerpo como si quisiera fundirse en ella, mordisqueó suavemente su labio inferior haciendo que gimiera y abriéndose paso a la boca de la chica...¡ambrosía! Se deleitó con el dulce sabor de ésta, dominando por completo, recorriendo cada rincón con su lengua, perdiendo el sentido en cada roce de esos labios rosas que desde que subió a ese barco había deseado probar, dejó una mano en la cintura de ella y puso la que retiró tras su nuca enredando sus largos dedos en los sedosos cabellos naranja de la bella navegante, Nami se apartó jadeando en busca de aire y miró al apuesto pirata directo a los ojos aún con el corazón latiendo a ritmo errático y acelerado, Law se relamió y de nuevo sonrió de esa manera que la hacía morir de nervios, ¡pero en el nombre de gold Roger! ¡que tan endemoniadamente sexy podía ser este hombre! Solo atinó a sonrojarse como idiota otra vez y rehuír su intensa mirada de nuevo... Se sintió una estúpida por reaccionar así pero su cabeza estaba tan revuelta que no sabía ni qué hacer.

-no puedes negarlo... Te gusto. -ronroneó en su oído haciendo que sus piernas se sintieran como gelatina. Nami se soltó y le dio la espalda

-¿y si así fuera qué?... -espetó- ¿que tratas de hacer Trafalgar, aprovecharte de mí? No soy esa clase de mujer ¿sabes?... Yo...

-Me gustas Nami... -Ella se dio vuelta al oírlo llamarla por su nombre de pila, sin otro apelativo, Law no se tomaba esa clase de gesto con cualquiera. - y mientras más te conozco más me gustas... Y no puedes negar que te provoco algo ahora...

-¡sí Law! E-es verdad... Yo...- suspiró y se llevó una mano a la frente- es cierto... Siento algo por ti, no sé que es...

-con eso me basta...- sonrió un poco haciendole una caricia y Nami de nuevo se estremeció- entonces deja que me acerque a ti, déjame mostrarte quien soy y tal vez así logres saber qué es lo que sientes...

-Law...

-no soy tonto -dijo rodeando la cintura de la chica una vez mas con sus brazos- sé muy bien que si dudas es por Mugiwara, porque le quieres... Aun así yo quiero intentarlo...

Nami no pudo protestar, esa sonrisa la desarmó por completo, una sonrisa pequeña y tierna tan distinta de esas provocativas que solía mostrarle, Law acarició sus mejillas suavemente y de nuevo la besó esta vez con mucha dulzura como si con ello tratara de enseñarle otra parte de sí mismo, otra faceta de Trafalgar Law que nadie conocía, Nami se dejó llevar. Despacio subió las manos por la espalda del moreno en forma de suaves caricias que provocaron en el un ahogado suspiro, dios ¡de nuevo ese vértigo! Las manos de Law vagaron por sus curvas deseosas de más aunque con deliciosa suavidad y gentileza, el joven dejó sus labios y comenzó a besar su cuello embriagándose con el dulce olor a mandarinas de la piel tersa de la muchacha, Nami se aferró a su espalda y Law la levantó con cuidado hasta sentarla en la orilla del barco donde minutos antes ella se había apoyado, subió las manos con deleite por las piernas bien torneadas de la navegante y Nami tuvo que morder su labio para no gemir de placer, con timidez deslizó ella sus manos bajo el jersey negro que llevaba el joven pirata y se dio gusto acariciando su ancha espalda y su torso sexy bien marcado, mientras él aferrado ahora a su cintura volvía a sus labios hambriento de deseo y los reclamaba ahora con mas pasión... Así se les fueron las horas entre besos ardientes y sugerentes caricias, aunque no llegaron mucho mas lejos tal vez porque ambos iban con cuidado y eran precavidos, Law todavía no estaba listo para abrirse del todo y mostrar su lado vulnerable a Nami, y ella necesitaba definir bien qué era ese extraño sentimiento que Trafalgar provocaba en su ser, y también replantearse bien las cosas. ¿estaba realmente enamorada de Luffy? ¿o tal vez se había enamorado de Law?..

-vaya, está amaneciendo -ladeó una sonrisa traviesa y miró a la muchacha en sus brazos- creo que deberías ir a tu habitación...

-no me importaría quedarme contigo un rato más...-sonrió un poco y tomó la mano del joven médico...

-esa idea me gusta. -Law adelantó el paso y tirando suavemente de su mano la guió al interior del Sunny, dormir un poco no les haría mal, pero juntos era otra cosa. Bueno, se dijo el chico, al menos hoy no estaría solo...

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End.