La manzana podrida

Aclaro que este one shot es sobre otro llamado weird world en donde la versión de Kyoko es Lydia por lo cual decidí hacerlo mas oscuro que en el anime, en fin, ahora al fic


Lydia no entendía que le hacían a los que se comportaban mal por lo que decidió ser buena, cada día que alguien se comportaba mal. Era encerrado en un cuarto mientras que lo vigilaban.

Lydia intentaba no desobedecer las reglas ya que los demás no lo intentaban por lo que les paso, magulladuras en todo el cuerpo, pero al preguntarles la única respuesta fue.

-Me castigo-o un -yo … me resbalé y caí -

Paso el tiempo y luego no se lo volvían a ver, según los mayores es que hacían algún mal al estar aquí. Lo que hizo que todo se derrumbara como un terremoto fue cuando le pidieron a Lydia que fuera con alguien a algún lugar.

En ese entonces la joven Lydia era inocente hace un mes que se encontraba allí con sus padres, solo faltaba que una mecha encendiera el odio que manifestó.

En aquel cuarto no comprendió nada, pero luego de tantos años, ella comprendería.

Luego ella se rehusó a seguir los mandados, rogando a sus padres que se largaran de allí con lagrimas en los ojos.

Paso un día de ello y ella despertó, pero estaba en un bosque, caminaba llamando a sus padres, pero no estaban. Caminaba y caminaba hasta que sus piernas se cansaron entonces ella se arrojó al suelo para llorar.

A los pocos minutos apareció kyubey, un millón de deseos pasaron por su cabeza, pero se quedo en un deseo impulsivo.

-Deseo que todos los que mandan en esa secta mueran –


Contarlo a Aria la libero, pero no reparaba el daño que le realizaron, decidió separarse luego de decirlo.

Las chicas compartían algo. Los padres de Aria murieron en una barrera y ella vio los cadáveres sin carne, los padres de Lydia solo la habían abandonado en un bosque.

Lydia no observaba algún progreso, ella necesitaba semillas y no veía como solucionaba matar a los familiares.

Al momento de regresar al territorio, otra discusión, otra pelea y Aria no volvería a verla. La sorpresa la invadió al ver a los dos chicos.

Uno con una gema del alma y el otro con poderes mágicos. Ella pensó que era un brujo, pero le explico que solo recibió un contrato de un extraño y que el contratista lo ayudaba, ella no siguió preguntando.

Ya no había nada, realmente no quería que los demás terminaran así. Comprendió que este era el final que les deparaba así que.

-No, yo lo hice y se que puedes defenderte, pero destruye a la bruja por mi – su voz que intentaba ocultar su tristeza enfrentando a Liam.

-Lydia no puedes dejar así tu vida-intentando convencerla.

-NO, no, este es el final de nosotros, todos los que han hecho un contrato terminan así pero tu puedes seguir por qué no – Lydia apuntaba su alabarda al cuello de Liam-No me sigas- se fue a la barrera del brujo.

Liam la siguió ocultándose, Lydia fue aplastada junto con su gema del alma y rápidamente devorada.