Decir que Hades enloqueció era decir poco, el sujeto era un demente y tal parecía no tener remedio, o eso pensaron sus hermanos y demás dioses del Monte Olimpo. Después de que la barrera fuera destruida, Hades, como muchos otros villanos se negó a dejar la isla, muchos villanos tomaron esa posición por distintas razones, ya sea por evitar alguna humillación por parte de la gente de Auradon por su derrota y fracaso en el pasado, logrando así conservar su dignidad o por el simple hecho de tener una vida hecha dentro del pedazo de roca conocida como la isla de los perdidos. Hades entro en la primera categoría, se negaba rotundamente volver al Olimpo a reencontrarse con sus hermanos y los otros dioses, volver al Inframundo, volver a ser el dios de los muertos.

Durante el encierro de Hades, el Inframundo o Hadestown, como también era conocido, la había pasado mal, y no solo el Inframundo, sino también los dioses del Olimpo sufrieron las consecuencias de la ausencia de Hades. Era necesario un dios que se encargara de administrar el lugar, un semidiós hubiera bastado, pero ninguno de los dioses quiso ofrecer a alguno de sus preciosos hijos una tarea tan desagradable y sin ningún dios o semidiós que llevara a cabo la tarea, las almas de los muertos sufrirían en la larga fila de espera, varadas esperando a cruzar a la otra vida, montones de papeleo y formularios seguían y seguían acumulándose.

Los dioses fueron turnándose para ir al Inframundo cada cierto tiempo, incluso Zeus, pero ninguno de estos poderosos dioses del amor, vegetación, rayo o matrimonio, pudo mantener las cosas en orden allá abajo, se necesitaban milenios de experiencia para realizar un trabajo tan eficiente como lo hizo Hades.

Internamente Hades se sentía agradecido de ya no estar en el Inframundo realizando todo ese trabajo agotador, incluso sonreí de vez en cuando imaginando a los otros dioses realizando su trabajo y sus caras de frustración ante el obvio fracaso de tomar su lugar como dios de los muertos.

Cuando la barrera cayo y la identidad del padre del Mal fuese revelado, la sala de reuniones del Olimpo fue un alboroto.

Una hija- dijo Zeus el rey de los dioses- Mi hermano Hades ha engendrado una hija con la señora de todo mal

Hubo susurros en toda la sala, simplemente no podían creerlo. Los dioses habían escuchado hablar de Mal la hija de Maléfica y la novia del rey Ben antes, pero se había quedado solo en eso "hija de Maléfica" no "hija de Hades". Pero ahora las cosas habían cambiado. Si tan solo lo hubieran sabido antes, ahora mismo no habría necesidad de turnarse la administración del Inframundo, una hija o hijo de Hades podría haber sido una bendición, talento innato puro, un nuevo dios de los muertos. Eso era lo que necesitaban, pero ahora la única vacante disponible que no era Hades, estaba a punto de convertirse en reina y no podían interferir en eso. A pesar de tener una voz en el consejo de Auradon por parte de Hercules el hijo de Zeus, realmente no les gustaba interponerse en los asuntos de los mortales, los dioses habían votado y dejaron el castigo de Hades en manos de los mortales, no había vuelta atrás. Entonces sin la barrera y con la hija de Hades a punto de ser coronada, Zeus comenzó a enviar cartas, con la esperanza de que su hermano regresara a su lugar correspondido en el Inframundo, de regreso al Hadestown.

Hades desecho una y cada una de las cartas enviadas desde el Olimpo. Sin barrera que lo encerrara, los poderes de Hades retornaron ya no necesitaba comer o hacer otras cosas que los mortales hacían, excepto dormir, eso hasta los dioses necesitaban. con sus poderes devuelta, el dios se sentía finalmente libre, sin trabajo agotador en el Inframundo y sin barrera miserable. ¿Volver al Inframundo? ¡JA!, como si fuera a volver, Hades no iría a rogarle a su hermano por otra oportunidad, no, la tenía aun su dignidad, por que hacer eso cuando podía pasarse todo el día oculto en su guarida tocando la guitarra o recuperando el tiempo perdido con su hija, Hades no volvería y se necesitaba más que un puñado de cartas para convencerlo. Por lo cual Zeus recurrió al plan B, su sobrina, Mal.

Si ella era honesta desde el momento que descubrió que Hades era su padre, nunca se tomó el tiempo de pensar en su familia paterna, eso hizo que cuando Hermes el mensajero de los dioses apareciera en su estudio, la dejara atónita. Ser hija de Hades llegaba con cierto poder divino y cierto poder divino llego junto con el estatus de semidiós, igualmente nunca lo pensó tampoco, siempre fue a lo que ella respectaba una Fae, específicamente una Dark Fae. Puede que desde el incidente de Audrey con el cetro de Maléfica y su reciente contacto con la brasa de Hades, sus poderes de dios de los muertos hayan florecido por primera vez, pero aún seguía sintiéndose más Fae que dios, no lo podía negar.

Hermes observo a Mal, el dios pudo ver a Mal varias veces antes, pero nunca así de cerca como ahora, era la viva imagen de su madre Maléfica, con un toque de Hades, eso se pudo notar con los mechones azules de su cabello combinados con el purpura. Pudo sentir la magia que desprendía de ella, era poderosa y muy notoria para el dios, pudo sentir un aura pesada alrededor de la niña, era lógico, pensó Hermes, su madre era Maléfica el Hada más poderosa que se haya conocido junto con el Hada Madrina y su padre, bueno, era Hades un dios poderoso de miles de años, uno de los tres grandes junto a Zeus y Poseidon. Hermes tuvo que admitir que se sintió un poco asustado por el aura de Mal, nunca vio semejante poder y mucho menos en un cuerpo tan joven, y era solo una niña, al menos a los ojos del dios mensajero.

Heh, hola- saludo Hermes al darse cuenta que había perdido un poco de tiempo contemplando a Mal y ciertamente también noto, el estado de shock de Mal ante su presencia- Mi nombre es...

Hermes- respondió Mal antes de que el dios pudiera presentarse correctamente- Eres el mensajero de mi tío, digo Zeus, si, ese mismo.

Si- dijo Hermes con cierto nerviosismo en su voz también, pero recupero la compostura- En nombre de Zeus he venido a entregar un mensaje- el dios saco de su bolso un pergamino estilo griego y comenzó a leer:

"En nombre de Zeus, el rey de los dioses, se le otorga a usted, lady Mal, una invitación al monte Olimpo, su presencia es requerida mañana a las 6 de la tarde en la entrada del Olimpo, Zeus y los demás dioses, desean conocerla, habrá un banquete de bienvenida, por favor confirme a su servidor, ósea yo, de su asistencia al evento y no se olvide de traer a su padre Hades consigo de preferencia, también está invitado a la recepción, atentamente Zeus y compañía"

Hermes termino de leer el mensaje, guardo el pergamino y voltio hacia Mal esperando respuesta.

Yo... amm, no sé qué decir, sinceramente no lo esperaba, no esperaba que Zeus o los otros dioses quisieran conocerme- dijo mal

La idea de que Zeus, el todo poderoso, quisiera verla era irreal, aunque en cierta parte tenia sentido, era su tío después de todo, era su familia. Familia, el único concepto de familia mientras crecía era su madre y ella solamente, no había primos, sobrinos, tíos y ciertamente tampoco un padre. Claro ahora tenía a sus amigos a quienes consideraba familia y a su prometido, el rey Ben junto con su futura familia política, pero ninguno de ellos relacionado en sangre.

Tenía miedo, era un nuevo terreno, no se sentía preparada, ¿qué tal si la odiaban? o simplemente no era lo que esperaban, pero cuantas veces uno era invitado a comer con los mismísimos dioses del Olimpo, mirando el lado positivo, era una oportunidad única, una oportunidad de para mantener relaciones con ellos, como futura reina de Auradon era su deber fortalecer las alianzas con los reinos y tierras vecinas. Los dioses eran divinidades, eran los encargados del funcionamiento los cultivos, el clima, el sol, la noche, prácticamente todo el mundo existente, hacerlos enojar podría ser perjudicial, pero si todo salía bien una alianza seria forjada, le demostraría a todos que el puesto de reina podía ser realizado por una hija de villanos tan bien como lo hubiera hecho una princesa rosada de sangre azul, incluso mejor.

Además no estaría sola, Hades la acompañaría durante la visita, hablando de Hades, no podía confirmar en nombre de su padre, Mal sabía que él no querría ir, su padre lucia tan feliz pasando tiempo con ella y tal parecía no estaba en sus planes volver a ver a su familia, sería muy contraproducente que los viejos rencores infestaran la reunión, pero si demostraba el cambio que tuvo su padre durante el exilio y el como ahora inclusive era capaz de ayudar a otros, entraría como otro punto a favor de su causa, arreglar los viejos rencores ¿Era eso posible?, solo hubo una forma de saberlo, tenía que intentarlo, Hades quería compensarla la había ayudado una vez y esperaba que esta vez no fuera diferente.

Ellos desean conocerte, serás la futura reina y eres familia después de todo- dijo Hermes- solo responde sí o no querida.

¡SI! - respondió Mal exasperada- digo, si por supuesto, sería un honor el asistir, yo intentare convencer a mi padre de ir.

Si de preferencia- susurro Hermes, finalmente se despidió- fue un placer conocerla lady Mal, espero poder conocerla mejor en la cena de mañana.

Igualmente, señor Hermes- dijo Mal

Y con la velocidad de un dios Hermes se fue.

Fin del capítulo uno, me base en su totalidad en el canon de hércules y descendientes incluidos los libros de Melissa de la cruz, también tome elementos de las películas de maléfica, Dark Fae es la especie a la cual pertenece maléfica según la película en español se traduciría como hada oscura, el nombre de Hadestown proviene de un musical del mismo nombre, creí que era una forma curiosa de llamar al Inframundo, muchas gracias por leer ;)