Este fic participa en el minireto de abril para la Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a JK Rowling.
Palabras: 497.
La prueba del té
Las suaves nubes de vapor que ascendían de la taza llevaban consigo un olor nauseabundo, capaz de provocar arcadas incluso a una persona que había aspirado muchísimas bombas fétidas de la marca Sortilegios Weasley.
— ¿No lo quieres, Lysander? —preguntó Luna, que se encontraba sentada al otro lado de la mesa.
Tragó saliva. El hedor lo hacía pensar en ojos de murciélago, o pie de trol, o intestinos de cabra. Se atrevió a mirar el líquido. Era marrón. Si hubiese sido rojo o verde habría tenido un pase, pero no soportaba ese color.
— Voy a dejarlo enfriar. —se excusó.
Luna volvió su atención al pergamino que había colocado sobre sus rodillas.
— ¿Puedo pedirte algo? —le preguntó. Cuanto antes cumpliese su propósito, antes podría huir de ese té.
Luna asintió distraídamente, y luego pasó la yema de sus dedos, manchados de carboncillo, bajo las patas del hipogrifo que estaba dibujando, creando así su sombra.
— ¿Me dejarías la Capa de Invisibilidad de los Potter? Sé que tío Harry te pidió que la escondieses después del fiasco de Navidades, pero... —fingió emocionarse con la idea—. ¿Imaginas cómo sería usarla en una de nuestras expediciones? La mayoría de los animales no se darían cuenta de que estamos observándolos.
— No es mala idea. —aceptó Luna, sin apartar la vista de su boceto—. Pero debería proponérselo a Harry.
— Claro… Aunque si me dijeses dónde la guardas, podría empezar a practicar con ella.
— ¿Practicar?
— Aprendería a acercarme a ellos con sigilo, a mantenerme muy quieto y a controlar que la Capa no se mueva por el viento… Lo haría aquí mismo. —señaló hacia una ventana, indicando el jardín de la residencia Scamander.
— Está bien. —Luna no parecía muy interesada en el tema—. Mientras no saques la Capa de casa…
— No, por supuesto. —Contuvo una sonrisa. Su plan había funcionado—. ¿Dónde la tienes?
— Tómate tu té, Lysander, y te la daré.
Estaba tan contento que ni siquiera protestó. Cogió la taza. La cerámica le quemó un poco los dedos, y a punto estuvo de vomitar cuando ese olor espantoso le llegó a la nariz, pero contuvo la respiración y se llevó la bebida a los labios.
Barro. Tenía la textura del barro, y sabía a algún tipo de planta que no supo identificar. Una planta amarga y viscosa.
Se atragantó, y acabó escupiendo el líquido marrón sobre el mantel, junto con una buena dosis de babas.
La asquerosidad elevada al cubo.
— Buen intento, James, pero no. —dijo Luna, mirándolo de reojo—. Tu padre fue muy claro. No puedes tocar la Capa hasta el año que viene…
James Potter pasó la mano por su pelo, o más bien, por el cabello rubio de Lysander Scamander. Ahora le picaba la garganta. Ni siquiera la poción multijugos le había dejado una sensación tan desagradable.
— ¿Cómo lo has sabido que era yo? —le preguntó.
— Mi hijo se habría bebido ese té. —contestó Luna, indiferente, y sus dedos volvieron a pasearse sobre el boceto.
No sé de dónde saqué el headcanon de que Luna es una pésima cocinera, pero está en mi cabeza y nunca va a abandonarme, al igual que creo que Harry sería capaz de confiarle la reliquia ancestral de la familia.
Gracias a todos los que se pasen a leer y los que quieran comentar ^^
