Bueno, los personajes no me pertenecen, si no a su creador Masashi Kishimoto.

Este fic es la continuación de "Tonos de frío". Aunque abarca algo de Sasuhina, estará más enfocado en la guerra, su culminación, y las relaciones personales de otros personajes. Espero les guste.


Capítulo 1.- Un lugar en el cielo.

Él era, o fue, un ninja sin nombre.

Un ninja que tuvo el número 42 asignado durante el tiempo que estuvo en raíz. Y que tomó el nombre de Hoshizora, porque alguien se lo asigno. A él no le importaba su nombre. Aunque tampoco era como los demás miembros de raíz.

Lo educaron sin sentimientos, sin creencias, más que servir a su aldea. Incluso mató sin dudar a su compañero cuando Danzo se lo pidió. Pero había algo que ese hombre no había contemplado, su propia preferencia sexual.

Aparte de ser un ninja de raíz con un nombre que le fue impuesto, era gay.

Los sentimientos prohibidos se desarrollaron de poco a poco con uno de sus compañeros, igual de inexpresivo que él, y con él que había desarrollado una "amistad", si le podía llamar así. Para él no fue amistad, era simplemente amor. Fue hasta que Danzo huyó, y que el Hokage los quiso disolver que se permitieron sentir. Que pudieron hablar con más miembros de la aldea, que pudieron ampliar sus relaciones.

Fue en ese entonces, que su amigo, que había decidido tomar el nombre de Ryu, que había salido a conocer la aldea. Se enamoró.

Ese amigo, del que se había enamorado y mantenido un amor secreto durante tantos años, simplemente iba a hacer una familia con alguien más. Y él, como su amigo más cercano, estuvo presente en todo. Fue padrino de su boda y de su hija, lo apoyo como pudo y le dio ánimos cuando las cosas se pusieron difíciles.

De lado de lo que sentía, siempre quiso conocer a alguien más, alguien como él, pero ver como el Hokage y varias personas trataban a Sai cuando malinterpretaban sus intenciones lo asustaron. Si eso decían a alguien que no lo sentía ¿Cómo sería con él? Él, que si era gay, que si era capaz de sentir esos sentimientos que Danzo le prohibió por tanto tiempo.

Cuando Danzo regresó, Ryu enseguida tomó partido al lado de Sai. Él aun lo pensaba, porque si bien Danzo les hizo daño, no sabía si Sai era el adecuado para manejar la guerra. Pero tuvo que ser honesto consigo mismo. Nunca podría lastimar a Ryu si se enfrentaba a él. Así que eligió a Sai.

Después de la batalla, se concentró en entrenar, porque sabía que Ryu también iría a la guerra. Porque a pesar de los años, de que él estuviera casado y tuviera una hija, esos sentimientos nunca se habían ido. Él seguía enamorado de su amigo.

En uno de sus entrenamientos lo conoció, un ninja que venía de la nube como refuerzo para la esposa de Sai, alguien igual que él.

Que fácil habría sido si ambos se gustaran el uno al otro. Pero en la vida nada es fácil, lo supo desde que nació.

Pero ambos sufrían lo mismo, así que el ninja Uma y él se hicieron rápidamente amigos, ya que ambos sabían cuánto sufría el otro. Desarrollaron una amistad muy fuerte, como soporte ante el desamor que ambos sentían.

Pero de nuevo la vida demostró que no era justa, y se llevó a su amigo el día que Pain invadió la aldea.

Su ira y frustración hacía el Hokage fue lo que lo llevó a ir a la primera expedición. No quería estar cerca de ese hombre, ni verlo por accidente o podría matarlo. Su ineptitud le había costado la vida a su mejor amigo, el único que lo comprendió, él que le trajo paz.

Antes de partir habló con Ryu, a quien le pidió, por el bien de su familia, que no fuera a la guerra, que él se encargaría de velar por ellos. Ryu dijo que tenía que ir, como su deber, y para proteger a sus amigos también.

Partió a la primera expedición en compañía de Sai y la exesposa del Hokage. Solo se concentró en la misión, sin ánimos de involucrarse de más con nadie. Solo viviendo al día.

Pero fue algo que llamó su atención, y que revivió su ira una vez más.

Alguien, se había infiltrado a su grupo usando la imagen de Uma.

Ese alguien, al que atrapo cuando se dirigía hacía Sai y la exesposa del Hokage, sería torturado para obtener información.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Bolt miró con recelo a Sakura, que los seguía de cerca.

Sabía que era la madre de Sarada, y que esta querría pasar tiempo con su madre así como él lo había pasado con su madre.

Pero no le agradaba.

Recordaba cada mentira que la mujer de cabello rosa había dicho sobre su madre, las veces que la había visto llorar por su culpa.

¿Por qué su padre la había elegido? Él había dicho algo sobre ganar, pero ¿No todos habían perdido al final? Los problemas que se generaron en la aldea, su madre y el clan Hyuga. ¿Qué había provocado todo eso? ¿La sensación de ganar?

Suspiró viendo al vendedor, este sonreía con una sonrisa extraña, pero no le puso mucha atención. Quería irse a casa, a olvidarse de Sakura y su madre estando lejos en una misión peligrosa, algo más que una misión, eran ya los preparativos para la inminente guerra...

− ¡Shanaro!

El gritó de la mujer lo sacó de sus cavilaciones, mientras se agachaba junto a Sarada, cubriéndose la cabeza.

Vieron al vendedor chocar contra la pared con un ruido estruendoso, y luego para su sorpresa y futuras pesadillas, como su piel se iba poniendo blanca, hasta transformarse por completo.

− ¿Qué es…? – Comenzó Sarada, cortando sus palabras al ver a Sasuke aparecer de la nada frente a ella − ¡¿Papá?!

Sakura aún tenía el puño en alto y ya estaba al lado del Zetsu. Giró para ver a Sasuke con calma.

− ¿Sabes quién o qué es esto?

El moreno asintió con calma, viendo a sus hijos a salvó, dando un suspiro de alivio que apenas fue audible. Había hecho la elección correcta después de todo.

− Enciérralo, vuelvo enseguida.

La pelirosa asintió sin verlo, haciéndole señas a los demás ninjas para que localizaran a Naruto, mientras pensaba en qué hacer con Sarada y Bolt, que aún estaban de cuchillas frente al puesto de artesanías.

La guerra los había alcanzado una vez más.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La situación en el campamento fue diferente a la que imagino.

Se preparó mentalmente para ver a su mujer herida, sufriendo un ataque no pensado, aunque estaba seguro que sobreviviría, sin duda no la imaginaba preparando la comida.

La sorpresa en el rostro de la chica casi le hizo reír, y agradeció que estuviera a salvo.

− ¿Estás bien?

La mujer asintió, hablando rápidamente sobre el hombre que habían capturado. Sasuke asintió, le explicó rápidamente su encuentro con Madara para que le informara a Sai y volvió a desaparecer.

Hinata agradeció que se fuera antes de que los gritos comenzaran de nuevo. No quería dar esas explicaciones.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

− ¿Quién o más bien, que es esto?

Sasuke miró a Naruto, que había hecho la pregunta apenas lo vio entrar a la celda. Sakura estaba al lado de Naruto, aunque solo lo miró, no le habló en absoluto. Sasuke la observó por un momento, solo para comprobar que fuera ella.

− Fue alguien que Madara mandó – Dijo mirando al hombre de piel blanca – Creo que los llama Zetsu, mandó uno contra Hinata y otro contra Sky.

− ¡¿Hinata está bien?! – Preguntó Naruto sobresaltado.

Sasuke asintió con calma.

− Lo descubrieron rápidamente.

− ¿Y tú amiga? – Le preguntó Sakura − ¿Por qué los mandó Madara?

Sasuke miró a la pelirosa un segundo, antes de ver al Zetsu.

− No sé cómo esta Sky, no pude encontrar su rastro ni el de su equipo, así que creo que está bien – Dijo con calma, pidiendo para sus adentros que fuera así – Los mandó para forzarme a formar parte de Akatsuki.

Naruto lo vio con duda.

− ¿Por qué haría eso?

Sasuke señalo su ojo con lentitud, haciendo suspirar al rubio con algo de frustración.

− Tiene sentido – Dijo Sakura viendo de nuevo el Zetsu – Ya no tiene a tu hermano ni a Pain, así que tal vez no tenga la suficiente fuerza para hacer sus planes – Vio a Naruto con preocupación – Pero esa cosa… Hizo una imitación perfecta, nadie fue capaz de descubrirlo, ¿Cómo lo descubrieron en el grupo de Hinata?

− Tomó la forma de un ninja que ya había muerto, un amigo se dio cuenta y lo detuvo.

− Fue algo similar conmigo – Dijo la pelirosa con calma – Llevó el registro de las muertes que se causaron durante el ataque de Pain, por eso lo reconocí, pero un segundo más tarde y pudo matar a Sarada o Bolt.

Naruto suspiró con frustración, sujetándose la frente.

− ¿Crees que puede haber más?

La pelirosa se encogió de hombros.

− Creo que es lo más seguro.

Naruto se cruzó de brazos. No quería volver a ver su aldea destruida.

− Sakura˗Chan ve por Inoichi por favor – Dijo con una calma que no sentía – Quiero ver si se puede comunicar con las demás aldeas, Teme ¿Puedes interrogarlo?

Sasuke asintió con calma, viéndolos salir.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hinata miró a Sai salir de la tienda. No tenía sangre en la ropa pero si se veía con una leve preocupación. El moreno se acercó a ella al tiempo que llamaba al jefe del equipo de la aldea de arena.

− ¿Qué pasó? – Preguntó el hombre.

− Aún no estoy seguro – Dijo Sai con calma – Amagi˗San ¿Has tenido contacto con tu aldea?

El hombre negó levemente con la cabeza.

− ¿Es grave?

Sai no dijo nada por unos segundos.

− Naruto comentó que hubo otro en la aldea, pero lo detuvieron sin dificultad, Yamanaka˗San trata de crear una comunicación con las demás aldeas.

Amagi miró a Sai por unos segundos.

− ¿Crees que el Kazekage esté en peligro?

El moreno se encogió de hombros.

− Hoshizora˗San dijo que el ninja que suplanto era de la nube.

− ¿Quién es Hoshizora? – Preguntó Amagi confundido.

− Él ninja que lo descubrió – Dijo el moreno señalando la tienda – No sé cómo hizo que él fuera asignado a nuestro grupo.

− ¿Hoshizora? – Dijo Amagi más confundido que antes.

− Uma, el ninja que suplanto.

− No entiendo – Dijo Hinata viendo a Sai.

− Yo tampoco – Concordó el ninja de la arena.

Sai miró de nuevo la tienda.

− Uma vino a la aldea como refuerzo para Sky luego del ataque de Danzo – Explicó el moreno – Ellos se llevaban bien, y ella personalmente arreglo el envío de su cuerpo a la aldea de la nube, yo realmente nunca le preste atención, solo firme la orden – El hombre suspiro algo frustrado – En fin, ella también fue la que programo estos grupos, yo solo agregue a Hinata por lo que pasó en el clan Hyuga.

Amagi alzó levemente la mano, interrumpiendo a Sai.

− Sigo sin entender.

− Él no estaba en el registro, Uma, es obvio que un muerto no puede venir a una misión, pero bueno, justo ahora que revisamos, su nombre aparece, pero ese registro no es el que yo firme y Naruto no lo recuerda con exactitud, está preguntándole a Shikamaru ahora.

− ¿Quieres decir que logró cambiar los registros de la misión? – Dijo Hinata algo sorprendida.

Sai asintió lentamente.

− No sé si lo hizo solo o…

− Alguien lo ayudo – Completo Amagi.

Hinata miró a todos a su alrededor con precaución.

− ¿Quieres que…?

Sai asintió con lentitud, mientras sujetaba el mango de su espada.

La mujer junto sus manos, activando su Byakugan y mirando a todos a su alrededor. La corriente de chakra lucía normal, y ninguno estaba usando una transformación.

− Todos se ven normales.

Sai asintió un poco más calmado.

− ¿Pasa algo más? – Preguntó Amagi viendo el semblante del moreno.

Sai guardo silencio por unos segundos.

− Al parecer el tercer objetivo es mi esposa, y no han podido contactarla.

Hinata miró al moreno, lucía preocupado.

− ¿Crees que no lo descubrió a tiempo?

Sai miró a Hinata con duda.

− Lo descubrió, pero pensé entonces en Uchiha Itachi, si él también lo descubrió y trata de tomar provecho de eso.

− Tal vez solo está ocultando su identidad por que llegaron a la base de la aldea de la lluvia.

− ¡AH!

Amagi y Hinata gritaron al mismo tiempo, girándose para ver a un ninja de cabello castaño y unos inexpresivos ojos azules.

− Hoshizora˗San – Le habló Sai con calma – Por favor no asuste a los demás.

El hombre lo miró sin trasmitir emoción.

− Solo digo que tú esposa es más fuerte que tú – Comento, ignorando la sensación de desolación de Sai – No es fácil matarla, Danzo lo intentó muchas veces, también sacarle los ojos, pero nunca pudo lograrlo.

− Eso no ayuda – Le susurró Hinata.

El hombre se encogió de hombros.

− ¿Han visto a Hitohiko? Necesito que me ayude a deshacerme de lo que quedó del Zetsu.

− ¿Lo que quedó? – Preguntó Amagi algo asustado.

− Estaba al este, apilando leña – Dijo Sai, aún con una sensación agridulce al ser llamado débil.

− Reportare cuando hayamos terminado.

Sai solo agito la mano para despedirlo. Hinata y Amagi decidieron ya no preguntar respecto al interrogatorio.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Naruto miró a Sakura. Se veía tranquila, hablando con Sasuke sin lanzarse encima de él o estar coqueteando.

− ¿Todo bien?

La chica asintió con calma.

− Los niños se quedaran en mi casa, y hablare con mis padres para que se muden temporalmente al territorio de Raíz, ellos pueden cuidarlos y protegerlos en esa zona.

El rubio asintió con calma, sin mencionar lo que le molestaba que tomaran decisiones respecto a su hijo sin preguntarle. Aunque dado que él hubiera tomado las mismas decisiones, decidió guardarse sus pensamientos.

− Te has comportado muy madura – Dijo con un tono animado – No has saltado sobre el teme como antes.

Sakura sonrío con ironía.

− Solo me costó dos relaciones, un matrimonio, el respeto de la aldea y la custodia de mi hija.

− Sakura˗Chan…

− Estoy bien – Dijo viendo a Naruto – No voy a decir que no me molesta, si, quisiera saltar sobre él, quisiera golpear a Hinata si la tuviera enfrente, pero sé que si hago eso, recuperar a mi hija sería más difícil – Desvío la mirada – Hoy casi la pierdo, así que no perderé más tiempo persiguiendo a Sasuke si puedo asegurarme de protegerla.

Naruto miró a su amiga fijamente.

− Sí que fuimos idiotas ¿Verdad?

Sakura sonrío asintiendo con la cabeza.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Miró de nuevo las ordenes, a Naruto caminar de un lado a otro en su oficina siendo seguido por Shikamaru, a los ninjas entrando y saliendo.

Nada tenía sentido.

Obito había estado muy cerca de la aldea, ¿No había intentado entrar? Si había entrado y no fue detectado ¿Qué se había llevado? ¿Había plantado más Zetsu? ¿La aldea siquiera estaría segura durante la guerra?

Por la cara de Naruto, supo que pensaba lo mismo que él.

¿Cómo comprobarían que las alianzas fueran realmente las alianzas?

Apretó los puños con fuerza, ¿Por qué la guerra era tan difícil?

− ¿Cuánto falta para que sanen? – Preguntó el moreno al aire.

Naruto miró a Shikamaru que suspiro frustrado.

− Neji y Hiashi están casi recuperados, tuvieron varias bajas en la rama secundaria y la rama primaria aún tardara al menos otro mes en terminar de sanar correctamente sus heridas.

Naruto sujeto su frente cuando sintió el dolor de cabeza punzante.

− ¿No era mejor cuando solo recibíamos instrucciones?

Shikamaru le pego con la carpeta en la cabeza, haciendo protestar al rubio.

− ¿Has sabido de la esposa de Sai?

Sasuke negó con la cabeza.

− Bee está a salvo en la aldea – Dijo Naruto viendo a Shikamaru − ¿Tienen información sobre las bestias con cola?

El hombre negó de nuevo y la habitación se quedó en silencio por varios minutos.

− ¿Creen que debamos retrasar las salidas de los grupos? – Preguntó Naruto viendo por la ventana.

Shikamaru negó con la cabeza.

− Pero habrá que cambiar los grupos de apoyo.

Sasuke miró a Shikamaru por un momento.

− ¿Recuerdan cuando fueron los primeros exámenes chunin? – Los dos asintieron – Lo que hizo Orochimaru, cuando revivió a los anteriores Hokages.

Shikamaru lo miró fijamente.

− ¿Crees que Orochimaru se alió con Ataksuki?

El moreno negó con la cabeza.

− No es idiota, pero Kabuto fue secuestrado hace poco.

− ¿A dónde quieres llegar? – Preguntó Naruto.

Sasuke analizó las palabras antes de hablar.

− Él método de Orochimaru era muy inestable, tenías que tener más chakra que el invocado, más fuerza, sellarlo, entre otras cosas, así que Kabuto creo un método nuevo, puede invocar a cientos o tal vez miles a la vez.

− ¿Sin necesidad de chakra? – Preguntó Shikamaru preocupado.

− No estoy seguro, aún trataba de estabilizarlo.

− ¿Qué se lo impedía? – Preguntó Naruto.

Sasuke quiso golpearlo por un segundo por la pregunta. La respuesta era demasiado obvia, sobre todo para el Kage de una aldea.

− Nosotros, Raíz, la aldea de la nube…

− Era demasiado peligroso – Completó Shikamaru.

Naruto asintió comprendiendo por fin la idea de Sasuke, que asintió con calma al verlo suspirar con frustración.

− Hay mucha calma, a pesar de todo… No hay noticias sobre los Bijus ni ataques a otras aldeas...

− ¿Crees que por eso se lo llevaron? – Preguntó Shikamaru.

− No estoy seguro… Me puse a pensar en todo lo que ha pasado, cada paso que ha dado Akatsuki… Tienen a un elemental de viendo que puede invocar espíritus por conocimiento…

− Solo necesitan a quien les dé un cuerpo – Completo Naruto dando un suspiro, recargando la cabeza contra el cristal de la ventana − ¿Alguien quiere mi puesto?

− No – Contestaron Shikamaru y Sasuke al mismo tiempo.

− Malditos…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

− ¿Crees que todo está bien?

Sarada vio a Bolt y negó con la cabeza.

Era obvio que se habían acabado los días de pijamadas y paseos al aire libre.

− La verdad no sentí nada extraño en el vendedor, ¿Crees que dejamos pasar algo?

Bolt negó con la cabeza lentamente.

− Creo que lo que hizo tu madre fue conocimiento de adulto, cosas que aún nos faltan por aprender – El niño se rascó la nuca – Y aunque no me guste admitirlo, realmente estuvo genial.

Sarada sonrió levemente. Sabía que Bolt no apreciaba a su madre, pero era capaz de reconocer sus habilidades como ninja.

− ¿Tienes miedo?

El rubio negó levemente con la cabeza, buscando las palabras adecuadas para describir sus sentimientos.

− Siento que estoy más desconfiado, ahora no poder saber si con quien hablo es quien dice ser, tal vez Shikadai o Inojin, pero ciertamente, no nos conocemos tan bien como para saber si es o no es quien dice ser.

La niña asintió con calma. Ella tal vez solo podría reconocer a Chocho.

− ¿Sabes si papá sabe algo sobre la tia Sky?

Bolt negó con la cabeza una vez más, imaginando cuantas veces más tendría que hacerlo. Lo que no sabían era mucho mayor de las respuestas que tenían.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

− ¿Está todo bien?

La voz de Gaara la hizo saltar levemente, admitiendo que no estaba concentrada en lo que debería, lo cual era peligroso en esos momentos, con una situación de infiltrados. Ella estaba recargada en un árbol, a solo unos metros del campamento.

− Pienso en Shikamaru – Admitió Temari – Cuando se comunicó Ino solo me preguntó si estaba bien, no me dio ningún recado de él.

Gaara se encogió de hombros.

− Creo que él no es de recados.

La rubia suspiró viendo hacía el cielo. La noche había caído más rápido de lo que hubiera esperado.

− Estaba muy molesto conmigo antes de partir.

Gaara miró a su hermana por unos instantes.

− No le dijiste que vendrías hasta pocos días antes, ¿No crees que puede sentirse enojado?

La rubia frunció el ceño. No quería admitir que Shikamaru tenía razón.

− ¿Qué pasa si fracasamos? – Pregunto la rubia − ¿Si no logramos detener a Akatsuki?

− Viviremos el resto de nuestras vidas en un sueño – Contesto Gaara sin emoción – Pero ya que no queremos eso, nos esforzamos por impedirlo.

La rubia miró a su hermano con los ojos entrecerrados.

− Se supone que debes animarme.

Gaara la miró por unos segundos.

− Tú eres la mayor, deberías animarme a mí.

La rubia lanzó un golpe que el pelirrojo esquivó con facilidad.

Suspiro cuando vio tras él a una morena de gafas, que se acercaba con paso lento. Su hermano se alejó al sentirla, haciéndola suspirar una vez más.

Sabía que era una buena muchacha, pero su pasado con Orochimaru no acababa de convencerla, la hacía sentir inquieta, más en esos momentos de mayor tensión.

− La eh mantenido vigilada.

Temari asintió al escuchar a Kankuro, que caminaba hacia ella con lentitud.

− ¿Todo bien?

El hombre asintió levemente.

− El otro día Gaara le robo un beso cuando ella se descuidó.

− ¡No necesitaba saber eso! – Le gritó la rubia molesta – Me refiero a que si no ha hablado con alguien más.

El castaño negó con la cabeza lentamente.

− Sabes, curiosamente mi pelo es castaño, tú eres rubia y Gaara es pelirrojo.

La mujer lo vio con duda.

− ¿Eso que tiene que ver?

− Que incluso nuestras personalidades son muy diferentes, nadie pensaría que somos hermanos. Gaara se convirtió en el Kazekage a pesar de ser el menor de nosotros, y ahora tiene una novia a la que también le gustan los cactus.

La rubia suspiró asintiendo con la cabeza.

− ¿Sabes que es más curioso?

El castaño la miró fijamente.

− ¿Qué?

Temari suspiró viendo tras Kankuro, haciéndolo girar la mirada hacia atrás.

El castaño no alcanzó ni a gritar al sentir la daga ingresar a su espalda. Sus manos dejaron de moverse y de su boca no salían más que suspiros agónicos.

− Que Kankuro nunca me hablaría así, se hizo más prudente con el paso de los años.

Temari sujetó el cuerpo con fuerza mientras lo veía perder su forma y volverse blanco.

Gritó el nombre de Gaara mientras hacía presión en la herida. No podía matar a esa cosa hasta que supieran que había pasado con su hermano. Kankuro no era un genio, pero tampoco era débil. Él definitivamente debería seguir vivo. Seguro estaba esperándolos.

Apretó la herida con fuerza mientras veía a su hermano y Shijima correr hacia ella.

− Demonios Kankuro – Mascullo alzando el cuerpo con dificultad – Más te vale seguir vivo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hinata se alegró por 2 segundos de ver a Sasuke.

Al ver la expresión, sabía que venían malas noticias, por lo que su presencia le trajo una sensación de pesadez.

− Los niños están bien – Le aclaró el moreno – Necesito hablar con el representante de la arena.

La mujer se dirigió hacía Sai y Amagi, los que la acompañaron con una sensación de incomodidad.

− ¿Encontraron otro? – Preguntó Sai.

Sasuke asintió con lentitud.

− Suplanto al hermano del Kazekage, no saben dónde se encuentran.

Sai sujetó el brazo de Amagi, que se dirigía hacía Sasuke. El ninja era impulsivo, no quería que Sasuke lo lastimara.

− ¿Cuáles son las instrucciones? – Pregunto Hinata, tomando el hombro libre de Amagi.

− Reestructurar.

Sai asintió con calma, viendo el campamento es aparente tranquilidad.

− Hay algo más ¿Cierto?

Sasuke asintió luego de unos segundos.

− Creemos que tienen planeado algún tipo de jutzu de resurrección, utilizando a Kabuto.

Sai dio un largo suspiro, sujetándose la frente, imitando a la perfección la reacción de Naruto, lo que hizo sentir a Sasuke algo incómodo.

− ¿Has sabido algo de mi esposa?

El moreno negó levemente con la cabeza.

− Ella estará bien – Dijo Hinata llamando la atención de los 2 hombres – Es una chica fuerte.

Sai negó levemente con la cabeza.

− Lo más preocupante es que este viva – Aclaro Amagi.

Sai y Sasuke asintieron levemente.

− Todo el mundo tiene un límite – Dijo Sai viendo a Amagi – Lo mismo para con Kankuro˗Sama.

− Tampoco hablara.

Hinata saltó ante la voz de Hoshizora, al que no vio acercarse.

− ¿Cómo lo sabes? – Preguntó Amagi algo incómodo con la presencia del ninja.

− Es alguien resistente al dolor, además no creo que le capturaran – Miró a Sai – Pero en realidad vengo porque necesitaba mostrarles algo, perdón por interrumpir.

Sasuke miró a Hinata que se encogió de hombros. Hoshizora llevaba consigo una sensación que le provocaba ansiedad al ser tan inexpresivo. Al menos Sai fingía sonreír.

La sensación aumento cuando el chico les mostró el brazo blanco como si mostrara algún tipo de pergamino.

− ¿Nos trajiste para mostrarnos como te deshiciste del cuerpo? – Pregunto Amagi algo ansioso.

− No – Respondió el ninja sin emoción, girando el brazo para mostrarles el tatuaje – Es esto.

− ¿Un tatuaje? – Preguntó Hinata.

Sasuke tomó el brazo con calma, analizándolo detenidamente.

− ¿Es el mismo? – Preguntó viendo al ninja.

El castaño asintió con lentitud.

− El torso también tiene la marca de nacimiento indicada.

Sasuke se tomó la frente. Se preguntó si esa sería la señal a reconocer cuando las noticias solo empeoraban. Primero Naruto, luego Sai y ahora él.

− ¿Qué pasa? – Preguntó Sai confundido.

− Características de un ninja hostil rango S – Dijo aun viendo el brazo – Desapareció hace varios años.

Sai se volvió a sujetar la frente, sintiendo que su cabeza estallaría de un segundo a otro.

− Entonces ¿Eso era humano?

− Así parece – Contesto el castaño – No sé cuál sea el proceso para convertirse en eso.

Hinata tomó la mano de Sasuke, tratando de mantener su esperanza en el futuro. Sasuke la abrazó por la espalda, recargando su barbilla en su cabeza.

− Tendrás que revisar constantemente a tus compañeros – Le advirtió Sasuke aun abrazándola − ¿Necesitas apoyo?

Hinata apretó sus manos entre las suyas.

− No, estaré bien, el grupo no es grande, además Shino y Kiba ya memorizaron el olor y el chakra.

Sasuke la apretó unos segundos más. Sabía que la magia se terminaría cuando tuviera que ir a informar a Naruto de lo ocurrido.

− Informaremos cualquier cosa extraña – Habló Hoshizora, ignorando a Sasuke y Hinata – Pero necesitamos que el ex-suegro de Sai mantenga la conexión.

Sasuke asintió, soltando a Hinata con lentitud.

− Informare sobre esto.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Sus pasos resonaban al unísono.

Después de encontrarse ninguno de los dos había dicho una sola palabra. No hacía falta que lo hicieran. Ambos sabían que había pasado. No estaba presente cuando despertaron.

Cerró sus ojos negros por unos segundos, sintiéndose ansioso por la falta de información, pero sabía que la persona a su lado no diría nada.

Técnicamente no los había traicionado, pero se sentía de esa manera.

Los tecnicismos no importaban.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

− ¿Dormiste algo?

La voz de Shikamaru puso en alerta a Naruto, que asintió con la cabeza con lentitud. Aún tenía la cabeza sobre el escritorio de su oficina, y sus ojos mostraban las ojeras por la falta de sueño.

Los papeles se esparcían por el escritorio, extrañamente ordenados en el desorden que el rubio tenía. Solo él era capaz de algo así.

− Ero˗Senin tuvo que ir con los sapos por información, creo que el Teme tampoco durmió bien – El rubio vio el rostro ojeroso de Shikamaru − ¿Cómo esta Temari?

Shikamaru negó con la cabeza sentándose con lentitud.

− No saben dónde está, ni tienen pistas, Neji dice que está listo, Sakura está dando el visto bueno.

El rubio asintió con lentitud, sin saber que más decir.

− ¿Y alguien del clan Inozuka?

Shikamaru se encogió de hombros.

− No creo que puedan encontrar algún rastro, no sabemos desde cuando lo suplanto.

Naruto miró su escritorio unos segundos.

− ¿Quieres ir con ella?

El moreno negó levemente.

− Me dijo que estaba bien, que me concentrara en mantener a Shikadai a salvo.

El rubio lo miró unos segundos sin saber que decir.

− Esto se pondrá más difícil ¿Verdad?

− Es lo más probable.

Naruto tamborileo los dedos en su escritorio.

− ¿Crees que dejamos pasar demasiado tiempo para atacar?

Shikamaru guardo silencio por unos segundos.

− Si, de haberlo hecho antes no hubieran tenido tanto tiempo para perfeccionar sus acciones, a cada paso que damos ellos avanzan 3, estamos en clara desventaja.

Naruto puso su cara boca abajo en el escritorio.

− ¿Puedes hablarle a Kakashi˗Sensei y a la abuela Tsunade? Necesito algo de ayuda extra.

Shikamaru asintió saliendo de la oficina.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Sai había pasado la noche casi en vela, pensando y analizando cada escenario.

¿Por qué no lo había contactado? ¿De verdad estaba bien?

Miró el cielo, sintiendo la luz del sol sobre su pálida piel, preguntándose donde se encontraba esa mujer que le robaba la cordura.

− Ella está viva.

Miró a Hoshizora sin mucha emoción, sin entender cuándo se había hecho tan cercano a su mujer.

− Eso quiero creer.

− Entonces hazlo.

Sai asintió, sintiendo el latido de su corazón acelerarse con rapidez, temiendo cualquier tipo de reacción a frases o acciones negativas. ¿Así se sentía el amor? ¿Esa desesperación por mantener su sonrisa?

− Ella no me corresponde.

El castaño lo miró por unos segundos.

− ¿Eso impide lo que sientes por ella?

Sai negó con lentitud, después de todo, la imagen de su sonrisa era lo único que lograba tranquilizarlo en momentos estresantes. La idea de encontrarla y regresar a casa juntos era lo que lo animaba a continuar adelante.

− Dilo otra vez, por favor.

Hoshizora lo vio por unos segundos. Entendía a Sai, aún si el género era diferente, un amor no correspondido era un amor no correspondido.

− Ella está viva.

El moreno asintió, queriendo creer esas palabras.


Y fin, por ahora.

Después de tanto tiempo, agradezco su paciencia a quien me sigue leyendo.

No tengo forma de agradecer su paciencia ante mi falta de tiempo. Espero que está continuación este a la altura de sus expectativas y les agrade tanto como la primer historia.

Como ya han notado van apareciendo nuevos personajes, nuevas tramas y un tanto más de drama, que creo que es mi especialidad (lo siento por eso). Estos personajes son para darle una perspectiva diferente a la guerra, ya que no se nos mostraron muchas cosas en el manga.

Como un concejo, no se encariñen mucho con los personajes, algunos no tienen un destino tan lindo.

Espero les haya gustado este capítulo, así como a mí me gusto escribirlo. Espero les guste y me digan que les pareció.

Sin más por el momento, Juds fuera.