Marinette y Adrien eran mejores amigos desde que usaban pañales. Habían pasado todo el tiempo juntos, compartiendo y haciendo todo juntos.
Una noche, Marinette tuvo que quedarse a dormir en la casa de Adrien porque sus padres habían tenido que salir de la ciudad por un asunto de negocios de la panaderia.
Ambos niños estaban usando sus pijamas de pareja que la mamá de Adrien había comprado hace unas semanas.
Sí, ellos amaban las cosas de pareja – incluso tenían calcetines de Bob Esponja.
"Buenas noches, niños, que sueñen bonito~" la mamá de Adrien besó la frente de ambos niños y los cubrió bien.
"Buenas noches, mami~" dijo Adrien.
"Buenas noches, mami~" Marinette imitó a Adrien y la mujer rió.
"Ah, ahora me comparten? Aww, qué duerman bien niños." La mamá les acarició el cabello antes de apagar la luz y cerrar la puerta.
Marinette sujetó su osito Teddy y lo abrazó. Adrien solo la miró.
"Buenas noches, Teddy!" Marinette dijo y besó el peluche, haciendo que Adrien formara un puchero.
"Bichito~"
"Hmm?" Marinette giró su cuerpo de modo que quedó mirando a Adrien.
"Estoy celoso."
"De qué?" Marinette preguntó mirándolo con curiosidad.
"De eso." Señaló al osito.
"De Teddy? Por qué?"
"Porque siempre le das besos." Adrien abrazó su almohada y Marinette rió.
"Gatito quiere un beso?"
Adrien cubrió su rostro con sus pequeñas manos y asintió. La pequeña Marinette sonrió y le retiró las manos pero Adrien tenía los ojos bien cerrados.
"Mwah~!" Marinette besó la mejilla izquierda de Adrien. Cuando la menor retrocedió un poco vio a Adrien aun con aquel puchero.
"Mou...besaste a Teddy en la boca, Bichito." La boca de Marinette formó una 'O' y asintió.
Marinette se acercó más y besó a Adrien en los labios.
Era solo un beso inocente.
Los ojos de Adrien se abrieron grandes y su rostro se sonrojó. De alguna forma, le había gustado los labios de Marinette – se sentían suaves y sabían a su dentífrico favorito: el de fresa.
Marinette volvió a retroceder.
"Así?" la niña preguntó adorablemente, ladeando un poco la cabeza y Adrien solo asintió.
Marinette regresó a su sitio y volvió a abrazar a Teddy.
"Bichito..."
"Hmm?"
"Tus labios sabían dulces...como dentífrico de fresa..." Adrien dijo y Marinette rió.
"Hmm...tal vez es porque cepillé mis dientes con ese."
"M-me das otro beso?" Adrien preguntó, pero sus ojos miraban el techo – su rostro aún estaba sonrojado.
Marinette soltó una risita.
Adrien giró hacia la menor y de inmediato la besó; instantes después, le lamió los labios. Marinette se sobresaltó ante la cosa húmeda sobre sus labios pero se calmó cuando el mayor retrocedió.
La expresión de Adrien lució pensativa.
"Q-qué sucede, gatito?" Marinette preguntó.
"Extraño...de verdad quiero morderte." Rió y Marinette golpeó su frente con su pequeña mano.
"No! Si me muerdes, ya no te daré más besos!"
"Auuch..." Adrien hizo un puchero mientras frotaba su frente. "Pero sabías rico..." se recostó volviendo a reír. "Me darías un beso diario? Por faaaa, Bichito~" Adrien se quejó.
Podía sentir la pequeña mano de Marinette en la suya.
"Te daré besos a diario, Gatito. Ahora duerme. Buenas nocheees~" cuando miró a Marinette, la menor ya estaba dormida abrazando a su osito.
Adrien solo sonrió y cerró los ojos.
Había pasado solo dos días después de que Marinette no viera a Adrien porque tuvo que ir a Italia a visitar a su abuela. Adrien estaba como un pez sacado del agua – o eso era lo que su mamá pensaba, su hijo estaba más tranquilo, cuando llegaba del colegio se recostaba en el suelo y miraba el techo, sosteniendo un tubo de dentífrico sabor a fresa.
"Adrien, qué pasa, hijo?" su mamá preguntó recostándose al lado de su pequeño hijo.
"Extraño mucho a mi Bichito..."
"Marinette regresará en 3 días, cariño." Respondió mirando el dentífrico. "Y por qué tienes eso en la mano?"
Adrien llevó el dentífrico a su rostro y respiró el aroma a fresa.
"Me recuerda a Bichito..."
"Cómo así?"
"Sabe y huele a los labios de Bichito."
Su mamá se congeló. 'Qué dijo?'
"Umm...cómo podrías saber el sabor de los labios de Marinette?" su mamá preguntó. Adrien se sentó y sus ojos se iluminaron.
"Porque nos damos besos a diario!" dijo emocionado y su mamá se quedó boquiabierta.
"Ah...ok..."
Tres días después, Adrien insistió en que debían ir al aeropuerto para ver a 'Bichito'. Sus padres no podían negárselo después de verlo tan feliz – además porque seguía quejándose cada cinco minutos.
Adrien saltó de arriba abajo como un cachorrito emocionado, esperando a que Marinette llegara.
Minutos después, vio – a través de la enorme puerta de vidrio – salir a una pequeña niña con un vestido rojo con motitas negras, gorrito tejido con antenitas y un osito marrón en su mano. El rostro de Adrien se iluminó.
"Bichito!" gritó desde su sitio. Sus padres solo sonrieron a quienes pasaban cerca de ellos.
La pequeña niña, giró hacia la fuente de sonido. Su sonrisa se hizo más grande cuando vio a Adrien ondeando la manita.
Marinette corrió tan rápido como sus pequeños piecitos podían.
"Gatitoooo~!" Marinette corrió y corrió y por fin pudo abrazar a Adrien. Ambos se tambalearon mientras reían emocionados.
Sus padres solo rieron viendo a sus niños.
Lo que ellos no habían esperado era que Adrien tomara el pequeño rostro de Marinette y le diera un beso.
Los padres estaban sorprendidos; las personas alrededor soltaron varios 'aww' – algunos incluso tomaron fotos de los pequeños niños besándose.
Ambos sonrieron al separarse.
"Te extrañé muuuuuucho, Gatito!" Marinette lo abrazó fuerte.
"Yo también! P-pero Bichito...no puedo respirar..." Adrien se quejó. Ambos rieron cuando Marinette lo soltó. Se tomaron de las manos, sus pequeños deditos estaban entrelazados mientras les sonreían a sus padres.
"Papi! Vamos a casa, quiero jugar con Gatito!" Marinette le dijo a su papá, quien solo asintió aun sin creer lo que había visto.
Los niños caminaron de la mano, dando pequeños saltitos y conversando.
La mamá de Marinette codeó a la mamá de Adrien.
"Yo...vi cosas o..."
"Se besaron...y no en la mejilla..."
"Cielos..."
"Las cosas que harán cuando tengan 18...?"
"No quiero pensar en ello..."
Ajenos a todo, los niños seguían conversando.
"Y, qué hiciste mientras estuve lejos?" Marinette alzó la mirada hacia Adrien.
"Hmm...déjame pensar...ah! Fui al colegio, comí, dormí, comí, dormí...oh! Y estuve oliendo el dentífrico!" Adrien sonrió ampliamente.
Marinette ladeó la cabeza. "Huh? por qué?"
"Porque olía y sabía a ti." Dijo con tono serio antes de que ambos se echaran a reír.
Fin
