Disclaimer: Los personajes acá mencionados no me pertenecen, pero si la historia. Personajes de Hiro Mashima.

Érase una vez

Juvia jamás había escuchado algo como eso. La frase de Gray denotando posesión le provocó un sonrojo intenso. Era como si esa pequeñísima posibilidad, esa pequeña chispa, hubiera evolucionado de una vez por todas en un incendio gigantesco. Nunca había llegado tan lejos, pero a partir de ahí las cosas iban a cambiar, o eso esperaba Juvia.

Gray no tuvo ni la más mínima consideración al irse a una misión de cien años, Juvia lo esperó pacientemente durante todo ese año que se fue a cumplir con ese cometido. Todos lucían un tanto diferente, y sin embargo eran el mismo grupo de personas unidas que esperaban a sus compañeros. En ese entonces ella tomaba misiones con algunas chicas del gremio, procurando siempre no irse demasiado lejos por si algún día regresaba Gray, quería ser la primera en verlo. Pasaba noches enteras abrazada a la almohada que hizo con la imagen del mago de hielo, no era muy fácil vivir así, a veces se la comía la tristeza. Pero quería ser una mejor maga y que así gray empezara a pensar en ella como mujer y realmente como una compañera. Su sinergia era enorme por sus naturalezas mágicas y aún así casi siempre salía corriendo con Natsu, Erza y Lucy.

Los celos la consumían a cada rato, en ocasiones de la nada se ponía a llorar sobre el tablón cuando no había misiones alrededor. La paciencia se la estaba comiendo. Un día, llegó un mago nuevo al Gremio, se quería adscribir porque vio que solicitaban más magos para el lugar, aunque decía que eran una familia y Akihiko Ueno quería formar parte.

Por supuesto el maestro lo aceptó, era un mago que manejaba el poder de la oscuridad, no era tan fuerte como el dragonslayer de oscuridad, y sin embargo podía dar una buena pelea. Era un coqueto, alto como Laxus, de cabello negro y músculos bien marcados. De cierta manera era una especie de Gray pero más fuerte y mucho más atractivo, de cierto aire misterioso y que no se desnudaba de la nada.

Pasó la prueba para unirse, era leal a sus nuevos compañeros y muy agradable a pesar de no hablar demasiado. Lisanna lo observaba con interés, y él ciertamente se le acercaba a una distancia aún decente. Pero cuando vio a Juvia la primera vez no pudo evitar acercarse a la maga de agua. La observó por unos instantes en silencio, pero quería hablarle. Akihiko por primera vez se sintió nervioso. Nunca le había pasado. Pero fue casi ¿amor? a primera vista.

— A Juvia no le gusta que los extraños la observen.

El joven se extrañó de la forma de hablar de la peliazul, pero no dudó en perderse un segundo más en esos enormes ojos, delineó la forma de su rostro con la mirada, su tersa piel y su cabello largo, lo llevaba más largo aún, no quería hacerse ningún cambio hasta que Gray se apareciera, debía saber qué hacer.

— La profundidad de tu mirada hacen que te observe. Soy Ueno Akihiko, seremos compañeros, ¿no?

Juvia había escuchado algo, pero el hecho de que un joven tan parecido a Gray la observara la ponía nerviosa, apenas y un tenue sonrojo apareció sobre sus mejillas, tuvo que desviar la mirada.

— Juvia, su mirada y la profundidad del océano le pertenecen a Gray sama.

Dijo eso, pero algo le recordaba que aún después de haberle dicho que era suya, Gray se fue. Ya era un año, un largo año sin él. Tenía marcas pequeñas bajo los ojos que denotaban que aún lloraba por él, pero Akihiko no hizo mención.

— ¿Así que hay un afortunado? Me rompes el corazón, Juvia. Pero me gustaría trabajar contigo, si al menos me darías ese honor alguna vez.

Juvia se encogió de hombros y se retiró, era hora de ir a los dormitorios. Quería tirarse en la cama y abrazar a su almohada, marcó otro día en el calendario que colgaba de su pared, con temática también de Gray, por supuesto, ¿quién más si no? Su vida rondaba en torno a él a pesar de que él no estaba. De repente alguien tocó la puerta, Juvia se puso en pie y abrió, era Levi quién ya no vivía en los dormitorios, y de hecho ya tenía un par de bebés. A Juvia le daba mucha alegría verla, y también a los nenes, pero le sonrojaba el hecho de pensar que ella... Y Gajeel... A veces se sentía tonta, porque Levi estaba en buena edad para todo eso, y ella también, pero seguía siendo virgen. Levi llevaba noticias, Lucy había enviado una carta anunciando que estaban cerca del objetivo, Levi supuso que Juvia se sentiría mejor con eso, pues le daba mucha pena verla llorar todo el tiempo por Gray. Aunque todos enviaron saludos especiales y demás, pero ella no obtuvo palabra alguna, el hueco en el pecho una vez más le dolía.