Muchos se preguntaban por qué Muichirou era tan amable y paciente con Tanjirou

Zenitsu se une a la arriesgada investigación/One-shot/R+18/Spoilers del manga.

Los personajes, así como la historia es de Koyoharu Gotouge.

Capítulo único.

Las cosas en la sede de los cazadores de demonios eran complicadas. Con el fin de obtener las marcas. Tanjirou era la mamá del grupo de Mizunotos ya que éste los cuidaba en los arduos en entrenamientos que Uzui, Mitsuri, Sanemi; Tokitou e Iguro imponían.
Acababan de acabar el entrenamiento anterior por lo que pasó al de Tokitou.
Tokitou era muy rudo con sus palabras y acciones. A pesar de tener una corta edad, era un pilar por lo que los Mizunotos no se atrevían a contradecir sus métodos de enseñanza.
Murata y sus compañeros se dieron cuenta como Muichirou Tokitou era tan amable, sonriente y paciente con Tanjirou que estaba sonrojado y apenado por ser el que destacaba más en el entrenamiento.
-Muy bien Tanjirou- decía sonriente Muichirou mientras pasaba por donde Tanjirou hacia movimientos de espada- Tu esgrima es impresionante.
-Gracias- sonrió Tanjirou mientras ayudaba a levantar a su compañero.
-Bien, ahora ustedes apresúrense porque mi entrenamiento próximo es más duro- cambió abruptamente al voltear a ver a los demás.
Cuando se detuvieron a descansar para comer los onigiris que las esposas de Uzui hicieron, los chicos se unieron con Murata y Zenitsu.
-Es raro como Tokitou cambia abruptamente con nosotros. Pero con Mamá es gentil y paciente.
-Tal vez es rudo para que mejoremos.
-No creo- dijo un Mizunoto mientras terminaba el onigiri de salmón- Reconozco cuando es duro para que mejoremos y favoritismo.
-No digas tonterías Makoto- replicó otro.
-Te lo digo- asintió Makoto- Por ejemplo Sanemi al principio era tan cruel y cuando mejoramos se volvió más tranquilo. Aunque, claro su actitud con Mamá no fue la mejor.
-Es cierto- asintieron todos al mismo tiempo.
-Pero tiene sentido- intervino Zenitsu- Tanjirou y Tokitou estuvieron en una dura batalla con una luna superior y es obvio que desarrollaron una amistad.
-Es posible- murmuró Murata- pero, hay algo raro. Miren.
Se dedicaron a observar como Tokitou estaba tocando un poco el brazo musculoso de Tanjirou, éste en respuesta tomaba el cabello negro del pilar de la niebla.
-Son amigos, es obvio- Zenitsu arqueó las cejas. Su amigo Tanjirou le contó que al principio Tokitou era insoportable pero después de todo el caos se volvieron amigos pero ese tipo e trato era obvio una amistad más cercana.
-¿Y si son algo más?- habló una chica.
-No es posible- trataban de no imaginarse una unión entre ambos sospechosos.
-No sé pero la verdad estoy ansioso por saber que se traen.
-Yo también.

Continuaron más días y días, Hasta que…
-Felicidades Tanjirou, completaste tu entrenamiento- habló Tokitou con una sonrisa radiante- Puedes ir con el siguiente pilar.
-¿Estás seguro? Sólo han pasado dos semanas.
-Sí pero has hecho todo lo que te pedí, eres asombroso.
-Gracias Tokitou- Tanjirou le tomó las manos al pelinegro que se sonrojó.
-Entonces ¿También podemos…?
-Ustedes inútiles, aún no han terminado.
"El favoritismo es evidente" pensaron todos.

-Ya no aguanto más- declaró Murata mientras se dedicaban a descansar después de quedar con los musculos agarrotados al finalizar el entrenamiento- veré que se traen esos dos.
-No es bueno- dijo la misma chica.
-Mina- dijo otro- es mejor que nos acompañes.
-Yo también tengo curiosidad- Zenitsu recordó como Tanjirou salía y decía que se iba al campo de glicinias a escribir unas cartas y regresaba de noche para dormir como un tronco.
-Entonces todos descansan el martes, podemos ir a donde Zenitsu nos dijo. Tal vez están planeando algo.
-No sean tontos.
Y se dedicaron a idear un plan. No había ninguna regla de: si nos atrapan no huiremos.
Estaban dispuestos a huir si atrapaban a uno. Ley de la vida (?)
En la tarde se reunieron todos, Zenitsu fue el último en llegar.
-Okay entonces vamos- y se dedicaron a seguir a la mamá de todo el grupo. Se sentían mal pero la curiosidad era grande.
En ese momento Tanjirou llegó a la finca de la Niebla, todos se miraron con incredulidad.
-¿Cómo le haremos para que no nos descubran?
-A estas alturas no nos descubren- Murata se acercó prmero, después Zenitsu y luego los demás.
Se acercaron a la ventana y en el interior se podía ver a Tanjirou tomar un mechón de cabello de Muichirou Tokitou, que en respuesta sonreía y el rubor en sus mejillas era evidente. Tanjirou tomaba las manos del pilar más joven y las besaba.
-Uhh creo que mejor nos vamos ¿No?
-Váyanse ustedes, esto es genial- dijo en voz baja Mina mientras observaba con avidez.
-Miren- Zenitsu señaló y veía como Tokitou avanzaba para besar los labios de Tanjirou y como éste correspondía.
Era un beso inocente al principio pero, cuando el chico de pendientes tomó la cintura del pilar, era prueba de que pasaría otra cosa. Los chicos estaban asombrados pero seguían mirando como Tokitou le quitaba el haori a Tanjirou y éste en respuesta le quitaba el traje negro.
No sabían que Tanjirou fuera un maestro en desnudar personas pero lo que sí era seguro era que ahora estaban conociendo una faceta que no conocían. Siempre vieron a Tanjirou Kamado como alguien amable, sonriente y muy inocente.
La ropa negra bajaba lentamente y las manos del pelirrojo avanzaban a la entrada de Tokitou. Se veía claramente como su pene iba endureciéndose cada vez más. El cuerpo desnudo de Tanjirou estaba con cicatrices, algo que excitaba al pilar de la niebla por lo que se acercó a besarle todas ellas.
-Dioses Tanjirou…- gemía Muichirou al pasar sus labios por aquella cicatriz el hombro- tus cicatrices te hacen ver tan varonil.
-Tokitou es la primera vez que me dices…- contestó Tanjirou sonriente.
-Creí que lo sabías- lo besó, un hilillo de saliva salió después de aquella muestra de afecto tan lujuriosa.
-Son todas tuyas.
-Claro- la voz de Tokitou era distinta, si bien era amable pero en ese momento sus pequeños gemidos podían sonrojar al más maldito.
Ambos estaban desnudos, besándose y los toqueteos estaban pasando al siguiente nivel.
El pelirrojo, el hermano de la adorable Nezuko tomó los cabellos de Tokitou cuando este se dispuso a mamarle el pene con una gran habilidad que Tanjirou gemía en respuesta.
-Sigue… Sigue…
-Grande y dura…
Antes de que se corriera, Tokitou se lo quitó de los labios y se puso en cuatro.
-Ya no quiero ver- comentó Makoto al apartar la vista y Mina le pegó.
-Shh no dejar oír.
Vieron algunos con curiosidad como Tanjirou pasaba su lengua en la entrada del menor de los pilares. El sonido de los gemidos iba en aumento.
-No pares… No pares, ahí… ahí…
Cada vez metía su lengua hasta dejarlo bien preparado y mojado.
A continuación Tanjirou arrinconó a Tokitou en la pared de la habitación y abrió sus nalgas para meter ese pene grande y duro.
-Tienes unas ricas nalgas.
-Son tuyas…
Muichirou gimió cuando sintió aquella carne larga y dura pasar sobre su trasero e interior.
Se quedaron por un momento quietos y en silencio y todos se asustaron ya que pensaron que habían sido descubiertos. Pero en realidad era que estaban esperando el momento adecuado para moverse, Tanjirou movía las caderas de una manera lasciva mientras Tokitou gemía una y otra vez.
-Ahh Tanjirou… Ahh…
Este le tomaba de las caderas y continuaba con las embestidas.
Pero no sólo ha sido así, Tokitou lo montaba y sus nalgas se movían conforme avanzaba y Tanjirou se aferraba a las nalgas del menor mientras se besaban.
En otra posición estaban de lado, por lo que se podía ver como el pene del pelirrojo pasaba por la entrada del pilar de la niebla, que en respuesta gemia y besaba tiernamente sus labios.
Hasta que llegó el momento en donde tal vez Muichirou ya no podría caminar. El pelirrojo estaba encima y sus testículos golpeaban las nalgas del otro haciendo un sonido de aplausos tan obsceno que los espías se sonrojaron.
-Ahora entiendo por qué.
-Sí el pene de Tanjirou le satisface por eso lo trata bien.
No continuaron viendo más porque con los gemidos de ambos ya sabían que era lo que estaba pasando.

***
A la mañana siguiente, Tokitou estaba supervisando a los que todavía no completaron el entrenamiento y este estaba algo cansado. Casi no se levantaba y Makoto iba soltar una broma cuando Murata le tapó la boca.
Se salvaron, sin embargo siguieron notando como Tanjirou frecuentaba a Tokitou en una de sus tantas citas, ya cuando estaban por el segundo nivel mejor decidieron retirarse.
FIN.