HERMANDAD
El general Raam ha llegado, su despiadada forma de dar órdenes ha llegado.
A lo lejos un dúo de soldados observan con sus rifles a la horda, el despiadado Raam descansa sobre un pedazo de piedra que alguna vez fue un monumento dedicado a los caídos, los soldados; cadetes aun observan al monstruo acompañado de su leal hermano de armas Skorge, otro sanguinario ser como lo es el mismísimo Raam
– ¿Los ves?– Le pregunta un soldado a su compañera. – claro…este son como 10, con los dos grandotes son 12, bien ¿qué se supone que haremos?... Hans…– el cadete con una expresión no esclarecida en su casco le dice a su compañera – nada…aun no, son demasiados y si los atacamos estamos jodidos…nos superan en número– la soldado furiosa se quita su casco – debería estar aquí el coronel, él sabrá que hacer– Hans se quita su casco y le dice – no me había fijado que detrás de tu fachada de soldado, eras rubia… este– la soldado le responde – si te preguntas como me llamo, soy Elsa, me uní a la coalición porque mi hermana fue apartada de mi por lo mismo…ser una soldado más…bien aún piensas en dejar de ser cobarde– el pelirrojo se acerca – he nos aquí Elsa, la guerra es cruel y si esos seres nos superan no será por acobardarnos, nos quedaremos a recibir apoyo–.
(Sugerencia colocar el tema de Devotchka – (How It Ends)
La noche ha llegado los grillos y luciérnagas se manifiestan, las fuerzas Locust se van apoderando de la zona, Raam empala a un soldado que se puso en su camino y le arranca la cabeza de un solo jalón para lanzarla como bola – Raam, la zona ha sido tomada por completo, hay que replegar a más de nuestras unidades– el gigante le responde – de acuerdo, muévanse, busquen humanos y maten al que se interponga–.
Dentro de un bunker de la coalición Hans y Elsa están escondidos, no han dormido pues saben que si lo hacen los tomaran desprevenidos – Elsa– la chica con la mirada perdida voltea a ver a su compañero y le dice – ¿Qué sucede?– el cobrizo le responde – alguna vez te preguntas cuando terminara esto– la chica asiente con la cabeza y le responde a su inquietud – no lo sé– el chico la mira con un sentimiento de soledad y tristeza, a lo que procede a acostarse y dice – ¿has oído hablar del sargento?– la rubia pregunta girando su cabeza en un sentido de interrogación – ¿Cuál, sargento?– el pelirrojo mientras mira el metal verde del interior del bunker dice – Marcus fenix– Elsa mira a Hans y le dice – sí, el famoso héroe de las guerras del péndulo…bueno, mi padre estuvo ahí– el chico dice con una mueca de satisfacción un afirmativo entonces le habla dudando – si muero Elsa, quiero que incineres mis restos– la rubia empieza a modificar su arma y prepararla y le dice – Hans…y si yo muriera, ¿Qué harías?– el pelirrojo aun acostado dice – no lo sé, para una cadete muy sexy como lo eres tú, aun no lo sé– a lo que Elsa sin quitarle de cerca su mirada al arma dice – si muriera aquí, en medio de esto, quiero…quiero Hans que me entierres o me incineres, creo que será lo mejor que seguir en un tormento putrefacto– después de analizar y ver si no había algo roto o estropeado en su arma, Elsa se acuesta también, aun lado de Hans y le dice mientras ven el techo metálico del complejo – Hans, ¿crees que sea el final?– el pelirrojo sin mirarla le dice – no hay final, ante nada. Si mueres hay tortura eterna asegurada– la rubia cierra los ojos y los abre lentamente y le dice – no creo que haya apoyo, según tengo entendido Hans, debieron llegar hace 13 horas los refuerzos, nos quedaremos aquí…a morir como héroes y ser recordados como simples mortales– la rubia se gira y cambia su posición, el pelirrojo por su parte se gira hacia otro lado y dice – aparte de tu hermana, Elsa; veo que estuviste enamorada, ¿de quién?– la rubia cierra sus ojos y dice – mi vida es lo de menos, unirse a esto, coger con un tal Kreiv o algo así, en fin…bueno ya te conté lo mío, ¿Qué hay de ti?– el pelirrojo dice – lidiar con 12 hermanos, unirse también a esto, descubrir que todos murieron durante los ataques de esas bestias, en fin– se levanta de su posición y se acerca al vidrio polarizado del bunker, una pequeña ventana y dice – Elsa, eres como la porcelana…ves esa luna, ilumina todo a su alrededor, e incluso te ilumina a ti también– la rubia se duerme y no contesta a lo dicho por el pelirrojo, el cual se queda despierto para vigilar y al menos estar alerta, sonríe porque haya un mañana algún día.
Elsa no logra profundizar en su siestas y se levanta lentamente y le dice a su compañero – no puedo dormir– el chico vigila ya cansado y dice – ¿pesadillas?– a lo que la rubia le contesta negando con la cabeza y se acerca al pelirrojo mientras empuña su arma – Hans…te enciendes, despareces y al final todo eso que conoces se desvanece de una noche a la mañana– con gesto de fatiga dice afirmativo con su cabeza el cobrizo y le dice – los mañanas se convierten en ayer, siempre…esta soledad que ambos tenemos es una…basura–.
Al escuchar ruidos en el bunker, como si alguien caminara sobre él, los dos chicos se mueven lentamente de su posición y llegan hasta donde están sus equipajes, después de eso se colocan sus cascos y se preparan para lo que sea.
– si voy a morir Hans, no lo hare sola…me acompañaras hasta la eternidad– dice la rubia tranquilamente y con una voz no muy fuerte – ya lo creo Elsa…vamos a morir juntos…– por afuera ambos chicos escuchan murmullos de la horda y logran oír un – humanos– los dos muchachos preparados recargan sus armas y el cobrizo dice – nos descubrieron, bueno Elsa el momento ha llegado…fue un placer haberte conocido en esta y única vez, compañera…– la rubia le corresponde – igualmente– los dos chicos ven una motosierra enorme cortar la puerta del complejo antes de que entren, Elsa se retira momentáneamente el casco y le dice – Hans, ¿puedes quitarte por un momento el maldito casco?– el pelirrojo se quita su máscara y envuelve en un abrazo y beso a la joven rubia, la cual corresponde a esos acto de amor – Hans, en el cielo no creo que haya tortura, en el infierno tampoco, pero si la hay, haya es perdonada la inocencia– se separan muy sonrojados y con ganas de seguir deleitando sus labios, se colocan sus cascos y dice el bermejo – no tenemos que perder nada porque todo nos lo han sido arrebatado–.
Un estallido en el bunker hace que los dos se cubran y empiecen el tiroteo contra los Locust – ¡Humanos!– es lo que dicen las bestias, también – ¡mueran homínidos!– la intensidad de la guerra los ha hecho perder todo tipo de cordura, disparar, rebanar, cortar, mutilar, descuartizar, etc.
Después de un largo tiroteo Hans y Elsa salen del bunker y se topan comas más soldados de la hondonada, el pelirrojo al tratar de recargar se percata de que ya no tiene munición – ¡Elsa!– la rubia se gira y le dice – ¡¿Qué pasa?!– Hans mientras está a cubierto dice – ¡ya no tengo balas!– la rubia en una carrera le da la poca munición que también cuenta – yo tampoco, es lo único que me queda– le muestra su poco suministro – creo, que ya nos tocó la hora de morir, Elsa…– ambos se quitan su casco y se muestran su rostros; sudados, atemorizados y llenos de sentimientos de "es hora", Elsa no se contiene y empieza a llorar, ella no quiere morir, aún tiene mucho por delante en su vida, suelta su arma y abraza a Hans, el corresponde el abrazo y le dice – no te dejare sola, no nos separaran Elsa…– los Locust al ver que el ataque de los dos ha cesado, se dirigen a la posición de la pareja, Raam dice – traigan a esos humanos– en el tiroteo 15 Locust muertos, de los casi 80 que son.
Un Drone se acerca poco a poco, trepa la cobertura donde yacen Hans y Elsa, al ver a la pareja, deduce y logra percibir que parece ser que se han rendido – humanos débiles– la pareja se asustan ante lo dicho por el ser, Elsa grita – ¡aléjate asqueroso!– otro Drone aparece y con su compañero toman a la pareja.
En el forcejeo, Hans es tomado por el cuello, aprisionándoselo y Elsa es tomada de la cintura, el cobrizo ante la situación dice – ¡suéltennos, malditos!– Elsa no se queda callada y en su forcejeo grita – ¡suéltame, hueles horrible!– el Drone que tiene a Elsa en su poder le dice – ¡humano inútil!–.
A la pareja la llevan ante Raam y Skorge, este último toma a Elsa del cuello arrebatándosela de un jalón al Drone, Raam por su parte también toma al cobrizo y lo levanta por los aires, por su altura enorme de casi 2 metros con 80 centímetros, hace parecer a Hans insignificante, al igual Elsa parece una hormiga en manos del Kantus, sin mediar palabra Raam empala del abdomen a Hans, la sangre roja se expande rápido por la abertura, el cuerpo de Hans se desangra ante el cuchillo que parece espada, asimismo voltea a ver a Elsa, la cual asustada ante su destino similar al de Hans se retuerce en la mano de Skorge y logra sacar un cuchillo con el que logra lastimar la muñeca del Kantus, este la suelta y le dice – humana– de una patada la tira al suelo fácilmente, adolorida ve como el líder de los monjes Locust toma su bastón con motosierra, ella intenta escapar arrastrándose, pero Skorge acciona la motosierra y corta en una línea la espalda de la rubia, cae su cabeza al suelo con un dolor insoportable, su sangre debido a la cortadura se abre y empieza a brotar sin parar, Elsa sin moverse sabe que llego su hora, Raam que por su parte mantiene a Hans todavía en su cuchillo lo saca de un empujón, cayendo el cobrizo a lado de la rubia, ambos sin poder moverse – Elsa– tose sangre Hans y continua con – me muer…ro…ah…– la rubia le contesta – yo también…Hans…creo….creo que…te amo…– el bermejo le dice mientras se desangra – yo…tam…bieeeen…– Hans cierra sus ojos poco a poco para no volverlos a abrir nunca más – Hans…no…– Elsa toma la mano de su pareja y la aprieta y dice mientras llora ante lo ocurrido – no me dejes…sola…– el general Raam y Skorge se mueven y continúan con su misión, por su parte un Drone Locust termina con Elsa – ¡muere!– la rubia le contesta adolorida y sabiendo su desdichado final – adelante…hazlo…– un disparo en la cabeza con una de las pistolas del Drone terminan con la vida de Elsa.
– Hans…– despierta Elsa poco a poco y algo alterada diciendo – ¿Dónde estoy?– el cobrizo le responde – en un lugar donde habrá un mañana, siempre– ambos con ropa blanca y llenos de esperanza se dan un profundo abrazo, su mañana por fin ha llegado – te amo, Elsa…te dije que no te dejaría– la rubia le contesta – y yo a ti, también te amo– se dan un beso lleno de pasión y deseo, ahora han trascendido a una buena vida, serán recordados como, héroes o incluso más que eso.
– Marcus, hermano, mira esto, esos malditos…– Dom mientras inspecciona la zona se percata de los cuerpos del cobrizo y la rubia, algo triste y desilusionado ante el final de la pareja – lo sé…pero hay que continuar– Dom ve como su hermano de armas pasa adelante de él y dice mientras ve la mano de la rubia apretar la mano del cobrizo – ustedes eran muy jóvenes…que pena…algún día habrá un mañana y para cuando eso pase, ojala…sus familias se sientan orgullosas…claro que si– se hinca y les retira sus placas de identificación de un jalón a la pareja, después de eso pasa a retirarse y continuar con su objetivo.
Un mañana es lo que cualquiera anhela…
ACLARACIONES
Pensé en darle un toque cómico o tipo erótico, lemon es decir pero la canción que sugerí en esta historia me inspiro para esta pequeña historia, bueno en fin.
Pensé otra canción la cual fue Heron Blue de Sun Kil Moon.
Raam, Skorge, Marcus Fenix y Dom son del universo Gears of war
Hans y Elsa son de la entrega fílmica Frozen
Díganme que les pareció y recuerden el respeto lo es todo, suerte.
