Queridos Brian y Dexter:

No sé si algún día leáis esta carta puesto que no tengo a quién dejársela, tan sólo puedo confiar en que el destino tendrá piedad de mi para mostraros cuáles eran mis sentimientos por vosotros cuando tengáis la edad adecuada. Sé lo que es amar a alguien del que no puedes fiarte y por ninguna razón quiero que os pase a vosotros, ni que os sintáis abandonados pensando en cómo pudo haber sido vuestra vida si me teníais a vuestro lado. Quién sabe, igual ni os interesa pero debo barajar todas las posibilidades para que vuestra mente descanse, no así como la mía que siempre está hecha un caos (y para qué engañarnos, desearía que la última opción no pasase pero lo entendería perfectamente). Quizás es muy egoísta de mi parte pero no puedo evitarlo, sois mis hijos.

Sabía del peligro de mi trabajo como informante, pero confío en Harry porque es mi única esperanza. Sino confiara en él, no sabría qué hacer y no podría daros esperanzas a vosotros pero la realidad es que tengo mucho miedo cada día. Trato de permanecer alegres con nuestros juegos en el exterior, cuando Brian en vez de molestarse con Dexter por no ser capaz de decir bien su nombre aún ha tomado "Binney" como un nombre que sólo Dexter le puede decir, nadie más. Crea una unión entre vosotros de la que me siento orgullosa porque siempre pedí a Brian que cuidase de Dexter como el hermano mayor que era pero alguien tiene que cuidar de él y Harry cuida de todos nosotros a través de darme protección a mi como prometió.

No es una mala persona ni un mal policía, todo lo contrario pero cada vez me exige más y no estoy segura de que siga siendo una buena idea. He visto lo que le hicieron al último traidor y he tenido pesadillas durante días pero cada mañana me levantaba a inventar nuevas formas de que vosotros no tengáis que ver nada parecido nunca, de que sigáis viendo lo bueno del mundo lo más posible porque sé que creceréis y veréis su parte mala como todos los demás pero quiero retrasar que os quitéis la venda de los ojos el máximo tiempo posible. Quiero seguir abrazándoos, tomando vuestra mano, que me sigáis necesitando para vuestras discusiones. Quiero sentirme útil. Quiero poder seguir escuchando "mamá" porque nunca he tenido a nadie a mi cargo y trato de hacerlo lo mejor posible con vosotros, pero siempre me da miedo que os hagáis daño y más siendo por mi culpa. Sé que no sois como un cristal que se puede romper, que estáis vivos y eso es lo que más me aterra. Estáis vivos. Me aterra dañaros la parte emocional, además de físicamente. Sois demasiado frágiles aún. Sé que no soy perfecta y sé que nadie puede vivir sólo con cariño, es por eso que mantengo mi doble vida para que nuestro hogar siga siendo nuestro, para que ninguno de nosotros esté en el punto de mira de los traficantes. Nuestro hogar es el lugar seguro, aquel de que nos podemos proteger y no tener que ser fuertes pero yo tengo que ser fuerte ahí también y no importa, haría cualquier cosa por vosotros. No sois una obligación, tampoco es que hubiese planeado teneros pero sois mi responsabilidad y yo decidí tenerla por lo que cumpliré con ella hasta que el resto de mis días.

No es un reproche. Desde que tuve a Brian en mi vientre dudé de si sería una buena madre, si sería un entorno adecuado para un bebé pero no pude darlo en adopción, simplemente no pude. Su pequeña mano quiso coger mi dedo como si hubiese adivinado mis intenciones con él y me pidiera que nos quedásemos juntos y yo supe en ese momento que me arrepentiría todos los días de mi vida si lo daba a otra familia porque aunque estaba llena de dudas, lo quería. Quería a ese bebé tan dependiente de mi y quería protegerlo como haría una buena madre, aunque a mi lado no fuera la mejor opción pero ya me podría ocupar de eso. Con Dexter no fue diferente, salvo que llenó todo de babas pero sentía un amor diferente a vosotros. No sólo que uno fuera romántico y el de vosotros familiar. Era un amor que significaba que confiaba en vosotros no importaba qué pasara. Podríais matar a alguien que seguiríais siendo mis hijos pero quiero que vosotros podáis elegir vuestra vida, no que os limitéis a sobrevivir porque sintáis que no merecéis nada más ni tener mayor oportunidades por ser demasiado tarde.

Espero que llegue el día en el que rompa esta carta por no haber tenido que dárosla nunca pero por si acaso... yo no soy perfecta, así que nunca os exigiré algo así a vosotros. Os querría da igual el camino que elijáis porque nada cambiaría que sois mis hijos y siempre me tendréis de vuestro lado, aunque tengamos que ponernos el mundo en nuestro contra. Sólo espero que tengáis un buen recuerdo de mi. Siento no haberlo hecho mejor. Siento no haberos dado los regalos que queríais en navidad, prepararos vuestra comida favorita tantas veces como queríais, estar en cada momento importante de vuestra vida para deciros lo bien que lo estáis haciendo y seguir levantándoos cuando os caigáis. Me hubiese gustado veros en vuestra graduación, cuando me presentarais a vuestra pareja o cuando tuvierais vuestro primer empleo. ¡Tendría que grabaros para la posteridad! (Quizás no os hubiera gustado en ese momento pero siempre es un buen recuerdo). No he llegado a pensar en si disfrutaré o no de mis nietos, sólo en nosotros tres y así me gusta. ¡Sois demasiado pequeños para pensar en tan a largo plazo! Por ahora en nuestra pequeña parcela del mundo sólo estamos nosotros y así quiero que siga siendo.

No sé si me quede poco o mucho tiempo con vosotros pero trataré de que sea el mejor porque es lo que os merecéis, es lo que mereceréis siempre para mi.

Laura Moser.


Brian Moser recordó las palabras que una vez escribió su madre sabiendo su destino pero no el de ellos mientras trasladaba en su barca a Debra Morgan, la hija biológica de Harry. Estaba disfrutando de cada parte del plan esperando que Dexter uniera todas las piezas del puzzle, que viera quién fue el verdadero culpable. Los asesinos de su madre podrían haber sido horribles personas pero sólo fueron la mano ejecutora, Harry fue la mente maestra en toda aquella mentira que había estado tejiendo para Dexter. Laura Moser ni siquiera fue especial, mantuvo una relación romántica con todas sus informantes. Brian miró el agua, tan calmada pero tan peligrosa al no poder ver el fondo siendo de noche, pero aún siendo de día no podría verlo porque era tan incierto como el futuro, podría pasar cualquier cosa si te sumergías demasiado y como en la vida misma sólo había una oportunidad. Era curioso porque formaba parte del resto del mundo pero a la vez al sumergirse había todo un mundo aparte, como su propia mente. Era tal y como él se sentía. Harry ya movió sus cartas, era su turno e iba a demostrarles quién tenía la victoria. Los Moser habían sido relegados durante demasiado tiempo, olvidados como si fueran leprosos pero Brian tomaría el relevo para ser como un tsunami que trataron de contener sin éxito.

No hubo parejas, más regalos o muchos momentos importantes, pero lo último estaba a punto de cambiar. Antes tan sólo hubo desesperación por volver a ese pasado que fue tan injustamente arrebatado. ¿Por qué los Morgan habían continuado viviendo y los Moser no podían? No era justo, pero el equilibrio siempre mantendría su balanza intacta y ahora era favorable para su madre, Dexter y él.

Harry Morgan destrozó la vida de Laura Moser y sus hijos y Brian Moser destrozaría el legado de Harry Morgan. Dexter y él murieron y renacieron en sangre, Debra sólo morirá en ella.