Cacería
Me encontraba en la pradera mirando a aquel pequeño insecto saltar de un lado a otro. Mi hermano mayor dijo que así podría desarrollar más el instinto de cacería en el cual la clave es la paciencia. Sin embargo, algo que yo no tenía era precisamente eso, paciencia. Salté hacia aquel escurridizo animalillo y al aterrizar miré entre mis manos.
-¡Tks! - fue la quinta vez que se me escapaba y ya me estaba hartando. No podría permitirme, siendo del linaje felino Uchiha, fallar. Cansado de todo esto y pensando que tal vez Itachi no tenía razón me disculpaba a regresar a casa.
El ruido de una rama rompiéndose me puso en alerta, miré a mi alrededor y sigilosamente me acerqué al lugar de donde provino. No muy lejos se tuvo una conejita de orejas rosadas y ojos jade que al parecer tenía la misma edad que yo. Miraba con vehemencia las flores y de vez en cuando alzaba la vista. Todos sus movimientos tienen que mis instintos se activan y sin pensarlo bien salte en su dirección. Al abrir mis ojos me di cuenta de que estaba encima de ella y que mordía, sin mucha fuerza, una de sus esponjadas orejas. Ella se retorcía y pequeñas lagrimas asomaban a sus bonitos ojos. Por un momento mi mente se quedó en blanco ¿qué diablos me había pasado ?, pero analizando la situación todo esto resultó perfecto. Por fin logre cazar algo e Itachi podrían ser orgullosos.
-¿Qu .. que es lo que te pasa? ¡Suéltame! - chillo la conejita. En su voz se podría escuchar temor y desesperación. Algo dentro de mí se estrujó pero un Uchiha no tenía compasión.
-No hables. Tú serás la cena de mi familia
-¡Yo no soy cena! - lagrimas se derramaban por sus mejillas rojas e hipidos salían de su boca- ¡Soy Sakura! y exijo que me sueltes
-Hmp, eres realmente molesta- desvié la mirada para no ver su carita empapada en lágrimas- La cena no tiene nombre y mucho puede exigir cosas-
Realice un golpe ligero que Itachi me había enseñado para dejar inconsciente a presas difíciles, claro que Sakura no era difícil de manejar, pero no quería escucharla llora. "Solo es por comodidad" pensé, pero muy en lo profundo sabía que mi orgullo no aceptaba en realidad mi parte el corazón verla así.
Unos minutos después llegue a casa contento. Toqué la puerta pensando en lo sorprendido y feliz que tenía mi hermano.
-Que bien que ya llegaste Sasuke creí que necesitaría que ir a ...- sus ojos se abrieron con sorpresa. Justamente lo que esperaba. Ahora solo faltaba su pérdida. Una felicitación que nunca llego. Un cambio envió un golpe en mi cabeza que me provocó un tremendo dolor.
-¡¿Pero por qué has hecho eso?! - sobé mi cabeza y después lo miré.
-¿Cómo se produce "cazar" a esta conejita? -
-Pero ..- quedé en silencio ¿A caso no estaba permitido cazar conejos? - Itachi dio un profundo suspiro y después se puso en cuclillas para estar a mi altura.
-Es por eso que tienes que salir más seguido, pequeño hermano tonto- observa con duda y él sonrió- hay más criaturas por aquí. No somos la única especie. Tenemos un acuerdo de paz entre las razas y una de ella son con los conejos.
-Yo ... no lo sabía. Lo siento agaché la mirada, pero Itachi dio un pequeño golpe en mi frente, no te preocupes. Es mi culpa por no habértelo contado antes- me sonrío y mi tristeza desapareció, pero a cambio me sentí apenado- ahora vayamos a la casa de ...-
-Se llama Sakura- me vio confundido- es una coneja difícil. No quería que la llamase cena- Itachi tuvo una carcajada y lo mire enojado-
-Sakura es muy linda ¿no crees? -
-Si ... espera ¡no! es una niña y las niñas son molestas. En especial ella volvió a reír.
-¿Es por eso que la dormiste? -
-No, en realidad me dolía verla llorar- voltee la cabeza para que no se diera cuenta de mi sonrojo.
-Bien, bien- sonrió de forma divertida- hay que despertarla. Es tarde y necesariamente sus padres deben estar preocupados.
-¡Mamá! - vi como Sakura corrió a buscar consuelo en los brazos de sus seres amados. En el camino Itachi ganó su confianza y más de una vez la hizo sonreír. En cuanto a mí, al principio me miraba con un poco de temor, pero después de pedirle disculpa mi regalo una sonrisa.
-En verdad lo siento mucho señor Kizashi. Mi hermano tonto también lamenta esta situación ... ¡Sasuke! - mi vista regreso hacia el padre de Sakura. En verdad estaba apenado, pero de mi boca no salió ninguna palabra- Le pido una sincera disculpa. Este felino es tan orgulloso- suspiró y tomo mi cabeza para agacharla-
-Oh vamos, no se preocupe. Son solo niños y lo importante es que los dos están bien
-Lo invito a cenar mañana en muestra de nuestro arrepentimiento. Por favor acepte
-Esta bien- Kizashi anotó la dirección de los Uchihas pero ambos voltearon a ver a Sakura que decía algo-
-Mami no quiero ir, Sasuke piensa que soy cena ¿y si me vienes? - preguntó con inocencia
Mebuki abrazo con ternura a su hija y los adultos rieron mientras que Sasuke se le tiñeron de rojo sus mejillas.
