Buen día una vez más tengan todos. Hace mucho que no me pasaba por aquí. ¿Como estan?

Bueno, como ya pudieron notar en el título de esta nueva historia, esta se trata de un Spin off de Hechizo: Recuerdos del corazón. Hace mucho que les prometí que Nico y Maki tendrían un capítulo especial contando la historia de cómo conocieron a Nozomi y se hicieron sus familiares, y por fin, después de casi dos largos años, decidí escribirla. Será una historia de no más de cinco capítulos y la traeré lo más pronto posible si es que les gusta.

Este es solo un prologo, asi que disfruten esta nueva historia.


Hechizo: Historia Escarlata

Prólogo


Incluso, cuando la fría lluvia y las grises nubes en el cielo anunciaban la tormenta que azotaba la ciudad, era difícil discernir si esa noche era especial o una común como cualquier otra en Londres. Todo en ese lugar era tan gris y monótono que no cabía duda en pensar que era el estado natural de esa ciudad.

La lluvia caer contra el asfalto de piedra liza resonaba con ímpetu en el ambiente. Aquella noche era sinuosa y brumosa, apenas si se podía ver algo detrás de la densa niebla y el manto de lluvia que cubría la ciudad. Las casas tenían una apariencia ruinosa y las calles estaban desiertas de gente de fiar. Aunque, dado la condición de una solitaria chica que deambulaba sin rumbo alguno entre esas lúgubres calles y atravesaba la impetuosa lluvia, no se podría diferencias su situación de la de las demás personas que frecuentaban el barrio más bajo de ese país extranjero.

Bajo las luces de las farolas, amarillentas y sin vida que alumbraban un poco esa grisácea oscuridad, caminaba un gato, del mismo color que los copos de nieve en invierno y con los ojos de un intenso color carmesí; aunque, con toda esa lluvia, su pelaje estaba húmedo y sus patas estaban manchadas de lodo. El trayecto del felino era siempre rutinario, y por más lluvia que hubiera, él no rompería con su costumbre tan fácilmente. Justamente por esa noche, aquella acostumbrada caminata había terminado por ese día, ya que, después de cruzar algunos callejones desiertos y siniestros, se detuvo frente a un edificio de aspecto deteriorado y con la fachada grisácea y precaria; nada anormal considerando las demás casas que estaban a su alrededor.

Una reja de metal, ennegrecida y oxidada, bordeaba a aquel edificio, cuyo letrero anunciaba el nombre de: Sanatorio Bringetdown. El gato pasó entre las rejas, hasta llegar a la puerta de aquel lugar. Y, antes de siquiera poder descansar, la puerta se abrió de par en par.

—¡Conque aquí estabas!

Una chica —con temor a decir si era lo suficientemente mayor como para trabajar ahí—, se puso de cuclillas frente al gato y acaricio su húmedo pelaje. La chica sonrió al verlo restregarse en su mano y dejó salir una risita cuando lo escucho ronronear.

Maud, está lloviendo afuera. No puedo creer que hayas salido así. Te resfriaras y yo… —Antes de poder terminar de recriminar cariñosamente al gato, la chica comenzó a toser un poco. Su tos era seca y le parecía raspar la garganta —. Vamos, la tía Lilly se molestara si se entera de que salí de la cama para buscarte. Y ten por seguro que yo…

—¿Qué tú que, Nico? —La joven se sorprendió al escuchar la repentina y dulce voz que la llamaba. Sin despegar su mirada del suelo, se dio la vuelta con el gato cargado en brazos; sin darse cuenta siquiera que el pelaje húmedo de Maud le empapaba el camisón que utilizaba como pijama—. Mírate, estás empapada y ni siquiera saliste de aquí. Suelta a ese gato y ve directo a tu habitación antes de que… —Un nuevo ataque de tos por parte de la chica hizo silenciar a la mujer que caminaba hacia ella—. Vamos, vamos, ve a acostarte. Es tarde y no quiero que esa enfermedad empeore —La mujer sacó un pequeño dial, con un líquido verdoso que destacaba dentro de él, del bolsillo de su falda larga—. Toma tu medicina y espérame en tu cama —Nico, muy a su pesar, tomó la botellita que le entregaba la mujer, se dio la vuelta con un puchero en el rostro y dio un par de pasos.

—Ves, te dije que se enojaría por tu culpa, Maud —Musitó Nico a su gato, que caminaba justo a su lado.

—Si tienes algo que decirme, tienes que decirlo en voz alta para que te pueda escuchar, Nico —La mujer se cruzó de brazos y esperó a que Nico dijera algo. Su cabello castaño, que estaba atado con un lindo moño detrás de su cabeza, parecía erizarse por las palabras de Nico. Era impresionante que, a pesar de estar regañandola, el tono maternal y dulce de su voz no cambiaba ni un poco.

—Dije que eres muy molesta y que te enojas con facilidad —Dijo Nico con altanería. Volvió su mirada y le esbozo una retadora sonrisa. Lilly frunció los labios mientras que un tenue rubor comenzó a subir por sus mejillas—. Me voy a dormir si ya no tienes otra pregunta más.

—Nico —La chica comenzó a caminar más rápido por el pasillo, sin prestar atención a lo que decía Lilly—. Jovencita, vuelve de inmediato. Es mejor que…

Tanto Lilly como Nico se detuvieron repentinamente, ya que la puerta principal del sanatorio había sido golpeada con desesperación. Ambas se volvieron hacia la puerta y miraron como esta temblaba, entre el ruido de los débiles golpetazos y las gotas de lluvia que golpean la madera de la puerta desde hace un buen rato. Solo una mirada de reprimenda fue con la que Lilly volvió a mirar a Nico. Después, se lanzó a abrir la puerta ante el llamado. La insistencia de los golpes comenzaba a irritarla más de lo que ya estaba.

—¿Quién podrá ser a esta hora? —Lilly abrió la puerta y, entre un terrible trueno de la tormenta y el viento frío que entraba al edificio como si quisiera tomar un gran respiro, una chica apareció debajo del pórtico.

—D-Disculpe, perdone la molestia. Yo…

—¿Tiene acaso conciencia de la hora que es? —La chica se acercó un poco hacia Lilly, parecía no entender muy bien lo que le decía.

—L-Lo siento, es solo que buscaba… —Ella hablaba despacio, tomándose su tiempo entre palabra y palabra.

Nico la vio de reojo, mientras se agachaba para tomar en brazos de nuevo a su gato. Apenas si podía verle el rostro debido a que Lilly estaba frente a ella y mantenía su mirada fija en la inoportuna invitada, al punto de parecer que veía dentro de su alma. La veía tan detenidamente que parecía que esperara a que pasara algo sorprendente o increíble; o que quizás desapareciera con el hecho de solo verla. Nico volvió su mirada a la chica debajo de la puerta, la cual estaba empapada por el agua de lluvia. Su vestimenta era extraña, ya que lo único que llevaba puesto era un vestido largo de una pieza, tan negro como la noche más profunda; y sostenía una pequeña maleta. El cabello de la chica caía por su espalda, y algunos mechones se adherían a la piel de su cuello debido a lo empapado que estaba. Seguramente tendría un cabello muy largo, pero Nico no lo sabía ya que este se ocultaba debajo de un extraño sombrero del mismo color que su vestido.

—Se lo que buscabas y este no es lugar para ti. Te recomiendo que regreses por donde viniste, jovencita —Lilly intentó cerrar la puerta. Incluso para Nico, que había vivido casi toda su vida en el sanatorio, la reacción de Lilly la hizo pensar que se estaba comportando más nerviosa que de costumbre—. Ahora vete, y espero que no vuelvas más por aquí.

—S-Se lo que piensa de mí, pero… —La chica se acercó a donde estaba Lilly— solo estoy buscando un lugar en donde pasar la noche. Me iré apenas salga el sol. Lo prometo —La chica extendió su mano hacia Lilly—. Me llamo Chizuru. Mucho gusto en conocerla —Lilly no recibió la cordialidad, simplemente se quedó estática viendo la blanca mano de la chica frente a ella, escudriñando con sus aperlados ojos color negro y apretando los labios en señal de desagrado—. En serio, le juro que he buscado en todos los lugares de por aquí un lugar donde pueda pasar la noche. Pero todos…, ya sabe, yo… —Nico trató de ver más de cerca a esa chica y, por un segundo, solo por un simple instante, sintió su mirada en ella. La joven que estaba frente a Lilly tenía unos hermosos ojos color verde; parecidos a dos esmeraldas.

—Está bien que se quede —Dijo de pronto Nico—. Está lloviendo muy fuerte afuera, no puedes dejar a una chica en la calle con este clima —Lilly se dio la vuelta apresurada y vio cómo Nico se acercaba de nuevo hacia donde estaba.

—¡Nico! Creo que fui lo suficientemente clara cuando te dije que te fueras a dormir.

—Sí, la verdad no estaba poniendo atención cuando lo decías. Quiero decir, ya no tengo diez años como para que me mandes a dormir y esperar un beso de buenas noches.

—Nico, este asunto no es de tu incumbencia, por favor, regresa a tu habitación. Yo decidiré qué haré con esta… —Lilly volteó a ver a Chizuru con pena— invitada. Ve a dormir y…

—Puede dormir en mi habitación solo esta noche.

—¡¿Que?! Claro que eso no va a pasar. Ni siquiera la conoces. Y tu enfermedad…

—Estoy bien, estoy bien. Hoy solo me he sentido un poco mareada. Además, no te perdonaré si dejas a alguien abandonada en medio de la noche… Tú me enseñaste a no hacerlo.

—Sé que lo hice, pero con ella las cosas son muy diferentes —La mirada de Lilly decayó hacia el suelo—. No podemos hacer que se quede aquí, es…

—Yo no pretendía molestar con mi presencia —Dijo la chica, intercambiando miradas avergonzadas tanto con Lilly como con Nico—. Siento si las molesté esta noche. No sabía que ella estaba enferma y para nada quiero molestar con eso…

—Estoy bien si tomo mi medicina —Orgullosa de sus palabras, Nico levantó la botellita de medicina que le había entregado Lilly—. Vamos, si Lilly no quiere dejar que te quedes, yo si lo hare.

—Espera, Nico —Nico estaba a punto de tomar de la mano a Chizuru, pero se detuvo al escuchar el reproche de Lilly—. Está bien, dejaré que se quede. Pero no será en tu habitación. La llevaré a la habitación de huéspedes, solo si me prometes que te iras a dormir ahora —Su voz autoritaria, al contrario de intimidar a Nico, solo consiguió dibujarle una sonrisa en su rostro.

—De acuerdo… —La sonrisa maliciosa de Nico permanecía esbozada en su rostro; definitivamente se había salido con la suya— Buenas noches, Lilly. Y tú… —Nico se volvió para ver a la chica—, me debes un favor por lo que hice por ti esta noche. No soy sencilla de complacer y ten por seguro que me cobraré lo que hice por ti —Nico hizo una reverencia hacia ella—. Buenas noches.

Nico camino en dirección al pasillo que llevaba a las habitaciones sin decir una palabra más, con su gato Maud detrás de ella y dejando a Chizuru y a Lilly a solas. Un tenue silencio reinó entre las dos, hasta que Lilly comenzó a caminar cuando se sintió lo suficientemente segura de que Nico ya se había ido.

—Te irás mañana por la mañana, sin que nadie te vea. No quiero que salgas de tu cuarto y espero que no hables con nadie aquí —La chica sonrió con satisfacción—. No quiero a una mentirosa en este lugar, y menos a alguien que pretende ser lo que no es.

—Yo podría decir lo mismo —Dijo la chica con fluidez, mientras caminaba hacia el mismo lugar por donde se había ido Nico—. Las mentiras son fáciles de decir para alguien que mantiene oculto un gran secreto —La chica volvió la mirada a Lilly—. Esa poción que le diste a esa niña, parecía no estar surtiendo efecto con su enfermedad.

Lilly, indignada, caminó por un lado de la chica y le hizo una ademan para que la siguiera. Ambas caminaron por el pasillo, hasta llegar a la habitación de huéspedes donde se alojaría la chica misteriosa. Lilly abrió la puerta con una llave que colgaba del cinturón de su falda e hizo pasar a la chica, la cual simplemente se le quedo viendo muy atenta y con una sonrisa en su rostro.

—No quiero escuchar consejos viniendo de ti, que finges para conseguir lo que quieres y ni siquiera tienes la decencia de darme tu verdadero nombre.

La chica sonrió más y liberó una ligera risa. Detrás de su sombrero negro, sus dos ojos, verdes como la esmeralda, brillaron entre la tenue oscuridad del lugar.

—Yo te podría decir lo mismo a ti.


Y bueno, así empieza esta historia. Este solo fue el prólogo para poner un poco en perspectiva lo que va a pasar continuación. Por si no lo recuerdan, esto pasa en la historia original de Hechizo cuando Nozomi deja la aldea y se va de viaje por el mundo. Londres es uno de los lugares que visita, ya que me pareció grosero de mi parte no nombrar a un país extranjero con una cultura en brujería tan amplia como lo es Europa, al igual que estados unidos. Pero bueno, ¿qué les pareció este prólogo? ¿Alguien se esperaba que regresara Hechizo? ¿Que piensan de la cínica Nozomi? Ella nunca cambia. Además de presentar na dos personajes nuevos: Lilly, la dueña del sanatorio que será sumamente importante en la historia, y a Maud, la gata blanca de Nico. Los nombres de ambas los saque de un libro y, desde hace dos años ya tenía pensados sus nombres. El libro, si no me equivoco, ya lo recomende y se llama: "Falsa identidad", donde una de las protagonistas se llama Maud Lilly.

Por cierto, se que la narrativa de Hechizo es a primera persona, pero este es solo el prologo. El siguiente capitulo, osea el primero, si que si lo narra Nico. Esperenlo con ganas y espero que les guste.

Además de esta, tengo otra historia con Hechizo desde hace tiempo, y también la prometi asi que no me estoy sacando nada de la manga. Esa historia es un HonoxUmi, contando algo en particular y muy importante para la historia principal... Apenas llevo el primer capítulo, pero, dado que perdi mi celular y mis notas, me retrase en escribirla al igual que esta historia.

Bueno, ya no los molesto mas, asi que...

Sin Más, Muchas Gracias por Leer y por todo el apoyo constante. Nos leemos luego.