EIHWAZ Es el que conecta los tres ámbitos, el cielo, la tierra y el mundo infernal, esta runa contiene el misterio de la vida y la muerte, a la que unifica místicamente su esencia.
Los personajes pertenecen a JK Rowling y Marvel.
Summary: Draco Malfoy siempre ha sido un chico de apariencias y una personalidad que se ajusta a las situaciones que se le presentan, lo que nunca espero fue que su vida diera un giro tan drástico cuando "murió". Ahora tiene una nueva familia y hará lo que sea para protegerlos, sin importar quién sea el enemigo.
Hechizos— Accio
Pensamientos "Hola"
Recuerdos [Hola]
Otro idioma "Hola"
Voz sobrenatural—Hola
Capítulo 1 El comienzo de todo
Han pasado muchos años desde que la guerra termino, mi vida dio un giro inesperado, todo cambio, incluyéndome. Comenzó durante mi sexto año.
[Estoy comenzando mi sexto año, el maldito hijo de perra del señor oscuro me dio una misión, debo de introducir a los mortífagos en Hogwarts y matar a Dumbledore, si fallo matara a mis padres, por supuesto supe al instante que es una trampa, quiere humillar más a mi familia y tener un motivo para matarla.
A la única que deseo salvar es a mi madre, mi padre nunca me quiso, simplemente soy una herramienta la cual moldea a su gusto, golpes y maltrato fue lo único que recibí.
Mi "entrenamiento" como digno heredero comenzó a los dos años, etiqueta, música, idioma, leyes, política, todo tipo de conocimientos, además de dominar y controlar mi magia, mi padre quería eliminar mis emociones con tortura, me hizo insensible al dolor. Admito que casi lo consiguió, si no fuera por mi madre, quien entraba a mi habitación después de cada "entrenamiento" y me sanaba tanto física como psicológicamente.
Cambio mi personalidad a conveniencia, en Hogwarts soy un bastardo que es bueno en todas las materias, pero no él mejor y deja que una sangre sucia lo supere, además de un fanático de la sangre pura.
Sinceramente puedo ser el mejor, no por nada se me entreno desde que deje la cuna, pero ver la ira y cólera de mi padre, al ver a su perfecto hijo ser superado, es gratificante, aunque eso signifique recibir crucios y latigazos al finalizar cada curso.
A pesar de ser una digna Black, mi madre es como tío Sirius, siempre tuvo curiosidad por los muggles, ella es la única que mantuvo contacto con los dos renegados de la familia. Tía Andy es maravillosa, juntos se escabullían al mundo muggle, nadie sabía de esto, después que tío Sirius escapo, mi madre le ofreció ayuda, lo vi unas cuantas veces, era mi tío preferido.
Mi madre, así como padre quiso que aprendiera cosas, solo que las suyas fueron mucho más interesantes y divertidas, contrato maestros particulares, para que pudiera cursar al igual que un niño muggle, primaria y secundaria. Como extra aprendí todas las artes marciales conocidas.
Con mi sed de conocimiento sobre este mundo, acabe a los once años, justo antes de entrar Hogwarts. En el verano, madre contrato profesores para empezar a estudiar cursos universitarios, cuando le pregunte el motivo, dijo que nunca esta demás tener conocimiento y titulo, que un futuro podría ser útiles.
Elegí ingeniería mecánica, física y medicina, siempre he estado fascinado por la tecnología y siempre soñé con crear artefactos más avanzados y únicos.
Obviamente todo fue a escondidas, para mi padre, íbamos a conocer a futuras candidatas para ser mi esposa. Sonreí ante el hecho que tengo más conocimientos que Weasley y Potter juntos, estoy seguro que supero a Granger, ya que mi nivel es el de un chico universitario, lamentablemente desde que ese maldito regreso, no hemos podido regresar al mundo muggle.
Si por mí fuera, estaríamos en otro país, escondidos hasta que esta maldita guerra acabe, pero ese desgraciado tiene a la persona que más amo en sus garras, sonreí ante la ironía de la vida, soy un digno hijo al cumplir las expectativas de mis padres. Sin importar cuales son estas.
Aunque mi padre nunca se enterara que consiguió su cometido y creo a un digno sucesor del linaje Malfoy. Bueno, si quitamos el hecho que no odio a los muggles y no creo en todas esas estupideces, que padre vive pregonando.
Potter es una persona con la cual me hubiera gustado una amistad, lástima que mi padre lo odia y quería que me hiciera su amigo, para cuando tuviera su confianza, llevarlo directamente a su señor y quedar bien con él.
Pero como nunca he hecho lo que quiere, sino lo contrario, pues acabamos como enemigos, no me arrepiento, su personalidad siempre me dio curiosidad y quise investigarlo, aunque el vejete loco lo mantuvo oculto, no cubrió todas las áreas, con ayuda de mi madre utilizamos métodos muggles, fue fácil encontrarlo o a la asquerosa gente, que desgraciadamente comparte su sangre.
Su vida es un asco, al igual que la mía, solo que ahora tiene personas que lo quieren, lamente la muerte de tío Sirius, madre estuvo inconsolable. Ese día lo pasamos con tía Andy, por suerte, aunque mi prima es torpe sabe mantener un secreto, es mi mejor amiga, con ella soy yo mismo, con mis amigos solo muestro cierta parte de mi personalidad, todos hacemos lo mismo, por desgracia, la situación lo amerita. Tío Ted es un gran aficionado al beisbol y futbol, siempre me llevaba a partidos, con el sentí lo que es tener un padre.
Mire por la ventana, mis entrañas se retuercen solo de pensar en matar a Dumbledore, pero si tengo que convertirme en asesino, lo hare, claro si Potter deja de meterse donde no lo llaman.
Me di cuenta de su presencia, aunque tenga esa estúpida capa, si no puede estar sin hacer ruido, no le sirve de nada, odio esa maldita cosa. Esperé que todos salieran para inmovilizarlo y sentí un enorme placer al romper su nariz. Tome la capa y la guarde en mi baúl, no quiero que la use para seguirme y arruine mis planes, borre de su mente estos últimos minutos, así nunca sabrá que le quebré nariz y robe su capa.
Los siguientes meses, fueron los más difíciles y caóticos de mí vida, el estrés y presión me tienen totalmente enfermo, baje considerablemente de peso. Solo un mes de estar en Hogwarts, el maldito de Voldemort mando un dedo de mi madre, entre en shock al verlo, eso dolió más que cualquier castigo que padre me hubiera dado. Cumplió su objetivo, me motivo.
Además de tratar de arreglar el armario, empecé con los planes de matar a Dumbledore, sinceramente no puse mucho empeño en esa tarea, tengo la esperanza que al dejar entrar a los mortífagos, sea suficiente para evitar la muerte de al menos unos de mis padres, si me pusieran a escoger, elegiría sin dudar a mi madre.
Primero usé un medallón maldito, en ese momento me encontraba desesperado y no pensé bien las cosas. Lo próximo que intente fue usar a Slughorn, para que le regalara un licor envenenado al director.
Lo que menos espere, es que Weasley acabara bebiéndolo, el idiota no me agrada, pero tampoco lo quiero muerto. Debido a ese contratiempo y el hecho que Potter se la ha pasado espiándome y siguiéndome sin importar que no tenga su estúpida capa, está destrozándome los nervios. Para evitar más sospechas, he hecho que Crabbe y Goyle tomen poción multijugos y se transformen en chicas, esto evita que sospeche más de lo que ya lo hace.
Hubo un momento en que sentí que no podía y llore como un bebé, con Myrtle la llorona consolándome, por desgracia Potter apareció en el peor momento, nos enfrascamos en un duelo donde acabe gravemente herido, si no es por Snape, estoy seguro que estaría muerto.
Lo bueno de este incidente, es que Potter dejo de seguirme por la culpa que siente cada vez que me ve, logre acabar de arreglar el armario y mande la señal, lo siento por todos los que acaben afectados por mis acciones. Pero si es de escoger, mi madre es más valiosa que todos ellos, corrí por los corredores buscando al director, sé que no lograre matarlo, pero al menos, hare como si quisiera. Subí por las escaleras hasta llegar a la torre de astronomía, ni siquiera lo pensé, solo actué.
—Expelliarmus—la varita del director fue a parar directo a mis manos, no sé porque lo hice, pero la guardé en el bolsillo de mi pantalón.
—Buenas noches, Draco—avancé unos pasos, lanzando miradas alrededor para comprobar si Dumbledore está solo, descubrí que hay otra escoba en el suelo, Potter debe de estar haciendo gala de su habilidad de meterse donde no lo llaman.
— ¿Quien más está aquí? —pregunte serio, sin apartar la mirada, no soy idiota, puede que este Viejo, pero sigue siendo un mago poderoso y no me sorprendería que pueda hacer magia sin varita.
—Yo también podría hacer esa pregunta ¿Has venido solo? —técnicamente si vine solo, pero estoy seguro que hay mortífagos cerca.
—No. No estoy solo. Por si no lo sabía, esta noche hay mortífagos en su colegio—le informe, con la esperanza que pudiera proteger a los alumnos.
—Vaya, vaya. Muy astuto. Has encontrado una forma de introducirlos, ¿no? —repuso Dumbledore como si me estuviera presentando un ambicioso trabajo escolar.
—Sí —respondí serio.
—Muy ingenioso. Sin embargo... Perdóname, pero... ¿dónde están? No veo que traigas refuerzos —evite gruñir por su estupidez, pensé que utilizaría su poder como director para sellar las salas comunes y al menos proteger a los que se encuentran dentro.
—Se han encontrado con algunos miembros de su guardia. Están abajo, peleando. No tardarán en llegar. Yo me he adelantado. Tengo que hacer un trabajo—respondí tratando de ganar tiempo.
—En ese caso, debes hacerlo, muchacho—Guardamos silencio. Seguí mirando fijamente a Albus Dumbledore, quien, aunque pareciera increíble, sonrió.
—Draco, Draco... tú no eres ningún asesino—dime algo que no sepa.
—A veces hay circunstancias que nos transforma en lo que no somos, sin importar cuánto luchemos—dije con tristeza.
—Sí, sí lo sé. Estuviste a punto de matar a Katie Bell y Ronald Weasley, llevas todo el curso intentando matarme; ya no sabías qué hacer. Perdóname, Draco, pero han sido unas pobres tentativas. Tan pobres, a decir verdad, me pregunto si realmente ponías interés en ello... —repuso Dumbledore con suavidad.
—Trate de evitarlo, pero no podía fallar las dos misiones que me dieron, por eso esta noche…—escuche un grito amortiguado procedente del castillo, me puse tenso, espero que ese grito sea de un mortífago siendo masacrado.
—Hay alguien que está defendiéndose con uñas y dientes. Pero dices que... ah, sí, que has conseguido introducir mortífagos en mi colegio, algo que yo, lo admito, consideraba imposible. ¿Cómo lo has logrado? —observó Dumbledore con tono despreocupado. Lo ignore y me concentre en los gritos, cuando reconocí los gruñidos, no pude evitar maldecir, trajeron a ese maldito lobo.
—Quizá tengas que terminar el trabajo tú solo. Tal vez mi guardia haya desbaratado los planes de tus refuerzos. Como quizá hayas observado, esta noche también hay miembros de la Orden del Fénix en el castillo. Pero bueno, en realidad no necesitas ayuda. Me he quedado sin varita y no puedo defenderme—apuntó Dumbledore, lo mire a los ojos sin decir nada.
—Entiendo. Temes actuar antes que lleguen ellos... —prosiguió Dumbledore con tono cordial, no pude evitar reír, no tengo miedo, solo quiero evitar dar el paso que me convertirá en un asesino, si algún dia mato, sera porque así lo decidí. Aunque desde fuera debo de verme muy asustado. Eso es lo que deseo mostrar.
— ¡No tengo miedo! ¡Usted es quien debería tener miedo! —le espete de repente, actuando como Draco Malfoy lo haría, es gracioso que ni el director se dé cuenta.
— ¿Por qué iba a tenerlo? No creo que vayas a matarme, Draco. Matar no es tan fácil como creen los inocentes. Pero dime, mientras esperamos a tus amigos, ¿cómo has conseguido traerlos aquí? Veo que has tardado mucho en hallar la manera de hacerlo— No vi problema en contarle mi plan, después de todo y tal como menciono, solo estamos esperando al resto de los mortífagos.
—Sea como sea, nos queda poco tiempo. Es hora de que hablemos de nuestras opciones, Draco—dijo Dumbledore.
— ¿Opciones? ¿Qué opciones? —grite molesto, si tuviera opciones no estaríamos en esta situación.
—Amigo mío, no tiene sentido que sigamos fingiendo. Si pensaras matarme, lo habrías hecho en cuanto me desarmaste, en lugar de entablar una agradable conversación sobre los métodos que dispones para hacerlo.
— ¡Yo no tengo opciones! ¡Tengo que liquidarlo! ¡Si no lo hago, él me matará! ¡Matará a mi familia! —aunque odie a mi padre, no pienso sacar nuestros trapos sucios.
—Me hago cargo de lo comprometido de tu posición. ¿Por qué, si no, crees que no te planté cara antes? Porque sabía que lord Voldemort te mataría si se daba cuenta que yo sospechaba de ti —reí amargamente, me cree estúpido, se perfectamente que él conocía mi plan, pero para que adelantar esto, simplemente le seguí el juego.
—No me atreví a hablar contigo de la misión que sabía que te habían asignado, por si él utilizaba la Legeremancia contra ti. Pero ahora, por fin, podemos hablar sin necesidad de andarnos con tapujos... Todavía no has cometido ningún crimen, ni le has causado ningún daño irreparable a nadie, aunque has tenido suerte que tus víctimas indirectas hayan sobrevivido... Yo puedo ayudarte, Draco. —continuó Dumbledore, en verdad piensa que puede o quiere ayudarme, para que cambiar un amo por otro, si fuera Potter el que me ofreciera esta alternativa la tomaría sin dudar, pero es este viejo manipulador.
—No, no puede. Nadie puede ayudarme. Él me dijo que si no lo hacía me mataría. No tengo alternativa—La mano de la varita me tiembla cada vez más. Después de todo, se supone que estoy aterrorizado.
—Pásate a nuestro bando, Draco, y nosotros nos encargaremos de esconderte. Es más, esta misma noche puedo enviar miembros de la Orden a casa de tu madre y esconderla también a ella. Tu padre, por ahora, es mejor dejarlo donde esta... Cuando llegue el momento también podremos protegerlo a él. Pásate a nuestro bando, Draco... Tú no eres ningún asesino—lo mire con frialdad. Obviamente no lo soy, si alguna vez mato a alguien, sera bajo mis términos y no porque un psicópata lo ordena.
—Si fuera Potter el que me ofreciera este trato, aceptaría sin dudar, usted es igual o peor que Voldemort, lo manipula para que cumpla sus órdenes, como un simple títere, lo más triste de todo esto, es que el muy idiota no se da cuenta, al menos con Voldemort se a lo que me enfrento, si tengo suerte sobreviviré—dije con una sonrisa, sé que Potter está escuchando, no sé cómo, pero siento su magia, su presencia.
—No, Draco. Soy yo el que tiene tu suerte en las manos—corrigió Dumbledore. Hay molestia en su voz, obviamente no le gusto lo que dije.
En ese momento se oyeron unos pasos que subían atropelladamente la escalera, y un segundo más tarde cuatro personas ataviadas con túnicas negras irrumpieron por la puerta de la azotea y me apartaron de en medio.
— ¡Ha acorralado a Dumbledore! ¡Lo ha desarmado! ¡Dumbledore está solo! ¡Te felicito, Draco, te felicito! —exclamó Amycus y se volvió hacia Alecto, una mujer achaparrada que sonreía con entusiasmo.
—Buenas noches, Amycus y también has traído a Alecto... qué bien... —lo saludó Dumbledore con calma, como si lo recibiera en su casa para tomar el té.
— ¿Acaso crees que tus estúpidas bromitas te van a ayudar en el lecho de muerte? —le espeto Alecto.
— ¿Bromitas? Esto no son bromitas, son buenos modales —replicó Dumbledore.
— ¡Hazlo! —dijo Fenrir extasiado.
— ¿Eres tú, Fenrir? —preguntó Dumbledore.
—Exacto ¿A mí también te alegras de verme, Dumbledore? —contestó el otro con su ronca voz.
—No, la verdad es que no... — Fenrir Greyback sonrió burlón, exhibiendo unos dientes muy afilados. Le goteaba sangre de la barbilla y se relamió despacio, con impudicia.
—Pero sabes cómo me gustan los niños, Dumbledore.
— ¿Significa eso que ahora atacas, aunque no haya luna llena? Eso es muy inusual... ¿Tanto te gusta la carne humana que no tienes suficiente con saciarte una vez al mes? —Dumbledore se ve furioso ante el hecho que una escoria este en su colegio.
—Así es. Eso te impresiona, ¿verdad, Dumbledore? ¿Te asusta? —pregunto burlón.
—Bueno, no voy a negar que me disgusta un poco. Y debo admitir que me sorprende que Draco te haya invitado precisamente a ti a venir al colegio donde viven sus amigos...
—Yo no lo invité. No sabía que iba a venir... —murmuré asqueado. No mire a Greyback.
—No me perdería un viaje a Hogwarts por nada del mundo, Dumbledore. Con la cantidad de gargantas que hay aquí para morder... Será delicioso, delicioso...—declaró Greyback. Levantó una amarillenta uña y se tocó los dientes mirando al anciano con avidez.
— Podría reservarte a ti para el postre, Dumbledore... —se relamió los labios, solo verlo me da nauseas. Las cosas pasaron rápido, hubo gritos y discusiones, al final fue Snape quien termino matándolo, me tomo de la mano para que huyéramos.
Los meses siguientes a la muerte de Dumbledore, pasaron rápido. Potter apareció un día en mi casa, me negué a reconocerlo, sin importar cuantas veces padre insistió, lo ignore y fui a mi habitación, más tarde me entere que Potter y sus amigos escaparon con ayuda de Dobby.
El tiempo paso y sin darme cuenta, estoy en medio de un ataque masivo a Hogwarts, me encuentro corriendo por el bosque prohibido, herido y débil, buscando a mi madre, debido al cansancio y las heridas, me tropecé con una rama.
Al voltear, mi mirada se poso en la piedra negra junto a mis pies, algo en ella atrajo completamente mi atención, así que la tome y guarde, cuando encontré a mi madre, solo esperamos que la guerra acabara, al final Potter gano, nos sentamos en un lugar oscuro y apartado del Gran comedor, mi padre no piensa permitir que la familia Malfoy termine como los Black.
Es un bastardo, pero uno con orgullo, astuto y muy inteligente, nos dijo que tomáramos la poción que cree, la cual diluye un poco el efecto de Veritaserum, dura un mes.
El plan, es que tomara la culpa de todo lo que paso, diciendo que uso un hechizo parecido al Imperius en mi, provocando que hiciera todo lo que él quisiera, sabe que recibirá el beso del dementor, sin importar que, por lo que es mi deber hacer que seamos respetados de nuevo. Obviamente no le importa que en realidad sea su CULPA.
Cuando seamos interrogados, nos apegaremos a este plan. Ya tenemos todas las posibles preguntas, cubiertas. Mi madre ya tiene los recuerdos seleccionados, principalmente mostrara en los que padre me torturaba, para que me volviera un digno Malfoy. Fuimos llevados a las celdas preventivas del ministerio.
Mi padre fue el primero en ser interrogado, no me sorprendió que nos permitieran estar presente, una forma de humillarnos aun más. Mire de reojo a todos los magos y brujas dentro de la sala, entre ellos estan Potter y su grupito, magos y brujas que fueron perjudicados por mi padre y no podía faltar la prensa, todos quieren estar presente para ver a los Malfoy caer.
—Estamos reunidos para juzgar a la familia Malfoy, utilizaremos Veritaserum y se le harán una serie de preguntas para conocer hasta que punto apoyaron al que no debe ser nombrado— Mi comportamiento equivale al alguien ido y perdido en sus pensamientos, se supone que la mayor parte de mi vida, estuve bajo un hechizo de mi padre.
— ¿Nombre? —pregunto serio el auror encargado del interrogatorio.
—Lucius Abraxas Malfoy—dijo mi padre ausente, aunque si alguien se fijara bien, notaria que sus ojos no estan tan extraviados como deberían. Le preguntaron todas las cosas que hizo por Voldemort, la cual respondió sin mentir, el rostro de todos los magos es de odio puro y terror.
Cuando le preguntaron, la implicación que nosotros tuvimos, la reacción fue otra.
— ¿Qué papel jugo su hijo? ¿Fue voluntario?—se supone que el Veritaserum hace que la persona hable sin restricción alguna y conteste de forma directa y concisa. Pero al parecer nadie se dio cuenta que mi padre se extendió más de lo normal.
—No, no fue voluntario. Desde pequeño nunca ha hecho lo que pido, por lo que antes que entrara a Hogwarts, use mi propia versión del Imperius para que hiciera todo lo que dijera y si por algún motivo se liberaba del hechizo, lo amenazaba con matar a su madre.
Debía volverlo la persona que nuestro señor quisiera tener a su lado. Su comportamiento fue lo primero que corregí, hice que odiara a los hijos de muggle, Potter, Dumbledore, los Weasley y toda aquella persona que estuviera en contra de nuestros ideales, una perfecta copia de mi persona. Sabía que podía conseguir más partidarios. Fue perfecto, con el hechizo se transformo en el hijo que siempre quise.
Antes de ir al ministerio por la profecia, potencie el hechizo y agregue una poción que haría que se sometería a lo que mi señor le ordenara, una precaución por si algo salía mal en la mision, hice bien, ya que fui encerrado en Azkaban y no había forma de colocar el hechizo de nuevo.
Fui liberado por mi señor y reforcé el hechizo, al ver que este fallaba continuamente, cuando estaba lucido, se revelaba constantemente y me di cuenta que el hechizo no funcionaba como debería, supongo que usarlo tantos años hizo que su mente empezara a liberarse con facilidad, pero tuvo que hacer la mision que nuestro señor ordeno, meter a los mortífagos a Hogwarts y matar a Dumbledore, sino lo hacía moriríamos, así que aunque se liberara del hechizo, haría lo que le fue ordenado—incredulidad, horror, repulsión y comprensión, es lo que note en la mayoría de las personas, no esperaban esa respuesta.
— ¿Por qué nadie noto que su hijo estaba hechizado? —pregunto de nuevo el auror.
—Es diferente al Imperius, debo de ordenar detalladamente como quiero que se comporte, lo que debe decir y hacer. Mi hijo pensó que todo lo que decía y hacia eran ideas suyas, claro que cuando lograba liberarse, sus emociones se desbordaban, su magia se descontrolaba y sufría recaídas, nada que no pudiera manejar—observe disimuladamente los rostros de las personas en la sala, note al grupito de Potter, al ser héroes debieron permitirle quedarse, todos estan en shock, viendo a mi padre como si fuera un monstruo.
—Terminamos con usted, procederemos con el interrogatorio de Narcissa Malfoy—dijo Kingsley Shacklebolt serio, mi madre se sentó en la silla que padre ocupo, aunque no le dieron Veritaserum.
Ella confirmo lo que padre dijo e incluso proporciono memorias, estas son las de mi "entrenamiento" cuando padre usaba el Crucio o me torturaba de forma ingeniosa y creativa, las últimas son con apoyo de tía Bella. Muchos estan palidos y apartaron la vista en varias ocasiones, no son agradable de ver, muchas veces escape de morir desangrado y siempre terminaba con los huesos rotos. La ventaja de usar estas memorias, es que cuando las analicen verán que son verdaderas.
—No podía hacer nada para proteger a mi niño. Ni siquiera tuve la posibilidad de separarme, según nuestras leyes, los hijos quedan con los padres, por lo que hice lo que pude, consolándolo y curándolo, cuando su padre acababa con las "lecciones".
Sé que lo hizo porque Abraxas le dejo todo a Draco, ellos eran muy unidos, Lucius se resintió y se desquito e hizo de Draco su arma—lagrimas caían sin control, pero aun mantenía la frente en alto.
—Es suficiente, espero que todos estén de acuerdo conmigo y evitemos interrogar a Draco Malfoy, quiero que sea llevado a San Mungo y le hagan una revisión, para ver si aun sigue bajo la influencia de su padre—todos estuvieron de acuerdo. Ya lo habíamos previsto y padre tuvo el placer de mantenerme bajo Imperius, todo el tiempo que estuvimos juntos y Crucio hasta que mis músculos se resintieron.
Estoy tan acostumbrado, que cuando me Crucio ni siquiera deje salir un sonido, no quería que los Aurores que nos custodiaban se dieran cuenta, mi padre siempre fue un mago poderoso y hacer magia sin varita, no le fue difícil, mas con hechizo que siempre a realizado con facilidad.
El objetivo de todo este teatro, es conseguir la compasión y comprensión de todos en el mundo mágico, me encargare que seamos respetados y amados. Ya tengo todo planificado. Al llegar a San Mungo, confirmaron que estuve bajo muchos hechizos de manipulación y tortura. Pocos días después, mi madre y yo fuimos absueltos y dejados libres, ayudo que Harry testificara a nuestro favor.]
Después de eso, todo el mundo mágico se entero de mi trágica historia, me mordí la lengua cada vez que alguien me mira con lastima y comprensión, lo primero que hice fue disculparme con las personas a la que mi padre perjudico, dándole una indemnización, el ministerio tuvo que abstenerse a quitarnos el dinero, después de todo, es mio y al ser inocente no pudieron quitarme nada.
Los primeros en acercarse fueron Harry y su grupito, estuve pensando la forma en que debía comportarme y decidí que lo mejor es darles entender que sabía todo lo que les hice, disculpándome, no me sorprendió cuando todos dijeron que no fue mi culpa y que sería bueno empezar de nuevo, el más reacio fue Ronald, claro que eso cambio cuando lo trate amablemente.
Nos hicimos amigos, aunque no todos son dóciles, la chica Weasley sigue odiándome a muerte. Luego se acercaron mis amigos, con ellos fue más fácil, aunque al comienzo fueron reacios, como cualquier Slytherin que se respeta. Luego de una hora, el hielo se rompió y ahora somos más unidos. Ni siquiera a ellos les conté la verdad detrás de todo este teatro.
Poco a poco las personas fueron aceptándonos, pero lo que hizo que adoraran el suelo que piso, fue la creación de varios comedores comunitarios, orfanatos, nuevas alas en San Mungo.
Además de la empresa tecnológica que proporciono nuevos empleos, esta es mezcla lo mágico con lo muggle, tuve que conseguir permiso especial del ministerio para mi empresa, ya que se supone que no podemos modificar mágicamente ningún artefacto muggle, pero Kingsley considero que estos pueden ayudar a proteger al país y facilitar nuestras vidas, la ley sigue vigente, solo que mi empresa es la excepción y solo los artículos que nosotros creamos son permitidos.
Ahora en el mundo mágico las computadoras, celulares y otros aparatos eléctricos son permitidos, solo que estos son más innovadores, aunque eso no evito que se sigan usando lechuzas, puede que los celulares y computadoras sean una forma fácil de comunicarnos, pero pueden ser intervenidas y la información fácilmente adquirida, cuando estuvimos en tiempo de guerra las lechuzas también eran interceptadas, pero hoy en dia se les aplica hechizos que las vuelven invisibles e indetectables, por lo que los magos siguen usando a las lechuzas para mandar correspondencia delicadas y que no desean que nadie lea, así como artículos personales.
Además de las computadoras y otros electrónicos, creamos los trajes especiales hechos de nanotecnología y magia, son usado mayormente por los Aurores, estos repelen varios hechizos y balas muggles.
También estan las nuevas cámaras de seguridad movibles, estan dentro de un pequeño insecto de metal, invisible al ojo humano y que visualiza cualquier irregularidad, su función es muy parecida a la del ojo de Moody. Los Goblins son mis mayores compradores y un sin números de artefactos que tienen a muchos magos y brujas fascinados.
Termine mis estudios, preparándome tanto en el mundo mágico como muggle, cree muchos de los nuevos artefactos que ahora los Aurores, Medimagos, domadores, pocionistas y muchos otros usan para tener una eficacia superior. Cuando mi empresa estuvo bien asentada, quise entrenarme aun mas, considere entrar a la academia de Aurores, pero mi madre sugirió que el ejercito muggle es la mejor opción. No quiero quebrarme como lo hice con la mision que ese maldito me dio.
A los veinte me enliste en las fuerzas armadas británicas, el entrenamiento fue brutal, pero mi meta es ser el mejor, gracias a los entrenamiento que recibí desde niño, fui enviado a un intensivo curso que duro doce semanas, donde debíamos salir graduados autosuficientes, capaces de disparar un arma con precisión absoluta mientras corríamos, matar silenciosamente con un cuchillo o un garrote, trepar montañas y cruzar ríos con un trozo de cuerda, o marchar 25 Kilómetros en dos horas y 15 minutos. Mi objetivo era entrar a las fuerzas especiales, estar en el mejor escuadrón.
A los que los nervios o músculos no les permitían pasar estas pruebas, eran enviados de vuelta a sus unidades. El entrenamiento era extremadamente realista, en muchos ejercicios se usaba munición real.
Llevaba cinco años en el ejercito, estaba en una mision de infiltración en Irak como asistente del presidente de una empresa británica muy reconocida, sospechoso de vender armas nucleares a terroristas, el objetivo era conseguir cierta información, para confirmar o negar dicho rumor, el cual resulto ser cierto, recopile lo requerido y cuando escapaba recibí cinco disparos en el pecho, sentí el impacto y un dolor insoportable.
Al abrir los ojos, mire a tres hombres rodeándome, su rostros muestran incredulidad, miedo y negación, aproveche eso para dispararles y correr, llegando al punto acordado con mi superiores, cuando estuve sentado en el helicóptero, respire tranquilo, claro que antes arregle mi camisa, no hay forma que pueda explicar la sangre, agujeros y sobre todo, cómo es que sigo vivo.
Pero sé que algo cambio, no podía quedarme rodeado de muggles, por lo que solicite mi baja, falsifique una enfermedad donde la agitación y trabajo de campo no podían ser realizados. Recibí muchas condecoraciones en estos cinco años, hice un total de ochenta misiones, todas de alto riesgo. En varias ocasiones en el frente, como líder.
Cruz Militar, Es concedida en reconocimiento de "un acto o actos ejemplares de valentía durante operaciones activas contra el enemigo en acciones terrestres a todos los miembros de cualquier rango de Nuestras Fuerzas Armadas.
Cruz Victoria, Sólo se otorga por actos de extraordinario valor ante el enemigo y que conllevan un riesgo extremo de la propia vida.
Cruz George, es otorgada por actos de extrema valentía.
Cruz de vuelo distinguido, otorgada por actos de valentía durante vuelo en operaciones activas contra el enemigo. Mis superiores no querían dejarme ir, después de todo, no es común que alguien de mi edad fuera sobresaliente en todas las áreas y en tan corto tiempo, pero no tuvieron opción.
Prácticamente me volvieron un Gryffindor, incluso lo supere a todos ellos. Estas las guarde junto a la de la orden de Merlín de primera y segunda clase, una fue por ayudar en la guerra, sin importar mi condición en ese momento.
Harry exagero al decir que sin mi ayuda, todos hubieran muertos apenas llegaron y la guerra la habría ganado Voldemort. La segunda si siento que la merezco, se me otorgo por contribuir a mejorar nuestra sociedad.
Luego de recoger mis cosas, despedirme de mis compañeros y amigos, me aparecí en la mansión, siento que algo pasara y quiero estar en la seguridad de mi habitación. Tomé un baño y fui a dormir, la transición ataco horas después y fue dolorosa. Mi aspecto es irreal, etéreo, más delicado, cualquiera pensaría que estoy usando glamour para verme más atractivo, admito que mi apariencia sube mi ego, soy vanidoso no lo niego.
La marca tenebrosa desapareció, algo que en verdad me alegro, claro que dicha alegría desapareció al ver el nuevo tatuaje que poseo, está en mi pecho, es oscuro, muy siniestro si me preguntan. Presiento que es la apariencia real de la muerte, es una persona encapuchada parecida a un dementor, con una espada y encadenado, como si estuviera siendo contenido. Odio que mi cuerpo este mancillado, ni siquiera el glamour lo cubre.
Pocos meses de recibir mi herencia, la cual vino con una cantidad absurda de información, decidí recorrer los mundos, mientras lo hacía, llegue a un valle donde solo hay montañas, encontré un enorme lobo del tamaño de una casa, fue horrible verlo atado y con una espada atravesando su hocico, odio cuando maltratan a los animales, odie a padre por conseguir que ejecutaran al hipogrifo y estuve feliz al escuchar que escapo. Admito que siento debilidad por los animales.
—Tranquilo, te liberare—saque mi nueva varita y desvanecí la espada, para luego cortar las cuerdas que lo sometían, aunque antes de hacerlo, lo acaricie y mime, dudo mucho que se deje una vez libre. Grande fue mi sorpresa, cuando se transformó en un niño de no más de cuatro años. Quien me mira con temor y esperanza.
— ¿Cómo te llamas pequeño? —susurre con suavidad.
—Fenrir—que lindo, su cabello es negro y tiene unos hermosos ojos verdes, facciones delicadas, es tan tierno. Evite hacer una mueca al recordar cierto hombre lobo, que poseía el mismo nombre y tenía gusto por los niños, ese desgraciado recibió el beso del dementor y hace mucho su cuerpo fue devorado por gusanos y demás bichos.
— ¿Y tus padres? —pregunte acercándome con calma y sin hacer movimientos bruscos.
—Me separaron de mi papi cuando era bebé y me ataron aquí—me mordí el labio y no pude evitar abrazarlo cuando empezó a llorar, no se quienes hayan sido los desalmados que dañaron a un ser tan hermoso y adorable.
— ¿Sabes dónde está tu papi? ¿Tienes hermanos? —pregunté preocupado, si le hicieron esto a este adorable niño, si tiene hermanos, quien me garantiza que no hicieron lo mismo con ellos.
—Tengo tres hermanos, una hermana mayor y dos menores, aunque solo conozco a Hela, ella se proyecta astralmente y me visita continuamente, a los otros no los conozco personalmente, tenemos un vínculo que nos permite saber de la existencia del otro, es gracias a la magia que nuestro papi nos trasmitió, eso evito que me deprimiera—dijo con una hermosa vocecita.
— ¿Cómo se llaman? ¿Y cómo es que hablas tan bien siendo tan pequeño? —pregunte impresionado, si está aquí de bebé, quiere decir que no debería ni poder hablar.
—Hela, Jormungander y Sleipnir. Puedo hablar bien y se muchas cosas, debido a que papi nos lanzó un hechizo cuando nacimos, que nos dio el conocimiento sobre los nueve mundos, creo que intuía lo que pasaría y quería que si alguna vez lográbamos escapar, fuéramos a mundos donde no seriamos reconocidos, aunque solo las cosas necesarias para mi supervivencia, tengo doscientos años, Hela tiene quinientos años, Jormungander tiene cien y Sleipnir tiene ciento cincuenta.
—No estoy seguro de poder encontrar a tu papi, pero si tienes un vínculo con tus hermanos; puedo encontrarlos a ellos—abrió los ojos sorprendido, sin importar la edad que tenga, sigue siendo un niño. Supongo que es igual que los magos, envejecemos muy lento, ya que después de cumplir treinta, tienen que pasar diez años para envejecer uno.
— ¿Por qué me ayudarías? —pregunto suspicaz, no pude evitar sonreírle con aprobación, es bueno que no sea confiado.
—Porque ningún niño merece ser encadenado y separado de sus padres, sin importar el motivo, los niños deben de ser protegidos y amados—por su mirada comprendió la seriedad de mis palabras.
—Me gustaría que vivieran conmigo, prometo protegerlos y darles todo lo que necesiten—como respuesta, estiro sus bracitos para que lo cargara, lo tome y aparecí en la mansión. Madre está de vacaciones, por lo que no tendré interrupciones.
Creo saber dónde se encuentra uno de los niños o en este caso niña, si Hela es la misma que rige Helheim, pues será fácil dar con ella y traerla conmigo, puedo poner a alguien en su puesto. Comimos algo y le di ropa que era mía, le queda perfecta.
—Si no estás cansado, iremos primero por tu hermana—dije mirándolo con detenimiento.
— ¡Si, vamos! —exclamo contento. Tome su mano y nos aparecimos en Helheim, aunque aún no me he presentado oficialmente a mis súbditos, ellos con solo verme me reconocen, por lo que no tuvimos problemas de llegar donde Hela se encuentra, está sentada en un trono, es una mujer hermosa, aunque la mitad de su cuerpo se ve putrefacto.
— ¡Maestro! —exclamo inclinándose, la mire detenidamente, ella se ve asustada y preocupada, al ver a su hermano conmigo.
— ¿Esa es tu verdadera forma? —pregunte curioso.
—No, es la que utilizo para ganar respecto y temor—respondió sin levantarse. Mire como cambiaba su apariencia y delante apareció una niña de diez años, no había nada putrefacto en ella, es hermosa, parece una muñeca de porcelana, tiene cabello negro y ojos rojos casi anaranjados.
—Te hare una pregunta y quiero que conteste con la verdad ¿Te gusta vivir aquí? —la mire con seriedad y espere paciente.
—No, lo odio, pero Odín me condeno a pasar la eternidad recibiendo almas, no tuve opción, no quería que estuviéramos cerca de nuestro papi—susurro resentida. Si la información que me llego es correcta, Odín es Dios de la sabiduría, la poesía y la inspiración, así también es dios de los muertos y la guerra. Sería como el segundo al mando, por eso no le fue difícil colocarla ahí, aunque incluso él me debe obediencia, sin importar su cargo, los dioses de la muerte, siempre me obedecerán primero.
—Si te doy la oportunidad de dejarlo y vivir con tus hermanos ¿Lo harías? —me miro con tanta esperanza, que dolió.
—Si, por favor—no lo pensé, solo cerré los ojos y la libere de este deber, en su lugar puse al demonio que la ha estado ayudando, ahora él será el nuevo regente, le di instrucciones y lo deje para que se familiarizada con su nuevo puesto, mañana iré por los otros dos, regresaremos a la mansión y descansaremos, cuando nos aparecí, le pedí a los elfos que arreglaran dos habitaciones. Odín no se enterará de inmediato de la ausencia de Hela, para eso debe de querer contactarla.
—Mañana iremos por sus hermanos, ahora descansen—asintieron sonriendo, los guie a sus habitaciones y me fui a la mía. A la mañana siguiente fuimos por Jormungander, gracias a Hela fue sencillo, admito que tuve recelos al verlo, use un hechizo para que pudiéramos respirar bajo el agua, cuando lo libere, se transformó en un niño de dos años, es solo un bebé. Contuve la rabia y enojo, contra la persona que los dejo en semejante lugar.
— ¿Dónde está Sleipnir? —le pregunte a Hela, sus ojos rojos casi anaranjados brillaron y apretó los labios furiosa.
—Es el caballo de Odín, el usa a mi hermanito como un simple animal, sus arneses son ligaduras que le impiden regresar a su forma normal, papi lo visitaba constantemente, ya que es el único al que tiene acceso, pero Odín le prohibió verlo cuando se dio cuenta—la mire incrédulo, para luego ponerme furioso.
—Quiero que te quedes con tus hermanos, lamentablemente es peligroso que me acompañen, si lo que dices es cierto, la extracción será peligrosa, piensa claramente el lugar donde se encuentra, apareceré y veré como puedo llevármelo sin que Odín se dé cuenta—ella asintió seria y se llevó a los pequeños a su habitación.
—Dinky— al instante una elfina domestica apareció.
—Vigila a los niños y llévales algo de comer—le ordene.
—Si amo, Dinky se hará cargo de los amitos—me concentre en la imagen que extraje de Hela, al aparecerme, no sin antes lanzarme un hechizo para Heimdall no me vea, según lo que Hela explico, puede verlo todo y es quien avisa cuando Asgard va ser invadido, me acerque directamente al caballo de ocho patas y con mi magia elimine los arneses, al instante se transformó en un niño de unos tres años, transforme una piedra en el caballo para que no se dieran cuenta de su ausencia y ordene que tirara a Odín cuando lo montara y escapara, no sé cuándo ocurrirá ni me importa. Regrese a la mansión, al instante los niños bajaron y abrazaron felices a su hermanito.
—Les ofreceré lo mismo que a Fenrir, pueden vivir conmigo, los protegeré y cuidare de todos ustedes, si es posible intentaré encontrar a su papi—había duda en Hela, pero solo esperanza y deslumbramiento en Fenrir, Jormungander y Sleipnir.
—Nos gustaría, gracias—respondió Hela por todos. Cuando mi madre regreso de sus vacaciones, los presente como mis hijos, todos conservaran sus nombres, su padre no pudo estar con ellos, es lo único que les dio, además de su magia y conocimiento.
Al comienzo estuvo desconcertada, pero no me cuestiono y estuvo feliz de tener nietos, con el pasar del tiempo, los niños se adaptaron y empezaron a llamarme papá y abuela a mi madre, Hela es muy apegada a ella.
Estuvimos diez años más en Inglaterra, decidí ser modelo y conocer un poco más del mundo muggle de esta forma, aunque fueron solo cinco años. Los otros cinco decidí trabajar en el ministerio, no fue difícil conseguir un empleo, el ministro considero que era apto para el cargo de relaciones internacionales. Todos en el mundo mágico saben que estoy casado y tengo hijos, usamos glamour para Hela, después de todo, se supone que es la primogénita, tiene la misma edad de la hija de Harry.
Mi esposo esta de viaje por negocios, un pretexto del porque nadie lo conoce. Pude haber dicho que murió, pero presiento que Loki aparecerá tarde o temprano y podrá estar con nosotros sin levantar sospechas.
Luego que mi madre sucumbiera por la viruela de dragón, no quería seguir usando glamour en los niños, decidí que lo mejor es que viviéramos en Estados Unidos, como embajador de Inglaterra.
Algo que descubrí es que tengo un don o habilidad. Supe exactamente el dia y hora en que ella se iría, puedo ver el tiempo que les queda a las personas, al comienzo no comprendí, pero con el pasar del tiempo, entendí.
Le dije que podía curarla, pero dijo que preferiría seguir adelante, respete su decisión, se que a pesar de todo, amo a mi padre y estaba cansada. Los niños lloraron mucho y obviamente ninguno envejecimos, en mi caso por mi condición y los niños por su origen.
Mis habilidades mágicas se fortalecieron, al punto que puedo hacer cualquier hechizo sin varita, así como leer las mentes de las personas y sondear sus recuerdos, sin que se den cuenta. He estado entrenándome, mejorando todas mis habilidades, tanto muggles como mágicas. El ejercito ayudo a fortalecer mi mente.
Empecé a coleccionar armas muggles, tengo muchas, incluso las que use cuando serví y simplemente quise coleccionarlas. Las he incorporado al entrenar, algo que no podía hacer en el ejército, nunca se sabe cuándo las vaya a necesitar o mi magia por algún motivo falle.
Hela desde que conoció a mi madre cambio su apariencia, ahora es rubia platinada y ojos azules como su abuela, Fenrir es cabello negro y ojos verde, al igual que Sleipnir, Jormungander o Jor como lo llamo al ser tan largo su nombre, cambio su cabello a rubio platinado y ojos grises como los míos. Como sabiendo que deben de parecerse a mí, todos adquirieron rasgos que solo los Malfoy poseemos, así que nadie puede negar que son míos.
Edad y acciones de Draco
17 años-Termina la guerra mágica y solo dos semanas después Draco es liberado, abre todo los sitios mencionados y crea su empresa.
20 años- Entra al ejercito
25 años-se retira y conoce a los niños. Se vuelve inmortal.
25-30- es modelo
30-35-decide trabajar en el ministerio. Poco tiempo después se muda a Estados Unidos.
Hola chicas y chicos, esta es mi nueva historia, espero les haya gustado, como pueden ver, aquí el personaje principal es Draco. Aparecerá Harry y otros personajes, pero por primera vez, nos enfocaremos al cien por ciento en nuestro querido dragón.
Sé que muchas se dieron cuenta, la pareja principal son Draco/Loki, más adelante se mostraran otras parejas, así como personajes de los vengadores.
Edad de los niños.
Fenrir tiene doscientos, que equivale a cuatro en edad humana.
Hela tiene quinientos que equivale a diez.
Jou tiene cien, que equivale a dos.
Y Sleipnir tiene ciento cincuenta que son tres. La cuenta la saque cuando vi la película de los vengadores, cuando Thor dijo que tiene mil quinientos años, los cuales vienen siendo treinta, que es la edad que quise ponerle, ellos envejecerán un año cada cincuenta.
Con respecto a los magos, decidí que después de los treinta, ellos envejecerán un año cada diez.
