Armonía nocturna
BOKU NO HERO ACADEMIA © KOHEI HORIKOSHI
Sinopsis: Dos jóvenes héroes comparten sus pesadillas en medio de la noche [Regalo de cumpleaños para Princess_Saremi]
Nota de la autora: Izuku y Ochako no son mis preferidos para escribir, ¡pero si me generan ideas muy dulces! En fin, esto va dedicado a mi hijita querida, Sarita. ¡Espero te guste!
Capítulo único: Armonía nocturna
Todo yacía en silencio. Los últimos ruidos se habían registrado horas atrás durante la cena. Allí, la joven pareja compuesta por Izuku Midoriya y Ochako Uraraka conversaban sobre su día en la agencia de cada uno. Midoriya había tenido un día habitual, con un patrullaje que no fue interrumpido. Por otro lado, Uravity había tenido que acudir a un atraco al banco que se convirtió en una explosión y luego, lamentablemente, en una tragedia.
—Ochako...—murmuró, vacilando. Su novia estaba diferente desde hacía unas semanas y no sabía exactamente que acotar. Reconoció que siempre había tenido inseguridades y él la había apoyado para salir adelante. Sin embargo, ahora estaba fuera de su entendimiento—. Debería hablar con mi madre sobre esto —pensó.
—Deku-kun, solo estoy cansada —habría dicho la castaña ante la mirada perdida de su pareja. Sabía que Izuku era muy particular y exaltado para las emociones. Pensaba demasiado, pero a veces no llegaba a captar del todo algunas situaciones. Eso igual no quitaba decoro a lo atento y cariñoso que era—. Dejemos esto para mañana, ¿sí?
Izuku asintió, todavía dudando. Quería poder entenderla, pero era sabido que las mujeres solían actuar de maneras extrañas a veces y lo mejor era no insistir. De lo contrario, se podría generar una pelea donde seguramente saldría perdiendo y terminaría durmiendo en el sofá. No diría nada hasta que su pareja quisiera hablar.
Actualmente, el sonido fue interrumpido por el mismísimo Deku. Había tenido una pesadilla.
—Maldición...—susurró, frustrado. Se sentó al borde la cama y percibió que estaba sudando con el corazón acelerado. Respiro hondo para calmarse. Entonces oyó algo que le llamó la atención.
Era Uraraka.
La vista y el sonido de su llanto rompieron su corazón. Se acercó, acariciando su mano sobre su hombro.
—Ochako…oye, bebé, despierta —susurró muy apenado. Ella todavía se removía en lo que parecía una pesadilla peor que la suya.
Finalmente, abrió un ojo y lo miró.
—¿Mph? ... ¿Deku-kun?
—Estabas llorando muy feo —Deku alcanzó una botella de agua en su mesa de noche y se la entregó. Uraraka dio largos sorbos ante la mirada crítica de su pareja—. ¿Mal sueño?
Ella le dio un asentamiento tembloroso.
—Fue en atraco en el banco. Te ibas como durante los enfrentamientos contra la clase B en primer año. Solo que esta vez no regresaste… —se quebró. Deku la atrajo hacia él, meciéndola en sus brazos—. Yo...no quiero perderte. Odio estar sola.
—No lo harás. Nunca te dejaré, nunca más. Lo prometo —le pasó una mano por el pelo y beso su frente.
Ambos se sonrieron con ternura.
—¿Tu...tú también tuviste una pesadilla ...? —preguntó Uraraka.
Izuku asintió.
—Todos se habían ido. No importa cuánto grite en ese momento, nadie me respondió. Ni siquiera tú —explicó con cierta vergüenza—. ¡Pero tu pesadilla es realmente terrible, Ochako! La mía es hasta incluso infantil. Lo siento.
Ahora era el turno de la castaña de ser amable y comprensiva. Levantó su mano hacia su mejilla y tocó su nariz con la suya.
—Las pesadillas siempre son malas, Deku-kun —ella comenzó a decir—. Lo importante es hablarlas y que nos rescatemos en ese mal momento. Es nuestro trabajo como héroes.
Izuku como reacción solo se recostó sobre la falda de su pareja. A veces simplemente no sabía qué responderle y prefería escuchar. Ella era muy buena para motivar. Entonces, a mitad del armonioso momento, Ochako bostezo. También lo hizo él.
Por supuesto, se rieron en respuesta.
—Supongo que por estar tanto tiempo juntos nuestros bostezos se contagian, ¿eh?
—Sí —Uraraka se movió, acomodándose para retomar el sueño—. Me siento mucho mejor ahora.
—Yo también —Deku soltó un enorme bostezo. Inclinó su cabeza hacia la almohada—. ¿Por qué no pides un día libre en la agencia mañana? Tal vez podamos ir a ver esas cortinas que tanto querías para el baño.
—Oh, no lo sé. No quiero dejar a Mina sola —dudó Uravity.
—Le diré a Kacchan y Kirishima que vayan a darle apoyo.
—¿E interrumpirlos en su luna de miel?
Deku soltó un bufido con cierta molestia.
—Kacchan interrumpió nuestras vacaciones en Bélgica el verano pasado porque Kirishima tuvo esa extraña fiebre. Esto sería mi venganza.
Uraraka río ante su planteamiento. Era extraño oírlo hablar de esa manera.
Podría decir que era como un pequeño gato enfadado.
—Quien diría que Izuku Midoriya tuviera instintos vengativos —expresó reprimiendo un bostezo.
Izuku se acercó a su pareja.
—No lo menciones, ¿sí? No quiero lidiar con Kacchan enfadado otra vez en una reunión de fin de semana —dijo con ojos soñolientos y sonrisa tonta.
—En ese caso, prométeme que dejarás de comprar objetivos de All Might porque ya no hay espacio en los estantes.
—De acuerdo…—Deku ya había caído en el sueño.
Uraraka sonrió viendo a su novio.
—Se que no dejara eso nunca —carcajeó abrazándolo—. Igual no lo querría de otra manera.
Sabiendo eso, descansaron finalmente, sin preocuparse por nada más por el momento
