Hola a todos, es un placer tenerlos por aquí en otra historia que he escrito para esta comunidad, sin embargo, desde el principio quiero advertirles que esta historia tiene ya ocho capítulos, pero iré publicando de dos en dos.

Esta historia es para mi mejor amiga en esta plataforma, no es para nadie más, si la publico aquí es porque realmente puede que le guste a cualquiera, pero que sepan que, al estar dedicada a una sola persona, tiene sus detalles de una historia normal mía.

Espero que te guste muchísimo, KanadeSilver, no solo porque he usado a tu personaje original: Kanade Shimizu, sino porque en cada capítulo me he dejado la piel, incluso si tenía tiempo en el que no escribía nada nuevo.

Sin más, comencemos.


Date A Problem

Parte 1: Here We Go Again.

—Bien… hagamos esto de nuevo, Shin —dijo una mujer con una voz algo cansada mirando a una pantalla sin parpadear, en sus pupilas azules se reflejaban un montón de colores pastel que mostraban las imágenes.

—Uh… sí —respondió ahora una voz masculina, joven y también cansada, también miraba a la pantalla con suma atención mientras sudaba un poco de la mejilla—. Bien… Esto… después esto… aquí, así… ¡y luego…!

—Hmm… sí, bien, aquí estás de nuevo —dijo con un mejor humor, aunque seguía muy tranquila.

—Y ahora… hmm… aquí… —En los ojos cafés del muchacho se reflejaron un par de oraciones frente a sus ojos y él entrecerró los párpados, puso un rostro serio, hasta que se decidió—. ¡Esta!

De pronto, la pantalla se fue llenando de estrellas en donde una bella chica de largo cabello rojo y ojos azules se mostró avergonzada y sonrojada, la voz de este personaje se escuchó, pero en la parte inferior, el muchacho logró leer el diálogo de esta chica.

Mamiko: "Shidou-kun, muchas gracias por apoyarme todo este tiempo, de verdad… ¡de verdaaad! ¡Ha sido estupendo! Así que, por supuesto que podemos salir juntos, yo… estaba esperando tanto que me lo pidieras, jeje~ Te quiero, Shidou-kun".

—Felicidades, Shin.

—Ahh… lo bueno es que guardé partida antes, ¡ah…! Por fin terminó —dijo con una sonrisa y el joven estiró los brazos desde su asiento, como si así pudiera liberarse de mucha tensión—. Aunque siento que he visto a una chica así antes…

—Hn… ¿es así? —preguntó en un tono normal y tranquilo—. Bueno, el punto de esto es que se parezca a la realidad, Shin.

Shin era solamente un apodo que solamente Murasame Reine utilizaba desde hace más de un año, pero el nombre de este joven era Itsuka Shidou, de 17 años, con cabello corto de color azul y ojos cafés, así como una estatura promedio de 170 cm.

Shidou estaba usando las ropas de su preparatoria, un conjunto algo formal que incluía corbata, saco, camisa, pantalones de vestir y zapatos negros. Estaba en la escuela, así que era inevitable, entonces ¿por qué jugaba videojuegos de simuladores de citas? Bueno, no es que el chico fuera un rebelde, aunque su reputación diga lo contrario… en otro tipo de "rebeldía".

Tal vez es que la joven y hermosa mujer de ojeras, quien también era la maestra de física en Raizen, tenía preferencias con su alumno y le dejaba jugar todo lo que quisiera en este laboratorio que más parecía un centro de operaciones de alguna organización tecnológica y poderosa. Eso sería demasiado fantasioso, sin embargo, no tan irreal en este mundo.

Tal vez es que ambos estaban unidos por los juegos de simuladores de citas… eso sería realmente hilarante.

¿Tal vez eran pareja? ¿De trabajo? ¿Esto era una especie de entrenamiento?

Sí.

Reine Murasame, a pesar de verse como una maestra bien dotada, pero con un aura de insomnio del demonio y que vivía una vida realmente aburrida, en realidad, era la Oficial Analista del Fraxinus, y una de sus tripulantes más sensatas, aunque Shidou piensa que realmente era la única, pero eso no es importante.

—¿Cómo sentiste esta última actualización, Shin? —preguntó un poquito interesada y curiosa.

—Oh, bueno, ¿bien?

—Hm… tener retroalimentación es bueno para mí, Shin, y mis futuros trabajos.

«Está realmente orgullosa de este juego…». Shidou hizo una sonrisa amarga. «Aunque no quiero volver a jugarlo».

Shidou se levantó de su asiento y guardó la partida para después apagar la consola y la TV regresó a una pantalla azul de sin señal.

—Bueno, creo que fue un poco más desafiante esta vez, Reine-san —dijo con una pequeña sonrisa amable, luego se rascó la mejilla y miró a otro lado—. Pero… ya es la versión cuatro, ¿creo…? ¿Por qué sigue repitiéndose el personaje de la hermanita menor…?

—Ah… a Kotori le gusta ese personaje.

«Debí saberlo». Shidou dejó escapar aire por su boca y se dirigió a la puerta para prender la luz con ayuda del interruptor.

—Hmm… ¿no te gusta, Shin? Creo que es linda —dijo al apagar la televisión y anotó unas cosas en una libreta.

—No, está bien… Reine-san. —El chico se giró a ella y le miró con una sonrisa amarga—. ¿Por qué estoy jugando esto de nuevo…?

—Es el entrenamiento, además… a María le gusta analizar tus citas y aprender de ellas, Shin.

—Oh, sí, lo sé. Pero todo ha estado bien, Reine-san —dijo con una pequeña sonrisa—. Creo que por fin estamos en paz.

—Sí, por eso, no importa si fallas, Shin. Es solo que, encuentro entretenido hacer esto —dijo con un poquito de felicidad, el joven parpadeó un par de veces—. De todas formas, gracias por probar la nueva versión, estoy segura que quedará tiempo para que puedas ir a comer, puedo cubrirte, si lo necesitas.

—Oh, no, no —dijo rápidamente, mientras sonreía—. Gracias y de nada, Reine-san.

El joven de cabello azul salió del salón para caminar rápidamente por los pasillos para ir por su bento que dejó en su salón, sin embargo, no alcanzó ni a llegar a las escaleras cuando sonó el timbre.

«Bueno, creo que después de todo, sí tomaré la oferta de Reine-san». Shidou suspiró con pesadez. «Espero que las demás no estén molestas, incluso si prometí comer con todas, ahh… ya me disculparé».

Shidou fue rápidamente a la cafetería de la escuela para ver si podía alcanzar comer algo, no podría regresar al salón y volver a salir con la excusa de: "no comí por jugar simuladores de citas por si aparece un espíritu y tengo que enamorarla, Tama-chan-sensei".

Por suerte, el muchacho logró obtener una comida decente, aunque no muy nutritiva, pues era una hamburguesa, y por lo mismo, le salió cara.

—Ahh… —Al sostener su bandeja de comida frente a la cafetería desierta, le entró la sensación de que era el único tonto que no había alcanzado a comer.

Al estar completamente solo, fue inevitable que no extrañara hasta las discusiones que tenían sus amigas por él, no era peor porque Kotori, Nia, Mukuro, Yoshino y Natsumi no eran chicas de preparatoria… aún.

—Esto… es demasiado tranquilo y pacifico… —El muchacho no desenvolvió su hamburguesa de la servilleta, simplemente suspiró. «Regresaré mejor con Reine-san».

No es como si con Reine fueran a ocurrir locuras, pero el chico, acostumbrado al desorden, la bulla y la buena compañía de sus amigas espíritu, no quería estar solo. Así que regresó con ella y así podría acompañarla también.

En cuanto pensó en eso, se apresuró al salón de física y entró sin tocar la puerta, Reine no se sorprendió a pesar de estar de espaldas y muy entretenida en su computadora, sin embargo, algo en el computador sí que advirtió al joven.

—¡Ah…! Buenas tardes, Shidou —dijo una voz femenina y suave desde la pantalla, aunque era muy pequeña—. Escuché que terminaste tu primera ruta con Mamiko-san, ¿quieres saber un dato curioso?

—Ah, hola, María —dijo con una sonrisa y se sentó un poco cerca de Reine—. Sí voy a necesitar esa ayuda, Reine-san, jaja…

—Oí el timbre, Shin. No te preocupes, puedes quedarte todo lo que quieras.

—Hn… Shidou…

—¡Ah…! Perdón, María. ¿Un dato curioso? —preguntó al desenvolver su hamburguesa y le dio un mordisco, después de jugar, realmente tenía hambre.

María Arusu, la inteligencia artificial que apoyaba a Shidou para generar posibles opciones durante un encuentro o batalla (cita) con un espíritu, aunque realmente no daba las opciones más sensatas y Shidou hacía mejor trabajo solo. Sin embargo, María era muy sensible cuando criticaban su trabajo, así que se esforzó mucho por aprender sobre el amor antes.

Además, gracias a los poderes de Raziel, María poseía un cuerpo con el que podía sentir perfectamente y también podía sentir el amor, por supuesto, se enamoró del único chico que parecía de su edad: Itsuka Shidou.

Sí, espíritus y una inteligencia artificial, incluida su propia hermana, según rumores escandalosos de su propia escuela, Shidou era un Rey Demonio Sin Límites.

—Sí —dijo con una sonrisa y cerró sus ojos azules—. Fue una sugerencia de María, verás, la respuesta es una de las amigas más cercanas de una de los espíritus. Si quieres, puedo darte una pista.

María lo dijo de buen humor y se acomodó un poco el fleco de su largo cabello blanco. El chico se puso a pensar mientras seguía comiendo.

—Hmm… hmm… eh, ¿Reine-san?

—¡…! Obvio, no, Shidou… —dijo María con ligera decepción, pero luego soltó una risita sin malas intenciones—. Estoy segura que puedes saberlo.

—No, solo quería… um, ¿alguna idea, Reine-san?

La mujer se mostró un poquito sorprendida y miró a Shidou, él solo se rascó la mejilla y parecía pedirle ayuda hasta con los ojos, aunque en realidad solo quería que ella participara en la conversación.

—Oh… es amiga de Ka…

—¡Eso es trampa, Shidou! Hmp, preguntarle a la programadora es totalmente contra las reglas.

—Uh… pero tú ni mencionaste esa regla, María. —El chico dio una sonrisa triunfadora, María abrió un poco más los ojos y balbuceó un poquito, en aprietos.

—Bueno, en realidad, casi copié toda su apariencia, Shin. Estoy segura que la recuerdas.

«¿Amiga de Kaguya o de…? Pero tiene cabello rojo, hm… ¡Ah!»

—¿Hanamura-san?

—¡Oh…! ¡Correcto~! —María sonrió felizmente—. Shidou, tu memoria es buena, o eso creo… pero, bien hecho.

—Gracias, creo… —Shidou soltó una risita justo después.

María, Shidou y Reine siguieron comentando cosas sobre el simulador de citas como si fuera cualquier otro juego de ese tipo, así como el muchacho disfrutó mucho de esta comida, también notó que Reine sonrió un par de veces, incluso después le compró un jugo para apoyarla mientras trabajaba y también le ayudó con su material de clase.

Por extraño que parezca, Shidou trabajó hombro a hombro con Reine, dando la impresión de un alumno modelo, o un chico con intenciones y fantasías ocultas… cualquiera de las dos, valía.

Todo iba perfecto, ellos estaban trabajando duro en el escritorio, Shidou se saltaba clases, Reine tenía compañía y hacía todo esto menos solitario y mejor, lo mejor es que ella lo cubriría con Tama-chan.

Hasta que, la puerta se abrió y de ahí, entraron dos chicas muy parecidas entre sí, quienes miraron al muchacho con algo de molestia, a su propia manera, mientras cruzaban sus brazos en una pose "cool" y madura.

—Fufu~ Sí que tienes agallas, sirviente —dijo con un tono de superioridad y molestia, frunció el ceño—. ¿Así que te saltas tus deberes para mancillar a Reine en este puesto de avanzada? ¡Sí que tienes agallas!

—¿¡Ehh?! No, esto no es lo que…

—Amenaza. Shidou, deja de tener una cita con Reine y mejor escapa con nosotros, nos perteneces —dijo con un tono de orden, pero tranquila, y frunció el ceño también—. Los sirvientes que se portan mal, merecen un… castigo.

—¿Q-Qué? ¿Cita? ¡Solo estoy ayudando a Reine-san!

—¡Te someteremos a juicio divino! —dijo Kaguya, quien era la más escandalosa, señalándolo con el índice.

—¡…! Para empezar, ¿cómo supieron que estaba aquí? ¿Por qué no están en su clase?

—Respuesta. La maestra Origami me dijo que aún no regresabas a clase y estaba preocupada, naturalmente, nos preocupamos de que te secuestraran, pero… estabas aquí —dijo con el ceño más fruncido y con un tono más molesto—. La traición debe ser castigada, Shidou.

«¡Dejen de hablar así, lo hacen sonar más feo!» Shidou suspiró derrotado y negó con la cabeza.

—Kaguya, Yuzuru, Shin solo está ayudándome a organizar mi siguiente clase, pero creo que ya se ha saltado demasiadas clases. —Reine miró a Shidou con una pequeña sonrisa—. Gracias, Shin, estaré bien sola desde ahora, regresa a clases.

—¡Oh…! —dijeron las gemelas Yamai con la mente ya clara.

Las gemelas Yamai, famosas por ser hermosas, casi por completo iguales, buenas en los deportes, en la música y completamente inseparables. Sufren del síndrome del cuarto grado; no es contagioso y a veces no se entiende, por eso, Yuzuru suele traducir las frases de su hermana más delirante.

De cabello naranja claro, ojos azules como el cielo, una figura fina y delgada por parte de Kaguya, una figura voluptuosa por parte de Yuzuru, diferenciándose por el peinado, fueron selladas y enamoradas por Shidou, el Don Juan Más Joven de Raizen, durante un viaje escolar.

Aunque la versión de las gemelas es que el chico es de ellas y que solamente lo comparten con sus amigas, pero también es muy difícil entrar al círculo y tienen que realizar un "ritual". Cosas de ocultismo.

Cabe destacar que el ritual es que también hayan sido selladas por Shidou, pero eso es algo que no muchos saben, igual ninguna chica en su sano juicio quisiera entrar a tal círculo.

—Oh… en ese caso, también nos uniremos a esta travesía de artes oscuras, espero que estén agradecidos que yo, fufu, comparta mis conocimientos con ustedes, pobres almas enterradas en la oscuridad de…

—Traducción. Nos encantaría ayudar a Reine, Shidou.

—¡Déjame terminar, Yuzuru!

Shidou solamente sonrió mientras ellas empezaron a discutir un poco, pero en cuanto se acercó para tomar la mano de ambas y las jaló al escritorio para que se sentaran, se les olvidó por completo y se sonrojaron.

Era el Efecto Itsuka, según Tonomachi —El mejor amigo de Shidou—, una vez que este chico fijaba su nueva "presa" y lograba acercarse lo suficiente a ella, inmediatamente caería a sus garras… o algo así.

En fin, la vida de Shidou siempre resultaba de esta forma, sin importar si estaba haciendo algo bueno para todos o ayudando a alguien, los malentendidos con sus amigas espíritu eran el pan de cada día.

Y el joven deseaba que las cosas se mantuvieran así, pero… el destino de él y sus amigas-novia estaba a punto de cambiar.