Otra vuelta en el aire antes de aterrizar dolorosamente en el suelo, sus diminutas patitas se aferraron a la tierra, pero como la anterior fue alzado con fuerza, impulsado nuevamente contra la gravedad, para volver a su posición inicial en caída libre como una muñeca de trapo contra la superficie plana, aparte del mareo, los moretones y el vértigo, no podía distinguir muy bien los sonidos, las voces y risas se distorsionaron horripilantemente en su cabeza dando paso a ruidos sin forma que le hacían zumbar los oídos, pero la peor de esas sensaciones no era esa, sino su compañera, en medio de cada sacudida se podía medio escuchar su chillido agudo que no hacía otra cosa más que incrementar las bullas a su entorno, puede que para nadie aparte de él pudiera entender su significado pero aún así estaba la inmensa necesidad de gritarlo; nuevamente salía despedido de suelo, dar unas volteretas y caer

— ¡ basta ! — Abrió sus ojos grises abruptamente, mientras sentía que se quedaba afónico, sintiendo un sudor frío que se deslizaba desde su frente hasta su cuello, comprendiendo de donde estaba resoplo fastidiado, apenas una semana para el comienzo de cursos, su quinto año en el manicomio que la gente se forzaba a llamar colegio y aún seguía con esa maldita ansiedad, esa que le hervía la sangre y le erizaba la piel casi como un felino al agua, miro el reloj de sobre el escritorio en las penumbras de la madrugada, 3 : 09 de la mañana, no le sorprendía pero si le irritaba, no era normal esas pesadillas por algo tan patético como ser transformado en un roedor, o lo que sea que sean los hurones —tch...maldición—gruño tomando las sabanas de seda para volver a consultar el sueño pero en su cabeza resonaban las sensaciones, aun después de semanas de ese hecho podía sentí como pasaba de nuevo de una persona a un hurón, mejor cerró los ojos y descuartizando a Bartemius Crouch jr unas cuantas veces entre pensamientos pudo volver a dormir, con esa sensación extraña que le cosquilleaba el vientre y dormía los músculos...

Se despertó varias horas después, aproximadamente al rededor de las 12 y algo del medio día, no le sorprendió que nadie le despertara ó de encontrar el desayuno en la mesita conjunta a su cama, tampoco el hechizo que la mantenía caliente, ni la nota de su madre pidiéndole que no saliera de su habitación en lo que restaba del día, esa era su nueva rutina, dormir en su habitación, almorzar - desayunar - comer - cenar en su habitación, leer las notas de su madre desde su habitación, bañarse desde el cuarto de baño de su habitación, leer desde su habitación, su madre le había dado la intrusión de no salir de -donde -ya -sabes...por si alguien no adivina era de su jodida habitación, cuando le escribió a pansy "su mejor amiga" se había reído hasta que le doliera el estomago, pero a draco ni puta gracia el asunto, aún que sospechaba que realmente no fue así la reacción de pansy pero era lo que ella dio a entender, luego estaban theo y blaize que le respondieron con mayor seriedad pero pensaron que estaba exagerando un poco después de todo su habitación era enorme, vincet y greg solo atinaron a mandarle chocolates o dulces, era obvio que ninguno comentaría nada como que fingir que no pasaba nada realmente lo hacía así, podía comprender el motivo de sus amigos para portarse así con él, y él también quería actuar así, solo tenían 16 años joder no tenían por qué fingir tenerlos, y la limitada cantidad de cartas siendo supervisadas se lo recordaba, aún no podía desahogarse con tan poco contacto con el exterior
Aún que entendía a sus padres después de todo incluso Lucius mismo le había negado el poder merodear por su propia casa, por circle ¡su padre le había negado algo al niño de sus ojos! Que seguía después, su madre pidiendo que ayude a limpiar a los elfos, mejor no pensaba en ello y menos cuando no todo el mundo tiene el privilegio (nótese el sarcasmo) de tener al puto voldemor como invitado, como deseaba mandarlo al carajo cada minuto que pasaba recluido en su muy maldita habitación, draco se pregunto seriamente "quien podía encerar aún menor en un cuarto solo todo el verano sin comunicación real con el mundo exterior"

En otro lado de Londres tío vernon estornudo...

Sin duda los mocosos muggle cuando se metían en problemas estaban unos cuantos días así, pero demonios ¡la siguiente semana enteraba a clases!...—luego me llaman dramático pero cuando ocurren cosas así es imposible mantener la compostura, ¿qué clase de idiota le creían para soportar esto?—. Bueno en pocas palabras draco estaba indignado es decir lo estaban privando de su libertad y estar recluido en un espacio tan pequeño, donde lo te alimentan a tus horas, solo podía ver a través del vidrio de su ventana el exterior de los jardines de la mención, incluso su madre usaba esa voz infantil que hacía cuando era un niño del otro lado de la puerta, pensándolo así ¿acaso lo creían animal de zoo? Esto era humillante sino fuera que mis padres me tienen aquí definitivamente le diría a mi padre de esto... — Con razón el estúpido de su tío sirius huyó cuando vio la oportunidad, tenía entendido que su tía abuela era fanática de estos castigos y de los crucio... suspirando drásticamente se sentía raro pensando eso, realmente sabía esto no era tan malo pero tenía que ocupar su mente en algo que no fuera el genocida de mierda que estaría tomando el té en el despacho de su padre, luego estaba su tía bella...diablos no quería pensar en ella estaba loca y era posible que el también heredará un poco de la locura black...nuevamente no quería pensar en ello...
Así que en teoría no estaba tan mal, es decir sus padres no lo estaban castigando todo esto era por su seguridad... Pero ¿por cuánto tiempo?

Poco más desanimado de lo normal tomo el desayuno en silencio y finjo que el peluche eso sí súper costoso de hurón que le mando theo para burlarse seguramente era una persona real y se quejó con el de sus pensamientos por al rededor de 20 minutos, cansado de no tener ninguna respuesta se metió a la tina tal ves el agua le quitaba lo loco, o eso se dijo mientras cerraba la puerta del baño

Cuando salió ya más tranquilo miro sobre el escritorio encontrándose con su nuevo material escolar para esta año escolar eso ya era el colmo, Pensó seriamente maldecir a el lord y también quería maldecirse el mismo si no fuera porque se tenía mucho amor propio para cualquiera de las dos opciones

Esa rutina lo estaba asfixiando

Más tarde un elfo apareció frente a su cama, extendiéndole una carta a su nombre, una vez draco la tomo aquella criatura de enormes ojos y orejas dio una reverencia sin más desapareció, el rubio miro el sobre en sus manos, después de meditarlo un rato lo dejo en su escrito y se olvido de ella, seguro que eran los libros de este año pero en su situación no tenía mucho que hacer con la información de la misiva

...

En medio de otro día aburrido tomó su pluma tachándola tres días antes de volver a Hogwarts en su calendario, casi se imaginaba a sí mismo cómo condenado excarcelado y contando sus días antes de su liberación obviamente condicional ó su sentía al beso de dementor, una era mejor que la otra pero tenía preferencia por hace un túnel tras el póster de una mujer con poca o nada de ropa, como en las películas muggle a que miraba a escondidas

desde una extraña salida con pansy en tercer año donde terminaron en un cine muggle y en esa ocasión no entraron a ninguna función solo querían volver a casa, no pudo con la curiosidad así que al poco tiempo volvió él solo "después de mentalizarse y con dinero muggle" se sintió como un aventurero en terreno desconocido y ese día uso todo su autocontrol para no saltar como niño en Navidad después de salir del cine, era impactante las imágenes, el sonido, la comida muggle era buena; los nachos y las palomitas estaban buenas pero se volvió adicto a una bebida burbujeante de colores su favorita era una de toronjas y una de tono negro, los famosos refresco que su madre nunca le permitiría tomar, entre otras salidas para conocer ese mundillo del que su padre hablaba tan mal y el patriarca de los Weasley admiraba tal vez un poco más que él si no fuera por qué amaba a su padre ese día casi se planteaba pararse en la puerta de la prosiga Weasley para pedir al patriarca que técnicamente lo adoptará, ya tenían demasiados hijos uno más no debería resultar problema, creer que pensaría todo eso a base de una salida turista por mundo muggle, si su padre se enterara seguro que se le caía el cabello o mínimo le da un ataque cardiaco, aún con todo eso desde ese momento tenía un poco más de respeto por ese pelirrojo amante de los artefactos y la cultura no mágica

Volviendo al tema aún faltaba para poder salir de su alcoba pero ese día era especial, tenía un mareo de los mil demonios, sentía todo el cuerpo -literalmente- todo muy sensible, se rozaba con las sabanas y sentía una pequeña descarga que le gustaba pero no sentía ninguna excitación, más como una caricia muy placentera como las plumas de un veela con un toque eléctrico a pesar que sentía la la mente empañada era muy tranquilizante esa neblina mental que lo envolvió, se quedó totalmente dormido mientras que su cabello se tornaba más blanquecino, y su piel lo imitaba solemnemente, algo de lo cual nadie nunca se enteró, pero es que se sentía bien, nunca nadie se sentía bien cuándo enfermaba ¿acaso esta era la prueba de su demencia disfrutar de esas sensaciones?

Caliente

Estaba caliente, como el infierno aún bajo el chorro de agua helada en la estaba metido, dios tenía calor, mucho calor fuera de eso se encuentra a perfectamente, no tenía ningún signo de malestar como cuando tienes fiebre o gripe de dragón, solo tenía calor... Nuevamente en su mente apuñalo al "señor tenebroso" mientras dormía, pero si algo definía a draco era la obediencia absoluta a sus padres cosa que cualquier sangre pura esperaba de un buen hijo, pero draco era un caso algo extremista tal vez por eso no ha salido de su habitación como le fue encomendado tal vez por eso era aún más consentido de lo que sus amigos serían jamás

Frío

¿A que se suponen que su cuerpo estaba jugando? Hacía unas horas sentía el fuego bajo su piel, ahora estaba titiritando bajo los cobertores y almohadones intentando conseguir un poco de calor, además de al cara de serpiente también quería mandar al demonio al ministro y su burda ley para el uso de magia en menores de edad, si es que no podía ni hacer un maldito hechizo por qué su madre le confiscaba la varita desde el primer año que hechizo todas las rosas de los jardines principales lo cual no fue tan malo, hasta que llegó una carta del ministerio esa tarde estuvo cerca de 2 horas escuchando a su madre hablando sobre el buen comportamiento de un malfoy para no afectar a su padre en el trabajo del ministerio y blah blah dejó de prestarle atención después de un rato, así que como una madre algo estricta le quitó su varita durante ese periodo de vacaciones y así continuaría hasta cumplir la mayoría de edad cosa que cuando amenazo de hacer dudo mucho y ahora tenía una moraleja muy importante "nunca desafíes el amor de una madre ni tampoco sus amenazas (aún que solo se trate de un pequeñez) " o algo así,

Mareos y náuseas matutinas

Si no fuera por qué es imposible uno pensaría que estaba en cinta, desde hace días que se mareaba con los olores, pero pensó que no era nada importante y ahora estaba empinado en el retrete devolviendo el desayuno, nada elegantemente cabe agregar, no se creía capas de ir en el tren el día de mañana, las arcadas le dejaron un rastro de dolor el laringe, melin ¿estaba enfermo? ¿Sería algo grave? ¡Era muy hermoso para morir!

Bueno no estaba tan mal pero después de tanto tiempo solo en cuatro paredes uno inicia a dramatizar, como si no fuera ya el rey del drama casi escuchaba la voz de pansy decírselo, sin embargo le espero una tarde muy larga llena de sensaciones desagradables en todo estilo de la palabra, vaya que cuando alguien dice "tengo las tripas revueltas" draco recordaría lo que es en realidad sentirlas revueltas en el peor de los sentidos, si es que podía apostar que tenía bichos en el estomago, no las famosas mariposas estas eran abejas africanas en huelga, por un momento creyó que eso sería lo peor, pero no aún faltaba

Miope

Harry- el -cara -rajada -cuatro -ojos Potter era lo que draco no sería ni quería ser en su vida, ser valiente y famoso era increíble en opinión general pero no tanto para draco que era egoísta y caprichoso desde los pañales pero en el buen sentido, en su uso de facultades mentales draco enumeró las 101 cosas que lo hacían diferente a ese griffindor ciego, pero justo ahora se sentía tan potter... Que le va a dar algo, como no pudiera enfocar la vista de lo que tiene en frente

Así pasó cerca de dos horas chocando con todo lo que se le atravesará antes de dignarse a aceptar que estaba tan ciego como Potty Potter aunque solo fuera temporal

Pegajoso

Estaba equivocado cuando pensó que lo más que sudaría en su vida sería después de un entrenamiento o partido de Quiddicht, por qué ahora estaba bañándose en su propio flujo corporal y la parte más desagradable se encontraba entre sus piernas, totalmente viscosa y pegajosa apestar de esta inactiva, ya no podía sentirse peor...

Por morgana que paré

Y esa fue la primera vez que desesperante rogó a todos los grandes magos por qué se detuviera esas molestias y sensaciones, que comenzaban a superarlo, incluso a Albus Dumbledore el viejito de los caramelos de limón, cosa que para draco eso ya era caer bajo,

Casi como que en realidad merlín lo había escuchado, pero esa noche su estómago le dio una tregua y sus sentidos habían regresado a su estado normal, solo tenía un pequeño (¿?). . . ni siquiera sabe cómo describirlo ¿augurio? ¿Corazonada? ¿Instinto? Mejor no nombrarlo y esperar a que esfumara, ese era el menor de sus problemas, con eso en mente se quedo dormido, con un pequeño dejavú, pensando nunca había dormido tanto como estas vacaciones

Nuevamente el sueño del hurón, pero si es que ya le resultaba patético y problemático esa tontería, sin prisa miro sus cosas empacadas y ordenadas según las instrucciones de la matriarca de la familia, un poco más desganado que el año pasado, miro sobre su baúl la carta olvidada de la semana pasada ¿porque no? Se dijo mentalmente abriendo el sobre a su nombre,

La insignia de prefecto y una nota bastante monótona de felicitaciones, pero para ser completamente sinceros le valía un comino, quien lo conocía de verdad sabría que a este tipo de cosas le tenía pereza, no le gustaban no le emocionaban como cualquiera que conociese al apellido malfoy creería, pero algunas situaciones escapaban de su control

Se tumbó en su cama con los brazos extendidos, casi reflexionó sobre la vida mirando por la ventana los cielos nublados, así estuvo un rato hasta escuchar los pasos de unos tacones por el pasillo y la puerta después de más de un mes encerrado siendo abierta por la misma que lo encerró

Allí frente a él, la mujer más preciosa del planeta entero, portando uno los nuevos que su padre le regalo de su viaje por Europa, si no fuera por qué es su madre y la ha visto toda la vida con esos costosos atuendos y las finas joyas que podrían valorarse en similitudes a todas las pertenencias de un un mago promedio, draco mismo se sentirá intimidación por el porte de la rubia

— dragón es hora — escuchar la voz de quién sea después de estar tanto tiempo solo era por mucho un alivio al rubio menor

— por supuesto madre — respondió menos aturdido y un poco más desolado técnicamente no había estado con sus padres en lo absoluto

— vamos tu padre estará preguntándose por qué no hemos bajado— dijo tomándolo en brazos, en un abrazo gentil, una despedida más íntima que la que tomaría lugar en frente al expreso, dicho eso se separa de su vástago dejando la varita de este en sus manos

Draco pasó la trayectoria del viaje como siempre, recibió recomendaciones de su madre y las expectativas de su padre, un beso sonoro de pansy al llegar a la estación y unos cuantos saludos más del resto de sus amigos y saludó a los padres de estos con la etiqueta que correspondía, beso el dorso de la mano de las damas presentes y una pequeña reverencia cuándo se trataba de una mujer casada, estrechando la mano a cada uno de los varones,
Al término se alejó con a sus amigos que lo recibieron más que gustosos, aún con ellos miraba desinteresado a los bajones desde su exterior, cuando unas voces tan familiares es escucharon por los pasillos, un poco más lejos como para ni escuchar pero por alguna razón sí que los oía

—Rápido, rápido —los apremió la señora Weasley, atolondrada, abrazándolos a todos, y a potter incluso dos veces—. Escribanos... Se portan bien... ¡Rápido, suban al tren!— decía la mujer pelirroja

El perro negro se levantó sobre las patas traseras y colocó las delanteras sobre los hombros de Cara rajada, no mencionó nada por aquello pero sinceramente se veía mono, ignorando ese último pensamiento miro a la señora Weasley que empujó al muchacho hacia la puerta del tren y susurró

—¡Te lo suplico, Sirius, haz el favor de comportarte como un perro — draco alzó la ceja en el comentario ... ¿Ese era su tío? No dijo palabra mientras subía junto a sus amigos, sé quedo unos minutos perdido en su mente, además de una colorida cabellera rosa chicle, ¿de dónde la conocía?

— vamos draco hay que movernos— chillo pansy jalando de su muñeca a los compartimentos, seguro que blaize ya les tenía reservado lugar, —tengo que contarte algo — se movió junto a pansy hablando hasta por los codos, así descubrió que ella sería la prefecta

Antes de llegar a al compartiendo con el resto de sus amigos, pensó en "saludar" a Potty Potter, abrió la puerta con fuerza y miro como el héroe del mundo mágico se le quedaba mirando con curiosidad que pasó a exasperación y de allí a enojo, allí mismo estaban el inútil de loomboton, las dos comodrejas menores y la insufrible sangre sucia.

—Qué? —le espetó agresivamente antes de que el rubio dijera nada

—Cuida tus modales, Potter, o tendré que castigarte —dijo en respuesta arrastrando las palabras—. Mira, a mí me han nombrado prefecto y a ti no, lo cual significa que yo tengo el derecho de imponer castigos y tú no.

—Ya —replicó Harry—, pero tú eres un imbécil y yo no, así que lárgate de aquí y déjanos en paz

—Dime, Potter, ¿qué se siente siendo el mejor después de Weasley?

—Cállate, Malfoy —dijo la chica topo de biblioteca con dureza.

—me supongo que he acertado —sentenció Malfoy sin dejar de
sonreír—. Bueno, ándate con mucho cuidado, cara rajada , porque voy a estar siguiéndote como un perro por si desobedeces en algo.

—¡Largo! —le ordenó la leona poniéndose en pie. Malfoy soltó una risita, dirigió una última mirada maliciosa a Harry y salió del compartimento seguido de sus acompañantes

Fuera del compartimento de Potty, draco llegó al suyo, y también divisó a sus padres desde su ventana y al perro negro que se empeñaba en querer olvidar, ¿qué debería hacer con la información?, ni siquiera pensó a que fue a buscar a potter, solo pensó en que molestarlo le resultaría divertido pero a estas alturas le resultaba cansado y tedioso

El banquete fue soso y los nuevos profesores le resultaron de lo más aburrido, solo que la mujer de rosa chillón le pareció de lo más exasperante que haya tenido el placer de escuchar, por lo demás paso desaparecido, hasta la hora de guiar a los primeros no dijo palabras, se sentía realmente agotado y cuando divisó su equipaje se recostó en su cama y corrió las cortinas de esta, necesitaba un respiro de tanta tontería, un poco más rápido de los normal se quedo dormido.

Una luz blanca y brillante le fastidiaba el sueño, pero no podía abrir los ojos, no quería, ¿qué tan malo sería faltar al primer día de clases?...
Esa fastidiosa luz no dejaba de arruinar sus deseos de dormir un poco más, resignado abrir sus ojitos perezosos, y bostezo, para inmediatamente estirar sus músculos engarrotados, pero una vos lo saco de sus vagos pensamientos matutinos, un momento esa no era su habitación

— ¿como se encuentra? — dijo un chico de aproximadamente veinte y tantos años de ojos y cabellos chocolate, bastante apuesto luciendo una bata de médico y una tablilla de madera donde cargaba con unos cuantos papeles

— yo...— balbuceo inseguro de lo que ocurría, al paso de unos largos segundos de silencio, el hombre frente a él hizo una mueca

— comprendo, ¿qué es lo último que recuerda señor malfoy? —

draco solo recordaba quedarse dormído después de la cena de bienvenida — solo que me fui a la cama, ¿dónde estoy?

— bueno se encuentra en san mungo — draco miro más con atención al hombre frente a él, su expresión se tornó poco más dura pero su mirada era amigable — usted ingreso el día 2 de septiembre, hace tres días, en un estado de sueño cuya causa era desconocido hasta hace un par de minutos, después del análisis de sangre previamente autorizado por el profesor severus snape, quien por cierto fue quien lo trasladó... En cualquier caso durante estos últimos tres días usted entró en una face de auto-hibernación, esta se debe a la manifestación fenotípica en su codificación genética, en palabras más simples ha despertado una herencia regresiva a base de un detonante.

— no estoy comprendido nada — exclamó a borde de un colapso nervioso, ¿de qué coñá herencia estaba hablando ese tipo?

— si bien según los testimonios médicos en su registro, usted y una parentela relativamente cercana de parte de su familia materna presentan esta particularidad, su prima la señorita tonks, además del registro de su posible detonante el cual sería una transformación involuntaria en un hurón, durante su curso del cuarto año, en teoría nada peligroso pero en su caso manifestó un catalizador a uno de sus genes como resultado su cuerpo adaptó sus nuevas necesidades y capacidades en un tiempo relativamente largo a un evento que se supondría debía tomar lugar desde su nacimiento, en pocas palabras es usted al igual que su prima un mago con capacidades metamórficas, en todo caso su salud se encuentra perfectamente después de esta adaptación.

— ...

— lo dejare solo para que asimile la información — se despidió el joven mago y se dirigió diligentemente a la puerta y antes de cerrar pareció pensar sus palabras un poco— otra cosa señor malfoy, hemos intentado contactar a sus padres pero de momento resulta imposible, así que permanecerá acá hasta que un pariente cercano o un tutor designado venga a buscarlo

El hombre salió de allí dejándolo solo, draco pensó en sus palabras un momento, y por su reflejo al vidrio de vitrina llena de pociones miro sus cabellos con toque verdes claro, eso fue suficiente para saber que ese tipo no le estaba mintiendo o que era un sueño muy realista