CAPITULO 1
sueño
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- "Rubius" – Susurro una seductora voz cerca suyo, erizando rápidamente cada vello de su piel, poniéndolo de cierta forma alerta a su alrededor, y cuando volteo a buscar el dueño de tal voz, se topo con unos ojos violetas, los cuales lo observaban en la oscuridad de la noche, quería acercarse a ellos, pero un gran escándalo hizo que se levantara de golpe de su cama
Un joven de cabellos platinados, agitado y con sus ojos esmeralda un poco llorosos, busco en su habitación su espalda, para sentir un poco de seguridad, pues Karmaland, el pueblo donde no llevaba mucho tiempo viviendo ahí, tenía muchos secretos y magia, pero al igual que tenía cosas muy hermosas y bellas, también estaban las malas, como las pesadillas que se hacían realidad y te atacaban, esqueletos y muertos vivientes igual, arañas gigantes, entre otras cosas, era un pueblo muy tranquilo de día, pero al igual era uno muy peligroso de noche.
Había decidido mudarse a Karmaland por varias razones; uno por la curiosidad que le invadía vivir en tan mágico lugar, otra era por que todos sus amigos se habían mudado a este lugar, y sinceramente deseaba estar mas cerca de ellos; otra razón era por que donde vivía no encontraba la paz mental y emocional que necesitaba, pues el pequeño oso necesitaba escapar de un demonio interno que lo estaba carcomiendo por dentro. Ahora era el cura del pueblo, y uno muy querido por sus pueblerinos cabe destacar.
Estaba teniendo una vida muy tranquila desde que había llegado a Karmaland, pero desde aquel día que había sido encarcelado por una tontería de golpear a Alexby, un amigo suyo el cual era el nuevo comisario del pueblo, el cual Rubius prefería llamarlo como "El perro del estado", pues trabajaba bajo el mandato de Lolito, el nuevo acalde y la persona más corrupta de Karmaland, desde ese día tenía un sueño muy raro, en donde siempre estaba el tras las rejas y al otro lado un completo desconocido, vestido completamente de oscuro con algunos detalles morados y plateados, no sabia muy bien quien era ese extraño, pues era claro que ya conocía a todos los habitantes del pueblo ya que este era un pueblo pequeño, y a ese extraño nunca lo había visto, pero sabía que aquel hombre intento ayudarlo a escapar de la cárcel, pues le había dado algunas perlas del Ender. Lo que no entendía era ¿Por qué quiso ayudarle?
En su sueño, justo después de que le daba las perlas se quedaba esperando a que escapara, y cuando en su sueño lograba hacerlo, este hombre desaparecía; lo cual no estuvo muy alejado de la realidad, pues desdés de que este extraño disfrazado de lobo le diera las perlas se escapó, aunque Rubius debía admitir algo, y era que esos ojos no los podía olvidar jamás, pues eran tan penetrantes que se le habían gravado; Pero bueno, esto también lo hacía alucinar cosas muy raras, por ejemplo que a veces veía esos mismos ojos en Vegeta, un gran habitante del pueblo de Karmaland, el cual obviamente no podía ser ese extraño, por la simple razón que ayudarle a escapar de la cárcel seria algo super ilegal, y ese hombre respetaba demasiado las reglas del pueblo, hasta se encargaba de cuidar que todos los demás habitantes cumplieran con ellas.
DING DONG
Cuando se calmo logro escuchar finalmente el timbre y los golpes a su puerta, se levanto de la cama poniéndose rápidamente su sudadera que tenia como capucha unas orejas de oso y sujeto fuertemente su espada, bajo las escaleras y pudo ver a través de las paredes de cristal de su casa a Vegeta, el cual estaba algo herido, rápidamente fue a abrirle la puerta y ayudarlo a pasar hasta su sala sin decirle ni una sola pregunta, no hasta ayudarlo a sentarse sobre el sofá, ya cuando realizo esta acción fue a buscar rápidamente un botiquín mientras le regañaba.
- ¡JODER VEGETTA!, ¿Cuántas veces debo decirte que no deberías salir solo a cazar monstruos? – Se acerco al pelinegro, el cual estaba quitándose su perchero ya rota, y le mostraba su gran cuerpo trabajado, el cual tenia ya unas cicatrices por peleas anteriores, pero eso no le importaba a Rubius, pues esas cicatrices no dañaban visualmente la gran imagen de ese cuerpo, el cual le hizo sonrojar un poco a pesar que no era la primera vez que veía el cuerpo del contrario semi desnudo.
- Pues si alguien me quisiera acompañar a cazarlos talvez no estaría tan herido… - Le susurro mientras que el pequeño oso terminaba de empapar un algodón con alcohol; empezó a pasar este algodón por la frente de vegeta primero, pues tenia un corte en esta y no paraba de sangrar.
- Mimi… vege ya sabes que a mi no me gusta hacer eso, podrías a verle dicho a otra persona
- No quiero hacerlo con otra persona – Susurro muy bajo
- ¿Qué dijiste?
- ¡Que joder tio ya me esta cayendo alcohol al ojo, lo empapaste demasiado! - Dijo Vegeta, el cual sujeto rápidamente la mano del contrario y se le quedo viendo con el ceño un poco fruncido; el menor solo aparto la mirada y le dejo el algodón en la mano mientras agarraba una gasa y le aplicaba un poco de alcohol a una herida en el brazo del contrario, ¡y con la misma gasa empezaba a limpiar el brazo de este – Auch! – Se quejo el pelinegro, pero esto mas que preocupar al menor le saco una risa burlona, lo cual no le causo ninguna gracia al adolorido; por lo que en venganza se acercó peligrosamente al oído del menor y le susurro pícaramente - ¿Que te da risa pequeño bribón? – Aquella acción solo ocasiono que Rubius se separara rápidamente del herido y se levantara rápidamente del sofá.
- ¡Coño veg, que no hagas eso! Ya estuvo, límpiate solo, voy a la cocina a buscar algo para que comas... – Le dio la espalda al mayor y bajo rápidamente las escaleras.
El pelinegro solo soltó una risa burlona, mientras veía la espalda del mayor desaparecer, soltó una pequeña risa burlona y mientras se curaba susurro para sí mismo – tu podrías ser mi comida – Se termino de curar y bajo a la cocina al ver que se tardaba tanto el de ojos esmeralda, solo para verlo cocinar un poco de carne de cerdo, rio bajo el mayor y se acercó por detrás queriendo asustarlo pero sabia que eso solo ocasionaría que el menor se enojara más, por lo cual solo tosió un poco y el dueño de la casa voltio a verlo.
- ¿Terminaste? – Regreso su mirada al sartén para terminar de cocer bien esa carne, de respuesta solo obtuvo un "sip" lo cual le dio ternura, pues le gustaba cuando el mayor hablaba un poco infantil como él. Cuando la carne estuvo lista la sirvió en un plato y se lo paso al mayor mientras el comía una manzana para acompañarlo, estaban tranquilos en un cómodo silencio, el cual solo podía tener cuando estaba al lado del mayor.
- ¿Por qué tenias los ojos rojos cuando llegue? ¿Estabas llorando o tuviste un mal sueño?
Rompió el silencio vegeta, mientras daba el ultimo bocado de su manzana, el menor solo negó y bajo la mirada mirando el corazón de su manzana ya acabada y solo dijo – Fue solo un recuerdo que no me deja dormir últimamente... es sobre un extraño que est…. – se detuvo justo a tiempo cuando iba a comentarle sobre aquel extraño vestido de lobo, sabia que si vegeta se enteraba que había alguien haciendo cosas ilegales explotaría y lo buscaría por cielo, mar y tierra; y era algo que Rubius no quería que pasara, no quería darle problemas a aquel extraño, así que solo tosió un poco y cambio el tema – y bueno, ¿Por qué cazabas esta vez? ¿Necesitas algo? – comento mientras se levantaba a dejar la manzana en la basura y recogía el plato de su invitado inesperado.
- Hummm… que cambios de temas mas raros das Doblas, pero bueno, si no quieres hablar de ello no tengo problema… Yo solo quería salir a caminar en la noche y pues ejercitarme un poco – Comento mientras se levantaba de la mesa y seguía al mayor hasta su recamara.
- Eso es tan típico en ti… - Susurro el contrario mientras sacaba un futón de su cajón y señalaba la cama – Duerme en mi cama esta noche – y ahora hizo un gesto en señal a su futón – yo dormiré en mi futón- empezó a ponerlo en el suelo de su habitación cuando el mayor le sujeto del hombro haciendo que se detuviera.
- Es una cama muy grande, ¿Por qué no mejor dormidos juntos?
- Veg, sabes que en el pueblo hablan mucho y dicen cosas raras…
- Lose lose, ¿pero que tiene de malo que durmamos juntos? Solo somos dos amigos, el cual uno ayuda al otro que este herido a pasar la noche en su casa
- Veg, sabes que yo tengo un problema, ¿no? – Susurro un poco apagado el menor mientras sujetaba un poco fuerte el futón, empezando a pensar mil cosas, hasta que el movimiento brusco de ser cargado como princesa lo regreso a la realidad de golpe y volteo a ver sorprendido al mayor - ¡VEGETTA! Estas herido no hag… - se quedo callado cuando el mayor lo acostó en la cama y se puso sobre él.
- No me importa que seas un Omega, ¿vale?... eso no me afecta a mí, así que deja de pensar en ello, yo te quiero por ser mi rubiuh, así que relájate y durmamos juntos, ¿sí? – Se acostó a su lado y le dio la espalda para solo decir bajo – y ya sabes que un par de rasguños no me afectan, solo quise pasar la noche contigo, así que no te preocupes por mis heridas, estoy bien… Ahora a dormir cariño – Susurro lo ultimo mientras se tapaba con la una sábana que el menos siempre acomodaba a los pies de la cama.
- Y luego te preguntas que porque nos emparejan… maldito alfa…- Susurro el menor mientras de igual manera le daba la espalda a Vegeta y se tapaba con el otro pedazo de la sabana, y pasaba lo que restaba de la noche, un cómodo y relajante sueño, pues aun que no lo quisiera admitir, tener a sus espaldas a Vegeta, le tranquilizaba demasiado, desde su presencia hasta su simple aroma, le eran tranquilizantes, pero eso Rubius nunca lo admitiría.
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Bueno espero que este primer capitulo haya sido de su agrado, para mis seguidoras de otras historias no se preocupen, veré que en esta temporada poder escribir algún capitulo en alguna historia, y perdonen por la ausencia, ahorita ando modo fan de Rubegetta, entonces probablemente escriba mucho de ellos.
Pd. Dibujo de la portada hecho por OsaArtem_
Sin mas que decir, nos vemos, las estoy leyendo 3
