p class="Works"La primera vez que Hal Jordan posó su mirada sobre Barry Allen había sido una fría mañana de diciembre en la entrada de un pueblo perdido en medio del bosque. Al verlo, le pareció ser más bello sobre él que alguna vez hubiera posado su mirada. Se había quedado sin palabras cuando el más joven le había sonreído; impresionado por los ojos verdes que le miraban llenos de astucia y la sonrisa gentil que se encontraba dibujada en su rostro./p
p class="Works"span style="mso-spacerun: yes;" /spanHal había llegado a la aldea acompañando a su mejor amigo y señor feudal, Oliver Queen, en una expedición de caza en celebración a las próximas nupcias del segundo. Una última aventura antes de que el rubio sentará cabeza con la encantadora y gentil doncella Felicity Smoak, pronto a ser Queen. Habían recorrido el bosque por más de dos semanas, disfrutando de la libertad de la vida silvestre, hasta que el clima nevado los había obligado a salir del bosque y buscar refugio en esa pequeña comunidad./p
p class="Works"Inmediatamente al entrar al lugar, varios pares de ojos los miraron. Los habitantes detuvieron sus actividades para observar a los inesperados e inusuales visitantes. Pareciere que por un segundo, el tiempo se había detenido. Una sensación incómoda se asentó en el estómago del cazador, quien sólo apretó su agarre sobre las riendas de su caballo y compartió una mirada consternada con su señor./p
p class="Works"–Declaren sus intenciones, visitantes–dijo una voz ronca y masculina, rompiendo el silencio y haciendo que la gente volviera a sus actividades./p
p class="Works"De entre la multitud se abrió paso el dueño de la voz, un hombre alto y fornido de piel oscura arropado con ropas de aspecto pesado de color gris. Detrás de él, dos personas se acercaron; una bella joven con mirada valiente que parecía ser su hija y el joven que hechizaría al cazador sin necesidad de decir palabra alguna./p
p class="Works"–Venimos en paz–contestó Oliver, bajándose del caballo para encontrarse a la altura del otro hombre–. No quedemos causar ninguna molestia, sólo buscamos refugio por la nevada–. Hal se bajó de su montura, colocándose a lado de su señor. – Mi nombre es Oliver Queen y él es Harold Jordan–./p
p class="Works"–Mi nombre es Joseph West– respondió el otro sin reconocer el nombre del noble o el status de éste. –Entiendo que el clima los obligará a venir aquí, pero los extranjeros no son bienvenidos, márchense./p
p class="Works"–Sólo sería un par de noches, señor–intervino Hal al notar la manera en que los hombros de Oliver se habían tensado al escuchar la respuesta de West; su señor y amigo no estaba acostumbrado a recibir negativas, por lo que se puso entre el Señor Feudal y el plebeyo./p
p class="Works"–Papá, no podemos dejarlos ir con este clima– interrumpió la mujer tocando el hombro de su padre, su voz era suave pero asertiva–. Si algo les pasará, quedaría en nuestra conciencia./p
p class="Works"–Es cierto, Joe– dijo el joven, colocándose a su lado, permitiendo ser visto perfectamente por los visitantes. Hal no pudo evitar admirar la figura atlética del varón, a pesar de que nunca se había interesado en otro hombre en su vida –. No puedes dejar que se vayan con la tormenta al horizonte, permite que se queden en mi casa, a las afueras–. Los ojos verdes miraron de arriba abajo a los extranjeros, analizándolos–. Yo me haré responsable de cualquier acto que cometan./p
p class="Works"Joseph miró con la ceja enarcada al más joven, en silencio. Duraron unos segundos viéndose a la cara, casi como si estuvieran conversando sin abrir la boca. Unos momentos después, el varón mayor asintió y, sin decirle nada a los visitantes, se fue, dándoles la espalda, con un andar fuerte y paso veloz. La joven miró al hombre irse, negando con la cabeza, mientras que el joven se acercó a ellos, una sonrisa amable en su rostro les daba la bienvenida que el otro les había negado./p
p class="Works"–Disculpen al sr. West– dijo con voz gentil–. Como líder de la aldea se toma enserio su tarea de protegernos, no es nada personal–. Los miro por un segundo, meditando. Su sonrisa desapareció lentamente y sus ojos se llenaron de preocupación–. ¿Espero que no los hayamos ofendido, señores?–/p
p class="Works"–No lo hiciste– contestó Hal rápidamente, deseando regresar la sonrisa al rostro del joven. Inmediatamente se pateó mentalmente, ya que su voz había denotado su desesperación y sus palabras su atención sobre el joven–. Hicieron...–corrigió– Quiero decir que es entendible que sean tan precavidos./p
p class="Works"–Claro que sí– dijo la mujer acercándose, sus ojos lo miraron con burla e inteligencia–. Supongo que estarán hambrientos…–/p
p class="Works"–Así es, señorita–contestó Oliver, adelantándose unos pasos, colocándose hombro con hombro con Hal. Se quedó un momento pensativo–. Creo que no sé su nombre, señorita– añadió con una sonrisa encantadora. Hal quiso golpearlo, pero se contuvo; limitándose a poner los ojos en blanco./p
p class="Works"–Iris Thawne– contesto con una sonrisa educada y un ligero rubor en las mejillas. La pobre había caído víctima del encanto Queen–. Los llevaremos a la taberna, estoy segura que Hartley y Ciscospan style="mso-spacerun: yes;" /spanya tienen comida caliente y deliciosa lista para servir–/p
p class="Works"–Síganos, por favor– pidió el joven con una sonrisa burlona, notando el rubor de la mujer./p
p class="Works"Mientras caminaban, los dos jóvenes delante de los visitantes, Hal pudo ver como la mujer golpeaba al joven de una manera muy poco apropiada para una señorita respetable ante algo que el otro le había dicho. Hal no había alcanzado a oírlo, pero podía pensar en que tenía que ver algo con Oliver. Al escuchar una risita salir de los labios del rubio, el cazador supo que su amigo había llegado a la misma conclusión./p
p class="Works"Al entrar a la taberna, después de haber dejado sus caballos en el establo, fueron recibidos por un hombre de largo cabello oscuro y sonrisa contagiosa; quien abrazo a Iris y al joven como si fueran sus hermanos. Los dos le regresaron el abrazo con la misma fuerza. Sin embargo, el joven duró más tiempo manteniendo el contacto; Hal sintió su estómago revolver al ver eso./p
p class="Works"–Pensé que te habías perdido en el bosque, Barry– dijo el hombre de cabello oscuro, sin romper el abrazo–. Llevabas meses sin aparecer en el pueblo, hermano–/p
p class="Works"–Lo siento– se disculpó Barry con una sonrisa pequeña mientras abraza al hombre otra vez./p
p class="Works"–No te preocupes– dijo el otro separándose, suspan style="mso-spacerun: yes;" /spanmano derecha todavía tocando el hombro de Barry. Hal sintió la necesidad de apretar los puños como si la alternativa fuera romper el contacto entre los dos varones enfrente de él. Lo bueno es que ningún lobo te comió–./p
p class="Works"– ¿Lobo?– preguntó Iris, sus cejas fruncidas mostraron su consternación./p
p class="Works"–Sí, Ralph dice que se encontró con uno gris en el bosque– dijo señalando hacía la barra donde se veía a un hombre tomando cerveza de una botella–. Llegó en la mañana, pálido como una sábana y temblando de frío, casi nos saca un susto a Hartley y a mí–./p
p class="Works"–No hay nada de qué preocuparse, Cisco– le aseguró Barry–, Iris –. El joven miró con suavidad a la mujer, buscando tranquilizarle– No he visto ningún rastro de grandes depredadores cerca de mi cabaña o sus alrededores, posiblemente es un explorador que se alejó de su manada... mientras no encuentre o saqueé nuestros almacenes, todo estará bien–/p
p class="Works"–Sí tú lo dices–contestó span style="mso-spacerun: yes;" /spanel otro, confiado en la palabra de su amigo. Luego miró a los visitantes, dándose cuenta de su presencia por primera vez–. ¿Quiénes son estos?– preguntó a sus amigos-/p
p class="Works"–Modales, Cisco–le regañó Iris rodando los ojos–. Ellos son Oliver Queen y Harold Jordan– los presentó señalándolos al mencionar su nombre– La tormenta los ha obligado a buscar refugio entre nosotros–/p
p class="Works"– ¿Tu padre los ha dejado?–preguntó Cisco con el ceño fruncido. Barry tocó la mano que seguía en su hombro, llamando su atención. Hal nuevamente sintió fuera de lugar al ver como ellos se miraban a los ojos por unos segundos antes de que el de cabellos oscuros asintiera–. Bueno, le diré a Hart que les traiga un plato de estofado y cerveza a cada uno–./p
p class="Works"Al decir lo último, se alejó hacia la barra a hablar con un joven rubio. Barry e Iris guiaron a sus huéspedes a una mesa cerca del fuego, para calentarlos. Oliver inmediatamente empezó a ser conversación con sus anfitriones; intercambiando conocimientos sobre la caza y pesca local. Sin embargo, Hal no escuchó nada de lo que decían, sus ojos perdidos en ese hombre encantador./p
p class="Works"Su cabello castaño lo llevaba ligeramente despeinado, el cual solía intentar peinar con su mano en un gesto nervioso cada pocos minutos. Sus ojos cambiaban de color con las luces del fuego, tornando del café claro al verde con el baile de las style="mso-spacerun: yes;" /spanSus sonrisas no eran escasas, pero cada una era ligeramente diferente; todos igual de hipnotizaste. Por otro lado, cada vez que soltaba una carcajada, lo hacía con todo el cuerpo, con libertad; algo muy diferente a lo que veía en la corte./p
p class="Works"Tal fue su distracción que no se dio cuenta cuando le sirvieron la comida hasta que Oliver le dio un ligero codazo en las costillas para sacarlo de su ensoñación. Inmediatamente, miró a su amigo con culpabilidad, quien lo miro extrañado y con preguntas escritas en el rostro, Sin embargo, Hal prefirió concentrarse en su comida./p
p class="Works"– ¡Amor!– exclamó Iris en medio del silencio propio de la hora de comer. Tanto Oliver como Hal se sobresaltaron con el gritó de la joven. Ella se levantó de su asiento y corrió hacía la entrada, en donde un hombre rubio la recibió con un abrazo y un beso en los labios. Tanto el señor feudal como su compañero inmediatamente desviaron la mirada de la escena, mientras que Barry los miró con cariño, acostumbrado a la pareja./p
p class="Works"–Iris no comas pan frente a los hambrientos– le gritó una joven mesera, mientras limpiaba la mesa./p
p class="Works" style="line-height: normal;"– ¡Cállate, Linda!– le refutó el rubio que les había servido la comida– Que tú no puedas conseguirte un hombre, no significa que seas un aguafiestas para todos los demás– Cisco se rio a su lado antes de darle un beso en la mejilla./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Presumidos–farfulló Linda mientras seguía limpiando, haciendo un mohín./p
p class="Works" style="line-height: normal;"Hal estaba sorprendido por la muestra de cariño por los dos hombres dueños del lugar. En la corte, las parejas del mismo sexo no podían ser abiertas con sus afectosspan style="mso-spacerun: yes;" /spanpor temor a la persecución de parte de los clérigos. Pero, aquí las cosas eran diferentes. Miro a su señor, con preocupación de que hiciese una escena, pero Ollie estaba bebiendo un trago profundo de su tarro de cerveza./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Eddie, te presentó a Oliver y Harold–dijo Iris, arrastrando a su pareja hacia la mesa–. Éste es mi esposo…–/p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Edward Thawne– terminó Oliver al verlo./p
p class="Works" style="line-height: normal;"– ¿Se conocen?–preguntó Hal, un poco style="mso-spacerun: yes;" /spanEl rubio le parecía familiar, pero no podía ubicarlo de qué….sin embargo, su apellido… ¡No!/p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Mi señor Queen hace años que no lo veía– le saludó Eddie–. Estoy sorprendido de verlo aquí, tan lejos de su castillo–. Iris miró preocupada entre los hombres, todo el ambiente se volvió tenso./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Debe estas curioso por la salud de su tío, quien se encuentra bastante bien– contestó Oliver– A pesar de que su heredero prefirió huir a quedarse a cumplir sus responsabilidades–. El otro lo miró indignado y abrió la boca para responder./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Creo que será mejor que los llevé a descansar– dijo Barry, evitando que los rubios empezarán un enfrentamiento– Por favor, decirle a Cisco que todo lo ponga en mi cuenta, le pagaré más a tarde–le pidió a Iris, quien asintió./p
p class="Works" style="line-height: normal;"Hal jaló a su amigo, siguiendo a su anfitrión quien se había perdido toda jovialidad. El camino por la aldea fue silencioso, tensó. El cazador sabía que Oliver tomaba su deber como señor feudal seriamente, por lo que los desertores eran una ofensa personal para éste. Sólo esperaba que no ocasionará problemas con los lugareños./p
p class="Works" style="line-height: normal;"Eobard Thawne era un hombre que no le daba confianza a Hal; había algo siniestro en él. Era el párroco del Feudo Queen, pero era un hombre con gran influenza con el Papa y el Vaticano y dueño de bastantes tierras. Su poder podía rivalizar con el de Oliver./p
p class="Works" style="line-height: normal;"Él recordaba el escándalo cuando el sobrino de Obispo Eobard, aunque nunca había conocido al joven. Toda la corte había rumorado las razones por la que el heredero Thawne había desaparecido; desde que había huido con un amante hasta que su tío lo había asesinado. Todo un circo./p
p class="Works" style="line-height: normal;"Detuvieron su caminar frente a una cabaña humilde a diez minutos de la aldea. El bosque parecía apunto de comérsela en su inmensidad. La casa era de un solo cuarto con, lo que parecía, un pequeño establo; el cual estaba guarecido por un techo y tres paredes de madera y heno./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–No es mucho– dijo el joven, guiándolos al establo– Pero está limpio–les aseguró mostrándole el lugar, que era bastante cálido. El suelo estaba cubierto con heno y del techo colgaban diferentes tipos de hierba que se encontraban en proceso de secarse–. Les traeré cobijas y, si el frío aumenta, pueden ir a la casa, tengo una cocineta–les informó./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–Te lo agradezco– dijo Oliver intentando aligerar el pesado ambiente./p
p class="Works" style="line-height: normal;"–No hay nada que agradecer–respondió Barry, mirándolos por primera vez desde que habían llegado a su hogar. Su rostro parecía sombrío, totalmente diferente a lo que había visto anteriormente. –Señor Oliver, no quiero ser grosero– se dirigió al señor feudal–, pero si pone en peligro a mi familia, me aseguraré de que se arrepienta toda su vida de ello– su voz se había hecho ligeramente un poco más profunda al final./p
p class="Works" style="line-height: normal;"Hal podía jurar que los ojos del joven había brillado por un segundo y una extraña energía había invadido el lugar, provocándole un style="mso-spacerun: yes;" /spanSin decir nada más, su anfitrión se fue hacia su casa, dejándolos solos. Oliver había pedido todo color del rostro, pero ninguna palabra salió de sus labios. em style="mso-bidi-font-style: normal;"¿Qué había pasado?/em/p