¡Buenas! Espero que anden bien.
Este fic ha surgido como producto de la bendita cuarentena (maldito coronavirus que me has hecho).
Me he recluido a ponerme al día con todas las series del Arrowverso y lo quiera o no esta pareja se me ha colado en lo más profundo de mi ser, no hay suficientes fics sobre ellos y me parece que es momento de aportar mi granito de arena a este increíble dúo.
A pesar de que lógicamente sería imposible que tanto Barry como Oliver sean pareja (y posiblemente tanto Star City como Central City explotarían en mil pedazos), necesito crear un mundo donde estos dos sean felices y exactamente es lo que haré.
Un par de aclaraciones respecto a la historia:
*Esto sucede poco después del Crossover "Otros mundos"
*Felicity no está embarazada
*Nora no existió. Sería demasiado traumático para Barry perderla al estar con Oliver así que vamos a ignorar su existencia :D
Por otro lado les pido por favor que si la leen y les gusta. ¡Comenten! Es lo que me estimula a seguir escribiendo de manera constante y me alegra mi corazoncito de melón.
Aclaración: No se cuan larga será la historia. Eso lo iré viendo a medida que avance. Intentaré con todos mis esfuerzos ser lo más fiel posible a las personalidades de ambos. Pero si creen que hay algo que no cuadra estoy abierta a sugerencias.
DC y todas las series del arrowverso como ya saben no son mías. Solamente esta bonita historia de amor.
—
"¿Qué es lo que me falta?"
Se preguntaba Barry Allen una y otra vez aquella noche de verano. Recostado a oscuras en su habitación continuaba a girarse de lado a lado sin poder conciliar el sueño.
Solía serle fácil dormir, incluso cargando el peso del mundo bajo sus hombros solía ser una persona positiva, y como consecuencia de eso siempre lograba aferrarse a un buen pensamiento y poder relajarse como era debido.
Aquella noche parecía ser la excepción; Aunque no le servía de nada negar que esos pensamientos no era la primera vez que surcaban su mente.
Finalmente todo se había puesto en orden. Él y Iris estaban juntos,ningún peligro nuevo acechaba Central City y por primera vez su vida Barry Allen y Flash parecían estar en una perfecta armonía. ¿Qué era lo que le faltaba entonces?
Por algún motivo no podía evitar sentirse insatisfecho, como si todo lo que siempre había querido de pronto pareciera no serle suficiente.
Iris se había marchado a Star City para cubrir una nota periodística sobre un grupo de estafadores que se trasladaban de ciudad en ciudad con sus mentiras así que finalmente tenía algo de tiempo para estar a solas consigo mismo y preguntarse qué estaba pasando.
¿Y qué era lo que estaba pasando? Seguía sin saberlo y comenzaba a molestarle.
Al recordar Star City no pudo evitar pensar en Oliver y por un momento sintió el impulso de tomar su teléfono y enviarle un mensaje. Descartó la idea casi de inmediato.
Tenía que reconocer que su relación con el famoso Oliver Queen se había realmente profundizado con el pasar del tiempo, para sorpresa de ambos, a tal punto que Barry muchas veces necesitaba hablar con él antes que con cualquiera del Equipo Flash, a veces incluida Iris.
Barry miró el techo intentando discernir figuras entre tanta oscuridad y se frotó los ojos con la mano debido a tanto esfuerzo producto de forzar la vista de aquella manera.
—¿De todas maneras que podría decirle? —Habló en voz alta a sabiendas de que nadie más lo escucharía.
Siguió dándole vueltas al asunto unos minutos más antes de que su mente viajara a los recuerdos más agradables que había compartido con su amigo.
"Agradables" era una manera peculiar de definir aquellos momentos pensó, y sonrió inconscientemente a sabiendas de que eso sería exactamente lo que Oliver le habría respondido de haberlo escuchado decir esas palabras.
¿Que podía tener de agradable el estar a punto de salvar al mundo o morir en el intento una y otra vez? Y entonces recordó todas las veces que habían charlado luego de cada victoria obtenida, cada discusión y broma sobre quién le ganaría al otro en un enfrentamiento, y los discursos que Oliver siempre tenía preparados para él cuando dudaba de sí mismo, incluso cuando planeaba su boda con Iris. Eran de esos pocos momentos en los cuales Oliver Queen se mostraba un poco más blando, un poco más transparente y le regalaba sonrisas sinceras, del tipo que imaginaba solo le estaban reservadas a Felicity, Thea y claro su hijo William.
La idea de enviarle un mensaje volvió a surcar su mente y decidió que esta vez le haría caso, después de todo Oliver solía dormir poco, seguramente estaría despierto para responderle.
¿Alguna vez has pensado en tomarte vacaciones? ¿Los héroes tenemos permitido eso por ley?
Oliver Queen no puede dormir. Como tantas otras veces se levanta atormentado por una pesadilla y no puede volver a conciliar el sueño. Felicity a su lado, dormida, se remueve molesta ante su abrazo que no la deja descansar tranquila y se gira dándole la espalda.
Inmerso en sus pensamientos como de costumbre de pronto su atención es capturada por el brillo de su celular, indicando que ha recibido un mensaje.
¿A esta hora? Todo su cuerpo se tensiona ante la incertidumbre. Un mensaje en ese horario nunca podía significar nada bueno.
Casi por primera vez en la vida su instinto le falla. Al sostener el teléfono entre sus manos y ver que se trata de un mensaje de su superhéroe favorito Barry Allen todos sus músculos vuelven a relajarse (o eso intentan). Con un gesto confuso se dispone a leer lo recibido y una sonrisa se le dibuja en los labios sin poder evitarlo. Ese muchacho tenía unas ocurrencias increíbles.
Pues mis vacaciones siempre han terminado peor de lo que empezaron. Pero técnicamente si, todos merecemos unas buenas vacaciones. ¿Acaso no has vivido unas semanas tranquilas en Central City?
Oliver no es una persona que disfrute usar el celular demasiado. Podrían llamarlo anticuado, pero el vivir en una isla por tanto tiempo realmente te prepara para saber sobrevivir sin ningún tipo de aparato tecnológico. Prefiere las conversaciones cara a cara, pero Flash es una excepción, después de todo sin teléfono rara vez podrían comunicarse.
Por algún motivo Barry siempre ha sido su excepción.
Recuerda la última vez que se vieron y nuevamente esa sonrisa aparece y niega con la cabeza divertido. Aún le es difícil creer que existe un multiverso, mucho más difícil le fue despertar en una cama que no era suya al lado de la mujer de su amigo. Y si contaba el hecho de tener una super velocidad y reemplazar a Flash en todas sus funciones no podía sino sorprenderse de no haberse vuelto loco.
A pesar de toda esa locura, recordaba lo mucho que se había divertido con Barry intentando arreglar aquel problema. Con preocupación y todo incluida, algo que él jamás dejaba de sentir ni por un segundo, pudo reírse y olvidarse de lo que era ser Oliver Queen por unos momentos. Reír con Barry era una de las pocas cosas que se permitía sentir cuando estaban en una misión. No siempre la risa era en voz alta, pocas eran las veces que dejaba sus sentimientos salir a flote, pero disfrutaba la compañía de Barry más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Han sido semanas tranquilas. Pero creo que quien no está tranquilo soy yo. Me gustaría comprender porqué…
Oliver negó con la cabeza levemente a sabiendas de que nadie lo estaba viendo. Barry Allen siempre terminaba teniendo alguna crisis existencial y si no era su equipo o su mujer, siempre acudía a él para que le transmitiera un poco de esa "sabiduría a lo flecha verde" que parecía servirle a todo el mundo menos a sí mismo.
Eres Barry Allen, lo resolverás, pero por lo pronto vete a dormir, mañana será un nuevo día.
Oliver deja el celular en donde lo ha encontrado y se gira para abrazar nuevamente a su mujer, quien entre sueños se remueve incómoda hasta encontrar la posición perfecta para volver a abrazar a su marido. Sigue intentando dormir, pero las imágenes de Barry no abandonan su mente.
"Tal vez debería ir a visitarlo" piensa y al instante decide que eso es justamente lo que hará. Con la mente un poco más tranquila finalmente logra dormirse.
Barry por otro lado lee ese último mensaje y decide no responder. No tenía nada más para decirle a su amigo, y francamente tampoco sentía que tuviera sentido darle vueltas sobre un tema qué ni él mismo podía definir en palabras. Simplemente había sentido la necesidad de hablar con Oliver, y le molestaba el sentir que tenía que buscar una excusa para hacerlo.
—Vaya amistad extraña que compartimos. Solo tengo permitido enviarle un mensaje cuando sucede algo importante —Sabe que no hay nadie, pero disfruta estar solo en aquella casa, no porque la presencia de Iris lo molestase, sino porque finalmente podía pensar con tranquilidad e intentar comprenderse a sí mismo.
Cada tanto se preguntaba si él y Oliver se habrían vuelto amigos en circunstancias normales. La respuesta definitivamente era un no. Tanto el Oliver Queen del pasado, aquel playboy irresponsable y mujeriego como el cínico, calculador y frío flecha verde eran personalidades completamente ajenas a su persona, jamás habría establecido un vínculo con ninguno de ellos si las circunstancias no lo hubieran querido así. Y eso era lo sorprendente, que a pesar de jamás haber considerado relacionarse con una persona como Oliver en su vida, le parecía una de las adquisiciones más valiosas que había tenido en mucho tiempo.
Decidido a finalmente irse a dormir puso todas sus fuerzas en dejar la mente en blanco y dedicarse a contar hasta mil. Nunca le fallaba y en efecto, cayó dormido en algún número cerca del seiscientos.
—¿Barry estás bien? —Le preguntó Caitlin por tercera vez en menos de dos horas. —Se que ya te lo he preguntado pero estás bastante ido. ¡Finalmente la misión salió bien! ¿Acaso estás preocupado por Iris? —
Todo había sido un desastre. Un robo había tenido lugar cerca de la avenida principal, y por supuesto Flas había hecho acto de presencia. Uno creería que el saber que un héroe con súper velocidad velaba por la seguridad de la ciudad haría que los villanos y ladrones diesen un paso al costado, pero quizás el deseo de poder y dinero eran fuerzas demasiado fuertes.
Se suponía que sería algo sencillo. Flash no tenía serias dificultades en acabar con los malos y mucho menos si se trataba de humanos comunes y corrientes. Pero no contaba con que un visitante de otra tierra apareciese con tecnología claramente superior a la que su humilde tierra poseía.
John Scratch, un alienígena proveniente de la tierra 345 (según Caitlin) poseía un dispositivo que él nunca había visto antes. Tenía la capacidad de enlentecer a quien recibiera su rayo, no solo sus piernas, incluso el cerebro de cualquiera, lo cual lo volvía altamente peligroso. A pesar del riesgo, no era una misión complicada. Mientras Barry lograse sorprenderlo antes de que este pudiese disparar el arma, todo saldría bien.
Ese había sido justamente el problema…
Había estado desatento, con la mente en otra parte y Scratch se había salido con la suya. Había logrado dispararle en las piernas, consiguiendo que perdiese su velocidad. Debía de estar agradecido que había errado al dispararle a su cabeza (que de todas maneras bastante enlentecida estaba de por sí respecto a sus propios problemas) porque sino todo habría acabado siquiera antes de empezar.
Con ayuda de Cisco habían sido capaces de emboscar al villano y capturarlo antes de que la situación se descontrolase aún más, aún Barry no podía creer lo estúpido y disperso que había sido. Comenzaba a irritarse consigo mismo.
—No. No es eso. Sé que ella está bien, está por volver y ha obtenido todo lo que necesitaba para su artículo. Soy yo que no logro concentrarme en nada y eso hoy casi ha costado vidas —Se rascó la cabeza y bajó la mirada, avergonzado de estar asumiendo que no estaba bien frente a su amiga quien lo miró con compasión en sus ojos.
—Barry eres siempre el primero en aparecer en cada problema y has salvado Central City más veces de las que se pueden contar, no seas tan duro contigo mismo, creo que te mereces equivocarte de vez en cuando —.
—Que amable eres Caity, pero ambos sabemos que me equivoco mucho más que un par de veces. No me hagas empezar con Flashpoint o incluso Savitar... — Dejó de hablar sabiendo cual sería la respuesta de su amiga, podía percibirla solo viendo su mirada.
—¡Hola! ¿Qué está pasando aquí? Siento el ambiente algo tenso —Ralph apareció con su característico buen humor que por algún motivo siempre estresaba un poco a Barry.
"¿Esto será lo que Oliver siente cada vez que me le acerco? Incontables habían sido las veces en las que Arrow le criticaba su excesivo optimismo y simpatía incluso en momentos de tensión. Siempre parecía poner a Oliver Queen de malhumor, pero por algún motivo siempre terminaban trabajando juntos también.
—Le estaba diciendo a Barry que como las cosas aquí han estado bastante tranquilas, podría tomarse unas vacaciones —dijo Caitlin sorprendiendo tanto a Barry como Ralph por igual.
—¿Ah sí? —preguntó algo confundido.
—¡Claro! Tenemos a Ralph y a Cisco para ayudar, y Killer Frost me dice que está siempre dispuesta para una buena pelea—
La idea comenzó a formarse en su cabeza. Después de todo le había hecho esa exacta pregunta a Oliver la noche anterior.
—Puedes dejarlo todo en las manos de Ralphie, creeme que nada malo sucederá en tu ausencia — Le costaba aceptar que debía dejar Central City en manos de terceros estando el capacitado para la labor. La única vez que lo había abandonado todo para marcharse había sido al quedar atrapado en la Speed Force y aquello había sido inevitable.
Las vacaciones por otro lado eran una elección…
—No sé chicos...—
—¡Claro que sabes! Tu mujer estará ocupada escribiendo sus benditos artículos así que puedes aprovechar y disfrutar la alegría de ser un hombre libre— Ralph le palmeó el hombro y tanto Barry como Caitlin lo miraron con malos ojos. —¿Qué? Sabes que adoro a Iris, pero un hombre necesita cierto tiempo a solas .—
Barry rodó los ojos pero a sabiendas de que había cierta verdad en las palabras de Ralph.
—De hecho tengo una gran idea...— comenzó a sugerir Caitlin —Dado el hecho de que tenemos que llevar a John Scratch de vuelta a su tierra, ¿por qué no aprovechas y te quedas allí unos días? Así no podrás sentirte tentado a intervenir en cualquier conflicto que tenga lugar aquí y podrás olvidarte de todo por un rato —
Barry meditó las palabras de su amiga unos minutos y prometió pensarlo durante unas horas antes de tomar una decisión definitiva. Tenía que reconocer que no sonaba para nada mal aquella propuesta.
Oliver observó su celular con atención un par de segundos más de lo normal. Contemplaba el último mensaje que le había enviado a Barry y pensaba que tal vez había sido un poco duro con el muchacho, después de todo estaba claramente angustiado y necesitaba a alguien con quien charlar. Barry no le había respondido y entendía el porqué. Oliver no había reaccionado como él necesitaba. De hecho se le daba bastante mal el estar a la altura de lo que la gente esperaba de él. Amagó a volver a escribirle cuando Dinah se acercó a él con noticias nuevas.
—Creemos que un recluso de aquellas tierras que ustedes llaman Multiverso está causando revuelo, hable con la policía de Central City y al parecer Flash acaba de capturar a su compañero. —
Oliver se sorprendió al escuchar que nombraban a su amigo y le pareció una gran coincidencia que un crimen doble conectase sus dos ciudades justo en el momento en el que más se encontraba pensando en él.
—¿Sabes dónde está? ¿Está actuando ahora mismo? —Preguntó con la mente fija en solo una cosa, hacer su trabajo y mantener a todos a salvo.
—Está en el Museo de Star City intentando robar una colección de cuadros que llega desde Canadá. Pensaba mandar un escuadrón ahora mismo —
—No te preocupes. Yo me encargo —Acto seguido comenzó a dirigirse a toda velocidad hacia la puerta.
—¿Estás seguro? —Sintió la voz de Dinah a sus espaldas intentando seguirle el ritmo antes de que cruzase la puerta. Oliver se detuvo en seco.
—Tus hombres no han tratado jamás con alguien de otro universo. No sabemos si está armado y con qué clase de tecnología tampoco. Déjamelo a mí y te lo traeré así cuanto antes podemos devolverlo a su hogar.
Dinah asintió y dejó al héroe marchar sin oponer mayor resistencia.
El compañero de John Scratch había sido atrapado sin problema. Al parecer no poseía la misma increíble tecnología que su amigo, y había subestimado la fortaleza de un héroe que no poseía poderes para defenderse, había subestimado a Green Arrow. Una victoria fácil y asegurada. Ahora tocaba devolverlo a su hogar.
—Todo está listo para hacer el traslado de él a Central City, donde el equipo Flash se encargará de todo... —Le explicó Dinah y Oliver al instante decidió interrumpirla.
—¿Te molesta si voy yo también? Tengo un par de cosas que resolver allí y es una buena oportunidad —Dinah se cruzó de brazos y enarcó una ceja.
—¿Cosas? Pensé que estaba todo tranquilo por allá, casi más que acá —
—Lo está, pero necesito hablar con Barry de algunas cosas — explicó Oliver de la manera más vaga posible. No le gustaba que las personas se entrometieran en sus asuntos, sin importar la confianza que hubiera entre el y Black Canary los límites existían por una razón.
Dinah lo miró suspicaz a los ojos y algo intrigada —De acuerdo. No hay problema. Puedes tomarte los días que necesites. —
Oliver le agradeció y prometió ir actualizándola al respecto. Le era todavía extraño el tener un trabajo en el cual debía rendirle cuentas a alguien. No podía desaparecer, no podía elegir a donde ir ni cuándo ir sin permiso de la Capitana primero.
Mientras se acercaba la puerta sintió a Dinah a sus espaldas dispuesta a salir también.
—¿Sabes algo? En un principio me sorprendió que fueras amigo de alguien como Barry —Aquellas palabras le dieron curiosidad, así que se detuvo y se giró para seguir escuchando lo que la muchacha tenía para decir.
—¿A qué te refieres? —Se hizo el tonto. Sabía perfectamente a lo que Dinah se refería y él no podía estar más de acuerdo con esa afirmación. Barry no era la clase de persona con la que él se relacionaba, mucho menos con la que se haría amigo. Sus auras eran tan distintas y emanaban una energía tan desigual que parecía una locura el siquiera plantearse que cualquier tipo de relación entre ellos podía funcionar. Pero así había sido. Unidos por el deseo de hacer del mundo un lugar mejor y más seguro.
—Qué él es pura luz y optimismo y bueno tu...tu eres el grinch de los superhéroes —Oliver no pudo evitar reír ante aquella afirmación que por muy cierta que fuera lo había tomado por sorpresa. —De todas maneras luego entendí cómo es que son amigos— Arrow se cruzó de brazos intrigado sobre lo que esas palabras significaban.
—¿Qué entendiste? —
—Los ví a ti y a Felicity y entendí todo. Quiero decir, Barry es tan parecido a ella en tantas cosas que no sé cómo no lo ví antes. Tienes un tipo. No puedes negarlo—
—Y mi tipo sería...—
—Te gusta la gente que te complementa — finalizó Dinah con una sonrisa divertida en los labios.
Oliver se quedó callado unos segundos y terminó por reconocer que la joven tenía razón. Jamás lo había pensado así, pero era cierto. Las dos personas más allá de William y Thea que más le importaban en la vida eran Barry y Felicity. No contaba a John porque con él era distinto. Lo sentía como su hermano aún sin serlo, la relación era diferente.
Felicity era su mujer y a Barry no lo sentía como un hermano, su relación era diferente.
¿Si saliera con un hombre tendría el mismo gusto que tengo con mujeres? esa pregunta cruzó su mente de manera fugaz y la alejó rápidamente antes de siquiera poder pensar en una respuesta.
—He salido con mujeres distintas a Felicity ¿lo sabes no? y tengo amigos distintos a Barry también —
—Sí pero solo has estado enamorado realmente de ella, y no he visto el tipo de relación que tienes con Barry tenerla con nadie más. ¿O acaso me equivoco? Incluso Supergirl debe de ser tu tipo, sin dudas es el tipo de Barry...—
Sintió una punzada de molestia ante la idea de Kara siendo el tipo de Barry. ¿Tipo para qué de todas maneras? ¿Cómo amiga? ¿Cómo novia? Barry estaba casado. ¿A quién le importaba cual era su tipo de mujer? Luchadoras e independientes, en eso no cabían dudas. Pero si Barry era amigo de un héroe era de él, no de Kara, no de John, no de Rene, no de Sara.
—Tal vez tengas razón, pero si me disculpas tengo que ir a casa a avisarle a mi mujer que me iré unos días y preparar mis cosas —Acto seguido se marchó sin esperar mucha más respuesta de Dinah, quien lo miraba marcharse entre divertida y curiosa.
