Los personajes, ni la canción me pertenecen.

Songfic inspirado en la canción Bájate de esa nube de Caibo.

"Si tú piensas que eres la bomba… Ay no, ese momento se acabó"

Nadie sabe cuál fue el suceso que abrió los ojos de Stiles, solo saben que de un día para otro Lydia Martin, la abeja reina de la secundaria de Beacon Hills era quien rogaba por su atención.

En el primer día del gran cambio de Stiles, el contraste fue tal que todos los que presenciaron la escena se quedaron boquiabiertos ante lo que veían.

En un día normal Stiles Stilinski corría hasta Lydia y babeaba por donde la rubia fresa pasaba hasta que esta le dedicara una mirada sobre su hombro y el considerara con esto su día bendecido, luego la esperaba junto a su casillero a una distancia prudente, que había aprendido a calcular luego de los múltiples gritos y empujones de Jackson, el único admirador de la rubia con posibilidades de dejar de ser solo un admirador, a su persona, y si ese día la rubia estaba de buen humor le regalaría una sonrisa y Stiles caminaría por el pasillo directo a su clase, flotando en una nube y moviendo una imaginaria cola a los ojos de todos.

Ese día Lydia Martin hizo una explosiva entrada digna de una serie de televisión para adolescentes. Flanqueada por Jackson Whittemore, el codiciado millonario, guapo e idiota del pueblo, la muy hermosa Allison Argent y Scott McCall, la extraña última adquisición del grupo. Lydia, que iba a la cabeza, abrió las puertas con ambas manos y entró seguida de su sequito mientras el viento soplaba su cabello y mecía su delicado vestido. Para cuando caminó con elegancia a su casillero el pasillo había quedado en silencio, todos pasaban su mirada de Stiles, en el otro extremo, a la chica, admirando la situación.

Stiles termino de sacar lo que necesitaba de su casillero, guardó sus cosas en su mochila y se dirigió a su clase dedicándole a la rubia, bajo la atenta mirada de todos, un asentimiento al pasar a su lado. La sonrisa de Lydia flaqueó.

"Y si quieres que yo muera idolatrando tu perfume que marea, si me quieres en tu vida como esclavo yo te digo que: Bájate de esa nube"

Pueden decir que los estudiantes de Beacon Hills son chismosos pero ellos prefieren llamarse "curiosos" y sentían que su "curiosidad" estaba totalmente justificada. Stiles Stilinski no tenía dos días besando el piso por el que Lydia pasaba, habían pasado dos años desde que había comenzado a darle miradas nada discretas, ayudarla en sus deberes y pedirle nada remuneradas citas, por lo que si se sentían en todo su derecho de mirar al muchacho como si le hubiera salido un tercer ojo en la frente cuando se daba una de estas situaciones en las que era él quien ignoraba a la rubia ¡Demándenlos!

Todos sabían que Lydia Martin le sacaría provecho a una piedra si fuera capaz, así que no era nada extraño escucharla dirigirse a sus admiradores con frases como: Tráeme… Busca… Lleva… Ve por. Así que pensando que el incidente que se había dado unos días atrás había sido una alucinación en masa ni siquiera se inmutaron cuando escucharon:

- Lleva mi bolso, Stiles, ¿Si?-Con una voz melosa decía la muchacha.

- Lo siento, no puedo -Todos voltearon la cabeza haciendo crujir sus cuellos, toda actividad quedó suspendida, el silencio se hizo y la expectación floto en el aire.

- ¿Por favor? -Dijo batiendo sus pestañas mientras le tendía el bolso. Entonces pensaron que definitivamente se habían perdido de algo porque Lydia jamás tenía que pedir las cosas dos veces para que sus perritos falderos admiradores lo hicieran.

- Estoy ocupado, Lyd- Stiles empujó suavemente el bolso de vuelta a su dueña, quien soltó una risita y miró nerviosa alrededor. Nadie quitó la mirada de la escena.

- Es solo un favorcito, Stiles, hasta el salón del profesor White ¿Qué dices?

- Lo siento, voy a la cafetería, nos vemos.- Stiles, que había sido detenido abruptamente hacia unos minutos, se despidió agitando su mano y siguió su camino.

El resto de los admiradores de la muchacha la abordaron, aun con el bolso contra su pecho luego de que Stiles rechazara su petición, pidiéndole llevarlo. Cuando por fin salió de su estupor les arrancó bruscamente el bolso y emprendió su camino con el ceño fruncido.

"Cariñito ya no creo que tu cuerpo me deslumbre y me la pase revisándote la vida todo el día. Bájate de esa nube, bájate de esa nube, la cosquillita no me sube"

Los siguientes días toda la población estudiantil estuvo a la espera de qué sucedería a continuación, expectantes por otra de esas extrañas y, de alguna forma algo morbosa, divertidas situaciones.

Ese día Lydia entro seguida de Jackson y Allison, vistiendo pantalones que le quedaban como una segunda piel y tacones que daban vértigo. Su perfume flotaba en el aire unos minutos después de que ella pasara y parecía esmerarse más que nunca en agitar su hermoso cabello para lucirlo.

Las miradas de todos, la de la misma Lydia disimuladamente incluida, buscaron a Stiles que apenas entraba por el pasillo con su mejor amigo, cuando este se acordaba, Scott. El grupo de la abeja reina se encontró con el par en el centro del pasillo, Scott se apresuró a saludar a la castaña al lado de Lydia y Stiles a dedicarle una mirada molesta a Jackson que lo miraba con burla y superioridad.

- Hey, Lyd- Dijo Stiles decidiendo ignorar la presencia del molesto muchacho.

La expresión de autosuficiencia de Lydia flaqueó por un brevísimo momento antes de contestarle, escondiendo su desconcierto ante la indiferencia del chico, que usualmente le hubiera dedicado algún cumplido. Stiles asintió con una sonrisa y caminó a su casillero; Lydia sintió un enorme alivio que nunca admitiría ni a si misma cuando Stiles regresó, pensando que este le dedicaría la atención que merecía, Stiles le limitó a dirigirse a su amigo.

Scott, ya vámonos o White nos castigará de nuevo. Adiós, Ally.

Lydia, boquiabierta, miro como Stiles se retiraba sin volver a dirigirle la mirada.

-¿Qué pasó…- Habló Scott no pudiendo aguantar más las ganas de burlarse de la muchacha como ella se había estado burlando de Stiles durante años- se te fue la magia?

"Bájate, bájate, bájate"

- ¿Stiles? -En contra de todos los principios de reina y señora de la secundaria, Lydia Martin había ido a dar el primer paso con un chico.

Stiles, que recogía sus cosas para poder irse a casa, levantó la mirada con asombro.

- Stiles- La rubia se acercó- Verás… Yo…-

No entendía por qué vacilaba, ella era Lydia Martin, nadie la había rechazado jamás y no creía que Stiles, con todo lo que parecía gustarle… Bueno, semanas atrás parecía gustarle, fuera el primero en hacerlo.

- Yo me preguntaba si seguía en pie tu invitación…- Dijo finalmente haciendo espavientos con su manos.

Stiles frunció el ceño con confusión.

- Tu invitación al cine- Aclaró al ver el rostro confundido del muchacho.

-Aah- Stiles abrió sus ojos grandemente al entender- La película ya no está, Lyd, eso fue hace más de un mes- Guardó en su bolso las ultimas cosas sobre su escritorio.

Ella contestó con un decepcionado "Entiendo" pero no se fue.

Stiles la miró con su mochila al hombro y las cejas alzadas esperando a que dijera algo más o se apartara del pasillo que formaban los escritorios para poder irse.

- Bueno- Se aclaró la garganta cuando por fin habló- podríamos ver otra ¿Qué dices?

Stiles se rascó la nuca, incomodo. Se pasó la lengua por los labios.

- Yo… Uhm, tengo planes este fin de semana.

- Oh, no importa- Lydia vio todo como fuera de sí, ahí estaba ella, rogándole a un chico, rogándole a Stiles, a quien tenía comiendo de su mano hasta hace unas semanas- Puede ser el siguiente ¿no crees?

Luego de decirlo se preguntó dónde estaba su dignidad. Estaba desesperada, ¿Cómo había perdido a Stiles?

- No, Lydia, lo siento. No creo que sea posible.

Stiles pasó por su lado y salió dejando a una shockeada Lydia atrás.

"Todo lo que sube todo lo que brilla mira niña se consume. Ponte la pijama que ya tu no vas pal baile, cariño vas pa atrás, pa fuera, pa la calle"

Beteado por: @AliceB1402