Basado en la serie de Sherlock BBC

Digamos que lo de Mary no pasó en esta versión.


Cuarentena

Por DarkCryonic


Ya lleva 5 días sin verle un solo pelo a su médico de cabecera, o como solía autocalificarse cada vez que los de emergencias le saltaban encima a curarle alguna cosa después de un caso demasiado intenso.

John Watson había salido a cumplir su deber como buen soldado y médico que era, y desde entonces con suerte le había mandado un par de mensajes para asegurarse de que no hubiese salido de paso o hubiera quemado el departamento por aburrimiento.

Digámoslo claro, no es que le echara de menos, nada más lejos… El único problema es que no había nadie para salir a comprar leche, después que Mycroft le hubiese advertido en un escueto mensaje que la señora Hudson y él, estaban excusados de salir a donde mierda se les ocurriera, que eran de los que se podían morir si les daba el virus. Su hermano había sonado en su cabeza más dramático de lo acostumbrado, así que sus quejas ni salieron de sus labios.


Miró el violín -acomodado en uno de los sillones- con desgano, ya había tocado cada pieza que se sabía en todas las versiones que se le ocurrían, y ya hasta le dolían los dedos.

Miró su computadora abierta en la mesita del café. No pudo evitar el suspiro, al recordar, que por lo menos una vez al día tenía que hacer una llamada a sus padres, para asegurarles que estaba bien, y mirar la sonrisa algo nerviosa de su madre y la mirada preocupada de su padre. Padres.

El único compasivo había sido Lestrade. El inspector le mandaba alguno que otro archivo digitalizado de casos viejos para que tuviera algo que hacer, podía hasta adivinar la voz de Donovan quejándose por ello.


El sonido de una llamada entrante a Skype lo distrajo. Por alguna razón que no supo entender, alargó la mano y aceptó la llamada. La cara de Lestrade apareció en uno de los cuadros en que se había dividido la pantalla. No pudo evitar levantar una ceja. Al instante apareció Mycroft, John y Molly.

-¿Qué se supone que estamos haciendo?- Preguntó a todos en general.

- Querido hermano, como ves, es una reunión.

- Estábamos aburridos.-Interrumpió Lestrade. John refregaba su rostro con fuerza, tratando de despertarse y estar más atento. Molly se arreglaba el cabello algo nerviosa.

-John, ve a dormir.-Mandó Sherlock, teniendo la intención de salirse.

-No, estoy cansado, pero más de estar encerrado aquí. Mejor cuéntenme qué están haciendo. –Respondió John antes de beber algo de café y sonreír quitándole importancia a las ojeras que llevaba encima muy marcadas. Molly sonrió levemente, antes de contar las pocas cosas que había podido hacer en la morgue, ya que no estaban haciendo autopsias en caso de infectados. Concluyó diciendo que todo era demasiado macabro, como para comentar.

Sherlock se mordió más de una vez la lengua para no decir nada perturbador, ya bastante preocupación había leído en la cara de su hermano, en las manos nerviosas del inspector, en los ojos medio apagados de Molly y en la ya poco firme estampa de su compañero de piso.

Deseo que el virus fuera un ser humano para darle caza con toda su mente, pero esta no era su batalla, no esta vez.

Por primera vez se sentía inútil. Trató de sonreír, pero no le salió. No tenía ninguna referencia buena de la historia del mundo que le ayudara en decir algo adecuado, tranquilizador. Así que optó por el silencio.

- Recuerda no salir de casa. Mycroft se encargará de que lleven comida y todo lo necesario para que la señora Hudson y tú, no terminen huyendo en su deportivo.-Dijo John antes de dar por terminada su intervención, y agregar que pronto estaría en el departamento para un día de descanso.

Mycroft mantuvo la cordialidad acostumbrada y le recordó que debía mantenerse a salvo. Que ya después sería de ayuda una mente como la suya para arreglar los desastres tras la pandemia. Supo leer entrelíneas. Lestrade prometió más casos en unos días, si es que Donovan lo dejaba en paz, que no había dejado de perseguirlo por todos lados con mascarillas y alcohol. La imagen les sacó una sonrisa a todos.

Cuando la pantalla quedó en negro, se quedó allí un par de minutos antes de ponerse de pie, caminar hacia la ventana tras tomar el violín, para entonar uno de los solos para violín de Korsakov de su obra Scheherazade, y perder sus ojos en las calles vacías, en las sombras sin dueños y en el paso de las horas… eternas dentro de la memoria.


DC

25.03.2020

23:54

Ya llevo un rato largo sin escribir, hay demasiadas cosas en mi cabeza y ninguna de ellas lo suficientemente importante como para ser dicha.

Pero me tomo este pequeño espacio, para recordarles que es importante cuidarse. No te vuelvas la causa del mal de otros.

(Tones And I - Dance Monkey (Stripped Back) Fue la canción que estuve escuchando una y otra vez, mientras escribía.)