Era la cuarta vez en el día que se echaba el perfume. Su cabeza estaba sintiéndose ligera debido al aroma, pero sabía que era mejor así. Como omega, Marinette sabía que olía diferente. Y su aroma siempre había sido fuerte. Su lucha por fingir ser Alfa o siquiera una beta parecía estar pasándole factura ya que nadie sospechaba de su verdadera identidad. De verdad odiaba cuando las personas la juzgaban por ser débil o melosa dado a su estatus, así que esa era la forma que encontró para estar arriba.
Pero últimamente, cuando despertaba, sentía su propio aroma en su habitación, y quizá también era porque su celo estaba cerca.
Alya, la otra omega con la que compartía departamento, había confirmado eso como señal de su celo. Ella era la única que sabía que Marinette era una omega – aparte de sus padres. No había forma en la que Marinette pudiera esconderlo de ella, no desde esa fiebre que le dio el mes anterior. Su aroma era tan fuerte que Alya lo supo al instante.
Al menos la chica le ayudó – y eso que solo fue el anuncio a su celo.
Su verdadero celo llegaría el mes siguiente; es decir, este mes. Marinette estaba al tanto de su celo, y pronto todos a los que pasaba de largo en la universidad sabrían que era una omega. Por eso ahora se ponía mucho perfume para cubrir su aroma dulce.
Alya tosió cuando entró a la habitación.
"No crees que es demasiado?" ondeó la mano frente a su rostro para retirar el fuerte aroma. "Cuando tu celo llegue ni siquiera esos perfumes podrán cubrirlo, sabes?"
Marinette suspiró.
"Sí, pero estos son perfumes para Alfas, así que quizá funcionen." Alya frunció el ceño y suspiró.
Después de ir a sus clases, Alya cambio de tema y se quejó sobre el horrible ensayo que tenía que hacer para mañana – y el cual aún no había terminado. Pero cuando Marinette preguntó por qué no lo hizo antes, la chica solo cambió de tema.
"Puedes sentirlo?" estaban sentados en una banca en el campus. Adrien se había saltado las clases como los demás, solo para recibir los cálidos rayos del sol – cosa rara en otoño.
"Qué? Tu inhabilidad para callarte?" Marinette comentó con sarcasmo mientras tenía los ojos cerrados y disfrutaba la calidez.
Nino rio con la cabeza en el regazo de Alya y Marinette miró enojada a Adrien a tiempo para verlo haciendo pucheros, algo que no admitiría que encontraba adorable.
"No. Ese aroma dulce, pueden olerlo?"
Nino esnifó audiblemente el aire, sin notar la preocupada mirada que Alya y Marinette compartieron.
"Sí…" el otro sentenció.
"Oh, quizá soy yo." Alya trató de cubrirlo, pero Nino movió la cabeza.
"No, no es tuyo. Es diferente." Obviamente el Alfa conocía el aroma de su omega.
Y eso provocó que Marinette temiera ser descubierta.
"Sí, huele a…no lo sé…" el Alfa al lado de Marinette pausó y trató de pensar en una forma de describirlo. "No lo sé, pero es agradable."
"Pero si no es Alya, entonces quién es?" Nino preguntó haciendo que Adrien dejara de esnifar el aroma.
"Quizá un omega había estado aquí antes de llegar." Marinette dijo y todos asintieron haciendo que Alya y ella suspiraran aliviadas.
"Ustedes ya pueden irse, nosotros aún tenemos que hacer ese horrible ensayo." Alya casi se quejó mientras se erguía, despidiéndose de Marinette y Adrien, y siendo seguida por un adormilado Nino.
"Aún podemos huir y vivir de mi musica." Marinette escuchó que Nino le sugirió a Alya, haciéndole reír antes de responder algo pero como ya estaban lejos, la menor no escuchó la respuesta.
"Quieres regresar a tus clases?" Adrien preguntó perezosamente y Marinette movió la cabeza. "Entonces qué hay de jugar videojuegos en mi dormitorio?"
Marinette estuvo tentada por la idea pero tenía algo de miedo que la presencia de un Alfa hiciera que su celo llegara más pronto.
"De hecho, tengo algo que hacer…así que solo iré a casa." Marinette dijo con tono de disculpa y Adrien asintió antes de ofrecerse acompañarla, cosa que la menor accedió.
"Irás a la fiesta de Kim mañana?" Adrien preguntó mientras Marinette trataba de evitar la sensación en su pecho cada vez que accidentalmente sus manos se rozaban. No tenían que estar tan cerca al caminar, pero la omega no se quejaba.
"No, aun cuando Alya y Alix están casi obligándome a ir," Marinette respondió casualmente y Adrien pareció decepcionado.
"Ah…yo estaba esperando que fueras, pero sé que no te gustan esos ambientes."
La omega le sonrió y Adrien devolvió el gesto. Estaban caminando más lento mientras se miraban, sentía algo en su piel con la forma en la que los oscuros ojos del Alfa la observaban.
No notó cuando alguien en una motocicleta pasó muy cerca de ella; Adrien la jaló antes de que pudiera ser golpeada. Y entonces de súbito, Marinette tuvo el rostro en el cuello del Alfa, respirando su aroma, y todo en lo que pudo pensar fue en eso…en la esencia de Adrien.
Y entonces lo sintió. Su sangre fluyó rápido, yendo hacia el sur. De súbito se sintió caliente y sus manos se aferraron a la casaca de Adrien.
"Marinette, estás bien? tú…" miró el rostro de la menor y se congeló. Marinette estaba sonrojada y lo miró a través de pesados párpados. Si el sonrojo en su rostro no era suficiente para saber lo que pasaba, Adrien definitivamente pillaría el aroma dulce. "Espera…tú…"
Marinette quiso huir y esconderse hasta que Adrien se olvidara de ella, pero la presencia de un Alfa la hizo quedarse en su sitio.
Adrien se acercó más y habló con voz ronca.
"Eres una omega, Bichito?" la menor se mordió el labio para reprimir un gemido cuando Adrien dijo su apodo tan cerca de su rostro. No podía mirarlo, así que se fijó en sus zapatos. Qué debía hacer ahora? Empujarlo y huir?
Después de considerar sus opciones por unos cuantos segundos, solo asintió. Nunca había mentido sobre ser un Alfa o beta, pero Adrien quizá lo había supuesto. Así que ahora estaba obviamente en shock con esa revelación.
"Eso explica mucho." El Alfa casi susurró y Marinette sabía que tenía que ir a casa y alejarse de Adrien. El Alfa estaba descontrolando su cuerpo.
"T-tengo que irme. Por favor…solo…no le digas a nadie."
Adrien asintió y tras preguntar si Marinette quería su compañía, fue rechazado.
Vio la figura de la menor yéndose hasta que llegó a su edificio, y el Alfa ya no pudo verla más.
"Rayos." Marinette maldijo cuando cerró la puerta de su departamento, descansando su frente tras cerrarla. Estaba jodida.
El que Adrien supiera que ella era una omega no era nada grande ya que el Alfa era confiable, pero el verdadero problema era que Marinette aun podía sentir su aroma en su remera.
Remera que estaba haciéndole sentir más caliente. Fue a su cama, quitándose la ropa en el camino. No le importaba lo que Alya pensara cuando regresara a casa, solo quería ir y ocuparse de sí misma.
Estaba por quitarse la remera, pero se dio cuenta que no podía. Necesitaba el aroma del Alfa.
La omega esnifó su propia remera y todo en lo que pudo pensar fue en Adrien, Adrien, Adrien.
Marinette se recostó en su cama y separó sus piernas, necesitaba sentir algo dentro de su resbaladizo canal.
Se había corrido tres veces antes de que la primera ola se fuera, la omega no había podido permanecer despierta después de eso.
Alya estaba regresando a casa con Nino a su lado, explicándole cómo es que no podrían sobrevivir solo con la musica de Nino, cuando ubicaron a Adrien sentado en una banca en el parque cerca de su edificio.
"Hey, Adrien, estás bien?" Alya estaba preocupada, y miraba alrededor. "Mari no estaba contigo? Dónde está?" Adrien alzó la mirada hacia la omega frente a él.
"Está en casa. Quizá deberías ir a verla." Marinette se sintió ansiosa. Ya lo sabía.
"Por qué? Algo pasó?" Nino preguntó preocupado, pero Adrien solo siguió mirando a Alya como si tratara de decirle algo. Los ojos de la omega se abrieron grandes y Nino se sintió incómodo con la forma en la que el otro Alfa estaba mirando a su omega.
"Ya lo sabes?" la chica preguntó en un susurro y Adrien asintió. Nino envolvió un brazo alrededor de la cintura de su pareja, posesivamente, antes de aclarar su garganta.
"Por qué siento que me perdí de algo?" Nino preguntó más para sí mismo mientras se relajaba cuando Adrien dejó de mirar a Alya. La omega no dijo nada más y de pronto giró, casi corriendo hacia su edificio. Por un momento Nino se preguntó si debía correr tras ella o quedarse con Adrien, pero después de que el Alfa le dijo que fuera tras ella, se apresuró a seguir a su novia.
Cuando Nino alcanzó a Alya, ya estaban frente a su puerta, la omega ya buscaba sus llaves. Nino sintió un aroma diferente en el aire, como aquel que sintió antes, pero se hizo más fuerte cuando Alya abrió la puerta.
"Mari?" Alya dijo entrando y su Alfa notó la ropa en el suelo mientras su novia seguía el rastro, yendo a la habitación de Marinette.
No pudo ver nada cuando Alya abrió la puerta, pero sabía por su expresión que Marinette estaba ahí. El aroma que invadió su sentido obviamente pertenecía a un omega en celo. Pero no era momento para el de Alya, así que…
Y algo hizo click en su cabeza.
"Espera…eso…" Alya lo miró esperando a que dijera lo que era obvio. "Hay un omega con Marinette ahí?!"
Alya se golpeó mentalmente y le dijo al Alfa que hablarían mañana, pero que tenía que tenía que irse.
Nino estaba confundido pero igual cedió. Su Alfa interior estaba diciéndole que no debía dejar que la omega casi lo echara del departamento, pero no le importó. En lugar de eso, se quedó en el pasillo, conectando sus pensamientos.
"Entonces…si esas prendas eran solo las de Marinette…" Nino frunció al pensar. "Es Mari. Marinette es una omega!"
"Estás seguro que vas a estar bien?" Alya preguntó por quinta vez esa noche. Estaba preocupada de dejar sola a su amiga en su primer celo, cuando sabía que necesitaba su ayuda – ya se había sentido mal al dejarla sola esta mañana porque tuvo que terminar su ensayo.
"Sí, no te preocupes. De verdad quieres ir a esa fiesta. Estaré bien." Marinette le sonrió.
Alya frunció el ceño pero asintió y se despidió, por fin cerrando la puerta. Marinette suspiró y caminó hacia el sofá cuando la puerta de súbito volvió a abrirse.
"Si pasa algo, no dudes en decírmelo." Alya dijo volviendo a abrir la puerta.
"Sí, mamá." Alya hizo un puchero antes de reír y definitivamente cerrar la puerta.
Encontró a Nino esperándola, recargado en su auto fuera del edificio ya que Alya no le dejó entrar a su departamento debido a que las feromonas de Marinette estaban por doquier.
"Está bien?" Nino preguntó conduciendo a la casa de Kim. Alya asintió.
"Es difícil para ella porque es su primera vez." Alya revisó su celular para verificar si Marinette le había enviado algún mensaje.
"Estoy seguro que estará bien." Nino sostuvo su mano y Alya se calmó – el roce de su pareja siempre le hacía sentir mejor. "Pero al menos Adrien dejara su crisis existencial."
"Qué?" Alya lo miró como si ahora fuera ella quien se perdió de algo.
"Él siempre estaba quejándose de cómo es que se sentía atraído por Mari, pero que era raro ya que los dos eran Alfas."
Alya no estaba sorprendida ya que había notado cómo es que Adrien miraba a su amiga, pero eso le hizo preocuparse más. Qué haría ahora que sabía que Marinettr era una omega y estaba teniendo su primer celo? Sabía cómo era Nino como Alfa, pero no sabía sobre Adrien. Claro, el chico era una buena persona, pero los alfas tendían a cambiar sus comportamientos cuando había un omega en celo cerca.
No era peligroso ahora que Marinette estaba ahí sola?
Nino sintió la preocupación de Alya y sostuvo más fuerte su mano.
"No te preocupes. Adrien nunca la lastimaría." Alya le sonrió y trató de relajarse ya que ya podía ver la casa de Kim a la distancia – en donde algunos betas corrían semidesnudos en el jardín.
Además, Mari dijo que estaría bien, no?
Marinette definitivamente no estaba bien.
Justo después de que Alya se fue, otra ola de calor la golpeó, pero estaba tan cansada de tocarse, que en lugar de introducir sus dedos otra vez, solo se tendió en el frío suelo de la sala usando nada más que su ropa interior. Podía sentir el calor, pero trató de pensar en algo más.
Algo como…comer helado al lado de una piscina. Sí, eso estaba bien. Nada sexual, nada que empeorara su celo. Pero entonces una imagen de un Adrien lamiendo seductoramente su helado de vainilla llegó a su mente y Marinette se irguió abruptamente.
De inmediato sintió los escalofríos y soltó un quejido. Su primer celo llegó tarde en comparación a los otros omegas, pero era como si el dolor tratara de compensar todos los meses que Marinette no tuvo que preocuparse por ello.
Cuando estaba tratando de dejar de pensar en Adrien todo mojado al lado de la piscina, su celular sonó. Pensó que era Alya llamando para ver si estaba bien, pero el nombre en la pantalla no era el suyo.
"Hola?" una ronca voz habló y Marinette tembló, sintiéndose más caliente que antes. Respiró tratando de actuar lo más normal que podía.
"H-hola, Gatito…"
"Cómo…cómo estás?" el Alfa preguntó y Marinettr dijo que estaba bien, tal como se lo dijo a Alya muchas veces antes. "Estaba pensando ir a ver cómo estabas pero pensé que quizá eso sería peor."
Marinette solo dejó salir un sonido de entendimiento y se quedaron en silencio.
"Siempre es así?" Adrien preguntó tratando de hacer que la omega dijera algo. Quería al menos escuchar su voz.
"No lo sé, es el primero." Marinette se dio cuenta que la voz del Alfa estaba mojandola y quizá su ropa interior estaba completamente húmeda ahora.
"El primero?!" dijo en shock y Marinette supo por qué. No era común que un celo llegara tan tarde; y cuando eso pasaba, no había misericordia. "Bugaboo, estás segura que estarás bien estando sola?"
Marinette se preguntó cómo supo que estaba sola, pero quizá Nino se lo había dicho.
"Sí, estaré bien." Marinette estaba tratando de controlarse y no gemir. Pero su mano libre parecía tener voluntad propia ya que estaba retirando su ropa interior sin su consentimiento.
"Uh…necesitas algo?" la omega se mordió el labio ante el sonido de la voz del Alfa…tan preocupado…pero aun tan…Alfa.
Alfa.
Marinette sintió que sus dedos rodeaban su entrada, y pudo sentir la humedad ahí.
"Sí…" y eso fue todo, no tenía control de lo que hacía. Su mente le decía que esperara y hablara bien con Adrien sobre sus sentimientos, pero su cuerpo necesitaba algo diferente, y lo necesitaba ahora.
"Q-qué?" Adrien trató de fingir que no escuchó a Marinette gimiendo, pero fue imposible.
"A ti…" Marinette gimió otra vez cuando insertó dos dedos al mismo tiempo.
Por los bajos gemidos y jadeos, el Alfa tenía una idea de lo que la menor estaba haciendo ahora y casi se desmayó con la imagen que estaba dándole.
"Mari…nette"
La omega gimió cuando el Alfa dijo su nombre, haciendo que Adrien pasara saliva.
"Espérame." Su tono era exigente pero gentil, y Marinette sintió que su centro palpitaba al mismo tiempo que sus latidos se detenían.
Decidió dejar el suelo de la sala e ir a su habitación, el celular quedó olvidado ahí después de que Adrien colgó.
