Los personajes no me pertenecen, son propiedad de la gran Rumiko Takahashi. La idea de este One-shot nació gracias un suculentísimo video de besos compartido por la bella Jaly Rodriguez. Gracias nena por tu valioso aporte.

Cabe resaltar que es mi primer fic, así que sugerencias, quejas, reclamos, madrazos y/o felicitaciones, por favor me lo hacen saber a través de sus reviews. Ahora no siendo más los dejo leer.

LABIOS DE AZUCAR

Sigo sentada frente a la computadora portátil ubicada sobre el pequeño e improvisado escritorio que tenemos mi esposo y yo en nuestra habitación. Quisimos hacerlo así, por aquellas ocasiones en las que el trabajo en la oficina exige jornadas exhaustivas requiriendo toda nuestra atención, teniendo que atender en nuestra casa todos los rezagos de una semana ardua de labores y hoy no fue la excepción, teniéndome en horas extras desde mi hogar.

Estoy concentrada revisando algunos convenios realizados con diferentes empresas que quieren apoyar el nuevo proyecto que tenemos en la constructora. Continúo con mi labor hasta que de pronto el ruido de la puerta al abrirse me saca de mi estado; giro mi rostro y veo la figura de mi esposo asomarse por la entrada; nos miramos con indiferencia sin pronunciar palabra mientras él camina con rumbo a nuestra cama dejando a su paso sobre un mueble su portafolio.

Mi vista lo sigue contemplando hasta que su cuerpo llega a la cama, se deshace de su elegante saco azul tirándolo de manera despreocupada sobre la acolchada superficie del edredón y comienza continua con el desabotonado la prenda superior, con lentitud toma cada uno de los botones de su camisa negra, que por cierto, se ajusta de manera sexy en su trabajado torso enmarcando los músculos de sus brazos como una segunda piel.

Me muerdo los labios inconscientemente ante tal espectáculo, no puedo evitar seguir mirando embelesada cada uno de sus masculinos movimientos; le observo desatar con la misma parsimonia el cinturón y arrojarlo junto al saco. Trato de controlar mi respiración que poco a poco empieza a agitarse gracias a las escenas que mi amado esposo me otorga, delineo con mi vista sus manos al dirigirse habilidosamente a la pretina del pantalón, desabrochándo y deslizándolo hacia abajo dejando ver sus marcadas piernas producto del ejercicio.

Saboreo mis labios por instinto, aprisionándolos sutil entre mis dientes, mi cuerpo reacciona dándome un agradable calor que empieza a recorrerme deseando ser yo quien lo desnude por completo. De pronto soy consciente de la penetrante mirada que se posa en mí e inmediatamente me intimida y giro mi rostro de nuevo a la pantalla de la móvil rápidamente y a la vez puedo percatarme de lo arrebolado de mis mejillas, el sonrojo es tan visible, que siento arder mi cara; no puedo creer que después de tantos años juntos aún me de vergüenza verme descubierta al deleitarme admirando con lascivia su anatomía.

Intento concentrarme pero mis ojos inquietos siguen sus movimientos a través del reflejo en el espejo de cuerpo entero. Esta vez ya se ha quitado casi por completo el pantalón; solo tiene la prenda en los tobillos mientras su cuerpo descansa sentado sobre la cama y la mitad de este se agacha terminando de desatarse las agujetas del zapato izquierdo, le veo deshacerse de los calcetines y yo vuelvo de nuevo la vista a la pantalla cuando calculo que él está por levantarse.

Siento mi cuerpo arder tanto por la pasión y el deseo que me veo en la necesidad de contener un suspiro; Ranma se ha acercado a mí con el mayor sigilo que ni siquiera no pude notarlo hasta que el tacto de su mano traviesa se apodera de mi cabello, tomándolo con determinación mientras que la otra extremidad se desliza con suavidad por mi hombro, abriéndose paso por el tirante de mi blusa.

Sus labios inician con roces suaves y delicados desde la base de mi cuello hasta llegar a la punta de mi hombro; después su beso se torna más apasionado dejando húmedos rastros de saliva por toda mi piel, yo cierro los ojos complacida mojando mis labios deleitándome con cada beso y cada caricia que su boca hambrienta me regala y sus manos traviesas exploran mí ya excitado cuerpo.

Vuelvo a morder mis labios a la vez que inclino un poco mi cuello para facilitarle el acceso y su mano tira un poco más fuerte de mi cabello haciendo que la excitación en mí aumente cada vez más; entonces un jadeo ahogado escapa de mis labios, mi esposo me regala un delicioso mordisco en el lóbulo de la oreja que al instante de sentir el cálido contacto hace que todo mi ser se estremezca y cada vello de mi piel se erice.

Tengo tantas ganas de besarlo pero al momento que lo intento su mano se aferra más a mi cabello tomándolo con algo de brusquedad inmovilizando mi cuello; reprimo un quejido de placer y mi garganta se seca cuando siento su lengua apuntalada recorriendo el camino desde mi hombro hasta llegar a mi oreja, y cuando llega allí se dedica a besarla, morderla y succionarla con seductor cariño y devoción mientras sus manos se apoderan de manera posesiva de mis erectos pechos.

Toca y masajea mis senos con tanta pasión que no puedo evitar soltar un suspiro cargado con todo el deseo y las ganas de que me tome y me haga suya en este preciso instante, pero Ranma sigue llenándome de caricias y besos por todo el cuello hasta llegar a mis mejillas.

No aguanto más y giro el rostro hasta que nuestras narices se rozan, intento besarlo, pero, en cambio él me tortura acercando y alejando sus bonitos labios de los míos de manera juguetona, yo río en cantada con su juego mientras con mi mano derecha me aventuro a dibujar el contorno de su cara a la vez que imprimo en cada roce mi amor y deseo.

De pronto sus manos abandonan mis senos y me toman firmes por el cuello. Ranma posa en mí su bonita mirada azulina, me mira con deseo y un agradable estremecimiento me recorre el cuerpo hasta instalarse en cierta parte al sur de mi centro; ríe pícaro y luego me besa con pasión, yo vuelvo a gemir mientras intento hacer más duradero el beso pero él se separa y me da un último roce en los labios de manera casta e inocente, coronando aquel acto tan carnal de hace unos momentos.

- Hola cielo –Me susurra- ¿Tuviste un buen día Akane?- y sin decir más me da la espalda otorgándole a mis ojos el más bello y excitante espectáculo de su firme trasero cubierto por aquel pequeño y ajustado bóxer. Yo río encantada de su juego erótico, mientras saboreo las dulces sensaciones que aún quedan sobre mis labios, la humedad de los caminos imaginarios surcados en mi piel, producto de sus mimos y ahora sí, me dispongo a trabajar.

¡Hola a tod@s! Antes que nada quiero agradecer el hecho de haber dedicado unos minutos de su valioso tiempo en leer este capítulo. Espero que haya sido de su agrado y que lo hayan disfrutado tanto o más que yo.

Quiero dedicar un saludo muy especial a dos mujeres que me incentivaron y me dieron todo su apoyo para que esta historia saliera a la luz.

Maya Shapyro. Gracias nena bella por ser mi amiga y por apoyarme en esta y todas la locuras que ya tengo en mente, gracias por ser incondicional y motivarme siempre a seguir. Te quiero mucho.

Jaly Rodriguez. ¡Ni pensés que me olvidé de vos! Sos una gran cómplice y excelente motivadora. Muchisímas gracias nena por brindarme tu apoyo y contribuir con la inspiración. un beso fuerte y un enorme abrazo de oso.

Y Ahora un abrazo mega gigante para todas las niñas de "Todas amamos a Ranma" esto es por y para unstedes. Se le quiere mucho.