Delirium-Prólogo
Miró por cuarta vez su reflejo en el espejo. Lo que alguna vez fue un vestido blanco con detalles violentas nuevo, ahora era uno un poco amarillento recién desempolvado y sacado de su encierro. Las mangas holgadas con pequeños con encaje era lo que más le gustaba y llamaba su atención. Acomodó su cabello recién rizado para que el vestido sea más visible. Su collar, como siempre, estaba por afuera de su vestido y resaltaba más que nunca.
Giró hacia su escritorio para acercarse a la foto de sus padres. Prestó atención a la sonrisa cálida de su madre y a los ojos dulces de su padre. Ambos eran la viva imagen de una pareja perdidamente enamorada del otro.
Suspiró.
Ya era hora de que bajase. Dentro de unos minutos sería la hora del almuerzo y quería antes de eso hablar con él. Debía de hacerlo. Era una joven adulta y tenía que empezar a forjar su propio camino como les hubiera gustado a sus padres. Salió de la habitación con extremo cuidado y serenidad, procurando de no tropezar con sus propios pies o con el vestido. Al bajar las escaleras sintió algo en su pecho, una sensación de miedo que le hizo parar en medio de los escalones. Eso no le gustaba. Sabía en su interior que algo no andaba bien. Volvió a avanzar hasta llegar al marco de las puertas que deban entrada al salón principal. A pesar de llevar varios años viviendo en esa casa, nunca pudo acostumbrarse completamente a las inmensas habitaciones.
Fijó su vista hacia un gran sillón rojo vino, el cual le daba la espalda. Lentamente se acercó y vio la cara del hombre que estaba sentado en él. Simplemente dio una pequeña y lenta vuelta sobre si para que él pudiera apreciar lo que llevaba puesto. Al ver su mirada fría prosiguió rápidamente con lo que iba a decir.
—Perdón por el atrevimiento, pero creí que iba a ser una buena idea. Sé que mamá apreciaba mucho este vestido y que era especial para ella. Pensé por un momento en que a ella le gustaría que lo lleve. — dijo algo avergonzada al ver que no generó ni una leve sonrisa a su abuelo. La idea se le cruzó porque lo veía muy distante y distraído últimamente, pensó que con esto le daría algo de paz o felicidad.
—Sakura. — pronunció su nombre con una formalidad que nunca antes escuchó. En ese momento supo que lo que diría sería realmente serio. —Te comprometerás con el primogénito de Li.
Al decir esto, Sakura sintió que todo lo que estaba a su alrededor desapareció por varios segundos. Su vista quedó perdida en un punto lejano de sus pensamientos. Su sangre se heló y por un momento creyó que todo esto era una pesadilla de la cual despertaría pronto. Sin embargo, sabía que nunca despertaría, porque no se puede despertar de la realidad, por lo menos no en esta.
—¿Qué? — susurró aún perdida.
El hombre solamente se levantó y lentamente se fue del salón, dejándola sola en medio de la penumbra.
El vestido que usaba fue especial para su madre porque fue el que usó cuando se comprometió con su padre. Tenía una historia. Ahora recibió una nueva, pero a diferencia de la anterior, era una más triste de contar.
Hola! Mucho gusto. Mi nombre es Fiamma y quería comenzar presentándome un poco. Soy una escritora principiante, la cual espera aprender de esta primera historia que voy a escribir. Sinceramente no sé qué más decir, solamente que espero que sea de su agrado y que si lo es disfruten de la lectura. No soy una persona de hablar mucho, solamente diré gracias por leerla y si quieren que la continúe, escríbanlo en los comentarios.
Gracias y saludos!
F.
