Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Rowling. Yo me he limitado a "tomarlos prestados"

AVISO A LOS LECTORES

Este fic es la tercera parte de una trilogía de drabbles, aunque se puede leer perfectamente por separado.

Las dos primeras partes: «Amor de Madre» y «Traición del hijo» están dentro de la recopilación de «Mini retos Copa de las Casas 19-20», por si os interesa la progresión de la historia de la familia Crouch.

Al no cumplir con una de las normas que se pedían para participar en el reto (que el protagonista se transformase en otra persona, no en un objeto) queda excluido de dicha recopilación.

MUERTE DEL PADRE

Alastor Moody no le había matado con un hechizo.

Solo le había golpeado, como un vulgar muggle, y le había dejado aturdido, tirado sobre el húmedo suelo del Bosque Prohibido.

Tras cubrirlo con una capa, vio cómo su atacante se marchaba.

Bartemius estaba débil. Su mente confusa parecía querer aclararse en esa caótica situación.

Quería hablar con Dumbledore para presumir de las buenas notas de su hijo…

No, no era eso de lo que tenía que hablar con el director.

Él había cometido una inmensa insensatez, liberando a Barty –porque para él ya no era su hijo– y ahora el muchacho había escapado y a saber qué demonios podía estar haciendo.

Aunque sabía que estaría relacionado con Lord Voldemort.

Nada, por mucho que lo intentase, sus fuerzas le habían abandonado. No podía levantarse.

No supo cuánto tiempo había pasado cuando oyó el crujido de hojas. Pasos de un desconocido que, sin duda, se dirigían a su posición sin vacilar.

Era Alastor Moody otra vez. ¿Qué hacía él allí?

El antiguo auror se arrodilló como pudo a su lado y levantó la capa invisible. Posó una mano sobre su pecho.

—Aún sigues con vida, padre— susurró, haciendo una horrible mueca de limpiarse el labio con la lengua—. Siempre fuiste un hueso duro de roer, ¿verdad? Tan serio, tan estricto…

Ahí estaba su… Barty. Transformado en Moody.

Ahora podía verle.

Los ojos no engañaban.

—Me has dado una idea. —El impostor soltó una carcajada que le heló la sangre a Bartemius.

Sacó su varita y lo transformó en algo.

Bartemius notó el cambio. Pero no sabía en qué le había transformado. Y como no llevaba su varita encima, no sería capaz de revertir la situación por sus propios medios.

Debía ser algo pequeño, porque Barty le llevaba con facilidad en una mano.

Aún poseía alguna facultad funcionando en su nuevo «cuerpo». Veía borroso el bosque mientras era transportado.

Si no le devolvía su aspecto en menos de una hora, calculó, se quedaría así para siempre.

Le costaba respirar. No tenía extremidades que mover.

Cuando Barty paró, estaban cerca de la cabaña del guardabosques.

—Un hueso duro de roer —repitió el impostor—. Y los perros entierran los huesos.

Bartemius notó flotar hasta que su «envoltura» golpeó contra el suelo. Le dolió todo, pero no tenía boca con la que soltar un gruñido de dolor. Además, cayó bocabajo. Sus falsos ojos solo veían la negra tierra.

—Así que yo te enterraré en vida, padre —sería la risa de Alastor, pero claramente la imagen mental de su hijo se creó en la mente de Bartemius—. Así como tú me dejaste en Azkaban, para que me pudriese, como un perro apaleado.

Le puso algo ligero encima, posiblemente la capa invisible, para luego cubrirle -poco a poco y con saña- con tierra.

No cabía ninguna duda.

Era su fin.

oOo

En menos de media hora, Bartemius murió por asfixia.

Enterrado vivo, convertido en hueso, a manos de su propio hijo.

oOo

Espero os haya gustado,

Un saludo para todos.