Sin límites para el placer.

Clyde miraba las zanahorias del supermercado. Aquellos tubérculos estaban bien ordenados para que alguna familia o alguna persona que viviera sola las comprara para consumirlas posteriormente. Él no las quería para eso. No es que no le gustaran, eran muy nutritivas, pero el uso quería darles era otro en lugar de alimentarse.

Hace unos días se aburrió de masturbarse viendo la foto de Lori en bikini, o algún video que tuviese como actriz a alguien parecida a ella. Clyde simplemente se aburrió. En la noche al levantarse para ir un vaso de agua escucho ruidos extraños de la habitación de sus padres. Al acercarse y asomarse por el picaporte de la puerta encontró a sus padres haciendo cosas que solo pensó que podía hacer un hombre y una mujer.

Uno estaba penetrando por el ano al otro mientras le masturbaba le daba estimulación sexual a su pene. No le pareció asqueroso, quizás a alguien más le parecería asqueroso, pero a él no, ya que se daba ideas. Aunque nunca los había visto, y aquella escena despertó la curiosidad. Regreso a su habitación para buscar algo de la penetración anal, pero lo único que encontró fueron muchos videos porno de mujeres siendo penetradas por el ano, o porno gay donde hombres realizaban la mismo actividad de sus padres.

Al buscar un poco más, leyó que el placer anal podía darse con solo meterse los dedos en el ano. Al leer eso pensó en hacerlo, por la cara de sus padres parecía ser algo increíble, así que él lo hizo, introdujo sus dedos en el ano y al mismo tiempo comenzó a masturbarse. Estuvo así durante varios minutos, picándose el ano y dándose estimulación en el pene. Aumento el ritmo hasta que sintió el orgasmo, un choque que le hizo sentir placer, pero no fue como lo hacia comúnmente, fue mucho mejor al estar picándose el ano, y, al mismo tiempo, masturbarse de manera normal.

Repitió aquella acción muchas más veces; pero hace poco encontró que el meterse una zanahoria envuelta en un condón le daba mucho más placer. Lo pensó un poco, ¿Por qué no intentarlo? Se aburria muy fácil de hacer lo mismo. A veces le gustaría ser Lincoln. Estaba seguro de que siendo él, no se tendría de que preocuparse por el placer sexual.

Tenía diez hermanas, y a varias chicas detrás de él. Clyde estaba seguro que ya se había acostado con alguna de ellas. De las que más sospechaba era de Lynn, Luna y Leni, había veces que cuando le hablaba para que fuesen al arcade, él decía que tenía cosas que hacer. No tendría nada de malo si con las que más tenía "cosas que hacer" era especialmente con ellas tres. Además que cuando era otra como Luan o Lori, él se molestaba y las dejaba solas

Eso sin contar a otras chicas como lo eran: Stella, Jordan, Mildred, Mollie, Maggie, Tabby, Haiku, Sam (el interés amoroso de Luna), Renee y Ronnie Anne, sí que tenía una lista larga. Puede que esa fuese la principal razón del porque ninguno de ellos llegaba a tener citas con chicas; no le agradaba a ninguno de ellos que Lincoln siempre acaparaba la atención de todas las chicas. Clyde era su amigo porque iba a su hogar y le gustaba ver a Leni, Lynn y Lori. Podía ver sus formados cuerpos de Lori y Leni; y Lynn, a pesar de no estar muy desarrollada, tenía unas piernas bastante grandes y un hermoso culo.

En el caso de ellos, no tenían alguna chica que estuviera interesado en salir o mostrar interés en ellos. Las únicas chicas con las que Clyde se imaginó tener una relación fueron Haiku y Penélope, pero ellas lo mandaron a la mierda. No entendió por qué. Ellas no le dieron explicaciones, simplemente no y ya. De todos modos, ya tenía algo para cumplir un poco de esa frustración sexual que estaba en su interior. Agarro varias zanahorias. Tomo las suficientes para que sus padres no se dieran cuenta de la zanahoria que tomaría después.

Al pagar todo y regresar a casa. Clyde tomo una zanahoria de las compras. Sus padres no le prestaron atención, ya que estaban preparando la cena. Eso le daría algo de tiempo para probar aquel orgasmo. Entro a su habitación. Saco un condón de un cajón que estaba en su escritorio; al tenerlo en sus manos lo saco del empaque, luego lo coloco en la zanahoria como si fuese un pene. Un pene que penetraría su ano.

Antes de bajarse los pantalones fue a la puerta para percatarse que estuviera cerrada. Al ver que todo estaba en orden, se bajó los pantalones. Lamio un poco sus dedos antes de comenzar a tocarse el ano. Movió sus dedos hasta que su ano se hizo un poco más grande. Eso era suficiente para que aquella zanahoria pudiera ser introducida por su culo. Una vez dentro la zanahoria haría el trabajo de hacer la entrada de su ano mucho más grande.

Al introducir la zanahoria en su culo comenzó a moverla por las paredes de su ano. Aquello no le hizo sentir mucha diferencia de cómo lo hacía con sus dedos. Solo se sentía mucho más grueso, pero eso tampoco era más placentero. Había logrado introducir todos sus dedos dentro de su ano, el placer no era muy distinto al que estaba dándole la zanahoria.

- ¡Clyde! ¡La cena esta lista! -Uno de sus padres le grito desde abajo.

Clyde saco la zanahoria de su culo. Estaba cubierta con algo de mierda, además que olía un poco mal. Sus dedos también olían un poco mal. Había veces que eso no pasaba, pero como dijo: había veces. No tenía por qué extrañarse. Arrojo el tubérculo al bote de basura. Fue una estupidez haber intentado esto. Hubiera sido lo mismo que meterse un dildo por el culo, pero uso una zanahoria, la cual no fue demasiado diferente que un dildo, quizás el largo.


Clyde miraba las fotos del último viaje de los Loud a la playa por Facebook. Le gustaba ver las fotos de Lori, Leni y Lynn porque sus piernas estaban descubiertas, así podría ver mucho mejor sus piernas y los pechos de Lori y Leni; en el caso de Lynn tenia una linda vista de su culo. Pero lo que llamo mucho su atención fue que no solo iban ellos, también estaba Bobby, Ronnie Anne y una chica que nunca había visto, pero por la forma de sus ojos podía darse cuenta que era una asiática.

Eso le molesto. Muy probablemente Lincoln logro tener una nueva conquista. Eso lo pensó porque en algunas fotografías aquella chica se le podía notar algo "cariñosa" con él. Quizás hasta hizo un trio un Ronnie Anne y esa asiática.

¿Por qué siempre tenía a todas las chicas? Suspiro molestamente. Golpeo ligeramente su escritorio moviendo la vela que estaba en este. Aquella vela sus padres la dejaron en caso de que se fuera la luz y no encontrara su linterna, o esta no estuvieran las pilas, o su teléfono no tuviese batería. Junto a la vela estaba el encendedor para prenderla.

Aquello le dio una idea. Hace unos días no funcionó bien con la zanahoria, no le dio placer más allá del que se hacía con sus dedos, pero al menos no uso mucho sus dedos, ya que había veces que sus dedos terminaban arrugados por picarse mucho tiempo el ano. Era causado por la humedad, o eso pensaba. En las veces que su ano no tenía mierda este estaba húmedo y al picarse el ano durante algunos minutos sus dedos terminaban arrugados.

Si se picaba el culo con la vela o con algo más, entonces sus dedos ya no terminarían así. Quizás con un poco de mierda al abrir su ano para que algún objeto entrase. Además, no era la única forma. Podía usar vaselina o algo que le fuese útil para que la entrada fuera más fácil. Puede que sus padres sí, pero no entraría a su habitación a buscar. Sobre todo porque no quería ver sus juguetes sexuales. Estaba seguro que debían tener alguno, al verlo estaba seguro que terminaría algo asqueado. No quería ver nada de eso.

Se bajo los pantalones y puso sus dedos en su ano. Pico alrededor de su ano para que este estuviera listo para la entrada, al hacer eso se abriría un poco y podría introducir la vela. Solo debía golpear suavemente las paredes de su ano para que la vela pudiera ser introducida sin ningún problema. Al hacer todo eso, metió la vela en su ano.

La cera le servía para que resbalara. Debía admitir que el meterse aquella vela le estaba excitando mucho más que sus dedos. La cera estaba resbalando en el interior de su ano, además que golpeaba sin causarle mucho dolor las paredes del ano. Leyó que el golpear suavemente las paredes de su ano daba mucho más placer sexual. Comenzó a hacer la acción de masturbarse con su pene. La sensación mejoro.

Continuo varios segundos mientras iba aumentando el ritmo, e iba en aumento. Casi en el clímax, supo que pronto acabaría teniendo un buen orgasmo después de tanto tiempo. Había tenido buenos desde que comenzó esta actividad de picarse el culo, pero luego se volvió repetitivo. Al menos hasta este momento. El orgasmo que tendría en ese instante sería el mejor después de mucho tiempo.

- ¡Hora de cenar, Clyde! -Grito uno de sus padres golpeando la puerta del otro lado.

Eso lo asusto un poco. Pensó que abrirían, y encontrarían con esa vela en su ano mientras se masturbaba de manera normal. No podía encontrar una escena ante eso. En su mente la única que estaba era la de sus padres diciéndole a la Dra. López que le diera una explicación sobre la sexualidad; y en el peor era de su padre Howard usándolo como juguete sexual, pero estaba seguro que eso no pasaría. O eso quería pensar. Tampoco podía estar seguro que no llegara hacer eso. Clyde, a causa del susto, brinco en su silla causando que el orgasmo fuese interrumpido y que la vela fuese partida por la mitad. No era muy gruesa, por lo que no fue muy difícil que se rompiera.

-Voy en un momento, papa. -Contesto lleno de nerviosismo.

Escucho pasos en el pasillo. Eso lo calmo, pero ahora tenía un problema con la vela que se había roto y esta se logro meterse por completo adentro de su ano. Podía sentir la vela resbalar dentro de su ano e ir mucho más allá.

-Mierda. -Dijo intentando sacar la vela, pero fue inútil.

Bueno, puede que saliera cuando fuese a cagar. No le tomo mucha importancia, no era como si le fuese a suceder algo de gravedad. Se subió los pantalones. Salió de su habitación para bajar a cenar. Todo paso normal. Una plática acerca de su día en la escuela, el trabajo de sus padres, su vida personal, entre otras cosas.

Al terminar para dirigirse a su habitación sintió un dolor en su estómago, era parecido a un piquete, pensó que no era nada, pero el dolor fue aumentando dentro de él. Sentía que sus intestinos se estaban doblando, y fue justo lo que paso, el dolor era tan grande que no pudo ponerse recto. Soltó un quejido de dolor y cayó al suelo. Sus padres no tardaron en llegar. Al ver su rostro de dolor no lo pensaron dos veces. Lo cargaron para llevarlo al hospital.


Clyde despertó en una cama de hospital. Sentía su cabeza algo mareada. Al poder percibir el olor a medicina y ver la habitación limpia de color blanco se dio cuenta que estaba en el hospital. ¿Qué paso? No recordaba mucho, solo ese dolor en su estómago. Después: nada. Su mente estaba en blanco. Quizás en un momento aparecerían sus padres y le explicarían todo. Su teoría era que fue por algo que comió.

Leyó varias veces que algunos alimentos daban infecciones en el estómago muy fuertes. Tan fuertes que podían dejar a una persona inconsciente. Ya se lo dirían, podrían ser sus padres, un doctor, o una enfermera. Al pasar los minutos, un enfermero entro con unos papeles en las manos.

-Disculpe, -Dijo para llamar la atención. El enfermero lo miro. - ¿qué paso? ¿por qué estoy aquí? -Pregunto un poco confundido.

El hombre no le respondió solo salió de la habitación. Pasando unos segundos sus padres entraron. Clyde se dio cuenta que tenían una cara preocupada.

- ¿Te sientes mejor?

- ¿Aun te duele algo?

-No. Estoy bien -Respondió. -Solo me siento algo cansado, pero, ¿qué fue lo que paso? -Aquella pregunta hizo que la cara de sus padres se pusiera molesta. Eso lo confundió, ya que sus padres lo miraron seriamente, y, después de mucho tiempo, parecían realmente molestos.

- ¿Por qué te metiste esa vela en tu…? -Harold no termino la pregunta, pero Clyde entendía que lo que no dijo fue "ano". Eso hizo que sus nervios subieran.

-Yo… ustedes… -No tenia algo que decir. Lo único que quería saber como es que lo sabían, pero no lo preguntaría. Aquella pregunta solo aumentaría la molestia de sus padres. -solo… no…. -Balbuceo nuevamente sin poder encontrar algo que decir. No tenia palabras, la respuesta era que lo único que quería hacer era buscar placer sexual, buscar experiencias como las de Lincoln.

Sus padres negaron con la cabeza molestos.

-Eso fue lo que causo que estuvieras en el hospital -Dijo Harold contestando a la pregunta que Clyde hizo al inicio. -Aquella vela se metió en tu vejiga, lo que causo un problema en ella, pero no hubo problemas en la operación para sacarla -Harold suspiro. -Luego hablaremos de esto.

-Quizás tengamos una conversación de todo esto con la Dra. López.

Clyde no dijo nada, pero podía imaginarse la conversación acerca de la sexualidad hasta hacerle ver que estuvo mal. Y si lo estuvo, no lo volvería hacer, o al menos no con una vela, ahora no volvería a usar algún objeto que pudiera romperse. Quizás regresaría con sus dedos.

-Lincoln pasara a verte, estaba muy preocupado por ti.

Clyde se lo podía imaginar. Esperaba que Lori, o por lo menos Lynn o Leni estuviesen con él. Unos segundos después que sus padres salieran, Lincoln entro solo. No había nadie más. Eso lo decepciono un poco.


Pasando los días, Clyde logro que sus padres dejaran ese asunto. Fue molesto, ya que estuvieron varios días encima de él; vigilando lo que hacía, y vigilando que no agarrase otra vela u otro objeto que pudiera meterse en el culo. No pudo hacer mucho, solo podía masturbarse y picarse el ano cuando iba al baño a cagar, o bañarse. Introducía sus dedos dentro de ano y luego movía sus testículos o se masturbaba de manera normal. Sus padres no sospechaban nada.

Estuvieron así por varios meses, hasta que todo quedo en el olvido. A partir de ese momento Clyde regreso a picarse el ano con la frecuencia de antes o cuando estaba aburrido. Al menos hasta que sus padres hicieron una pileta. Tenían el servicio de agua, pero el logro convencerlos para que la hicieran con la excusa que podían usarla para otras cosas, como lavar ropa o cosas por el estilo. Al terminarla hubo algo que le importaba de aquella pileta y eso fue el tubo para el filtro del agua.

Antes de que sus padres volvieran a darle su espacio. Clyde busco por internet más formas de darse placer anal, una de ellas era la de asfixiarse. Ni siquiera termino de leer eso; había escuchado casos donde muchos jóvenes morían a causa de que se ahorcaban con restos de semen por toda su habitación. Con esas noticias que leyó supo que realizar aquello no era algo muy seguro. Siguió buscando hasta que encontró algo sobre las chupadas en el culo. Al parecer eso era algo que excitaba sobre todo a las mujeres y a veces a los hombres. Desearía que Lincoln hablara un poco de sus encuentros sexuales, si es que tenía, ya que no había escuchado algo. Tampoco podía afirmar que realmente tuviera sexo con sus hermanas. Con chicas estaba seguro de que si, ya que hubo una vez que él y Jordan pasaron la noche juntos. En cuanto a sus hermanas, bueno, el tiempo le daría la respuesta.

Por el momento debía concentrarse en lo que haría. La pileta estaba en la parte trasera de su casa. Se quito la ropa antes de entrar; apretó un poco de su pene hasta que se puso erecto; entro al agua y coloco su culo en el tubo del filtro del agua.

¡Carajo!

La sensación era realmente placentera; y solo estaba empezando con la chupada en su ano. La erección aumento hasta estar completamente dura. Clyde se puso de pie. Quería tomar todo el aire posible para poder hacer que la sensación durase mucho más tiempo. No quería quedarse sin oxígeno antes de terminar.

Se volvió a introducir dentro del agua y coloco su culo en el tubo del filtro del agua. Iba a dar un gemido por la sensación de placer que le estaba dando, pero no lo hizo. Se quedaría sin aire, lo que causaría que saliera de la pileta. Al controlar aquel gemido, comenzó a masturbarse.

¡Carajo!

La sensación se volvió mucho mas placentera. Era una sensación tan excitante como cuando se metió aquella vela en el ano, o cuando se picó el ano por primera vez. Al menos ya entendía porque a las mujeres esto les excitaba. Podía estar seguro que Lincoln le hacia esto a sus hermanas. O lo haría. Puede que ninguna aun no lo quisieran experimentar, pero un día lo harían de todos modos.

Comenzó aumentar el ritmo cuando el aire comenzó a faltarle. Tenia que respirar y podía comenzar a sentir la falta de aire, así que no podía desperdiciar el tiempo. Aumento el ritmo hasta que el semen salió disparado. Lo vio flotar en el agua; era una buena cantidad, pero lo importante no era la cantidad, mas bien era la sensación electrizante y excitante del orgasmo. Había sido de los mejores que tuvo en mucho tiempo. Pero era suficiente; debía salir a tomar aire y limpiar el semen del agua.

Al momento de querer apartar el culo del tubo no pudo. El tubo se había atorado en su culo impidiendo que pudiera salir a tomar aire. Intento ejercer mas fuerza, pero el resultado era el mismo. Clyde tembló al sentir la falta de oxigeno en sus pulmones. Quizás eso hubiera sido lo peor, o no creyó que eso pudiera empeorar hasta que sintió algo gomoso salir de su ano.

Fue cuando su cabeza dio vueltas y su cuerpo dio pequeños temblores. No quería creerlo. No quería pensar que algo así pudiera haberle pasado a él. Aunque no podía negarlo. Había visto muchas películas donde cosas como esas pasaban, pero pensó que no pasaban en la vida real, o al menos no a él.

Ahora estaba atrapado. Sus tripas estaban comenzando a salir de su estómago a través de su ano y le faltaba el aire. Estaba contra la espada y la pared. Debía hacer algo, pero, ¿qué? Si no se movía; moriría ahogado o sus todas tripas saldrían de su ano. Si intentaba salir puede que pasara lo mismo que lo primero; sus tripas serian succionadas por el tubo.

¿Qué debía hacer? No se le ocurría algo para escapar de aquella situación donde cualquiera de las opciones terminaría mal. Pero al menos debía intentar salvar su vida. Siguió intentando mover su culo, no tenia resultados positivos.

¡Mierda! Era la única palabra que su cabeza mostraba. Estaba atorado. Lo peor era que sus padres estaban a punto de llegar para comer. No sabia si era su imaginación o si era verdad, pero ya estaba escuchando el sonido del motor del auto.

¡Mierda! ¡Carajo! ¡Puta madre! Era todo. No sabia que era peor: morir o que sus padres lo encontraran muerto en esa situación. Fue algo parecido como cuando se metió la vela por el ano y eso provoco que le hicieran una operación en la vejiga. Al menos debía intentarlo.

Comenzó a mover su culo en un intento por salir. Al sentir que se comenzó a mover el culo del tubo, supo que si podía salvarse. Movió con más fuerza su culo para apartarse, y por suerte logro moverlo otro poco, pero también sintió que las tripas de su interior salieron un poco más de su interior. No le importo; lo importante era salir de ahí.

Tomando mas fuerza en sus piernas golpeo el fondo haciendo que su culo dejara de ser succionado por el tubo. Salió de la pileta y tomo aire, pero podía sentir que sus tripas estaban siendo succionadas. No sentía dolor, solo se sentía mas ligero acompañado de una sensación donde algo le era sacado de su cuerpo. Aunque no le importaba, lo que le importaba era que sus padres no lo encontraran en aquella situación tan vergonzosa, pero no sabia que era peor, ¿morir porque su interior estaba siendo succionado? ¿o que sus padres lo encontraran en esa situación? Bueno, era humillante que lo encontraran desnudo. Era algo parecido como lo que paso con la vela.

Salió de la pileta a toda velocidad. Se quiso subir los pantalones, pero sintió un mareo en su cabeza. Puede que fuese la perdida sangre, o que sus tripas siguiesen siendo succionadas de su interior. Sintió un dolor en su cabeza mientras su visión se oscurecía. Al parecer le pasaría lo mismo que con la vela, solo que esta vez era más probable de que iba a morir. Las tripas estaban siendo succionadas de su interior. Al final eso lo mataría.


Nunca creyó que viviría. Si es que a su estado se le podía llamar vida. Después de que sus padres en aquel vergonzoso estado lo llevaron al hospital. O al menos eso hizo Harold, ya que Howard se desmayo al verlo así, su padre lo cargo, agarrando sus tripas y lo llevo al hospital, o eso era lo que él se imaginaba sobre lo sucedido.

Al final le hicieron una operación y lograron salvar su vida. Si es que el estado en el que se encontraba se le podía llamar vida. De los siete metros de intestinos, no le quedo mucho. Ahora no podía comer cosas como carne o con altas cantidades de grasa, ya que aquello podría matarlo al no hacerle bien digestión.

Lo peor de todo era la mirada de las personas. Lo miraban con asco o lastima. No sabía si era porque sabían o porque estaba muy delgado, o ambas. No era muy alto, sin mencionar que era débil. Lincoln, por otro lado, ahora era más fuerte y alto, sin mencionar que su cuerpo estaba ligeramente marcado gracias a las actividades deportivas que hacía con Lynn.

Las chicas siguieron llegando para él, además de que sus hermanas crecieron y se volvieron mucho mas atractivas. Un ejemplo claro eran Luna y Luan, a quienes les creció el pecho y las caderas, además que ambas cambiaron su estilo de cabello lo que las hizo mucho más atractivas.

Por lo menos Lincoln le mostraba algunos videos que grabo cuando tuvo encuentros sexuales con algunas de las otras chicas. Le gustaría que mostrara el de sus hermanas, pero no importaba. Con lo que Lincoln le enseñaba era suficiente. Lo bueno es que aun podía masturbarse, sin mencionar las visitas nocturnas de uno de sus padres.


NA: No lo intenten en casa...