Hola chicos y chicas:

Primero que nada les pido una gran disculpa por no poder continuar mis historias; espero de verdad tener un tiempo en estas vacaciones para continuar uno o dos capítulos de Olas de verdad y de mentira y me contactare con la autora de el secreto mejor guardado para continuar subiendo su historia si ella me lo sigue autorizando. Lamentablemente an pasado muchas cosas en mi vida personal que me an bajado mucho mi autoestima y por consiguiente mi motivación por escribir además de quitarme mucho tiempo. Para no quitarles la motivación solo diré que esta historia es una adaptación de un testo que leí y solo puedo decir que le doy créditos a su autor (no se quién es así que si se llega a contactar con migo con mucho gusto lo mencionare). Les agradezco de ante mano su comprensión y sin más que decir…. ¡A leer!

- Diálogos

(Acciones del personaje)

Pensamientos

EL ÁNGEL QUE BAILABA CON EL DIABLO

Había una vez una hermosa y curiosa ángel De hermosos cabellos azabaches y unos ojos color chocolate que transmitían en su mirada una gran comprensión y alegría; esta hermosa criatura bajaba a la tierra de su familia, los humanos para espiarlos, su nombre era Kagome. Lo que ella más amaba de los humanos era su música, bailes y fiestas, ya que en el paraíso aquellas actividades mundanas estaban prohibidas.

Moría de ganas de participar de uno de esos festejos, pero al no poder ocultar sus alas observaba a aquel pueblo desde la oscuridad del bosque que estaba junto a él. Así, esperaba a que la música comenzara y bailaba en soledad entre medio de aquellos árboles.

Un día fue descubierta por un demonio de largo cabello plateado y unos ojos color ámbar que al mirarlos lo último que querías era morir en sus manos; este demonio también visitaba la tierra en busca de diversión, pero no era cualquier demonio este era un príncipe y uno muy temido en el inframundo; para el ya no había nada nuevo que ver en el infierno, muchas demonizas habían estado en su cama y a pesar de satisfacer sus deseos carnales con ellas eso ya no le era divertido.

A pesar de su aparente incredulidad la cual no deja mostrar en su rostro él se estaba entreteniendo al verla bailar, le parecía un ser gracioso y a pesar de ver que el baile de ella a ratos se estropeaba con las piedras y algunas raíces que en el lugar había y que la hacían ver como una torpe pero…. Que torpe tan más bella era ella.

Como todo Diablo era un maestro del engaño y por ende podía tomar la forma que él quisiese, así que se transformaba en diferentes animales para estar cerca sin que Kagome lo notase, hasta el momento en que decidió hacerse presente ante ella en; Kagome al principio vio que era un hermoso puma de un pelaje tan extraño, le pareció la cosa más hermosa que hubiera visto, fue tanta su curiosidad que decidió acercarse más a él y cuando casi lo tocaba se espantó al ver que del animal empezaba a salir una neblina y que en lugar del hermoso felino que había visto aparecía un hombre muy hermoso.

Kagome tenía miedo de ese ser no sabía quién era ni que intenciones tenía con ella, su curiosidad por él era tan grande que decidió hablar con él.

Diiiis…disculpa…. Pero… ¿Quién eres?- (dijo ella con miedo)

… ….. (Él no pensaba responder esa pregunta pero no se quedaría con las ganas de que ella respondiera a las suyas) ¿Quién eres tú y que haces aquí?

Oye yo pregunte primero, además lo que haga o deje de hacer solo es cosa mía y yo te pregunte primero

Mmmmm…. No tengo por qué responderte además yo estoy aquí desde antes de que tu llegaras. Se ve muy linda enojada creo que esto será muy divertido.

Él no es como otros seres y un ángel no es….mmm… Sera mejor tener cuidado con él, fue una mala idea el dejar mi arco en el cielo. Lamento haberte molestado pero no te vi, creo que estaba muy distraída pero si tanto te molesta mi presencia me iré de inmediato.

(El no quería que se fuera así que lo único que se le ocurrió hacer fue hacerle una pregunta para que se quedara) ¿Qué intentabas hacer hace rato cuando los humanos hacían ese ruido tan irritante?

(Dándose vuelta rápidamente le respondió) No era un ruido irritante, es música y es algo muy hermoso que no pude evitar querer bailar, eso era lo que estaba haciendo pero creo que no lo ago. muy bien pero lo intento y es algo divertido.

Si te parece tan divertido… por que no te acercas y bailas con los humanos.(Le pregunto el con algo de indiferencia)

(con un poco de tristeza le respondió) No puedo hacer eso, si me descubren me castigaran (y con un pequeño brillo ella desapareció ante los ojos de él)

Mmmmm… esto es algo interesante. (Desapareció entre un poco de humo negro)

Así como llego el primer encuentro de estos dos hermosos pero diferentes seres se siguieron suscitando más encuentros, en uno de esos encuentros él le dijo su nombre, que era un demonio y además le confeso en un arranque de ira para evitar que ella se fuera que hacía un tiempo la observaba en secreto.

Ella le dijo que era un ángel y cuando él le preguntó que buscaba en la tierra, ya que él sabía que las leyes de los ángeles eran más rigurosas y tenían prohibido el contacto con los humanos, no así los demonios que podían hacer y deshacer a su gusto, ella no dudo en responderle de forma tímidamente que amaba las fiestas que hacían pero al no poder participar en ninguna permanecía oculta allí para admirarlos de lejos. Fue entonces cuando una idea cruzó la mente del demonio.

- Yo puedo ir y venir entre los humanos; con mi magia logro cambiar mi apariencia. Si lo deseas puedo hacer lo mismo contigo (le propuso)

- ¿Por qué me ayudarías?, ¿Qué esperas a cambio? (desconfió ella)

- Que bailes conmigo, ¿Es mucho pedir? (sonrió é de una forma tan sincera que si algún demonio lo hubiera visto no creería que era el mismo ser más temido en el infierno)

Kagome no podía evitar dudar, desde pequeña le habían enseñado que no debía confiar en los demonios, que eran seres malos. Pero su deseo de poder participar en una de esas fiestas era tan grande que decidió aceptar su propuesta.

Así el diablo uso su magia, ocultó las alas de ella y cambió su color de cabello, luego hizo lo mismo sobre él para desaparecer sus cuernos y cambiar sus rasgos. Kagome estaba sorprendida, nunca había visto una habilidad así, definitivamente él era un ser poderoso. El demonio la tomó de la mano y la llevó hasta el pueblo, la ansiedad se iba haciendo cada vez más fuerte en el pecho de ella. Al llegar pudo descubrir que aquella música provenía de una alegre taberna cuyos clientes siempre estaban dispuestos a celebrar.

Ella no podía ocultar el brillo en sus ojos y él, galante, la invitó a bailar

- Pero... ¿y si no puedo hacerlo bien?... (Dudó Kagome)

- Sólo déjate llevar... (Le susurró mientras con el brazo derecho tomaba su cintura, y con la izquierda su delicada mano)

Decidió hacerle caso y se dejó guiar por aquel misterioso demonio que la miraba a los ojos de forma seductora. Ella no ocultaba su alegría, sus movimientos fluían perfectos con los de él. No tardaron en llamar la atención, a la vista de todos era una joven pareja, ninguno de los presentes podía jamás imaginar que un ángel y un diablo bailaban en el medio del salón.

Luego de ello, el diablo la invitó a probar la comida y bebida hecha por los humanos, él se desenvolvía con total naturalidad entre ellos, dejando en claro que no era la primera vez que lo hacía. Así la noche transcurrió entre risas y baile, sorprendentemente para Kagome había pasado una velada inolvidable en compañía del ser menos pensado. Antes de que la oscuridad desapareciese por completo se dirigieron nuevamente al bosque, recuperando así sus verdaderas apariencias

- Quiero agradecerte por lo de esta noche, ha sido como un sueño para mí... confieso que al principio dude de ti, no podía creer que lo único que quisieses a cambio fuese bailar.

- ¿Y quién dijo que era lo único que quería a cambio? (sonrió con picardía él)

- ¿Qué quieres decir?

El demonio se acercó rápidamente a ella, le tomó el rostro y de sus labios robo beso que a pesar de ser un poco rudo en el había ternura y dulzura. Kagome quedó inmóvil por un momento, aquel gesto fue totalmente inesperado, provocando que se sonrojara por completo

- ¿De verdad creíste que estaría al lado de un ser tan bello como tú y simplemente me conformaría con bailar? (sonrió él mientras aún acariciaba su rostro)

- Yo... no...(Continuaba ella sin poder ordenar sus pensamientos)

- Me gustaste desde la primera vez que te vi y desde entonces no has salido de mi mente

- Pero... no puede ser...-

- ¿Por qué no?, ¿Crees que por qué somos distintos no podría poner los ojos en ti?, soy un Diablo, las normas no van conmigo (Continuó seduciéndola.)

Ella, avergonzada, se tomaba el rostro mientras evitaba mirarlo directamente por que era consciente de que algo en él también la atraía, temía ser ingenua y que aquel atrevido Diablo sólo estuviese jugando con ella, después de todo era la primera vez que tenía contacto con uno de ellos.

- Por favor mírame y dime que sientes (insistió el demonio mientras volvía a acercarse)

- Lo siento, será mejor que me vaya... (Respondió ella, se dio media vuelta y con una luz muy brillante desapareció)

- (Él simplemente sonrió, aquella reacción tímida le parecía simpática, y al verla irse le dijo en voz alta) ¡Sí deseas volver a vivir lo de esta noche sólo ven aquí!, Siempre estaré esperándote... -

Kagome volteó por última vez sólo para ver que la observaba con un gesto de satisfacción en su rostro, todo había sido tan repentino, no sabía que pensar, si creer o no en sus palabras. Pero que el Diablo tuviese la habilidad de engañar no quería decir que todo en él fuese falsedad pues, como todo ser, también poseía un corazón.