Rayando el Sol
-Shuurei, estilo de agua: Vendaval.-Shuurei hizo un pequeño cambio en el hagarre de su katana y al lanzar un corte en el aire, se abrió todo un torrente de afiladas espinas y viento cortante contra los Akumas que teníamos enfrente, terminando con la última oleada.- bueno, supongo que con eso terminamos.
-Buen trabajo señora. Ahora a curar sus heridas.
-No son muy graves, la verdad.- dije intentado esconder los cortes y los golpes que tenía.- tengo que aprender a usar la Inocencia de mi padre, si no me la quitaran.
-Bueno, ha pasado un año desde que le permitieron quedarsela, porque Hevlaska dijo que tu eras su dueña. Además, sabe como usarla, pero no puede invocarla por completo.
-Sólo consigo menearla para todos lados sin nada más, aaaagh es tan cansado.- al parecer la Inocencia que mi padre me había heredado se llama Darkness, aunque solamente la usaba como una espada normal, no tenía ningún poder.
-Si, si, ahora vamos a curarle. Ya con el tiempo podrás usarla como se debe.
-¿Pero cuanto tiempo tendrá que pasar?
-Bien hecho, aprendiz.- alguien nos interrumpió mientras hablábamos, me voltee a ver quien era.
-¡Maestro!.- Komui me había asignado al mejor maestro de todos, el General Kevin Yeegar.
-No cabe duda que eres hija de Christopher. Él sabía como pelear usando el cerebro sin usar fuerza física. Aunque en apariencia, te pareces más a tu madre.
-¿Conoció a mi madre?
-Si, tenía tu mismo cabello color cobre ondulado y los ojos color chocolate. Ella hizo todo lo posible por pertenecer al departamento de ciencias, pero sus habilidades no eran aptas.
-¿A que se refiere?
-Era demasiado torpe, parecía que siempre andaba en las nubes, era demasiado olvidadiza y dormilona, aunque era muy inteligente. Siempre quiso apoyar a los exorcistas, por eso se volvió una buscadora, así podía inventar cosas o proponer mejoras al equipo ya existente. Ahí fue donde conoció a tu padre. Al principio él se peleaba mucho con ella, decía que era como tratar con una niña.
-Pero si mi papá era igual.
-¿¿Eeeeh?? ¿Bromeas? Él parecía el mismo demonio, le decíamos el demonio oscuro, era muy perfeccionista y serio, todo lo contrario a tu madre.
-Ehmm.- dude que estuvieramos hablando de la misma persona.
-Mira, esta es una foto suya.- sacó una fotografía de su pantalón, ahí aparecía un hombre, con una mirada recia, sería y aterradora, si no fuera por la cicatriz en su mejilla, diría que ese no era mi papá.- conforme paso tiempo con tu madre se volvió diferente, aun más después de su muerte...
-... Creo que sé como fue que murió mi madre por lo que me ha dicho... Él... Él siempre me dijo que fue en un accidente.- al saber la profesión de mi madre, era fácil saberlo.
-Esa noche estábamos rodeados, no pudimos protegerla.
-Ya veo...- baje la cabeza e intente suspirar.
-¿Matarás Akumas en venganza? Si lo haces no te voy a juzgar, después de todo, mataron a tus padres.
-No, mi padre me dijo que jamás sintiera rencor ni odio, si destruiré Akumas será para proteger la sonrisa de las personas y para salvar a esas pobres almas.- levante la cabeza y voltee a verlo con una sonrisa.- por cierto, ¿Sabe como era la Inocencia de mi padre?
-Estaba esperando esa pregunta, Darkness como su nombre lo dice, era aterradora igual que tu padre. Cuando la sacaba de la funda emitía un aura oscura y con un solo movimiento, toda el área se volvía negra y todo aquel akuma que entrara a ese lugar, era exterminado, tenía más poderes, pero solo con ese movimiento teníamos para salir victoriosos, no era necesaria nuestra ayuda.
-Señores exorcistas. Al parecer hemos encontrado la Inocencia.- nos interrumpió el buscador que nos habían asignado.
-Perfecto, yo me encargaré de entregarla al Cuartel.
-Pero...
-No es ninguna molestia, además, ya va siendo hora de dejar a mi querida estudiante, ya aprendió lo necesario.
-¿¡Enserió!?
-Si, tu y Shuurei están más que listas para pelear por su cuenta. Solamente tienes que pulir a Darkness pero supongo que es cuestión de tiempo para que se eleve tu nivel de vinculación y puedas pelear con ella.
-¡Gracias maestro!
Esa misma noche regresamos al Cuartel. Komui nos recibió con los brazos abiertos. Nada había cambiado en ese lugar, seguía tal y como lo recordaba. Desde que me asignaron con mi maestro, no había vuelto al Cuartel para nada.
-Bien, ¿Que vamos a pedir de comer?.- me puse a chiflar de la felicidad. Aunque me sentía algo triste por dejar a mi maestro, era genial que ya me dejaran ir a misiones yo sola. Me detuve detrás de un chico de cabello blanco, parecía tener mi edad, aunque era más bajito que yo, a él no lo conocía.
-Y puedes darme un takoyaki, un poco de sopa y ramen, ah, y para el postre..- siguió diciendo su larga orden... Pero demasiado larga.
-¡Listo! Aquí tienes tu orden, Allen-Chan.- No solo había pedido el takoyaki y eso, si no que había pedido aún más antes de que llegara.
-¡Gracias Jerry!
-Él que sigue.
-Hola, ehmm quisiera soba*.
-¡A la orden! ¿Algo más?.- pensé en el chico de adelante que pidió mucha comida como para 6 personas. En mi hombro Shuurei jalo mi oreja.
-Ah y una rebanada de pastel de chocolate, solo eso.
-Aquí tienes.- me entrego la comida demasiado rápido. Le sonreí y me fui a sentar en una mesa.
-Veamos, aquí tienes Shuurei.- le partí un pedazo de pastel y se lo acerqué. Ella lo tomó con sus manos y comenzó a comerlo alegremente. Aunque no necesitaba comer, la azúcar le daba energía, así no tenía que usar mi cuerpo como "fuente de energía".
Observe a mi alrededor, estaba el chico peliblanco que había pedido mucha comida sentado en mi mesa, aunque parecía ignorarme por completo concentrado únicamente en su comida. Viéndolo de frente, parecía ser muy social, aunque ¿Como podría hacerle plática? Quizás un "Hola, ¿como estás?" sería lo mas adecuado, pero ¿Y después? Como continuo la conversación, uhmm puedo decirle "¿Eres nuevo?" ehmm si, si, de ahí... Uhmm... No se me ocurre algo... Además, que tal si lo incomodó, esta demasiado concentrado en su comida, ¿Y si le parezco una molestia?
Nerviosa voltee a ver a Shuurei, ella sonrió y se señaló, ¿Acaso quiere que la observe?
-¡Hola! Cielos, tu comida luce deliciosa, ¿Como se llama este platillo?.- Shuurei uso su verdadera forma y llamo la atención del chico.
-Ah, esto es un takoyaki.
-Ooh, si no me equivoco es un platillo japonés, ¿Cierto?
¿Como sabe ella eso? La mire boquiabierta.
-Si, es delicioso. Hubo una ocasión en la que lo probé y el sabor quedó grabado en mi memoria para siempre.
-Oh, así que te gusta probar de todo, eso es bueno, siempre tenemos que estar abiertos para nuevas experiencias y en especial en lo que se refiere a comida. Vaya que descuidada, mi nombre es Shuurei, es un placer conocerle.
-Mucho gusto, mi nombre es Allen Walker.
-Oh, un nombre muy bonito. Ah, ella es mi maestra.- hizo un gesto en mi dirección.- es un poco tímida, espero que cuides de ella y le enseñes sobre comida, no conoce muchos platillos.
-¡Shuurei!
-Jejeje no te preocupes, ¿Shuurei es tu inocencia?
-Ah, si, perdona si te causó molestias.
-Claro que no me molesto, se ve que tienes una relación especial con ella.
-Si, me ha hecho compañía desde hace un año.
-Lo mismo me pasa con Timcanpy.- un pequeño golem dorado salió de por debajo de su camisa y se sentó en su cabeza como si se estuviera presentando.- dime, ¿Que comida te gusta? A partir de ahí te puedo recomendar mucha comida deliciosa.
-Bueno...- realmente no conocía ninguna comida en especial, solamente pedía soba porque el primer día que pasé aquí y que pedí mi comida yo sola, escuché que lo pedía una persona que estaba delante de mí. Cuando estaba con mi maestro, él pedía la comida por mí y nunca me decía que era, así que me volví una inútil en ese aspecto.
-Mi maestra no tiene un platillo en especial, esta abierta a sugerencias.- Shuurei contestó por mí, levante la cabeza para mirarla y ella me guiño un ojo.
-Ya veo, bueno, si te gusta lo salado lo ideal es...- y así comenzamos una plática muy divertida e interesante sobre comida. Cuando yo no sabía que decir, Shuurei me ayudaba o contestaba por mí. Pensé que Allen se sentiría incómodo, pero parecía entender mi situación. Después de unas cuantas horas comiendo y platicando, Allen se puso de pie y se estiró.- A sido una platica muy buena. Espero que lo que te haya dicho te sirva. Nos vemos luego.-se despidió de mí con un gesto de la mano.
-Si, nos vemos.- imite su gesto, me sentí triste cuando él se fue.
-Salió mejor de lo que esperaba mi señora.- volvió a su tamaño de hada y se sentó en mi hombro con las piernas cruzadas.- poco a poco se va a soltar.
-Tienes razón, fue muy estresante seguir el hilo de la conversación.
-Después de todo, su padre la mantuvo en una montaña solitaria durante 14 años y después de eso, su único contacto fue Yeegar-sama. Es normal que no se sienta cómoda hablando con gente de su edad.
Después de levantar mi charola de comida, me fui a mi cuarto a dormir. Lo bueno que Shuurei me dejaba muy agotada, en cuanto puse la cabeza en la almohada, ni siquiera me detuve a pensar en que mañana sería mi primera misión sola.
¡Hola!
Bueno, al fin apareció nuestro amado brote de habas, aunque muy poco. ¿Adivinan quien fue el que pido soba?
¡Nos vemos pronto!
