-esto no ha cambiado nada-rio con los brazos abiertos girando en el centro del prado.
-crees que nosotros hayamos cambiado mucho?-pregunté poniéndome delante suyo.
-tu lo crees?-preguntó viéndome los ojos.
-no lo suficiente para creerte una desconocida-respondí-si fuera así no estarías usando mi anillo, ni estarías aquí, tampoco hubieras hecho tortitas esta mañana-aseguré
-pueden ser todas casualidades-se encogió de hombros
-pueden ser? Tantas en menos de dos días?-insistí acariciando su mejilla con mis dedos
-a que me trajiste?-preguntó
-no te das una idea?-pregunté apoyando mi frente en la suya.
-si pero…no se que decir-admitió.
-dime desde cuando usas mi anillo?-pregunté
-no importa eso-dijo bajando la mirada. La tomé de ambas mejillas para que volviera a verme.
-te lo dejé antes de irme, creo que el que mas se arriesgo con eso fui yo. Porque tenes miedo?-insistí
-no se, pero todavía no puedo creer que estés aquí-dijo llevando sus manos a mi cuello y acariciándome-supongo que tengo miedo de que te esfumes-confesó-no te esperaba hasta fin de año asique…-
-es cierto, no terminaba la especialidad hasta fin de año-asentí- pero en las ultimas dos vacaciones no vine por eso, quería adelantar materias en los intensivos así me recibía a mitad de año. Si venía en vacaciones aquí y te veía sabía que no iba a ser capaz de volver a Inglaterra. Supe por Alice que estas aquí desde que te recibiste, porq crees que no vine? Tú ya estabas acá de nuevo y a mi aún me faltaba. Tambien me aferraba a la nada misma, nadie me aseguraba que estuvieras aquí porque tú también intentabas que nos volviéramos a cruzar asiq preferí volver cuando pudiera ofrecerte algo completamente. Por eso hice los intensivos, porque sabía que la única forma de transformar mi tal vez en una promesa real con este anillo-dije tomando la mano que tenía mi anillo-era así, viéndote a los ojos y diciéndote Isabella Marie swan, me recibí. Cumplí. Estoy aquí de nuevo listo a cruzar mi vida con la tuya nuevamente y no volver a separarnos jamás, quieres ser mi esposa?-pregunté con la respiración entrecortada de los nervios
-hablas… hablas en serio?-preguntó con los ojos humedecidos
-jamás hablé tan enserio amor-respondí.
-pero…no tenemos que casarnos ya verdad? Quiero decir… quiero estar así un tiempito, volver a sentirte mi novio, creerme yo misma que te vuelvo a tener aquí conmigo- susurró
-decime que queres ser mi esposa y vas a tener todo el tiempo del mundo que quieras preciosa-sonreí sintiendo mis propias lagrimas formarse
-claro que quiero-sollozó. Sonreí sintiendo mis propias lagrimas caer por mis mejillas acercándome a sus labios.
-si?-pregunté en un susurro
-jamás fui libre, si quiero-susurró. Amplié aun mas mi sonrisa acariciando sus mejillas mojadas acercándome suavemente a sus labios hasta unirlos con los míos. La sentí sollozar contra mi boca y la apreté rodeándola con ambos brazos comiéndome cada uno de sus sollozos. Me pasó los brazos por detrás del cuello acercándome más a ella y adhiriéndose completamente a mi cuerpo.
-te extrañé tanto, tanto mi amor-murmuré
-tambien te extrañé. Muchísimo. Uso el anillo desde que dejé Forks-confesó- no quería que tu familia supiera nada. No podía explicárselos. Solo lo sentía-explicó con la voz más clara
-lo se-sonreí
-Rene si lo sabía-sonrió-y a Esme casi le da un infarto cuando vine a los 6 meses con un "anillo de compromiso"-hizo comillas
-y que te dijeron?-pregunté
-no sé, creo que Alice me quería matar o algo así-rió-luego les dije que me lo había comprado yo-se encogió de hombros.
-estuviste bien, no nos hubieran dejado hacer las cosas a nuestro modo sino-dije volviendo a besar sus labios.
-lo sé-dijo soltándose de mi para sentarse en el centro del prado y recostarse-ven-pidió con un sonrisa. Troté hasta donde estaba la frazada y volví con ella hasta donde estaba bella. La estiré en el suelo y me recosté allí abriendo mis brazos para ella. Rió y gateó hasta mi pecho. La rodeé con mis brazos. -lo tenías planeado?-preguntó
-algo así-dije haciendo caricias en su espalda.
-me parece bien-sonrió apoyándose con una mano en el suelo para verme a los ojos-estas aún más hermoso de lo que recuerdo-
-no se que decir de ti, estas igual de hermosa solo que… mucho, mucho mas mujer- sonreí acariciando su mejilla. Sonrió acercándose a mis labios y me besó.
Con dulzura y suavidad lamí sus labios buscando que me dejara entrar a su boca. Gemí cuando enredó su lengua con la mía. La había extrañado tanto. Tiró de mí girándonos y quedando conmigo sobre ella.
-te necesito tanto-suspiró cuando bajé mis labios por su cuello
-estas segura?-pregunté lamiendo la piel de su pulso
-tu no?-preguntó
-te acabo de pedir que fueras mi esposa-reí viéndola a los ojos-estoy completamente seguro de todo-aseguré
-también yo, acepte ser tu esposa. Recuerdas?-sonrió. Volví a besarla e introdujo sus manos por debajo de mi chaqueta
-nos vamos a morir de frio-murmuré contra su piel
-desvistámonos solo lo necesario-respondió
-no queres esperar a estar en casa?-pregunté
-no-negó divertida-luego podemos ir más despacio, ahora te necesito-respondió
-seguís con las pastillas?-pregunté besando su cuello-no traje preservativos, ni siquiera pensé en poder terminar así-reí
-si tomo-suspiró cuando mordí suavemente el inicio de sus senos por sobre su abrigo. Se soltó el cierre dejándome besarla sobre la camiseta. Gimió suavemente tirando la cabeza hacia atrás cuando apreté el pezón suavemente sobre su camiseta. Introduje mis manos por debajo estremeciéndola
-tienes frio?-pregunté
-no, eso lo haces tú-respondió besándome mientras comenzaba a desabrochar mis jeans. La imité desabrochando los suyos e introduje una de mis manos dentro de sus bragas. Gemí enterrando el rostro en su cuello al sentirla tan húmeda y caliente.
-dios, como extrañé tocarte así-murmuré contra su piel
-no puedo mas-lloriqueó. La besé con fuerza quitándole los jeans y cubriéndola con mi cuerpo evitándole el aire frio. De haber estado en pleno invierno esto hubiera sido imposible aquí. Masajeó mi miembro sacándolo de mi bóxer lo suficiente mientras introducía un dedo en ella y hacia caricias circulares con mi pulgar. Gimió mordiendo mi lóbulo
-estas tan, tan apretada preciosa-suspiré. Me tomó del cabello para obligarme a besarla.
-se cuidadoso, si? Fuiste el único-susurró contra mis labios.
-tu no…?-pregunté
-no pude, no quise-respondió- esto solo contigo quiero hacerlo-prometió. Quité mi mano de su sexo haciéndola suspirar y puse la punta de mi miembro sobre su clítoris frotándola. Gimió alto y dirigí la punta de mi miembro a su entrada completamente húmeda y lista para mí. Estaba hipnotizado con sus sonidos. Me acerqué a sus labios besándola suavemente
-mirame-pedí. Lo hizo-tampoco estuve con nadie, tampoco podía. Tampoco quería-confesé. Me sonrió besándome y acariciándome la nuca y la espalda. Trabé mi mirada en ella y comencé a penetrarla suavemente. Estaba increíblemente estrecha, hizo una mueca de dolor cuando mi punta estuvo completamente dentro suyo.-estas bien?-pregunté.
-te quiero hasta el fondo-sonrió besándome-hazme tuya amor-gimió cuando me sintió seguir avanzando.
-dime si te hago daño-pedí sintiéndome bastante apretado. Escondí el rostro en su cuello dándole tiempo a acostumbrarse a mí.
-ya podes moverte-suspiró. La miré a los ojos empezando a salir y a entrar de su húmeda cavidad, cada vez más rápido, cada vez más profundo.
-mierda, estoy tan cerca-murmuré frustrado
-tambien yo-suspiró tirando la cabeza hacia atrás-más amor, mas-pidió. Aumenté la velocidad acariciando su clítoris. No estaba dispuesto a correrme sin ella. La sentí apretarme aún más y ponerse más cálida aún antes de gritar mi nombre. Gemí embistiendo unas cuantas veces más antes de correrme también yo dentro de suyo. Gimió volviendo a apretarse a mí alrededor al sentirme llenándola con mi semen.
-por dios-suspiré contra su cuello. La sentí reír bajo mío.-no te muevas que empiezo de nuevo-la amenacé. Se carcajeo. Reí y la besé moviéndome suavemente dentro de ella. Se estremeció-sensible?-pregunté
-si-murmuró-pero extrañaba esto, sentirte así. Tenerte así-sonrió.
-las noches amor que soñaba con este prado y estar así enterrado dentro tuyo-susurré contra sus labios. Me sonrió volviendo a besarme, volví a sentirme duro dentro de él.
-movete-pidió contra mis labios. Besé sus labios introduciendo mi lengua en su boca antes de salir y embestirla de una llegando hasta el fondo.-Edward!-gritó zafándose de mis labios. Volví a hacer lo mismo. Se mordió el labio asegurándose de no desviar sus ojos de los míos en ninguna de las embestidas. Cada vez más seguida una embestida de la otra. Cerró los ojos cuando fue demasiado
-Abrilos o paro-le gruñí. Protestó abriéndolos. Entrelacé ambas manos con las suyas y las puse por sobre su cabeza.-eres mía, mía para siempre-
-para siempre amor-gimió. Aumenté las embestidas más rápidas y profundas. Se mordió los labios apretándome ligeramente, 5 embestidas profundas y rápidas después gimió clavando sus uñas en mis manos apretándome deliciosamente de nuevo corriéndose, sonreí agitado sin bajar en ningún momento mi energía dentro suyo-Ed-Edward-gimió.
-te vas a volver a correr-aseguré reteniendo sus manos con una de las mías y dirigiendo la otra a su clítoris.
-dios mío! Edward!-gimió echando la cabeza hacia atrás.
-mirame!-volví a gruñirle
-no puedo, no puedo más- gimió arqueándose. Enterré el rostro en su cuello succionando con fuerza sintiéndola apretarme en su segundo orgasmo arrasando conmigo también.
Caí pesadamente sobre ella, tenia miedo de estar aplastándola pero mi cuerpo parecía no querer responder.
-no siento mi cuerpo-murmuré.
-y no es del frio-aseguró acariciando mi cabello.
-No-reí apoyándome sobre mis manos y besándola con dulzura.-vamos a estar como conejos como cuando lo hicimos por primera vez?-reí
-eso espero-sonrió mordiéndose el labio y volviendo a besarme.
-mejor seguimos en casa-murmuré besando su cuello.
-de acuerdo-rio. Besé con dulzura sus labios buscando sus bragas y jeans. Hizo un puchero cuando me alejé
-de verdad, te vas a enfermar- respondí. Suspiró poniéndoselos. Me acomodé mi ropa y me recosté a su lado. Una vez estuvo lista se acomodó sobre mi pecho tambien.-te hice mía como mi novia? O mi prometida?-pregunté acariciándole el cabello.
-ambas-rió-pero prometida solo para nosotros por ahora-pidió.
-como prefieras-aseguré besando su frente.
-dijiste enserio que querías que fuera a Inglaterra contigo a conocer?-preguntó
-claro que sí, si lo dije iba enserio- aseguré frotando su espalda.
-mmhum-murmuró.
-cansada?-pregunté
-bastante-respondió
-volvemos?-pregunté
-no, aquí estoy bien-susurró adormilada. Sonreí y la dejé dormir mientras perdía mi mirada y pensamientos en el nublado cielo. La sentí temblar unos momentos después, estaba helada. Preocupado de que hubiera tomado demasiado frio con cuidado la envolví en la manta y nos llevé hasta el volvo, la acomodé en el auto del volvo. Cuando entré de mi lado estaba despierta
-que hacemos aquí?-preguntó adormilada
-estabas helada amor- dije poniendo la colección al máximo y arrancando hacia la casa.-quizá tomaste demasiado frio-
-no creo-murmuró acurrucándose más.
-yo creo que si-murmuré realmente preocupado frotando su pierna.
-que no-rio adormilada. –porque es que tú no estás tan cansado como yo?-preguntó
-creo que aún estoy bastante eufórico por todo, quizá en un par de días caiga de todo lo que cambio mi vida desde que terminé mis estudios- le sonreí estacionando el auto en el garaje- vamos a que te des una ducha caliente- dije bajando y ayudándola.
-de acuerdo, espera- dijo quitándose la manta y poniéndose solo la jaqueta- vamos a preocupar a todo mundo si entro así- rió
-de acuerdo- asentí. Ignoramos las miradas curiosas de mi familia subiendo directamente hacia mi habitación, lo primero era calentar a bella y que se quitara la ropa húmeda. También a mí me estaba comenzando a dar frio.
-te bañas conmigo no?-me preguntó bella mientras comenzaba a desvestirse.
-me iba a bañar también, asique si quieres si-asentí acomodando la temperatura del agua. Antes de entrar al baño había puesto también la calefacción de mi habitación. Me giré y la vi ya sin sujetador quitándose el jean.-tan hermosa- sonreí acercándome a ella y acariciando su cintura-maldita sea, estas helada- murmuré
-también tu- dijo comenzando a desvestirme. Rápidamente nos quitamos todo lo que aun teníamos y nos metimos en la bañera ya bastante llena de agua. Suspiramos al sentir la temperatura del agua aclimatando nuestros cuerpos. Abracé a bella sentada entre mis piernas y acaricié sus hombros, por sobre el límite del agua, llevándoles agua caliente
-fue mala idea desvestirnos allí, verdad?-pregunté
-fue diferente- rio acurrucándose contra mí y tomando mis manos para entrelazarlas debajo del agua sobre su estómago.
-bella- la llamé besando su cuello
-dime- murmuró
-jamás dejé de amarte, jamás voy a dejar de hacerlo. Te amo mi bella-susurré.
-Edward-suspiró girando el rostro para verme- jamás dejé de amarte tampoco, te amo como el primer día o incluso más- aseguró. Sonreí besándola con dulzura, su piel volvía a estar caliente. Se giró sobre mí haciéndome cerrar las piernas quedando a horcajadas mío. Recogí mis piernas formando un respaldo para ella buscando darle mejor calor. Suspiró tirando la cabeza hacia atrás recargando su espalda en mis muslos cuando sintió a mi miembro quedar exactamente entre sus labios sobre su clítoris.
-me sentís, verdad?-pregunté jugueteando con sus muslos internos causando que su intimidad se moviera levemente rosándonos.
-como no hacerlo-murmuró cerrando los ojos-estoy tan sensible-confesó. Sonreí.
-este es mi hogar bella-murmuré- aquí, pegado a ti, dentro de ti-susurré. Abrió los ojos tomándome de la nuca y acercándose a mí para besarme
-no estas dentro mío-murmuró guiando mi miembro hacia su sexo. Descendió sobre mí penetrándose a ella misma con suavidad- ahora si-suspiró contra mis labios
-no te estoy haciendo daño? Esta… muy estrecha-murmuré
-estoy bien- sonrió aferrándose de los bordes de la bañera para ayudarse a subir y bajar. La agarré de la cintura buscando entre los dos un buen ritmo. Apoyó su frente en la mía mientras iba aumentando la velocidad de las penetraciones.
-vas a gritar… mi nombre…?-pregunté con la voz entrecortada
-no- gimió - nos van… a escuchar-
-voy a hacer que… grites- aseguré deteniéndola. Antes de que pudiera protestar la alcé sentándola sobre el borde de la bañera, por suerte era bastante ancho, y la besé invadiendo su boca con la mía penetrándola de forma frenética.
-Edward!-gimió tirando la cabeza hacia atrás.
-vas a gritar- repetí aumentando más mis entradas. Cada penetración más rápida y profunda que la anterior.
-mi-i am-o-o- casi gritó. Llevé mi mano a su clítoris y sin bajar la intensidad de mis penetraciones torturé su clítoris con caricias de mi pulgar-Edward!- Gritó apretándose deliciosamente a mí alrededor
-córrete para mi amor de mi vida- murmuré con la frente recargada en uno de sus pechos. Me estaba enloqueciendo verme entrar y salir de ella tan húmedo y rápido
-EDWARD!-gritó llegando al orgasmo llevándome al fondo del abismo junto a ella. No dejé de bombear dentro suyo hasta no descargarme completamente dentro de ella con un fuerte gemido.
Una vez más calmados nos dejé deslizar hasta debajo del agua nuevamente estremeciéndome al sentir a bella latir a mí alrededor aun después de haber calmado su orgasmo.
-dios, que bien te sentís-murmuré contra mi cuello
-dios, aun no paro-gimió. Sonreí enterrándome más profundamente dentro de ella. Se estremeció- quédate quieto- rogó clavando sus uñas en mi espalda
-tú tienes la culpa por volver a tentarme de este modo-suspiré. Removió sacándome de su interior con un suspiro de ambos antes de volver a acurrucarse en mi pecho.
-no pude evitarlo-rió contra mi pecho.-ahora sí que no doy más-bostezó.
-Tampoco yo-susurré contra su cabello.-este bien? Fui brusco?-pregunté
-me molesta un poco ahora, pero en el momento estaba bien. Debe ser como la primera vez que hasta que no me acostumbré me molestaba-recordó
-lo sé-murmuré- podemos buscar algún lubricante como aquella vez-aseguré
-no, estoy bien así-aseguró acurrucándose. Nos quedamos allí un buen tiempo, mimándonos, recordándonos.-habría que salir-susurró.
-lo sé-murmuré apretándola más contra mí-pero estoy tan bien así-confesé
-también yo, pero me voy a quedar dormida aquí-susurró.
-de acuerdo, pero nos metemos en la cama- pedí
-no me quejo de eso- sonrió poniéndose de pie delante de mí. No pude evitar acariciar con mis dedos si cintura hasta su sexo con la llena de mis dedos.
-no puedo creer de tenerte así nuevamente aun-concede acercándome a ella para dejar un suave beso en sus labios íntimos.
-tampoco yo-murmuró acariciando mi cabello húmedo. Me puse de pie delante suyo y besé sus labios con dulzura saliendo de la bañera. Me puse una toalla amarrada de la cintura y la ayudé a ella envolviéndola en otra toalla. Me besó pasándome los brazos por detrás del cuello.
-puse la calefacción en mi cuarto, ve allí antes de que aquí se enfrié- pedí cuando me soltó
-te amo-susurró.
-te amo mi amor-murmuré besando sus labios por última vez antes de que saliera del cuarto. Desagoté la bañera y fui tras ella. La encontré bajo las mandas acurrucada. Busqué unos boxers para usar y me metí bajo las mantas detrás de ella envolviéndola en un abrazo
-tenes donde vivir aquí ya?-me preguntó acurrucada en mis brazos
-no, tengo que buscar aun- respondí besando sus hombros cubiertos por una remera mía.
-mi departamento es bastante amplio-murmuró. Detuve mis caricias sobre su estómago.
-estas segura?-pregunté
-me propusiste matrimonio y acepté, creo que estoy en ese caso también bastante segura de vivir contigo-aseguró volviendo a mover mi mano por su estómago.
-sí, eso lo se amor… pero también acordamos que no tenía que ser ya- respondí
-porque no quiero casarme y hacer todo rápido, quiero conocer aquellas partes de tu cuerpo que han cambiado, los gustos que probablemente también has cambiado. Sé que en esencia somos los mismos, en dos días me di cuenta de ello y más aún esta tarde, pero estoy bastante segura que hay detalles que si han cambiado. Me conocías de memoria y yo a ti, eso quiero antes de casarnos- explicó
-quiero exactamente lo mismo mi amor-prometí besando su cuello con dulzura
-pero no estoy dispuesta a pasar más del tiempo estrictamente necesario lejos de ti, y no estoy para nada de acuerdo en irme esta noche a mi departamento sola- aseguró. Sonreí contra su piel.
-de acuerdo, me voy a llevar lo necesario hoy y en la semana vuelvo por el resto-murmuré. La sentí soltar todo el aire de golpe-de verdad esperabas que lo rechazara?-pregunté
-quizá-respondió en un murmullo inseguro.
-jamás preciosa. Volví para quedarme y tampoco quiero pasar lejos de ti más que el tiempo estrictamente necesario-confesé- hasta el viernes sé que puedo estar contigo las 24 horas, luego, cuando tenga la confirmación de si me aceptan o no en el hospital veremos cómo hacemos para aguantar-aseguré.
-entonces aprovechemos bien esta semana-pidió apretándose más contra mí.
-de acuerdo amor. Lo que quieras, pero ahora duerme- pedí besando su nuca.
-de acuerdo-suspiró acomodándose mejor mimando mis manos quietas en su estómago. Una vez noté su respiración acompasada me fui dejando llevar también yo por la paz y el cansancio que sentía en este momento
Cuando desperté algunas horas después estaba solo en el cuarto, a pesar de la molestia de que Bella no fuera lo primero en ver al despertarme aproveche para meter de nuevo en la maleta de ropa lo poco que había conseguido sacar. Me iba a llevar esa maleta y la de los regalos para que bella viera toda esta noche en su departamento. Me vestí y bajé.
-que tal bello durmiente- me saludó Alice con una sonrisa. Se la devolví.
-y Bella?-pregunté
-en la cocina con mamá. Tu tampoco vas a decirnos si están o no juntos ya? Viendo que durmieron juntos si pero no tenemos ningún tipo de confirmación- hizo un puchero.
-a su debido tiempo se enteran-le sonreí guiñándole un ojo
-Edward!-la escuché protestar mientras me iba hacia la cocina. Encontré a mis padres con bella preparando la cena
-hola cariño- me sonrió mamá.
-Hola- respondí- cuanto dormí?-pregunté besando la frente de Bella.
-luego de que yo bajara una hora más- respondió bella. Asentí pasándole los brazos por la cintura.
-porque protestaba Alice?-preguntó papá.
-porque es una chusma-respondí recargándome en la encimera al lado de bella.
-ya te interrogó también a ti?-me preguntó bella. Le sonreí acercándome a ella dejando un suave beso en sus labios.
-te qué crees?-pregunté contra sus labios antes de dejarla seguir con la cena.
-supongo que entonces la primicia la tenemos nosotros- sonrió papá.
-en realidad… aún no saben nada- rió bella misteriosa.
-estoy perdido-admití- no íbamos a esperar?-pregunté
-si pero… de verdad no queres ver la cara de todos cuando se los digamos?-me preguntó con una sonrisa.
-sabes que Alice, Rose y mamá van a matarnos verdad?-le sonreí.
-exactamente porque vamos a matarlos?-preguntó mamá
-tendrás que esperar ma- le sonreí. Se refunfuñó.-ahora sé de donde sale Alice-reí. Bella me miró divertida y volví a besar sus labios acariciando su espina dorsal. Se estremeció-amo eso- susurré solo para ella.
-no seas tramposo-murmuró. Le guiñé el ojo. Mamá y papá no volvieron a tocar el tema y yo no pude quitar mi vista de bella. La cena fue similar por mi parte, pero Alice estaba completamente impaciente.
-lo que sea que haya que decir se los vamos a decir luego de la cena, de acuerdo Alice?-pregunté ya un poco cansado de su insistencia.
-no es justooo-protestó. Bella rió acariciando mi muslo tranquilizándome. Estaba ya bastante nervioso y ansioso yo mismo como para que mi querida hermanita me sumara más.
-Allie, luego podes decirnos todo lo que quieras, ahora, por favor. Déjalo comer tranquilo- le pidió.
-quien lo hubiera dicho? Bella tan tranquila- dijo Rose divertida.
-supongo que llegué a mi límite de emociones , ya nada puede superarme hoy- admitió.
-tan así?-pregunté viéndola
-tu qué crees?-preguntó viéndome con esos ojos brillosos tan hermosos. Me acerqué a su oído.
-nada puede superar a tu si- susurré para ella.
-exacto, nada supera eso- sonrió. Besé su mejilla antes de seguir comiendo. Di una mirada por nuestra compañía, creo que incluso mamá soltó un par de lágrimas.
Luego de cenar crucé a bella sola en la cocina y la besé abrazándola por la cintura.
-solo para aclarar, que exactamente vamos a contarles?-pregunté contra sus labios. Alzó la mano mostrándome el anillo al mismo tiempo que se mordía el labio divertida.-segura?-preguntó con una sonrisa.
-si, además muero por ver cómo reaccionan cuando se enteren que este anillo es tuyo-sonrió jugando con el.-eso sí, solo contarles, pero aclararles que todavía necesitamos un tiempo para nosotros-
-les vamos a decir que aún no pusimos fecha y que cuando lo hagamos le vamos a contar- respondí.
-me parece bien- sonrió pasándome los brazos por detrás de cuello besándome.-te amo hermoso, y todo, ahora, empieza a tomar sentido-
-siento lo mismo, estuve bastante perdido sin ti este tiempo. Ahora todo se va a ir acomodando-aseguré besando su cuello con suavidad. Me sonrió con un último beso y tiró de mi mano hasta la sala donde estaban todos tomando chocolate. Nos sentamos juntos en los sofás y tomamos de la taza que estaba servida para nosotros. Reí al ver a Alice saltando en su asiento.
-la están haciendo sufrir a propósito- dijo Jasper divertido
-nos, están haciendo sufrir a propósito- corrigió su hermana desde los brazos de Emm. A rose no se le notaba, de hecho a la única que si era a mi hermana, pero estaba bastante seguro de que todos estaban igual de impacientes, o casi.
-bueno, verán- comenzó bella. Pasé un brazo por su cintura y me sonrió-el día que fui al aeropuerto a despedirlo Edward me dijo que me había dejado un regalo debajo de la almohada de mi cama- se encogió de hombros- cuando llegué a mi casa busqué lo que era y bueno… a decir verdad por no saber qué hacer en el momento ni que decir si me preguntaban… dije que me lo había comprado yo misma porque me gustaba, y ninguno entendió jamás porq lo usaba donde se usan los anillos de compromiso- sonrió mordiéndose el labio divertida mostrando su anillo. Alice y Rose soltaron un grito, mamá no parecía salir de su trancé. Los hombres emocionados mantuvieron su compostura aunque se los veía felices.
-antes de que digan nada no le propuse matrimonio antes de irme, no podía atarla de ese modo- dije viéndola a los ojos. Me sonrió y le di un beso- pero- continué viendo a mi familia- le prometí que si nos volvíamos a cruzar… si iba a hacerlo asique… esta tarde le propuse matrimonio a Bella- sonreí. Volvieron a gritar Alice, Rose e incluso mamá antes de venir a abrazarnos. Papá Emm y Jazz vinieron detrás también felices y emocionados a felicitarnos.
-oh por dios! Isabella Marie swan!-gritó Alice luego de que se la pasara la emoción inicial.-MI HERMANO TE DIO UN ANILLO DE COMPROMISO HACE 7 AÑOS Y NO NOS DIJISTE?!-gritó.
-algo así-asintió.
-estás loca o qué?!-protestó.
-de hecho Alice, lo hice porque te conozco lo suficiente a ti y a Rose- respondió.
-oh vamos, fue nuestra culpa que no nos dijeras?-protestó Rose.
-piénsenlo, si les hubiera dicho que hubieran hecho? Hubieran ido hasta Inglaterra para casarnos o algo así, y no , no era el momento-aseguró Bella
-no estuvo bien mentirnos- respondió Rose.-no lo justifica-
-chicas- dije abrazando a bella- ni siquiera sabía cuándo iba a cumplir mi promesa, ni si iba a poder cumplirla- expliqué- nos manejamos como mejor pudimos, estén felices por nosotros. Nada más queremos, no estamos pidiendo su autorización ni nada, estoy diciéndoles que voy a hacer a Bella mi esposa, no es suficiente eso aunque hayan pasado 7 años?-
-Edward tiene razón-murmuró bella con la voz entrecortada- es lo que debíamos hacer en ese momento-
-no llores- susurré abrazándola más contra mi
-lo sentimos bella- susurró mi hermana
-sí, lo sentimos-repitió Rose- no nos imaginamos lo que debe haber sido esconder algo así de todos, saben ambos que nunca fue solo una promesa- aseguró Rose.
-es cierto, no te quitaste ese anillo jamás bella- habló Jasper. Bella se encogió de hombros.
-no lo sé, solo sabía que era algo tangible de Edward- admitió.
-ahora está todo bien verdad? están juntos, se van a casar- sonrió Emmett
-sí, es lo único que importa ahora- sonreí
-cuando?!-preguntó Alice con su habitual buen humor.
-espero nos den un par de meses al menos, tenemos muchas cosas que arreglar- dijo rose
-sí, una boda no es tan fácil- negó mamá.
-de hecho, aun no ponemos fecha-respondió bella- tenemos varias cosas que arreglar, hablar y acomodar antes de eso-
-nos seguimos amando como siempre, incluso más- aseguré haciendo una pausa para besar la mejilla de bella- pero no podemos ignorar 7 años separados, queremos disfrutar un tiempo comprometidos, instalarme en un trabajo estable y ahí pondremos fecha-
-y ustedes dos van a ser mis damas de honor- les sonrió a Rose y Alice, volvieron a soltar otro grito viniendo a abrazarla de nuevo. Reí.
Luego de varias preguntas más logramos decirles que nos íbamos a ir ambos al departamento de Bella, sé que a mamá le hacía ilusión tenerme un poco aquí luego de tanto tiempo fuera pero lo comprendió. Ahora era tiempo de arreglar mis cosas con bella.
-dios, que día- dijo bella tirándose en el sillón de su sala una vez en el departamento mientras yo cerraba la puerta- el departamento es tan mío como tuyo, no esperes que vaya a hacerte un tour. Explóralo tú- ordenó cerrando los ojos.
-explorar tu lugar? No me opongo- sonreí arrastrando mis maletas. No estaba seguro de dejar mis cosas en el cuarto de Bella asique me decidí por el cuarto de huéspedes mientras no lo hablara con bella. Era realmente espacioso y acorde a bella, me sentía en casa aunque aun debiera traer mis cosas.
Volví a la sala pero no estaba allí, fui hacia la cocina. La encontré de espaldas acomodando algo sobre la isla de la cocina. Silenciosamente me acerque a ella abrazándola por la cintura, se tensó un segundo antes de derretirse contra mi cuerpo.
-tengo algo para ti- dijo girándose y pasándome un juego de llaves- son tuyas, siempre tengo un juego de más por las dudas. Ahora supongo que serán tuyos- me sonrió.- también hay uno abajo en portería y mañana habría que bajar a avisarle al portero que vives aquí para que no tengas ningún inconveniente con nadie-
-te amo, te lo dije hoy?-pregunté.
-un par de veces si- me sonrió.
-eres mía?-pregunté acercándome a sus labios.
-tu qué crees?-me sonrió.
-eres mi prometida, eso debe significar algo, no?
-Eso creo-sonrió besando mi mentón y haciendo un camino de besos por mi mandíbula y cuello.-este departamento es virgen, está a estrenar cuando lo compré, le quitamos su inocencia?-preguntó quitándome el sweater.
-crees poder soportarme de nuevo?-pregunté quitándole su jaqueta.
-estoy bastante segura de que si, debemos recuperar el tiempo no?-preguntó sonriendo. Comencé a dejar suaves besos por todo su cuello mientras bella intentaba quitarme la camiseta.
-este tiene que ser lento amor- dije llevando sus manos a mi cuello de nuevo mientras continuaba con los besos por su pulso. Me arrodillé delante de ella quitándole las zapatillas y los calcetines. Me puse de pie de nuevo y la senté sobre la isla para quitarme mis calcetines y zapatillas.
-ya lo hicimos varias veces, porque tiene que ser tan lento?-protestó.
-porque sabes que siempre amé hacértelo lento, amo llevarte al limité antes de entrar en ti-murmuré contra la piel de sus senos mientras iba desabrochando su blusa. Gimió estremeciéndose. Se la quité por completo. Introdujo sus manos por la espalda de mi camisa acariciando mi espalda y músculos hasta lograr quitármela.
-antes no tenías tan marcado todo-murmuró pasando las yemas de sus dedos por el contorno de mis músculos.
-tenía demasiado tiempo libre-suspiré sintiéndome arder donde me tocaba.
-andabas mucho en el gimnasio?-preguntó.
-no, una de las primeras veces que… Emmett vino… me… ayudo a elegir que comprarme para el… e-el departamento- dije como pude, en ningún momento dejó de acariciarme y sus yemas cada vez bajaban más y más por mi cuerpo
-también estas más grande-dijo acariciándome sobre el jean.
-tengo más años-susurré escondiendo el rostro en su cuello
-me doy cuenta de eso-murmuró desabrochando mi jean y bajando mi cremallera. Alejé mi rostro de su cuello para besarla.
-me toca-susurré y solté su corpiño listo para imitarla y ver cada nueva curva, peca y lunar que hubiera ganado su cuerpo con el paso de los años.-están mucho más oscuros- murmuré acariciando sus aureolas.
-te molesta?-preguntó en un murmullo echando la cabeza para atrás
-claro que no-respondí con obviedad- eres más mujer, solo eso-aseguré besando sus cumbres. Bajé mis besos hasta su ombligo y luego a su cadera del lado derecho-siempre amé este lunar- dije acariciando el solitario lunar en su cadera con mi lengua que, al igual que ahora, siempre la había hecho estremecer-eso no cambió-descubrí con fascinación
-eso parece-suspiró recargándose con sus manos en la encimera. Volví a subir con mis labios hasta detrás de su oído mientras desabrochaba sus jeans
-aquí también siempre eras muy sensible-murmuré lamiendo su piel.
-Edward- gimió arqueándose
-eres una diosa- gemí quitándole los jeans y las bragas- sabrás igual que antes?-pregunté viéndola a los ojos
-eso siempre me avergonzó-murmuró ruborizada.
-lo sé, pero te encanta y amo saber que te mueres de vergüenza cuando te hago sexo oral pero que te vuelves una leona cuando me lo haces a mí- dije contra sus labios antes de besarnos fuertemente y mordisquear su labio inferior. Bajé mis labios entre mordidas, lametones, succiones y besos hasta su intimidad separando sus labios dándole acceso completo a mi lengua
-Edward!-gimió cuando di la primer lamida.
-mucho mejor de lo que recordaba sabes-murmuré contra su piel.
-hampff-respondió cuando recorrí cada pulgada de su intimidad con mi lengua antes de introducir dos de mis dedos en ella sin dejar jamás de atender su clítoris con mi boca. Lo succionaba y retorcía a gusto-dios Edward! Voy a… creo que voy a…-gimió. Apliqué un poco más de velocidad a mis dedos sintiéndola apretarse a mi alrededor humedeciéndose mucho mas.-EDWARD!-gritó arqueándose antes de dejarse caer pesadamente sobre la isla de la cocina. Subí mis labios por su cuerpo sintiéndola temblar hasta tener la punta de mi miembro justo a su entrada mientras me dedicaba a succionar su cuello absolutamente decidido a marcarla.-espera-suspiró
-que pasa amor?-pregunté besando sus clavículas.
-yo también quiero hacértelo-pidió acariciando mi cuero cabelludo.
-tenemos tiempo, mucho tiempo- dije viéndola a los ojos introduciéndome en ella tan lento como era humanamente posible. Sus labios se separaron en un gemido silencioso a medida que mi miembro iba abriéndola.
-tan, tan bueno-murmuró enterrando sus uñas en mi nuca.
-dios amor, eres mi cielo- aseguré escondiendo el rostro en su cuello. Volví a salir de ella y a entrar tan despacio y delicadamente como podía-
-Huum- respiró soltando todo el aire que había en ella al sentirme llenarla por completo. Salí y rosé su clítoris con mi grande. Se estremeció- amoor-gimió arqueándose. Le di una poderosa y profunda estocada hasta el final de su estrecha cavidad-EDWARD!-gritó arqueándose apretándome en su interior mientras se corría.
-dios-gemí quedando profundamente enterrado en ella imposible de moverme de lo estrecha que estaba.
-va-as a matarme- gimió recobrándose y aflojando levemente su sexo.
-solo te muestro todo lo que te extrañé- dije recostando mi frente en la suya volviendo a penetrarla esta vez con más velocidad.
-deja de jugar mi amor, por favor, necesito que me llenes- suplicó besando todo mi rostro. Gemí aumentando la velocidad de mis embestidas. Se aferró con las manos al borde de la encimera para resistir los fuertes empujes de mi cadera contra la tuya además de apretar sus piernas en torno a mi trasero impulsándome con duramente hacia ella.
-amor…voy, voy a-murmuré
-dejame sentirte, quiero sentirte-gimió arqueándose
-Bella!-grité sintiéndome descargar dentro de ella. Se apretó nuevamente a mí alrededor arqueándose nuevamente alargando mi propio orgasmo mientras seguía embistiendo y descargandome en su interior.
Completamente agotado descansé la cabeza sobre su pecho sintiendo sus acelerados latidos, yo no estaba mucho mejor.
-necesitamos llegar a la cama-suspiró acariciando mi cabello.
-lo sé-susurré besando su piel. Salí con suavidad de ella sintiéndola temblar y me terminé de quitar el jean y el bóxer antes de volver a abrazarla y alzarla de la cintura. Me apretó con fuerza por la cintura con las piernas ayudándome a cargarla y nos llevé hasta su cama.
-donde están tus cosas?-preguntó cuándo nos acomodamos bajo las mantas abrazados.
-en el otro cuarto-murmuré besando su cien
-porque? Tienen que estar aquí, este es tu cuarto-aseguró.
-las dejé allí solo por las dudas- me encogí de hombros.
-amor, no hagas eso, quiero todo contigo, todo desde ya- aseguró
-todo? Todo?-pregunté sonriéndole
-todo, todo, tenemos 7 años que recuperar amor- dijo rosando sus labios en mis mejillas- y quiero empezar ya, sin dudas, sin arrepentimientos. Seamos felices, hemos hecho lo que debíamos, ahora nos toca ser completamente felices juntos-
-prometo que mientras de mi dependa, jamás vamos a volver a separarnos. Y vamos a ser muy, muy felices. Que todo lo que pasamos… haya valido la pena-prometí
-ya lo vale amor, desde que te vi en el aeropuerto ayer ya lo vale- sonrió con un par de lágrimas cayendo por sus mejillas. La abracé- aún estoy sensible y no termino de asimilarlo pero… cuando los días pasen voy a estar mejor- prometió.
-de acuerdo, a medida que vallas queriendo hablar conmigo las cosas me lo decís, está bien?- pedí.
-por supuesto mi amor- sonrió- y por cierto, amo ser tu prometida-
-y a mi ser tu prometido-aseguré besándole la frente-descansa preciosa, ha sido un día muy agitado, y mañana aun tienes que abrir todos tus regalos-
-de que son?-preguntó
-cada cumpleaños, no aniversario, navidad, san Valentín que no pasamos juntos- murmuré contra su frente.
-eres perfecto-susurró ya adormilada.
-no, soy muy imperfecto- aseguré- pero estoy completamente enamorado de ti-confesé.
-uumhum-asintió-también yo mi amor- suspiró acomodándose contra mi cuerpo lista para dormir. Acaricié su espalda deseando que ya fuera de día. El resto de mi vida prometía demasiado.
Hasta acá llega esta historia, espero les haya gustado y gracias por leerme! Quisiera poder leerlos en los comentarios. Saludos!
