—Por Merlín, cómo pude olvidarlo. —Harry había vaciado todas sus pertenencias en su pupitre y en efecto no llevaba su libro de Transformaciones.
— ¿Todo bien Potter? Veo que aún no abres tu libro en la página indicada. —La profesora Minerva McGonagall se acercó y con su mirada severa intimido un poco a Harry.
—Lo siento, olvide mi libro profesora.
—Bien Potter te diría que trabajaras con el señor Weasley pero ya todos sabemos lo que pasará, así que siéntate con…—La profesora volteo a los lados para ver quien estaba solo y su mirada recayó en Daphne Greengrass, quien estaba sin compañía en el pupitre, pues según una nota de Pomfrey, Pansy Parkinson había pasado la noche en la enfermería. —la señorita Greengrass.
Daphne que había estado ignorado el asunto de Potter y la profesora, levanto la vista de su libro y cruzo miradas con Harry.
—De acuerdo. —Dijo en un tono apenas audible, tomó sus cosas, se cambió de pupitre y en cuanto se sentó junto a Daphne, ella puso el libro en medio de los dos para que Harry también pudiera leer.
—Veo que eres un poco descuidado y olvidadizo Potter. —dijo en voz baja y sin voltearlo a ver.
—No fue a propósito, anoche me quede hasta tarde leyendo.
— ¿Tú libro de encantamientos?
—No, en realidad era el de pociones… en fin casi no dormí, me desperté tarde y ni siquiera vi si traía todo.
Daphne recordó que desde que había iniciado el año escolar Harry destacaba en clases de pociones.
— ¿Quieres impresionar a Slughy? —Le susurró.
— ¿Qué? No…—Mintió un poco, pues no era que quisiera, era que tenía que hacerlo.
—No nací ayer sabes… Nunca fuiste muy bueno en pociones o nunca pareció que te interesaran, pero últimamente, bueno incluso eres mejor que Granger.
—Quizás solo es que ahora que no está Snape molestando puedo hacerlo mejor.
—Si tal vez… O quizás es gracias a tu nuevo libro. —Daphne aparto la mirada de Harry y se dispuso ahora si a trabajar, dejando al chico pensando en cuantos más sabrían su pequeño secreto.
Al final de la clase y mientras todos guardaban sus cosas Harry se animó a volver a hablar con Daphne.
— ¿Cómo sabes que soy mejor por ese libro y no por mí?
—Cualquiera con ojos se podría dar cuenta. —
Harry levanto las cejas y hombros dándole a entender que no sabía a lo que se refería.
—Nunca has sido sobresaliente en pociones y no culparemos a Snape por eso, eres tan promedio como cualquiera porque sigues las instrucciones obsoletas de un libro que no ha sido reeditado desde hace como cien años. —La chica se puso de pie y comenzó a caminar hacia la salida y Harry la siguió. —Pero de repente te volviste no solo bueno, sino el mejor y eso dolió un poco en mi ego Slytherin, así que te observe y noté que tu libro esta viejo y rayado, es obvio que no sigues las instrucciones del texto sino las de alguien más quien las perfecciono y tomas el crédito de ese alguien que si era un gran pocionista.
Harry se sonrojo y no supo que contestarle al sentirse descubierto.
—No tomo el crédito, simplemente hago caso de sus consejos, jamás he dicho o sugerido que son ideas mías.
—Bien, no tomas el crédito, pero eres el único beneficiado al hacer uso de esos consejos.
Harry lo pensó por un momento y habló. —No me los guardo para mí y para que veas que hablo en serio podemos sentarnos juntos a partir de mañana en pociones… tú hoy me prestaste tu libro, mañana yo compartiré el mío.
Daphne no contesto de inmediato y el silencio hizo que Harry pensará que quizás había sido muy extraña su propuesta. —Bien acepto, me gustaría un EXTASIS de pociones y si tu libro puede ayudarme me sentare contigo. Nos vemos mañana Potter. —Le dedico una sonrisa y se fue dando por terminada la conversación.
Cuando Harry encontró a Ron y Hermione quienes estaban al final del pasillo se acercó a ellos y por el rostro de Ron se imaginó que tendría que dar un par de explicaciones.
— ¿Qué rayos fue eso Harry? —Pregunto el pelirrojo con una sonrisa burlona.
— ¿De qué hablas Ron?
Hermione tan maternal como siempre, salto a la defensa de su mejor amigo—Déjalo en paz, es obvio que Harry tiene una nueva amiga, no es la primera vez que los veo juntos.
— ¡¿Qué?! ¿Es enserio Hermione? En todos estos años yo nunca los había visto dirigirse la palabra ¿y me estás diciendo que tu si los has visto hablando antes?
—Están exagerando los dos, solo hablamos en la cena de Slughorn porque ella no quería estar con Belby.
— ¿Entonces me dejaste con ese tonto a propósito?
—Lo siento Hermione, no era mi intención… pero… me lo pidió "por favor" y no supe cómo decir que no.
—Y… ¿De que estaban hablando hace un momento, cuando salimos de clase? —Preguntó Ron.
—Ella sabe que mejoré en pociones por el libro del príncipe mestizo.
— ¿Sabe quién es él? —Preguntó la castaña.
—No, pero… en fin le dije que compartiría el libro con ella para que mejorara en clase.
—Wow Harry, no puedo creerlo… no me has querido prestar el libro a mí, ¿pero se lo prestaras a Greengrass?
—Hermione, se cuáles son tus intenciones, quieres deshacerte del libro y ella solo quiere usarlo, además no se lo voy a dar, lo usaremos en clase juntos eso es todo.
Ron saco una risita picara ante el ultimo comentario de Harry. — ¡Te gusta Greengrass! —susurro por lo bajo y comenzó a reírse. —No lo puedo creer amigo, es una slytherin, ¿en que estabas pensando?
—Eso no es cierto Ron, imaginas cosas.
—Obvio que es bonita, pero por Merlín ella es tan snob como Malfoy, lo expresa diferente eso es todo… —Añadió el pelirrojo y Harry giró los ojos.
Los alumnos comenzaron a entrar al aula, en cuanto vieron llegar al profesor Slughorn por el pasillo. Daphne volteo a ver Harry y él se le acercó, ya que ni él quería estar en la mesa de slytherin ni ella en la de gryffindor, tomaron la pequeña mesa de la esquina que por lo general permanecía vacía, nadie les dijo nada pero sin duda atrajeron miradas, incluso la del profesor, quien después de explicar y dar por iniciada la práctica del día, se acercó a la mesa de los dos chicos.
—Vaya, vaya que tenemos por aquí. —dijo el viejo Slughy con una sonrisa picara.
—No es lo que se imagina profesor. —dijo la rubia en un tono lo suficientemente alto para que incluso sus compañeros de slytherin escucharan y cerraran sus picos de una buena vez. —Simplemente Potter me ofreció ayuda para mejorar y cómo alguien que pretende un EXTASIS de pociones no me podía a negar a aceptar la ayuda del mejor de la clase.
—Estoy completamente de acuerdo, una decisión inteligente señorita Greengrass, señor Potter es usted muy amable, por cierto espero verlos pronto a ambos en mi próxima cena.
El resto de la clase paso tranquila, trabajaron en una pócima contra forúnculos que al final quedó más que perfecta y eso alegro tanto a Slughorn que no se detuvo para vanagloriar a Harry diciéndole que era un gran maestro y otorgando 10 puntos a gryffindor y otros 10 a slytherin.
Mientras limpiaban sus calderos y guardaban sus cosas Daphne pensaba en lo eficaces que eran las modificaciones del dueño original del libro y que ahora que era testigo, necesitaría seguir sentándose con Harry, para así poder tomar nota y porque no presumir un poco en casa sus nuevas habilidades.
—Gracias por compartir las notas, creo que ahora te debo dos favores ¿has pensado qué quieres que haga por ti?
Harry pensó y quizás si había algo pero no estaba seguro si decirle o no, tendría que compartir sus sospechas hacía Malfoy y había una gran posibilidad de que ella no aceptara e incluso informara a Draco.
—No tienes que hacer nada enserio.
—Vamos a de haber alguna cosa que pueda hacer. — insistió pues estaba segura de que sus mirada decía lo contrario a sus labios.
—Bueno si hay algo pero… Tendría que explicarte primero.
—Tengo tiempo a las tres, te veo en la biblioteca.
—De acuerdo.
