¡Corre mas rápido que nos están alcanzando!.
Sarada acato la orden sin rechistar. Su vista fue al frente, al lado, al otro lado, atrás, sin embargo por mucho que lo hiciera, todo era igual, no importaba por donde mirara.
Todo estaba destruido, la aldea, su hogar.
¡Mierda! maldijo su acompañante al notar que la entrada estaba cubierta de escombros.
Sarada retrocedió unos pasos, su cuerpo estaba gritando de dolor, tenía cortaduras en gran parte de este, y para variar sus reservas de chakra estaban agotadas. Volvió su vista hacia los escombros, este alcanzaba hasta quince metros de altitud, era imposible hacer un salto de esa altura en sus condiciones.
De repente empezó a sentir un cosquilleo en su estomago, alguien se estaba acercando.
Asuna...trato de llamarla, sin embargó, ella se encontraba muy ocupada buscando la forma de derrumbar los obstáculos.
El cosquilleo empezó a incrementar, esto la estaba inquietado, ellos se estaban acercando.
Asuna trato de llamarla nuevamente, para su mala suerte el resultado fue el mismo.
Y llego lo que temia, la presencia que estuvo sintiendo hace unos segundos, se encontraba atrás suyo. Miro hacia al lado, solo para notar que Asuna ya no se hallaba en el lugar.
Huir no es una opción pequeña hablo la persona atrás suyo con tono burlesco.
La menor se tenso, por mucho que lo quisiera no tenía escapatoria, tenía que hacerle frente a la mujer. Con lentitud giro su cabeza hacia atrás, y entonces la vio. Sus ojos se encontraron con los de ella. Maldad, eso era todo lo que transmitía la Otsutsuki.
Veo que aceptaste tu destino pequeña Uchiha sonrió. Al igual que tu padre.
Sarada trago grueso, este era su fin.
¡No dejare que le hagas nada! rugió Asuna.
La Kyubi apareció de forma sorpresiva, logrando aturdir al enemigo y que este cayera a bruces al suelo. Tardo unos segundos en reincorporarse.
Más vale que no le toques ni un pelo, Naira amenazó.
Aww...tratando de defender a tu amiga, me causas mucha ternura Asuna ¿Desde cuando te volviste tan sentimental? se burló la albina. En un rápido movimiento le dio un golpe que la dejo postrada en el piso. Se alejo unos pasos de ella y levanto un dedo en dirección a su cabeza. Lastima que no servirá de nada.
Asuna trato de liberarse pero era inútil, le había inmovilizado el chakra.
Hasta nunca desgraciada sonrió macabramente.
La desesperación de Sarada comenzo a propagarse en todo su cuerpo, sabia que no estaba a su nivel, pero no se podía quedar de brazos cruzados mientras que la vida de la Kyubi estaba en peligro. De repente empezó a sentir una poderosa energía que comenzaba a fluir por su cuerpo, algo hizo clik dentro de ella. De un momento a otro se encontraba corriendo a la ayuda de Asuna.
Déjalo salir, Sarada.
¡Sueltala! grito la Uchiha posicionándose al frente de la Kyubi con su Sharingan activado y con la mano en alto.
Sin previo aviso una luz salio disparada de esta, voló en dirección del Otsutsuki, la cual, con fuerza salió disparado para atrás. Sarada quedo perpleja, sentía como su cuerpo ardía por el disparo, miro su mano con miedo.
¿Que había acabado de pasar?
Pero que..
Es hora de irnos sentenció su acompañante sin darle tiempo de protestar.
Sarada se giro a verla, su rostro no transmitía nada. Asuna dejo caer un papel al piso. Al instante una luz cegadora las envolvió a ambas, todo el entorno se estaba desvaneciendo, lo ultimo que puedo ver fue el monumento del séptimo Hokage, destruido.
Luego de eso, todo se volvió negro.
