Capítulo 2

Sesshoumaru llegó a su casa aún más desalentado, sintiéndose atado de manos y pies, apenas alcanzaba la puerta cuando Rin la abrió, al ver su rostro, lo abrazó con fuerza.

-¿Qué te pasó?

-Estoy bien...

-Mi amor, estaba preocupada, iba a salir a buscarte...

-Sólo salí a dar una vuelta...

Rin suspiró y besándolo con ternura, lo hizo entrar, quitándole el abrigo, acarició sus hombros y brazos, procurándole calor.

-No quería que te preocuparas, Rin...

-Ya no importa...

Rin preparó la cena, lo vio comer desganado y su mirada se notaba ausente, sabía bien algo le robaba la calma, no importaba las veces que intentara negarlo. Antes de ir a la habitación, tomó sus manos.

-Sesshoumaru, si te pasa algo, dímelo, onegai... no soporto verte tan triste, mi amor...

-Estoy bien, Rin... es sólo... Son tantas cosas y no es nada a la vez... No sé...

Rin se temió lo peor al esucharlo hablar de esa manera, tomando su rostro por su barbilla, lo besó apasionadamente y acarició sus mejillas a la vez que se separaba.

-Te amo, Sesshoumaru, recuérdalo siempre...

-Rin...

-Te amo y soy tu esposa, puedes confiar en mí, para lo que sea que necesites, aquí estoy...

Sesshoumaru la abrazó con fuerza y sólo le pidió perdón una y otra vez. Esa noche, Sesshoumaru se mantuvo aferrado a ella y sólo concilió sueño refugiado en su pecho.

-Flashback.-

Ya tenían varios años de noviazgo cuando Sesshoumaru notó que Rin se estaba volviendo demasiado susceptible a los cambios de temperatura, como ella siempre minimizaba todo, la llevó él mismo al médico, quien luego de unos exámenes, le diagnosticó un tumor en el hipotálamo.

-Es una masa benigna, pero comprime precisamente donde controlamos la temperatura.

-¿No puede operarse?

-Es una mujer joven...

-¿Qué significa eso?

-La mejor manera de accesar sin necesidad de abrirle el cráneo, puede dejar secuelas importantes...

-¿Cómo cuáles?

-Infertilidad permanente es el primero de los riesgos...

Con el paso de los meses, la situación de Rin fue empeorando, había perdido el olfato y parte del sentido del gusto, con ello dejó de comer y comenzó a perder peso de manera acelerada, acompañado de fuertes dolores de cabeza que podían durarle días.

Sesshoumaru había hablado a solas con el doctor y decidió casarse con ella e intentar tener hijos antes de la cirugía. Todo había salido a pedir de boca y en menos de 6 meses, Rin estaba embarazada, pero fue un embarazo ectópico que la llevó al borde de la muerte.

Sesshoumaru se negó a volver a intentarlo y mintiéndole, le dijo que se había hecho la vasectomía, convenciéndola de que se operara, años después, Rin había descubierto que aquello era mentira, pero ya el doctor le había diagnosticado la infertilidad.

-Fin del Flashback.-

Decidida a no permitir que el pasado opacara su vida, Rin se levantó bien temprano pensando en salir de la ciudad por el fin de semana, sin embargo, Sesshoumaru ardía en fiebre.

-Sessh...

-Hmm...

-Sessh, mi amor, no estás bien, ¿porqué no me dijiste?

-...-

Rin le medicó la fiebre y lo convenció de darse un baño, aprovechó y le cambió las sábanas, para cuando Sesshoumaru salía del baño, ya tenía una sopa lista.

-Kami, Rin, no tenías que...

-Claro que sí, eres mi esposo...

Sesshoumaru sonrió, Rin pasó su mano por la cabellera desaliñada y lo besó en la frente.

-Descansa... Iré al supermercado.

-Rin, no tienes que hacer nada, sólo asegúrate que haya ramen...

-Comiendo ramen no te vas a curar. Vas a quedarte aquí y yo me encargo de todo lo demás.

Sessoumaru decidió no discutir más con ella. Se tomó la sopa y se quedó entre las sábanas, esperando que le bajara la fiebre.

Ya comenzaba a caer la tarde cuando Sesshoumaru se sintió mejor y salió de la habitación, Rin estaba en la sala leyendo una revista, él se acomodó a su lado y la besó en la mejilla.

-Gracias, preciosa.

-No es nada, mi amor... ¿Te sientes bien?

-Mejor... Aún me duele mucho todo el cuerpo...

-Es la falta de movimiento.

Sesshumaru acomodó su cabeza en su regazo, Rin sonrió, recordando sus primeros años de matrimonio, donde ella era la que descansaba en su regazo. Rió por las cosquillas, que le causó al hundir su nariz en su vientre.

-Hueles delicioso...

-Gracias... ¿Quieres algo específico para cenar?

-Hmm... ¿qué tal pasta?

-Bueno, pero no puedes tomar vino.

-¡Sólo una copa!

-¡Sessh, estás enfermo!

Sonriendo, la besó con ternura.

-¡Pero qué enfermera más estricta!

…...

-Lunes-

Luego de dejar a Tyler en el colegio, Inuyasha y Kagome fueron a una peluquería, donde Kagome se raparía la cabeza.

-¿Estás segura, mi amor?

Pasándose la mano por la cabeza y sacando un puñado de cabello, Kagome le dijo que era el momento. Cuando llegó su turno, apenas sintió el frío metal contra su piel y una lágrima rodó por su mejilla mientras veía en el espejo su melena azabache caer como una cascada interminable. Vio a Inuyasha retener un poco entre sus dedos.

-Sólo...

-No digas nada...

Al terminar, se pasó las manos por la cabeza y sacó de su bolso una pañoleta de flores, al terminar, vio a su esposo.

-¿Qué tal?

-Hermosa...

La besó con ternura. Al apartarse, sintió que el corazón se le partía al verla con su cabello entre las manos, pero sabía que hacía lo correcto, su mujer necesitaba de él al 100%.

-Inuyasha...

-Sí...

Sentándose en el sillón junto a Kagome, el peluquero le colocó la capa.

-¿Qué vas a hacer?

-Sólo...

-No te cortes el cabello, Inuyasha...

-Kagome...

-Te estoy hablando, Inu...

Inuyasha mismo se hizo la coleta y tomó la tijera para cortarse el cabello.

-¡Inuyasha!

Entre lágrimas vió cómo le terminaron de dar forma en un corte masculino común. Apenas quedaba suficiente para parecer un felpudo.

-Inu...

-¿Para cuándo lo tienen listo?

-3 días...

-¿Qué cosa?

-Una sorpresa... vamos a casa...

Una vez en la casa, Inuyasha le prometió preparar algo rico para el almuerzo. La próxima sesión de quimioterapia se acercaba y pronto no podría comer casi nada.

…...

Rin estaba en su oficina, sumergida en su trabajo cuando su marido entró, cerrando la puerta a su paso, al escuchar el cerrojo, Rin levantó la mirada.

-¡Sessh!

-Hola, preciosa... ¿Estás muy ocupada?

-¿La verdad?

Sesshoumaru se acercó y la besó con ternura.

-Tengo algo para tí...

-¿Qué cosa?

-Cierra los ojos...

Rin cerró los ojos, Sesshoumaru la besó nuevamente y sacó del bolsillo de su saco una rosa rosada. Al abrir los ojos, Rin sonrió sin notar la flor frente a ella.

-Como siempre, delicioso... ¡Mi amor!

Rin tomó la flor entre sus manos y aspiró su aroma.

-¡Es preciosa!

-Como tú... Es sólo para darte las gracias por todo lo que hiciste el fin de semana...

-¡Aw! Mi amor, no tenías que molestarte...

-Créeme, preciosa... lo vales... Es hora de almorzar, podemos ir al restaurante que te gusta tanto...

-¡Sessh!

Rin lo abrazó con fuerza, lo besó apasionadamente, olvidando que su oficina era una caja de vidrio. Al separarse, Sesshoumaru acarició sus mejillas sonriendo y le recordó dónde estaban, completamente sonrojada, se refugió en su pecho.

…...

Kagome sonrió con lágrimas en los ojos cuando el accidentado Inuyasha le presentó un plato de macarrones con queso. Sentándose a su lado, la besó en la mejilla.

-No llores, Kagome...

Le sirvió ensalada con su mano vendada y le ofreció aderezo.

-Por Kami, Inu...

Inuyasha se había quemado todo un brazo cuando intentó escurrir la pasta, para que no descubriera que le pasó por estar distraído y preocupado, mintió diciendo que había resbalado. Kagome lo curó y lo vendó, porque estaba negado a ir al doctor hasta que ella comiera.

…...

Rin volvió a su oficina, aún más enamorada de su marido, el resto de la tarde pasó en un abrir y cerrar de ojos, al marcharse, su secretaria destacó lo obvio.

-Está muy feliz, Rin-sama...

-¡Estoy perdida y locamente enamorada de ese hombre!

La joven rió diciendo que quién no lo hacía teniendo semejante papazote a su lado.

-El físico no lo es todo, Shina... Son los detalles... Te dije que se pasó el fin de semana enfermo, esa rosa era sólo para darme las gracias por cuidarlo...

-Ya quisiera yo que mi marido fuese así de atento...

-Si no le demuestras lo que te gusta...

-No, Rin-sama... es que él es muy seco... Hasta con los niños, no sabe ser cariñoso...

Rin sonrió pensando en los años de noviazgo con Sesshoumaru.

-¿Y te casaste con él sabiéndolo?

-No... él no era así... pero cuando quedé embarazada, se obsesionó con el trabajo y ya no fue igual...

-Shina, si aún lo amas, estás a tiempo... tú eres quien tiene que sacar a flote esa personalidad, tus hijos no lo conocen de esa manera...

La joven sonrió y asintió.

…...

Cuando Tyler vio a sus padres sin cabello, se asustó a sobremanera y se aferró a su abuelita diciendo que su papá también estaba enfermo.

-¡Mi papá! ¡Abuelita, mi papá también se enfermó!

-No, Tyler, cariño...

El llanto del pequeño, destrozó el corazón de su madre. Kagome se arrodilló a su lado y lo abrazó con fuerza.

-Papá no está enfermo, Tyler... Papá está bien...

-Demo...

-Hizo algo tonto, pero no está enfermo...

-Mama...

El pequeño pasó su mano por la cabeza rapada.

-¿Tu también hiciste algo tonto?

-No amor... Ésto es parte de la enfermedad...

El pequeño se aferró a su madre. Al ponerse de pie con él en brazos, Inuyasha intentó ayudarla, pero ella lo detuvo.

-Aún puedo cargar a mi hijo...

Inuyasha agradeció a sus padres el cuidar a Tyler esa tarde, y se marchó.

…...

Apenas Sesshoumaru llegaba a la casa y el dulce aroma de brownies lo atrajo a la cocina, allí, Rin preparaba otras delicias.

-Preciosa...

-Mi amor...

Sesshoumaru la rodeó por la cintura, apreciando el olor frutal y sus cabellos aún húmedos, sonriendo la tomó en brazos y se la llevó.

-La cena puede esperar...

-¡Sessh! ¡La estufa está encendida!

Se devolvió a apagarla sin soltarla y la llevó a la habitación. Todo el camino, Rin sólo reía y le daba besitos en el cuello. Apenas la soltó, ella lo acarició sobre su pantalón.

-¡Wow! ¿Y todo eso es para mí?

-Sólo tuyo, preciosa...

Abriendo el pantalón, sonrió al verlo pulsante y lo acarició apenas unos segundos antes de que la hiciera acostarse, riendo porque las caricias le hacían cosquillas, Rin se estremecía mientras su marido, con fuego en la mirada, se deshacía de sus prendas, temerosa de que su blusa nueva fuera a pagar las consecuencias de la lujuria que experimentaba su marido, se la quitó haciendo que a ese hombre se le hiciera la boca agua.

-No traes ropa interior... ¿Ninguna?

-¿Porqué no lo averiguas? Guapo...

Con un rugido que nacía en la boca de su estómago, dejó que le ganara la impaciencia y se deshizo del pantalón para descubrir que en efecto, no llevaba nada debajo.

-Eres muy traviesa, tendré que castigarte...

-¡Aw! No seas malito, sólo dame mucho amor...

-Te voy a dar más que amor...

Rin nunca imaginó que un lunes sería tan agradable, mientras tenía a su marido perdido entre sus piernas, haciéndola sentir que tocaría las estrellas, sintió como el clímax se apoderaba de ella a la vez que lo sentía deslizarse sobre ella, besando su vientre, deslizando su lengua sobre todo su cuerpo, divirtiéndose con sus senos y sus pezones endurecidos, la besó larga y apasionadamente, mientras su mente permanecía nublada por el dulce éxtasis que experimentaba. Apenas la vio calmarse y se deslizó en su interior, haciéndola perder la razón, aferrada a su espalda sentía como su cuerpo se amoldaba a la musculosa figura de su marido.

…...

Rin no podía dormir, se mantenía inmóvil rodeada por los fuertes brazos de su marido, y cerraba los ojos, pero el intento quedaba en nada. Sintió que se movía y besitos en su cuello.

-¿Rin?

-¿Sí?

-¿Pasa algo?

-No... Sólo que no puedo dormir...

-¿En serio? Tengo algo que puede ayudarte...

Rin sonrió y se acomodó boca arriba, mientras él besaba su pecho, subiendo por su cuello y hasta sus labios.

…...

Rin se tomó el día libre en el trabajo y pasó la mañana en el consultorio de su doctor.

-Comprendo bien lo que ya me habías explicado... pero... Si no puedo tener hijos por falta de hormonas, puede ser que con todo lo que hay en el mercado...

-Rin, estás hablando de una verdadera esclavitud...

-Miroku... Sesshoumaru quiere tener hijos... no se atreve a comentarlo, pero yo sé que sí quiere y yo también quiero...

-Rin...

-El tiempo se agota, Miroku, los óvulos que tienes se dañarán...

Miroku bajó la mirada.

-No quería involucrarte en esto... estoy llevando a cabo una investigación... pero tú eres categoría 1...

-¿Qué significa eso?

-El riesgo más alto... Rin, esos 4 óvulos son tu última oportunidad...

-¿Qué tal entonces si hacemos otro experimento?

-¿De qué hablas?

-Ponme el mismo tratamiento que la vez anterior... estimula la producción en el ovario que me queda y después veremos si puedes sacar más óvulos...

-¿Sesshoumaru está de acuerdo con esto?

-No tiene ni que enterarse...

Miroku respiró profundamente, escribió varias recetas.

-He visto esto antes... No vayas a dañar tu matrimonio por ocultar la verdad.

-Es que Sesshoumaru tiene esta tendencia a sobreprotegerme. Piensa que me voy a romper como una pieza de vajilla.

Miroku dejó de escribir y la vio a los ojos.

-Ahora no soy tu médico. Soy tu amigo, el mejor amigo de tu esposo. No es que te vea débil, es que fue una pesadilla ver cómo te destrozó la pérdida.

Rin bajó la mirada. El recuerdo de su primer y único embarazo era un trago amargo. Aún a pesar de los años, terapia, sentía un hueco en su corazón. Miroku apretó sus manos y le prometió ayudarla.

-Tienes que hacerte éstas pruebas antes de comenzar, cuando tenga los resultados, te diré si podemos o no hacerlo...

-Miroku... ¿Es posible que quede embarazada mientras haga el tratamiento?

-Puede ser..

-Así que hay posibilidad...

-Un 25%...

-¿Por qué tan bajo?

-Sólo tienes un ovario, y no sé las condiciones de la trompa que te queda.

Rin se quedó pensativa unos minutos.

-Lo haré, Miroku... prométeme que me ayudarás...

-No puedo garantizarte nada...

-Lo sé, pero al menos...

-Está bien...

…...

Cuando Sesshoumaru llegó a la casa esa tarde, encontró a Rin acostada en la cama, con una sonrisa, se acercó a ella y la besó apasionadamente, rodeándolo con sus brazos, Rin le respondió el beso. Pronto sus manos recorrían su cuerpo y al llegar a su intimidad, la sintió estremecerse.

-¿Estás bien?

-Sí... Sólo me molesta un poco...

-¿Por qué? ¿Te hice daño la otra noche?

-No... es sólo que... fui a ver a Miroku, me hice unos exámenes de rutina.

Aquello significaba que se había sacado sangre, extendiendo sus brazos, comprobó sus sospechas por los horribles moretes que tenía.

-Rin...

-Yo sólo...

-Shh...

La besó con ternura y se apartó para quitarse la corbata y la camisa.

-Sesshoumaru...

-Rin, no quiero herirte, pero debes aceptarlo...

-Onegai, Sesshoumaru, déjame agotar éste último recurso...

-No quiero que te ilusiones en vano...

Rin sólo cerró los ojos y sintió la caricia en su mejilla.

-Te amo, Rin...

-No actúas como si me amaras...

-Si para tí amar es permitir que te arriesgues a morir, lo siento mucho, no te amo lo suficiente.

Sesshoumaru se puso de pie e iba a salir cuando ella le dijo que ni siquiera tenía que poner el dinero esta vez.

-¿Acaso te crees que esto es por dinero? ¡Daría hasta la ropa que llevo puesta si eso vale tu felicidad! Pero no es así, Rin... No es el dinero lo que impide que tengas hijos...

-Perdóname... lo dije sólo por herirte...

-¡Y vaya que lo lograste!

Sesshoumaru salió de la habitación dándole un golpe a la puerta, Rin se levantó y fue tras él.

-Sessh...

Tenía en sus manos el bolso lleno de jeringas, apenas la vio, fue a la nevera y encontró los frascos de hormonas.

-No sólo te hiciste exámenes...

-Las pruebas tienen buenos resultados... Miroku dijo que tal vez es posible obtener más óvulos y aumentar la cantidad de intentos.

-Rin...

-Yo de verdad quiero hacer esto, Sesshoumaru, te lo prometo, si no funciona, me olvidaré de todo, no volveré a mencionarlo jamás, sólo...

-No tienes que llorar, preciosa...

Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla.

-Te amo... Lo haré... pero al momento que sea un peligro para tí, tiro todo eso por el caño...

-¡Gracias!

Rin se colgó de él como monito, llenándolo de besos por todo el rostro, Sesshoumaru sólo sonrió y la abrazó con fuerza.

-Entonces... ¿mientras hagas esto estoy de castigo?

-Nada que ver... de hecho... tenemos que hacer el amor toda la semana de mi fecha de ovulación...

-¡Grrr!

-Sabía que te gustaría...

-Pues vamos a practicar, no sea que pierda el tino...

Rin rió a carcajadas.

-Hoy no, de verdad que me molesta mucho...

-¡Hmpf!

…...

Inuyasha sostenía la mano de Kagome mientras le iniciaban la infusión.

-Te amo, Kagome...

-Inu...

-Te amo...

-Te amo, Inuyasha...

Conpartieron un tierno beso, en poco tiempo, Kagome se quedó dormida por el sedante que le pusieron. Sin embargo, Inuyasha se quedó a su lado. Al día siguiente, Rin iba con Tyler de vuelta a la casa.

-Tía, ¿podemos comprar flores para mami?

-Seguro, cariño...

Rin lo llevó a una floristería, el pequeño eligió un ramo de lirios rosados con el borde de los pétalos blancos y puntos que asemejaban un cielo estrellado.

-¿Estás seguro?

-Sí, sé que le van a gustar...

Rin sonrió y le pagó al gerente, prepararon el ramo con todo y jarrón. Al llegar a la casa, Rin se aseguró que no fuera muy pesado para él, pero el pequeño insistía en que él llevaría las flores. Al entrar en la casa, fue directo a la habitación.

-¡Mami!

-¡Tyler, mi amor!

-Mira, para tí...

-¡Son hermosas! ¡Gracias, cariño!

Kagome vio a Rin y se lo agradeció.

-No es nada... ¿Cómo te sientes?

-¿Cómo crees que te sentirías después de inyectarte veneno directo a las venas?

-Lo siento no...

-No, no... Perdón... el tacto se me ha ido entre vómitos...

Inuyasha entró con una sopa clara.

-A ver cómo te va con ésta...

-Bueno, creo que mejor los dejo...

-Rin, onegai, perdóname... No soy yo misma...

-Tranquila... Sé que es difícil... Nadie te pide que mantengas una sonrisa todo el día.

-¡Oh, Kami! ¡Es como si lo hubieses vivido!

Rin sonrió tímidamente mientras se calmaba los pelillos erizados en el cuello.

-A veces sólo me pregunto cómo es que se quedan cerca...

Inuyasha sonrió y la besó en la frente.

-Porque sé bien que ésta cosa loca en la que te conviertes, no eres tú...

-Además, tienes muchas razones por las que luchar y vencer... Tyler e Inuyasha sólo son las principales...

Kagome sonrió y acarició el rostro de su pequeño.

-Tienes mucha razón, Rin...

…...

A medida que el tiempo pasaba, el tratamiento de Rin comenzaba a mostrar los efectos secundarios, Sesshoumaru veía cómo aquellas inyecciones diarias dejaban moretes en su delicada piel y perdía peso a causa de los malestares. Aquello sólo era el principio, a cada mes le seguía una prueba de embarazo negativa que la hundía en la tristeza y a él en la desesperación por no poder hacer nada.

Finalmente, las pruebas arrojaron los resultados esperados, el ovario liberaría múltiples óvulos y Miroku les avisó que haría una extracción. Rin fue sedada y realizaron el procedimiento.

-Todo salió muy bien, pudimos sacar 15 óvulos.

Rin se aferró a Sesshoumaru emocionada, él la besó en la cabeza.

-Bien, amigo, ahora viene tu parte... Primero intentaré con los 4 óvulos que tenías y esperaremos...

-¿Cuándo lo harás?

-Dentro de dos días. No podemos dejar pasar el pico hormonal.

Miroku se pasó la mano por el cuello.

-Hay algo que deben saber... pero... Rin, no quiero que pienses que significa seguridad...

-¿Qué pasa?

-Estoy casi seguro de que estás produciendo hormonas naturalmente... es muy baja la cantidad, pero es algo bueno... me atrevo a decir que el bombardeo ha reactivado tu sistema.

Aquellos dos días parecieron una eternidad. Rin apenas podía dormir, Sesshoumaru sonreía al verla tan emocionada, pero guardaba cierto temor por ello mismo. Finalmente Miroku realizó el procedimiento y le indicó reposo absoluto por 2 días. Aunque Rin siguió sus instrucciones al pie de la letra, aún faltaba tiempo para saber si había funcionado o no.

Cuando el resultado fue negativo, Rin se aferró a los brazos de Sesshoumaru, Miroku vio a su amigo luchar con la desesperación.

-Puedes volver a intentarlo, Rin...

-¿Pero qué falló esta vez? Miroku, hice lo que me indicaste al pie de la letra...

-Lo siento, Rin... unas veces funciona, otras no... tienes que comprender, eres un reto, tu situación es...

-¿Imposible? ¿Acaso es imposible que tenga un hijo?

-No me refería a eso, sino a que...

-Con tantas mujeres abortando, niños desamparados, relaciones fortuitas que terminan en embarazo, ¿por qué yo que deseo tanto tener un hijo se me hace tan difícil?

Sesshoumaru sabía bien que la frustración de Rin ponía a su amigo en aprietos, tomando a su mujer por los hombros, se puso de pie.

-Eso pregúntaselo a Kami. Miroku, gracias por todo, seguimos en contacto...

Sesshoumaru sacó a Rin del consultorio, Miroku lo detuvo en la puerta.

-Sesshoumaru... recuerda que esto no es definitivo... hasta que no haya sangrado...

-Lo sé...

Pero Sesshoumaru sabía bien que una prueba negativa a los 14 días era definitivo. Había estudiado tanto acerca del tema que podía discutirlo con cualquier especialista sin riesgo a equivocarse.

…...

Inuyasha veía a su esposa jugar con su pequeño, por primera vez en meses se sentía animada, lo suficiente para salir y disfrutar en el jardín. El pequeño Tyler disfrutaba un mundo a su lado. Finalmente se quedaron tranquilos bajo la sombra de un árbol, Tyler se acomodó entre sus brazos y acarició los cabellos de la peluca que Inuyasha había mandado a hacer con su propia cabellera.

-Mama, te ves linda con el cabello de papa...

-Gracias, mi amor...

-Me gusta mucho, así no te da frío en la cabeza...

Kagome sonrió y lo abrazó con fuerza, llenándolo de besos y cosquillas.

-¡Mi niño es muy inteligente!

-¡Mama!

…...

Inuyasha no se explicaba cómo ni porqué los síntomas de Kagome se habían prolongado tanto. No se suponía que siguieran con la misma intensidad tan cerca del próximo ciclo. El doctor le indicó unos análisis antes de la próxima dosis.

-¿Y bien?

El doctor dejó los papeles con las manos temblorosas, levantó la mirada y vio a Kagome e Inuyasha.

-¿Acaso no usaste anticonceptivos?

-Claro que sí... Usamos preservativos...

-Kagome, estás embarazada, ¡necesito saber la verdad ahora!

-¡Oiga! ¡Ella dice la verdad! ¿Qué acaso está loco?

-¿Yo? ¡No tienen ni idea del problema en que me han metido! ¡Fui muy claro con respecto a las precauciones que debían tomar!

Inuyasha se puso de pie y agarró al doctor por el cuello.

-Escúchame bien, doctor de pacotilla, yo cuido de mi mujer con cuerpo y alma. Como vuelvas a insinuar que nos descuidamos, te voy a romper hasta la...

-¡Inuyasha!

-Pero es que...

-Esto es serio, Inuyasha... déjalo...

Inuyasha lo soltó dejándolo caer en su sillón. El doctor se alisó la bata y se acomodó nuevamente. Buscó los resultados del ciclo anterior.

-En ésta prueba están negativos... fue 2 meses atrás... No te di una carga muy grande porque tu cuerpo esta respondiendo y decidí agredirlo menos...

-Doctor... mi bebé... ¿Tiene posibilidades?

-Esto es muy difícil... Kagome, vas de maravillas... pero si detengo el tratamiento ahora, todo lo que hemos hecho, se irá a pique... De todas formas, no puedo garantizarte que deteniéndome ahora tu hijo sobreviva o sea sano...

-¿Hay una manera de saberlo?

-Ninguna... Aún es muy temprano para hacer pruebas...

-Me toca la quimio mañana...

-Tú decides...

Kagome cerró los ojos, una lágrima rodó por su mejilla.

-Tengo que velar por mi hijo, Inuyasha... Tengo que hacerlo por Tyler...

-Kagome...

-Tengo un hijo vivo y sano...

-¿No hay manera de saber si ya hay daños o no?

-Es muy temprano... pero muy posible... El tratamiento produce daños con dosis mucho menores a las recomendadas como terapia...

-Kagome, no lo decidas tan ligeramente...

-Inuyasha, ¿Qué sentido tiene detener el tratamiento si la enfermedad me matará antes de que mi hijo pueda sobrevivir?

-Ciertamente, no puede esperar 9 meses y pensar que el cáncer no avanzará...

-Lo hago pensando en mi hijo, pensando en tí, ¡tú que cada noche me pides que no me rinda! ¡Inuyasha, apóyame en esto!

Inuyasha bajó la cabeza y desvió la mirada.

-Es tu cuerpo y es tu vida...

-¿No me lo vas a reclamar? Inu... también es tu hijo...

-Haz lo que tengas que hacer...

El doctor llamó a un colega y los envió a su consulta indicándole otros exámenes a Kagome.

-Hazte una sonografía ahora, necesito tu respuesta para mañana.

-Gracias...

…...

N/A: Hola!

Aquí estamos de nuevo!

Gracias por sus reviews, veo nombres nuevos y firmas que me traen muchos recuerdos, todos gratos.

La cuarentena me animó a revisar mis fics, tengo uno incompleto que también voy a terminar de publicar, pero yo sigo trabajando desde casa, y tengo dos OC que atender por aquí, una niña rubia de pelo rizado y ojos verdes, y un niño de pelo y ojos castaños con largas pestañas y sonrisa de ángel. (Inserta emoji ojos de corazón).

Como ya se han dado cuenta este fic es más que AU, es slice of life, es muy cercano a la vida real, pocos elementos fantásticos. Espero seguir interesándolas y les mando un fuerte abrazo.

Mizuho