Esta historia esta basada en:

My Hero Academia (Boku no Hīrō Academia, Mi Academia de Héroes), revista Weekly Shonen Jump.

© 7 de julio de 2014, Kohei Horikoshi.


El Riesgo de ser héroe.

Cap. 2 – Afrontando un espíritu roto.


Ha pasado una semana del terremoto, los héroes lograron hacer su trabajo, sometieron a los villanos, rescataron a los ciudadanos y redujeron los daños que había provocado el desastre. Se podía decir que una vez mas los héroes lograron hacer la diferencia… pero no para aquel aspirante y estudiante a héroe llamado Izuku Midoriya.

Este después de haber fallado en detener el ataque aquel villano, provocando la rotura de sus brazos y la muerte de algunas personas en una zona de triaje, fue hospitalizado de emergencia e intervenido quirúrgicamente, logrando salvarle los brazos de milagro.

Quienes estaban esperando en la sala de espera eran Shota Aizawa (Eraserhead), Yagi Toshinori (All Might) y a la madre de Izuku, Inko Midoriya, estaban angustiados pero tenían esperanza de que todo saliera bien. El doctor cabecera al salir del área de operación, se acerco a los tres adultos y le explico con calma; los brazos del joven Midoriya al haber sufridos tantos traumas en el pasado, y estos al nunca tener el tiempo necesario para sanar correctamente, provocando que una gran tensión se acumularan en ellos, solo era cuestión de tiempo para que estos se quebraran, a pesar de haber sidos restaurados no podrán servir mas allá de hacer tareas simples, si el objetivo de aquel joven era convertirse en héroe... ese sueño debía irlo desechando de sus planes de vida.

Shota solo podía quedar en silencio mientras apretaba sus brazos hasta el punto de clavar sus uñas en su piel de la impotencia y frustración que sentía, Inko solamente puede desplomarse en el suelo en lagrimas, estaba devastada, All Might poco a poco se fue acercando a la ventana que permitía ver la sala de operaciones donde Izuku estaba ingresado, lagrimas salían de sus ojos por la profunda tristeza.

- Mi chico… lo siento, lo siento tanto. Debídebí sacar de mi todas aquellas dudas y miedos para en verdad dedicarme a enseñarte, enseñarte todo lo que sé... enseñarte como usar tu poder desde un principio. Te he fallado como maestro… Lo siento… Cuanto lo siento -. Decía el anterior símbolo de la paz con la voz totalmente quebrada, lamentaba el fracaso de maestro que era con su pupilo.

- ¿All Might?… -. Se escuchaba la tenue voz Izuku mientras poco a poco abria sus ojos.

Todos dirigieron su vista a la ventana al escuchar a Izuku hablar, pero la tristeza mas profunda surgió en los corazones de aquellos tres adultos al observar como aquellos ojos, esos que destilaban esperanza e ilusión, ahora habia un profundo y tétrico vacio. En aquel incidente algo mas que sus brazos fue quebrado… el espíritu de aquel joven fue desecho hasta dejar mas que la nada en ellos.


Otra semana paso...

- Deku-kun… ¿se puede pasar? -. Se podía escuchar la voz de Ochaco detrás de la puerta. Esta al no recibir respuesta de nadie, decidió entrar lentamente, junto a ella venían varios amigos de la Academia U.A.

Todos sus compañeros de la clase 1-A y otros amigos de U.A como Mirio Togata, Nejire Hado, Tamaki Amajiki y Hitoshi Shinso iban entrando poco a poco a la habitación del joven Izuku. Estos al entrar lograron verlo, estaba sentado en su cama, tenia un suero intravenoso, algunos sensores de signos vitales conectados, y unos soportes que sostenían sus brazos llenos de clavos quirúrgicos, él solo estaba mirando el paisaje desde su ventana, el aire que entraba del exterior hacia que su cabello se moviera ligeramente, era una escena un poco lúgubre.

Izuku estaba acompañado de una enfermera, esta al ver a los compañeros del joven héroe, se levanto de su silla y se acerco a ellos. - Saludos. Me habían informado que venían, él esta bien… pero tengan cuidado, verlo... es deprimente -. Le informaba a los chicos para luego retirarse de la habitación.

Todos se fueron acercando a la cama de Midoriya, pero este simplemente no reaccionaba a la presencia de sus amigos.

- Deku-kun… -. Decía con voz quebrada Ochaco mientras se acercaba lentamente a su cama, no podía creer el estado que tenia su mejor amigo, era como si él hubiese muerto, era como si lo que encontraron ahí era un cascaron vació.

- Mira… te trajimos lo que te gusta, Katsudon, debes tener hambre ¿No? -. Le preguntaba Iida con algo de animo mientras colocaba el bol caliente al lado de la cama, intentaba animar a su amigo, pero nada.

- Midoriya… ¿Estas bien? -. Preguntaba con preocupación Shoto, este esperaba una respuesta de su amigo, igual que todos los demás.

- Estábamos preocupado por ti, así que pedimos permiso en la escuela verte -. Decía con una pequeña sonrisa Mirio.

- Pero vemos que estas bien… Y nos informaron que tus brazos están mejorando -. Hablaba con cierto animo Eijiro.

Nada… no hubo respuesta por parte de Izuku, solo se limitaba a ver el paisaje por la ventana, esto solo provocaba mas impotencia y tristeza en sus amigos, sabían aquel accidente fue impactante, realmente lo fue para todos, para algunos era sus primera experiencia de rescate real, vivieron y sintieron el miedo de la gente, la presión de querer salvar a todos y el dolor de no poder hacerlo. Aunque conocían por parte de Eraserhead y del director, que Deku estaba operado y hospitalizado, no se habían imagino que su estado era tan grave.

- Maldito Nerd… ¡Responde cuando te hablan! -. Katsuki no podía soportar mas aquel estado de su amigo de infancia, y empezó a recriminar mientras se acercaba furiosamente a la cama donde él estaba pero fue detenido por Shoto y Tenya.

- ¡Calmate Bakugo! Acaso no ves como esta… no puedes pretender que responda como siempre -. Reclamaba Ochaco mientras algunas lagrimas salían de sus ojos.

Todos trataban de calmar a Katsuki, se habían imaginado que podía actuar de esa forma, aun así no querían que los doctores vinieran y los sacaran de la habitación.

- Chicos… Están aquí -. Hablaba Deku de manera tenue, cosa que hizo que todos se callaran y voltearan a verlo, solo para encontrarse con aquellos ojos vacios, aquella mirada los petrifico de la impresión, era la primera vez desde semanas que lograban a ver a Izuku, esos ojos vacios era algo que les choco profundamente… esa mirada que alguna vez estaba llena de esperanza, valor, compasión y determinacion, ahora parecia estar llenos de todo lo contrario, era algo sumamente deprimente.

- Estamos aquí Deku-kun -. Respondían Shoto, Iida y Ochaco inmediatamente al escucharlo, Ochaco tocaba una de sus manos para hacerlo sentir que estaban ahí.

- ¡Si! Vinimos a darte apoyo y desearte una rápida recuperación -. Le decía con animo Yuga a su amigo.

Todos sus amigos se acercaban un poco mas para darle palabras de animo, no querían seguir viendo a Izuku de esa forma, tenían que ayudarlo así como él lo hacia en el pasado, incluso Katsuki trato de darle ánimos a su manera.

- Vamos Deku, no eres de aquellos que muere tan fácilmente, y mira que te lo digo yo -. Decía con exigencia Katsuki mientras aun Shoto y Iida lo sostenían.

- Saben… los doctores me dijeron que mis brazos, ya no sirven para mas… que mis anteriores lecciones pasaron factura. El accidente provoco que quedaran aplastados, y aunque lograron salvarlo de milagro, habían dicho que solo podrán servir para hacer cosas básicas -. Hablaba Deku mientras miraba con lagrimas en sus ojos aquellos brazos con clavos, todos en ese momento guardaron silencio.

- Y para colmo… -. Reía con pesar mientras mas lagrimas salían de sus ojos y volteaba a ver a sus amigos. - La madre e hija que salvamos Mina, Ochaco, Mineta y yo, mas otras personas en el terremoto, terminaron fallecieron en el momento que el edificio se me vino arriba… Todo esto por mi culpa... por mi falta de fuerza -.

Ochaco, Mineta y Mina no pudieron aguantar mas aquello y empezaron a llorar, sabían que eso había pasado y aun les afectaba mucho, pero sabían que de los cuatros, él mas afectado fue Deku. Los demás también estaban muy afectados, recodar aquello era doloroso y solo se limitaban a apartar la mirada, sollozar un poco o mirar a Deku en sumo silencio.

- Ser… el héroe mas grande… vaya broma. No poder salvar a una familia... tener poder pero no poderlo usar mas -. Volvía hablar Izuku. - Tenias razón Kacchan… no sirvo para esto -. Observaba a Katsuki con esos ojos vacíos.

- No digas eso Midoriya -. Exclamaba con pesar Shoto, no podía permitir que su amigo se despreciara de esa forma, el sabia que Izuku era mas héroe que cualquiera de lo que estuvieran en esa habitación.

- Exacto Midoriya-san, debe haber una forma de que tus brazos puedan ser restaurados, en la academia deben estar buscando una solucion -. Le decía Momo mientas se secaba las lagrimas en sus ojos tratando de sacarle esas ideas.

- Vamos Midoriya-kun, recuerda lo que nos dijo Sir, debemos reír ante la adversidad… aun no es tu tiempo para salir del mundo de los héroes -. Decía con una pequeña sonrisa Mirio, no podía permitir que su amigo se derrumbara de esa forma, el mismo sabia muy bien como era sentirse de aquella manera, podía ver como desesperación cubría a Izuku, aquella misma oscuridad que de no ser por sus amigos, maestro y el mismo Izuku lo habría cubierto a él.

Todos a su manera trataban de animar al joven héroe, Izuku por su parte solo los miraba con aquellos ojos vacíos y sonreía de manera falsa, él sabia que no había esperanzas para él, pero no podía tirar a la basura los esfuerzos de sus amigos de animarlo.

Toda la frustración de Katsuki salio a flote y exploto, el también podía haber evitado aquello y por sus dudas y egoísmo solo se limito a vencer a los villanos, él no lo negaba, tenia celos y rabia de Midoriya desde que eran pequeños, pero era porque Deku tuviera mas aptitudes de héroe que él mismo. Se suelta del agarre de Shoto e Iida para voltearse e irse de la habitación, Eijiro al ver esto se voltea y le grita a su amigo que no se vaya.

- Te lo había dicho… -. Decía Katsuki apretando sus puños mientras daba la espada a todos, todos guardan silencio y lo ven. - Desde secundaria te dije que eras un inútil bueno para nada, que no tenias madera para ser héroe, pero aun asi no escuchaste, tuviste que vivirlo en carne propia para saberlo. Basura… espero que esto te haya servido de lección -. Cierto temblor se veía en su cuerpo mientras decía aquellas cosas y tocaba el pórtico de la puerta tratando de abrirla.

- ¡Maldito! Como te atreves a decir eso, sabiendo que el hizo su mejor esfuerzo deteniendo aquello -. Reprendía Shoto con rabia al escuchar aquellas palabras, no podía creer que él dijera eso sabiendo de primera mano que el único que estaba lo suficientemente cerca para detener eso era Midoriya.

- Dejalo Todoroki-kun… tiene razón -. Respondía con simpleza Izuku mientras observaba a su amigo.

Al escuchar aquellas palabras Katsuki abre la puerta y se va de la habitación cerrando la puerta con fuerza.

- Midoriya… no lo escuches, encontraremos una forma de ayudarte para superar esto -. Decía Tsuyu mirando a su amigo, no debía permitir que la situacion empeorara mas.

- ¡Así es!. El solo esta dolido de verte de esa forma y no sabe como expresarlo de otra manera… él… él realmente no piensa así -. Decía Eijiro con nerviosismo mientras miraba entre la puerta y Midoriya, tenia la esperanza de que Bakugo volviera.

- ¡Midoriya! sabemos que hiciste tu mejor esfuerzo tratando de proteger aquellas personas. No debes culparte de esta forma -. Exclamaba Mina y Mineta, ellos habían recibido algunos consejos y ayuda de como enfrentar aquellas muertes y querían transmitírsela.

- Bakugo no tiene la razón Midoriya-kun, eres un gran héroe que siempre se lanza a aquellos que lo necesitan sin pensarlo. No eres un inútil como él dice que eres -. Decía Tenya mientras hacia algunas señas con sus brazos.

- Así es, Mineta y yo, sabemos lo grande que eres -. Decia Tsuyu con determinación, recordando aquella ocasión de como gracias Izuku pudieron salir airosos del ataque de los villanos en el U.S.J.

Todos a su manera hacían recordar a Deku lo buen héroe y persona que es, pero Izuku aun continuaba con aquellos ojos vacíos... el dolor en sus brazos y la culpa que cargaba eran demasiado grande para que aquellas palabras de aliento confortaran su corazón, para él, aquellas palabras no las merecía.

- Gracias a todos… gracias por sus palabras, me siento aliviado de tener amigos como ustedes -. Responda Deku con amabilidad, mientras volvía a mirar por la ventana. - Pero si me disculpan necesito dormir un poco -. Suspiraba con cierta dificultad, realmente estaba cansado.

Todos al escucharlo, poco a poco se fueron despidiendo y yendo de la habitación, después de unos minutos solo quedaban en la misma: Mirio, Shoto, Momo, Iida, Tsuyu, Eijiro y Ochaco.

- Midoriya-kun, se muy bien lo difícil que es... pero sabes que no siempre podemos salvarlos a todos, asi como paso con Sir, debemos tomar ese dolor y utilizarlo como motivador para ser mejores y volvernos mas fuerte -. Le decía Mirio mientras tocaba su cabeza y lo miraba fijamente.

- Ya te hemos dichos muchas cosas, se que necesitas tiempo para procesar todo lo que te ha pasado, pero te prometo que haremos lo mejor que podemos para ayudarte en lo que sea -. Decia Momo con compasión y tocaba una de su piernas derecha.

- Somos amigos hombre, estaremos aqui para ti siempre, no lo dudes -. Expresaba Eijiro con ánimos mientras tocaba su pierna izquierda.

- Si necesitas algo, no dudes en pedirlo. Gero-. Decía Tsuyu con una sonrisa mientra tocaba su mano derecha.

- Asi es. Ya nos has ayudado antes, ahora nos toca a nosotros devolverte el favor -. Decía Tenya mientras tocaba su hombro derecho.

- Te apoyaremos, no estarás solo en este proceso, tu nos salvaste cuando estábamos en peligro, ahora lo haremos nosotros -. Decía Shoto mientras tocaba su hombro izquierdo.

Mientras aun miraba por la ventana, gracias a las palabras de sus amigos por unos segundos el brillo en los ojos de Izuku volvía, todos al ver aquello una chispa de esperanza se había encendido en todos, aun quedaba una parte de aquel espíritu heroico, solo debían apoyarlo estos momentos oscuros.

- De verdad… gracias. Se que nos volvemos a ver cuando me den de alta -. Decía Izuku con una leve pero sincera sonrisa mientras miraba el paisaje con sus ojos vacíos.

Todos respondieron y se fueron, todos excepto Ochaco. Ella todo ese tiempo solo estuvo ahí, se mantuvo sentada en la cama tocando la mano izquierda de Izuku, solo estaba mirando el suelo, y sus ojos eran cubiertos por unos mechones de cabello.

- Uraraka-san… -. Decía Deku al ver que aun estaba ahí.

- Sabes… cuando supe la noticia de que aquella familia falleció, tanto Mineta, Ashido y yo no pudimos dormir varias noche, la frustración, el dolor y las lagrimas no nos dejo hacerlo. Durante las semanas que has estado hospitalizado, hemos recibimos ayuda de Recovery Girl y un psiquiatrarealmente nos ha ayudo un poco a superar aquello, pero a pesar de eso, no podía dejar de pensar en ti… -. Explicaba mientras poco a poco las lagrimas volvían a salir. - Sabia que de los cuatros... el que mas… el que mas saldría afectado de todo esto, eras tu, y el hecho de verte ahora en este estado me rompe aun mas el corazón -.

Ochaco rompía en llano, se había contenido todo es tiempo para no preocupar a sus amigos, pero no podía mas, ver a Izuku de esta forma era algo muy doloroso para ella, Izuku sentia peor al verla llorar, queria abrazarla, quiera consolarla, no quería que ella se sintiera de esa forma por su culpa, lo sucedido en aquel accidente era su culpa, queria abrazarla, pero sus brazos simplemente no estaban para eso, esto lo fustro mas e hizo que empezara a llorar por igual.

- Ya todos te han dicho que te apoyan y que harán lo que sea para ayudarte, eso es un hecho y no lo voy a repetir, pero te quiero pedir una cosa… -. Volvía a hablar Ochaco mientras trataba de limpiarse sus lagrimas.

- ¿Que?… -. Preguntaba Izuku mientras trataba de calmar sus lagrimas poco a poco.

- Déjame quedarme aquí… quiero ayudarte Deku-kun… ayudarte a salir de esta, ya me has ayudado mucho, esta vez quiero ayudarte a ti… Solo… solo si tu me permites -. Pedía ella casi en tono de suplica mientras subia su mirada hacia Izuku.

Por otro momento, la vida volvía a los ojos de Izuku, realmente lo pensó, sabia que su madre no podía ir esa noche al hospital, ella tenia que comprar algunas cosas y resolver el de tema de su hospitalización, por eso estaba la enfermera con él. Midoriya tonaba en los ojos de Ochaco que no iba a recibir una negativa, realmente quería ayudarlo, y él no era quien para negar esa petición.

Ella esperaba "no" por parte de él como respuesta, pero aun si lo decía estaba dispuesta a quedarse, no podia dejar a Deku solo en esta situación… debía ayudarlo sea como sea, así como él ha ayudado a todos.

- Esta bien… -. Respondió Deku después de un breve silencio, y volvía a mirar hacia la ventana.

Despues de unos minutos Ochaco se levanta de la cama y con cuidado ayuda a Izuku con las lagrimas que aun tenia en su rostro, luego trata de acomodarlo en la cama para entonces toma el bol de Katsudon y ayudarle a alimentarse, Midoriya se deja ayudar y empieza a comer. La habitación era habitada solo por ellos dos y un completo silencio apacible, la enfermera que estaba viendo todo esto desde la puerta, sonríe, y poco a poco va cerrándola.

- Déjelo. Él estará en buenas manos esta noche, señor All Might -. Decía con una sonrisa la enfermera al anterior símbolo de la paz y mentor de Midoriya.


La vida puede traerte cosas buenas como terribles, la diferencias de como superar ambas, es con quien las afrontas. Ahora mas que nunca Izuku Midoriya necesita de héroes que le ayuden a afrontar esta dificultad.