Desorden en el desfile

Ocho años atrás:

─ Nunca podré agradecerle lo suficiente, señorita Rarity Belle ─ sonrió enternecida la viuda Foster. ─ Con esto finalmente podremos darle a los niños ese viaje que merecen.

─ Pero cariño, fue todo un placer ─ dijo Rarity orgullosa mirando a los pequeños.

La obra de beneficencia a favor del orfanato había salido a la perfección gracias a la buena voluntad de Rarity, y al dulce corazón de Fluttershy. Con sus contactos, la primera había logrado que el evento se publicitara hasta los rincones más lejanas de Equestria, y la segunda había usado a sus animalitos para despertar el ánimo entre los huérfanos y juntos hicieron la mejor representación de Ponyta la Huerfanita que se haya visto.

Una pequeña pelirroja llamada Red Clove había hecho de Ponyta y con su hermosa voz, que fue descubierta gracias a los ánimos de Fluttershy, cantó la línea final:

─ ¡Tomorrow, tomorrow! We'll love you Tomorrooooooow…

Todos los presenten resonaron sus cascos muy emocionados, mientras que las dos yeguas que hicieron todo aquello posible se limpiaron una lágrima de la emoción.

─ Me alegra tanto que el Cutie Mapa nos haya mandado hasta aquí ─ dijo Fluttershy, sintiendo su Cutie Mark vibrar. La misión estaba cumplida.

Rarity sintió su Cutie Mark vibrar también y asintió. Toda esa misión había salido bien, no tenía nada de qué quejarse. Pero por alguna extraña razón tenía el extraño presentimiento que no era el fin. Sintió un peso en su corazón, sabía que algo faltaba. ¿Pero qué?

Entonces miró en la esquina a la joven Rapidash, la cuidadora más joven del orfanato, tratando de calmar a una bebé de no más de un año que lloraba a pleno pulmón. La pobre hacía lo que podía para que sus llantos no distrajeran a los asistentes de la obra, pero era una tarea muy difícil. Sobre todo porque la niña incluso soltaba ataques mágicos de gran poder e intentaba morder a la poni que la cargaba.

Rarity se acercó preocupada. ─ Querida, ¿está todo bien?

Rapidash dio un respingo, sacudiendo ligeramente a la niña, que lloró más fuerte aún, lo que impresionó a Rarity ya que no pensó que cosa semejante fuera posble.

─ Es solo esta nueva niña que nos trajeron los servicios sociales. No puedo calmarla y la verdad… bueno, me da miedo partirla en dos.

─ Pero querida, ¿no estás acostumbrada a tratar con bebés? ¿Qué es lo que pasa?

─ Esta niña… solo mírela señorita Belle. Los servicios sociales nos han traído niños de hogares abusivos antes, pero nunca tan pequeños. Me sorprende incluso que esta niña siga con vida… me alegra mucho que los monstruos estén ahora en la cárcel donde pertenecen.

Rarity examinó a la niña y se dio cuenta que algo andaba terriblemente mal.

Primero que nada, a través de su delicada piel se podía observar que la mayor parte de sus huesos estaban rotos. Tenía moretones por todo su cuerpo y varias zonas sin pelo. Por debajo del pañal se podía observar un grave ataque de sarpullido que se había transformado en una infección de la piel muy avanzada. Y el colmo era el extremo estado de desnutrición en que la niña estaba. Esto no tenía nombre.

─ Por Faust… ¿qué clase de padres son capaces de hacer una monstruosidad así?

─ Como dije, ya están tras las rejas, donde pertenecen.

─ ¿Rarity, de qué están hablando? ─ Preguntó Fluttershy, uniéndose a la conversación.

Rarity la ignoró, mirando fijamente a la niña que seguía llorando llena de terror… y dolor porque la violencia y excitación de su llanto no ayudaba a sus huesos rotos.

─ Es esta niña Fluttershy… ella necesita una mamá. Una mamá que pueda dedicarle el tiempo necesario para que su cuerpo y su corazón sana. Una mamá que la haga olvidar los horrores que vivió a su corta vida…

Rapidash ladeó la cabeza, mientras procesaba lo que Rarity había dicho.

─ Señorita Rarity, cuidar de un hijo es una responsabilidad enorme, en especial esta niña que ha venido de un hogar abusivo.

─ Puedes decir lo que quieras, pero ya tomé mi decisión. Ella… ella es mi hija…

Rapidash no pudo evitar sonreír.

─ ¿Sabe? Luminositè no pudo encontrar mejor hogar.

Rarity asintió satisfecha. ─ Tiene un hermoso nombre, al menos estos horribles padres hicieron algo bien.

─ ¿Rarity, estás segura? ─ Preguntó Fluttershy sorprendida por el curso de los eventos.

─ Muy segura. Luminositè es mi… mi hija.

Actualidad:

Había una gran excitación en el lugar, después de todo era el gran desfile de modas de ManeHattan y los mejores diseñadores nuevos y antiguos estaban listos para mostrar sus creaciones al mundo.

Era un lugar donde todos hablaban el lenguaje de la moda y todos se entendían a su manera. Pero además de amigos eran competidores, y todos tenían que mantener ojos y oídos bien abiertos porque esos ámbitos no eran ajenos a los plagios y a los sabotajes.

Todos estaban al tanto para que no les robaran a ellos y al mismo tiempo veían a quién robar. Con una notable excepción.

Suri Polomare, ella tenía la fama como la diseñadora más honesta y generosa de Equestria. Mucho más que Rarity Belle. No había necesidad de plagiar sus trucos, ella misma los compartía con aquel que se lo pidiera amablemente. Y por lo mismo nadie lo intentaba, la amabilidad y generosidad extrema de Suri era algo que a todos los convencía de dejarla tranquila.

Fue entonces cuando llegaron Rarity Belle y su hija.

Los diseñadores en la estancia saludaron alegremente a las recién llegadas, con la misma notable excepción. Suri le sonrió a Rarity con cortesía, pero se alejó dos pasos cuando la mirada de la niña se clavó en ella. La pequeña le dedicó una amplia sonrisa, pero Suri podía ver la chispa de perversidad pura que brillaba en sus ojos. Suri recordaba claramente el día que trató de robarle uno de sus diseños a Rarity Belle. Lumi le demostró dos cosas, cuánto protegía a su mére, y el verdadero significado del dolor y el terror.

Ignorando el intercambio silencioso entre su hija y ex rival, Rarity se dirigió al espacio designado para ella y colocó los vestidos en los poniquíes designados. También había uno designado para su hija que esa vez haría su debut en la competencia de diseñadores junior.

Ella colocó su diseño en el poniquí. Era una chaqueta sencilla de color negro con un forro rojo rubí. Era un buen esfuerzo, tal vez no se llevaría el premio pero por algún lado se tenía que empezar.

─ ¿Estarás ahí durante mi presentación, mére? ─ Preguntó Lumi.

Rarity frotó su nariz con la de su hija. ─ Por supuesto Luminositè, será tu primer paso en la carrera de la moda. Estaré ahí todo lo que necesites, ¿quieres que te acompañe al backstage?

─ Oh no te molestes mére, yo puedo arreglármelas sola. Solo quisiera que detengas mes choses mientras hago mi debut.

Le dio una mochila a Rarity, que de inmediato la tomó y le sonrió.

─ Recuerda mis palabras Luminosité, este es un tanque de tiburones. Tú misma tienes que ser un tiburón.

Ella sonrió, pero la suya era una sonrisa siniestra. ─ Por supuesto mére, soy un tiburón y de los más peligrosos. ¿Recuerdas lo que le hice a Tirek?

La sonrisa de Rarity se desvaneció y colocó un casco sobre el hombro de su hija.

─ Luminositè, no. Tú eres más fuerte que tus urgencias. No las dejes tomar el control.

─ Solo decía que…

─ Luminositè, si no puedes controlarte daremos media vuelta y regresaremos a casa. No me importa perderme el desfile si es por tu salud mental.

─ Solo bromeaba…

─ Con este tema no se hacen bromas ─ regañó Rarity. ─ Otro chistecito y nos volvemos a casa.

Luego la abrazó. ─ Por favor amor, ten cuidado. Me preocupas, la última vez fue un villano pero ¿qué pasaría si pierdes el control con los ponis?

Lumi no dijo nada, solo miró hacia abajo y asintió.

En realidad sería mucho más fácil dar rienda suelta a 'eso' que tenía dentro. Pero solo por amor a su mére hacía lo mejor que podía para mantenerlo bajo control.

Rarity por su parte no dejaba de detestar a los padres biológicos de Lumi. Eso que le hicieron había dejado heridas muy profundas. Su cuerpo había podido sanar… pero su psique no del todo.

Lumi mientras entró al backstage cargando su chaqueta recién hecha. A su alrededor había otras diseñadoras junior, todas mayores que Lumi. Entre catorce y diecisiete años.

Miraron juzgando su creación, una chaqueta muy sencilla. Muy bien hecha, una técnica implacable pero el diseño no era algo digno de un concurso. Pero a Lumi no le importaba, ella sabía que no tenía la creatividad de su madre así que lo dejó pasar.

Eligió un rincón alejado y se puso a leer. La mayoría leía revistas de moda y las últimas novedades, pero Lumi tenía toda su atención en la más reciente edición del libro de texto de mecánica avanzada que usaban los estudiantes de primer año del Manehattan Tech. Aunque le gustaban mucho las revistas de moda, ella también tenía interés en estos temas, era parte importante de su secreto.

Un carraspeo reclamó su atención. Ella levantó la mirada.

─ ¿Puis-je vous aider?

─ Solo admiraba tu chaqueta, niñita ─ sonrió la muchacha de trece años. ─ ¿Qué edad tienes?

─ Dix ans ─ respondió Lumi. ─ Me falta un largo camino por recorrer.

La chica sonrió amablemente. ─ Pues puedo decirte que vas muy bien. Yo no cosía con esta técnica a tu edad. La tuya es impecable, ¿te enseñó tu mamá?

─ Sí, mi mére me enseñó todos sus secretos ─ dijo Lumi con una sonrisa. ─ Es una lástima que no me haya podido traspasar un poco de su creatividad.

La niña le dedicó una sonrisa de simpatía y se fue de regreso con las otras mientras que Lumi volvía a enfrascarse en su libro.

─ ¿Y bien, qué tal nuestra 'competencia'? ─ Se rio una de las mayores.

─ Excelente técnica, pero no se puede decir mucho más.

─ Sí, yo hice algo parecido cuando vine por primera vez.

─ Invítala a que venga.

Las niñas llamaron a Lumi y ella se unió alegremente. Solo una le dirigió una mirada al libro que leía, ¿qué diablos? Pero en fin, se la pasaron charlando alegremente y luego llegó la hora de la presentación.

Seis jueces se habían alineado frente a las siete diseñadores junior que se habían presentado a concursar. Y detrás de ellos un grupo de padres orgullosos.

─ Acércate, Shooting Star ─ dijo la líder del panel de jueces, CoCo Pommel.

Una joven se acercó con su vestido. Precioso, de color amarillo con incrustaciones de topacio y un precioso encaje plateado, y entonces les mostró. ─ A esto lo llamo 'tierno amanecer' y me inspiré en el hermoso sol que Celestia nos regala y…

Uno a uno pasaron los jóvenes mostrando sus creaciones, hasta que llegó Luminositè. Al ser la más joven, ella le tocó ser la última pero no le molestaba.

Se acercó al panel de jueces, que la recibió con una sonrisa.

─ Por favor háblanos de tu diseño ─ dijo un juez, Genne Versátil.

─ Es una chaqueta sencilla, sin ningún tipo de modificación obvia a simple vista ─ dijo Lumi. ─ Pero lo que vine a presentar no es la chaqueta sino el material.

─ ¿De qué hablas, pequeña?

Lumi hizo un gesto.

Desde el público, Rarity levantó una ceja. Así que esto se proponía…

CoCo tocó la tela.

─ Es un material muy bonito, se siente suave al tacto. Y se ve resistente… pero no entiendo qué tiene este material de especial.

Lumi sonrió, una sonrisa retorcida llena de presunción y luego sus ojos se clavaron en Rarity, que sostenía su mochila.

Lumi usó su magia para abrirla, sacando de ahí un par de tijeras nuevas. Brillantes y afiladas, y un pedazo de tela. Le dio las tijeras y el par a otro de los jueces, K. Large Field.

─ Monseur, ¿sería tan amable de usar este par de tijeras para cortar este pedazo de tela,

s'il vous plait?

El diseñador solo se encogió de hombros y cortó la tela. ─ Sí, son de buena marca… ¿y qué?

Lumi entonces le pasó su chaqueta. ─ Ahora esto…

─ Peeerooo… tu chaqueta, tu linda chaqueta…

─ Hágalo ─ pidió Luminositè.

Sin saber muy bien por qué lo hacía, el sujeto cortó la chaqueta de Luminositè. O más bien trató, pero la chaqueta quedó como si nada.

─ ¿Qué?

Large Field empezó a forzar las tijeras, tratando de cortar la chaqueta en distintos puntos, el forro, la tela directamente pero nada. La chaqueta estaba intacta.

─ ¿Qué demonios?

Le pasó la chaqueta y las tijeras a todo el panel de jueces, pero nada. Incluso las demás participantes sacaron sus propias tijeras y trataron de cortar la chaqueta de Luminositè Belle. Incluso tratando de arrancar los hilos pero ni siquiera estos cedían a las tijeras.

─ Es sorprendente ─ admitió CoCo.

─ ¿Verdad? ─ Sonrió Luminositè. ─ Y este es solo el principio. ¡Muñecas!

De la mochila que sostenía Rarity salieron dos pequeñas muñecas, que avanzaron diciendo 'Gero-Gero', 'Gero-Gero'.

Las muñecas se pararon junto a su creadora, que puso la chaqueta frente a ellas como sosteniendo una capa de torero.

─ Lanzallamas ─ ordenó con calma.

Las dos muñecas abrieron sus bocas y soltaron una poderosa llamarada que hizo que todos saltaran hacia atrás asustadas.

─ ¿TE VOLVISTE LOCA O QUÉ?

Las muñecas cerraron la boca, y ella les mostró la chaqueta. ─ Ni siquiera está caliente.

Con esto la conmoción que ella misma causó se calmó.

─ ¿Qué cosa?

Les enseñó de nuevo la chaqueta, y de nuevo todos la tocaron, sorprendidos. No olía a quemado, y tal como lo dijo la niña, ni siquiera estaba caliente. De hecho, ni siquiera el cierre, de metal, estaba caliente.

─ Lo mismo ocurriría si les hago usar un ataque congelante. Este material es prácticamente indestructible.

Rarity sonrió, orgullosa de su hija mientras que todos los demás se quedaban mudos del asombro intentando estudiar el material.

─ ¿Pero niña, cómo lograste crear algo así? ─ Preguntó CoCo.

Lumi se encogió de hombros.

─ ¿Qué puedo decir? Jamás tendré la creatividad de mi mére, pero mis capacidades técnicas están a la par del hijo de la Princesa Twilight, que es un putain de génie.

Pero los jueces no podían creerlo, solo miraron fijamente a Rarity.

─ Señorita Belle, ¿se da cuenta que ayudar a su hija equivale a una descalificación inmediata?

Rarity se excusó. ─ No, no, no, no, no… yo no tuve nada que ver con ese material. Yo no puedo crear algo así de resistente ni aunque quisiera. Mi magia no es lo suficientemente poderosa para algo así, y esa cosa ni siquiera usa magia.

Todos miraron a Lumi, que sonriente sacó una pequeña cajita llena de lo que parecían ser virutas de metal color gris negruzco. ─ Este es el secreto de la tela, se llaman nano-máquinas. Estas generan un campo electromagnético que funciona como una barrera protectora de la tela.

Acto seguido se puso a dar una larga explicación de cómo había creado esas virutas y cómo las había imbuido en la tela, y todo lo que era necesario para crear esa chaqueta.

Al final la decisión fue unánime, se le dio a Luminositè el primer lugar de la competencia junior y no faltó el que intentara comprarle el material milagroso, pero Lumi no dio su casco a torcer.

─ Mes créations son estrictamente para uso militar. Si firmaré con alguien será directamente con la Corona.

Nadie se lo discutió, los que querían comprarle el material pensaban precisamente en crear uniformes para las Guardias Reales.

Al final madre e hija se estaban relajando en una cafetería cercana mietras Lumi observaba su premio.

─ La verdad estoy sorprendida que hayas revelado el secreto de tu tela Luminositè ─ dijo Rarity.

─ Ahora que ustedes saben de nuestro genio, Bright y yo acordamos que ya no valía la pena ocultarlo más tiempo. Nuestros gadgets pueden cambiar el mundo.

Y sus armas destruirlo, pensó Rarity pero prefirió no decir nada.

Entonces una de las muñecas de Lumi saltó de la mochila, con las luces de sus ojos parpadeando. 'Gero-Gero, Gero-Gero'.

Lumi frunció el entrecejo. ─ Problèmes. Alguien está tratando de sabotear tu puesto.

─ ¡¿Qué?! ─ Saltó Rarity.

─ Puse un sistema de vigilancia, ¡vamos!

Rarity dejó un puñado de bits en la mesa y se levantó de golpe. Iba a empezar a correr pero antes que pudiera hacerlo Lumi apretó un botón de una de sus pulseras al tiempo que arreglaba su bufanda de seda alrededor de su cuello.

Ambas se tele-transportaron justo frente al puesto donde Rarity había dejado sus vestidos, a tiempo de interceptar a CoCo que sostenía unas tijeras lista para destrozar los vestidos de Rarity.

Pero algo no estaba bien con ella. Sus ojos estaban completamente negros, y emitía un aura color azul oscuro. Luego el Elemento de Rarity empezó a vibrar en su interior confirmando sus sospechas. Esto no estaba bien.

Pero antes que ella pudiera reaccionar, Lumi se adelantó levantando su casco. Su bufanda se safó de su cuello y un extremo se enroscó en su casco derecho y el otro salió disparado directo hacia el cuello CoCo.

Ella empezó a retorcerse y tratar de zafarse pero la bufanda estaba demasiado apretada. Su rostro se puso morado en cuestión de segundos, mientras que Lumi ponía una sonrisa cruel y despiadada. Sus ojos brillaban de sadismo puro, y se veía que estaba lista para infringir grandes cantidades de dolor.

Pero Rarity se apresuró a darle una buena sacudida con su magia.

─ ¡Luminositè!

─ Mére, ella trató de destruir meses de tu trabajo.

─ No es ella misma, mírala bien… está poseída…

Eso hizo que Lumi soltara a CoCo, que empezó a respirar desesperadamente ahora que ya nada apretaba su cuello. Miró a la mocosa directo a los ojos, haciendo que ella notara ese antinatural color negro en ellos. CoCo sonrió.

Qué interesante ─ dijo con una voz cavernosa y antinatural. ─ Quería destrozarlo todo… quería tener testigos que le dijeran a Rarity Belle que su querida amiga la traicionó, que destrozó sus vestidos… atacarla a través de sus seres queridos.

─ ¿Por qué? ─ Preguntó Rarity.

Mi señor tiene los ojos puestos en Equestria. Los Elementos de la Armonía son su único impedimento… él nos creó para destruirlas una a una… no literalmente, solo quebrarlas.

─ ¿Y por qué me lo dices tan abiertamente? ─ Preguntó Rarity sin intimidarese ya que estaba acostumbrada a las amenazas.

Porque he encontrado un huésped mucho más apta para mis propósitos. Dime Rarity Belle, si tomo a tu hija de rehén, ¿levantarías un casco contra mí?¿Serías capaz de hablarle a tus amigas sobre mí? Además tiene juguetes muy interesantes.

Y pronto una neblina de color negro con brillantes ojos azules salió de la boca y miró fijamente a Lumi.

CoCo miró a Luminositè y luego a Rarity completamente desconcertada. ─ ¿Cómo llegué hasta aquí?

Pero nadie le prestó atención.

¿Disfrutaste haciéndome daño, verdad? – Dijo el ser de neblina. ─ Bueno, ahora disfrutarás hacerle daño a tu mére. Reconozco la chispa de la maldad pura cuando la veo. Y esta brilla en tus ojos.

Lumi sonrió, esto iba a estar interesante.

Rarity notó que las muñecas de Lumi las rodeaban. Sabía bien que esas cosas eran en realidad máquinas muy poderosas, y luego estaba le hecho que Lumi estaba tranquila… y en ese momento supo que ya había preparado contramedidas para lo que viniera. Solo esperaba que no perdiera el control.

¿Unas últimas palabras antes que te convierta en mi marioneta?

─ Oui. Dices que ves la chispa de la maldad pura en mis ojos, ¿verdad? Non, lo mío es algo mucho más peligroso… no empieces una pelea que no podrás terminar.

El ser de neblina se rio y se metió de golpe al cuerpo de Luminositè.

Ella se mantuvo tranquila por unos segundos, cuando fue golpeada por una violenta sacudida y luego el ser de neblina salió por donde había entrado.

¿QUÉ?

─ ¿Realmente pensaste que no estoy preparada contra el control mental? Bright tiene sus auriculares, j'ai implantes neurales. ¿Terminaste? Mi turno.

Las muñecas hicieron brillar sus ojos y cubrieron al ser de neblina con una luz.

─ ¿Qué haces? ¿Es un arma?

─ Non. Es un escáner. Ahora tengo toda la información que necesito sobre ti. Solo hay que analizarla.

Luego se abrazó a su mére. ─ Pero no temas mére, este es nuestro fin de semana juntas y no lo voy a desperdiciar con esta cosa. Le envié la información a Bright.

Rarity frunció el entrecejo. ─ Lumi… no lo metas en esto.

─ Mére, es el único poni tan inteligente como yo. De hecho…

Una de las muñecas se volvió hacia la pared y proyectó la imagen de la sala familiar del castillo de Twilight donde se podía ver a la Princesa de la Amistad, a su marido el Comandante Sentry y a su hijo Bright Spark. Todos habían visto el video que Lumi les había enviado y de paso Bright ya se había puesto a estudiar la información del escáner.

─ Mon amí ─ dijo Lumi, señalando al ser de neblina. ─ ¿Cuánto te tardarás en crear algo que pueda detectarlos dentro de los ponis poseídos?

Bright se rio. ─ Dos días, tres a lo mucho. Y unos cinco para crear un dispositivo de captura.

Lumi se dio por satisfecha, pero ni Twilight ni Rarity parecían convencidas. Flash por otro lado miró a su hijo y asintió.

─ No lo sé ─ dijo Twilight. ─ No soy partidiaria de las armas y ustedes dos…

─ Mamá te prometo que todo lo que haré será ese dispositivo de detección y captura, o cualquier cosa que me pidas. No voy a intervenir como con Tirek o Grogar.

Flash Sentry puso su casco sobre el hombro de Twilight. ─ Está bien, Twi sabes bien que él puede facilitarles mucho las cosas.

Bright le sonrió a su padre. A pesar de todo lo que le hizo pasar cuando era el villano enmascarado Señor Z, Flash seguía apoyando a su hijo en todo sentido.

─ De acuerdo. ¿Bright, tienes suficientes defensas contra control mental para repartir a las familias de todas?

─ Por supuesto.

─ Bien, empezaremos a repartirlas mientras que construyes esos otros dos gadgets.

Bright asintió.

Entonces Twilight miró a Luminositè a través del comunicador.

─ Escúchenme bien ustedes dos, esta es su última oportunidad para recuperar nuestra confianza. Nada de armas de destrucción masiva.

─ Fueron las armas de destrucción masiva las que le pararon los cascos a la cabra cabrona ─ dijo Bright.

─ Bright…

─ De acuerdo, nada de armas de destrucción masiva ─ acordaron ambos.

─ Pero si fallan vamos a intervenir ─ dijo Lumi.

El ser de neblina finalmente gruñó y se desvaneció en el aire.

─ Esto no ha terminado…


Con esto entramos a otra etapa, pasamos de viñetas a una historia un poco más sólida pero es más como el trasfondo. Lo que quiero es explorar la relación de Bright y Lumi con sus padres un poco más a fondo y nada como un buen enemigo para usar como plot device.

Espero que les guste y Chao; nos leemos!