Cuando SiZhui conoció a JingYi, fue toda una historia icónica.

Recuerda claramente ese frío día como si fuera ayer. Estaba en la universidad, corriendo por los alrededores, ya que el maestro necesitaba urgentemente la corrección de pruebas que SiZhui había hecho el fin de semana, cuando abrió la puerta de una sala equivocada.

Lo vio sentado fijamente escribiendo como si se le fuera la vida.

-¿Estás bien? -Preguntó, y el chico ni siquiera le había mirado. Yuan entrecerró sus ojos para ver qué hacía, y ahí vio la tarea de lengua y sociedad.

¡La tarea que él había revisado no había sido hecha por el muchacho frente a él! Sintió algo de empatía.

Una rima pendiente. En eso consistía la tarea que había dejado hace tres semanas atrás, ¿qué habría tenido tan ocupado al muchacho?

Evitó pensar más en ello cuando recordó que tenía que entregar las calificaciones, y corrió a la sala correcta.

Esa noche había una celebración en la división de Yunmeng Jiang, puesto que en la división de GusuLan los menores tenían prohibido el alcohol, y era el cumpleaños de uno de los maestros, todos terminaron siendo arrastrados a Yunmeng, incluído SiZhui por ser el alumno favorito del maestro Wei.

En plena fiesta notó el desagrado de todos por el ruido tronador que había, mientras el profesor festejado bailaba con casi todos los asistentes, pudo ver al muchacho que había olvidado la tarea allí, apoyando la espalda contra una pared, charlando amenamente con quién, SiZhui sabía, era un chico de la división Ouyang.

Ignoró el hecho de que tenía curiosidad. Como si hubiera sido un videojuego, y el chico más bajo un nuevo personaje a desbloquear, una vez que lo conoció era consciente de que lo había visto varias veces antes haciendo alguna estupidez.

Parecía gracioso.

Repentinamente vio el pánico instaurado en el chico bajito que portaba la pulsera distintiva de los Lan, "así que es parte de nuestra división" pensó SiZhui, mientras escuchaba los susurros de JingYi, y se sentía mal por romper una de las reglas sobre no escuchar a escondidas.

-¡A-Zhen, ¿Lo viste?! ¡está por aquí, mi exnovia está aquí! ¡debo hacer algo!

-¡Puedes besar a la primera persona que encuentres! —Escuchó desde la voz de ZiZhen.

Yuan rió internamente "¿no es eso un pensamiento infantil?" concluyó, mientras abría los ojos después de haberse carcajeado. La mirada del chico estaba fija en él.

-¡L-Lo siento, necesito tu ayuda! —Gritó el muchacho mientras tomaba el cuello de su playera y lo empujaba contra sus labios.

Sí, SiZhui se quedó quieto. Estaba espantado ¿¡por qué él de todas las personas estaba sufriendo eso!?

Se quejaría inmediatamente después de que la chica vestida de blanco representante de Lan se apartara de ellos. Por su parte, rodeó la cintura de JingYi con sus brazos y separó sus labios no completamente.

-A esta distancia parece un beso. —Susurró Yuan—, no te muevas o gritaré. —Advirtió.

Vio al más bajo asentir brevemente con el rostro serio. Cuando la chica se alejó, SiZhui tomó la muñeca del más bajo y lo arrastró a un lugar algo apartado del ruido.

-¿¡Estás loco!? ¡No puedes besar a la primera persona que se aparezca!

-¡De todas formas, está hecho! ¡No seas dramático! Eres un Lan, es lo suficiente como para confiar en ti. —Respondió—, no te sientas comprometido. Un beso no es nada.

El chico se apartó de SiZhui con el ceño fruncido y se fue por el mismo camino que habían recorrido juntos.

SiZhui no estaba seguro de qué había pasado, pero al día siguiente comenzó a encontrar notas en su casillero de alguien llamado "JingYi". Él entendía que quizás era el chico que había conocido en la fiesta, porque no dejaba de enviar notas de disculpas justificándose en que estaba cegado por el miedo. De todas maneras, SiZhui no tenía nada que perdonar. Él había autorizado la situación incluso antes de que sucediera.

No quería pensar en eso.

Honestamente, había algo en JingYi que le refrescaba bastante. Era algo que le daba curiosidad. Un chico que escribía poesía a última hora, que en las noches entraba en pánico y besaba gente ¿no sonaba curioso?

Quería conocer más de él.

La siguiente nota llegó con un número de teléfono.

«¡Estoy siendo serio con esto!» le escribió, y debajo los dígitos de su teléfono celular.

SiZhui pensó que el muchacho era realmente un niño. Pero no era que le desagradara del todo, de hecho, era bastante refrescante.

«El amor es algo estratégico» le había dicho el maestro Wei mientras hablaba de poesía accidental «buscas flores, un poema, cosas cursis y ¡zaz! ya tienes a todos en tu poder. Pero no hay forma de que eso sea verdadero amor. No sin instar a conocer más allá, esto según...» SiZhui sólo pudo reír bajo al escuchar eso.

Sí, claro, el amor podía ser estratégico. ¿No era sólo algo que aparecía de la nada? ¿no era ver su rostro a las dos de la madrugada en alguna fotografía mal capturada y pensar «wow...» mientras la guardas?

Si no era así, ¿no le habían mentido? Amar, odiar, ambas eran formas de devoción que distaban de ser idóneas.

Y JingYi sólo le preguntaba si acaso no era bueno ahora alguien como Yuan.

«¿Crees en el amor a primera impresión?» le preguntó una vez JingYi «difiere del amor a primera vista, ¡es cuando interactúas con alguien por unos segundos y piensas "wow, esta persona es genial, ¿realmente será así?" y luego no dejas de pensar en ellos».

SiZhui negó. Luego fue a buscar un castigo por mentir dentro de la división Lan, aunque nadie supiera por qué rayos Lan SiZhui había roto una regla.

«¡Al menos avísame que estarás en castigo!» le texteó JingYi, y a los segundos la puerta de la sala fue abierta abruptamente, ingresando por ella alguien que gritaba ruidosamente y entraba corriendo.

-¡Maestro Lan! —Gritó JingYi—, ¡Estoy aquí por--!

-JingYi, no. Siéntate. Estás castigado. —Dijo WangJi, y JingYi sonrió satisfecho.

-¡Oh, qué terrible situación! —Habló en falso en voz alta, mientras caminaba en dirección a SiZhui—, tendré que sentarme junto a este chico que no conozco de nada, ¿no crees que es deprimente, desconocido? —Instó a responder.

Esa fue la segunda vez que se vieron en persona, sin contar la vez de la rima pendiente.

Bueno, al menos JingYi ahora le gustaba mucho más y todavía no podía decirle.

-Y ahora el desconocido me dará un abrazo de despedida. —Bramó JingYi una vez que la hora de castigo había terminado—, ¿Verdad que es mejor estar castigados juntos? ¡Tienes que hacer eso por mí algún día!

SiZhui sólo pudo reír sintiéndose levemente cegado por la emoción del chico frente a él.

-Ajá. Cuando quieras, JingYi. —Contestó, mientras lo miraba y se reía. Una ternura afloraba en su pecho cuando se acercó a él, apartó su flequillo de su frente y dejó un beso ahí—, cuídate.

-¡Lan SiZhui! —Se quejó avergonzado—, no hagas cosas así. —Puchereó.

-Hay cosas que se hacen en parejas y no pueden ser dichas en la escuela, ¿prefieres eso? —Preguntó burlón, viendo el sonrojo en JingYi subir a su rostro.

-¡Ya, déjalo! —Se quejó—, ¡No te burles de mí! —Refunfuñó y se alejó a su cuarto.

Habitación diez. SiZhui sonrió porque él tenía la veinte y nunca lo había visto salir en la mañana a las clases.

-Yuan parece enamorado. —Comentó su maestro un día mientras SiZhui estaba en el receso—, ¿ya te ha flechado alguien? —Indagó, y SiZhui rió divertido.

-Tal vez. —Se carcajeó SiZhui—, no entiendo el amor, pero si se siente así de raro, supongo que lo es ¿no es divertido? —Preguntó, y su profesor asintió.

-Eres lo suficientemente bueno para decírselo a JingYi, ¡a él le agradas mucho! —Comentó, y SiZhui fingió no sorprenderse con el hecho.

Porque apenas era un mes y ya sentía que solo quería seguir hablando con JingYi por cualquier cosa.

Y recordando al muchacho, apareció frente a él con un suéter de cuello alto y gafas, acomodándose junto a Yuan y mirando de reojo al profesor que estaba frente a él.

-Luces intelectual, A-Yi. —Comentó Wei Wuxian riendo burlón—, A SiZhui le gustarás de cualquier manera. —Añadió, levantándose y dejándolos en soledad.

-¿Qué haces por acá? —Indagó JingYi—, usualmente usas los recesos para estudiar.

"Quería verte" no salió de los labios de Yuan.

-Hoy prefiero hacer otra cosa, ¿vamos a comer helados? —Invitó como lo había estado practicando.

Enamorarse no debía ser un fastidio donde echarse a morir fuera la respuesta. Debía haber diversión y naturalidad en ambos. Durara lo que durara, eso que sentía era una atracción natural. Estaba en paz con ello.

JingYi asintió con una sonrisa y SiZhui sólo pudo pensar que si ese dolor en el pecho, causado por ese brillo era amor, entonces quería seguir enamorado sin temer a lo que seguiría próximamente, porque tendría tiempo de descubrirlo.

JingYi tomó su mano mientras el helado que ambos iban comiendo parecía querer derretirse bajo el sol.

-Ya no he tenido problemas con la tarea de lengua. —Mencionó repentinamente—, al menos ya tengo a alguien que me inspire. —Agregó, mientras alzaba la mano de SiZhui y sonreía enormemente, conseguidas, como si acaso esa no fuera la forma más cursi de confesarse que Yuan haya oído en su amplia vida.

-Me alegra mucho eso. —Asintió Yuan.

Sí, lo quería más que a nadie, ya lo había notado, y por eso debía seguir esforzándose, seguir apoyándolo, y tal vez algún día toda esa tensión romántica sin resolver entre ambos, se disolverá lentamente hasta volverse una relación natural, idónea y relajada como todo lo que alguna vez Yuan ha leído en sus libros de curso, en la literatura contemporánea e incluso ha visto en las películas de amor.

Al menos ya estaba seguro de que quería alarma JingYi sin los tontos temores e inseguridad adolescentes. Quería un enamoramiento tácito y agradable.

A ese ritmo lo tendría.