¡Disfruten!

Disclaimer: Ni Dragon Ball, ni sus personajes no me pertenecen son de Akira Toriyama.

Solo escribo por hobby. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.

"Felicidad"

Capítulo 2.

Ireza aún no procesaba lo que acababa de escuchar de los labios de su amiga de la infancia, con los ojos abiertos de par en par se cuestionaba si escucho bien, su boca se abrió para articular alguna palabra pero en vez de eso nuevamente la abrazo la cual brinco de la felicidad como si fuese una chiquilla ya que esa noticia le embargaba en toda su alma― ¡estoy feliz por ustedes, seré tía!― separándose un poco de la unigénita de Miguel― sabes que te lo he dicho un millón de veces y no me cansare de decírtelo. Tu eres una hermana para mí y sin embargo, siempre te apoye en tus decisiones ―coloca ambas manos de las mejillas de la mujer― estoy segura que serán una gran familia eso no lo dudo, sé que será bien recibido ese bebé ―sonríe con picardía― ¡pillines! Que rápido trabajaron, parece que la pasión que se profesan no fue demasiado.

― ¡Pero qué dices, Ireza! ―sus mejillas se pintaron de carmín a la vez que sintió elevar su temperatura, en verdad que su amiga no cambiaba por nada del mundo y la mira con reproche.

― ¡Vamos! Conozco esa mirada tuya ―le señala con el dedo índice― no me vengas con que no es cierto.

Videl se sonroja.

―No es necesario que me cuentes tus noches de pasión pero dime una cosa ¿Cuando le dirás a Gohan?

―No lo sé ―encoge los hombros― tal vez en estos días, no lo sé ―cubre su cara con las ambas manos.

―No desamines Vi, entiendo que este ocupado pero trata de hablar lo antes posible con él, antes de que comiencen los síntomas y se empiece a notar esa barriga.

Videl conocía a su esposo a la perfección, era tan despistado e inocente que no se dará cuenta.

Incertidumbre.

Nuevamente cae en sus recuerdos, desde que se enteró que estaba embarazada tuvo mucha inseguridad y miedo, si bien, al no tener una figura materna en la cual guiarse como un modelo a seguir. No sabía cómo actuar, ni qué hacer ante esa situación. Videl se encontraba sentada en el piso de su recamara y entre sus manos tenía una prueba de embarazo casera, sus ojos seguían observando esas dos líneas en el objeto.

La hija de Miguel se negaba a creer, movió la cabeza de izquierda a derecha, no ahora.

¡Videl, querida! ¿Por qué no contestas mi llamada? Lo bueno es que encontré la puerta sin seguro ―la matriarca Son entro a la habitación de la joven pareja, al observar a su nuera sentada en el piso sin inmutarse en su llegada se acerca a mujer sentándose a su lado― ¿Te encuentras bien? ―dice preocupada. Sin recibir respuesta alguna, su mirada azabache observaba detenidamente a la chica de ojos azules, poco a poco fue bajando su vista hasta toparse con las manos de esta quien no se molestó en ocultar aquel objeto, abriendo desmesuradamente sus ojos se lleva ambas manos a la boca para ahogar los gritos que pudiesen salir de ahí. Milk estaba tan emocionada ―al fin seré abuela ¡Por Kami-sama! ―la abraza― ¡estoy tan feliz por ustedes!

Esto debe ser un error ―termina por decir.

¡Eh! ―confundida por lo que decía la ojiazul.

¡No, ahora no! ―voltea a ver a su suegra con el ceño fruncido― ¡yo no estoy lista para esto y mucho menos estoy segura de tener hijos! ―derrama unas cuantas lágrimas.

Videl, mi niña. Si Kami-sama lo quiso así, es por algo. Sé que desde pequeña no tuviste una figura materna en el cual guiarte pero no es la razón de sentir miedo ni inseguridades ―sujeta una mano de la otrora justiciera― me tienes a mí, ¿no te ha bastado de lo que te he enseñado?

Videl nuevamente agacha su cabeza, si lo pensaba muy bien, la madre de Gohan siempre le ha aconsejo, siempre estuvo enseñándole cualquier cosa para que hiciera feliz a su hijo― señora, gracias por todo.

No agradezcas ―acaricia la mejilla― ¿sabes?, nunca te lo dije pero tú eres como mi hija que nunca tuve ―sonríe.

Videl abraza a la matriarca.

Ahora que esta será su nueva etapa como matrimonio, te enseñare todo para ser una buena madre.

Videl vuelve a la realidad, estando más segura de lo que debía de hacer, debía contarle a Gohan.

-o-

En todo el día no se quitaba de la cabeza si decirle o no; sin embargo, debía hacerle caso a su amiga ya que tarde o temprano se daría cuenta del estado de ella y empezase a preocuparse. Al llegar la noche, Videl espero a que el semisaiyajin se desocupara por un rato pero vio el reloj colgado en la pared de su recamara, al observar la hora, ya pasaba de la media noche, Videl frunció un poco el ceño, camino por el pasillo y bajo las escaleras para dirigirse al estudio del erudito.

―Gohan podemos hablar ―Videl se acerca y se sienta en la esquina del escritorio mientras que el hijo de Goku estaba de espaldas revisando algunos libros que utilizaría para una presentación de la universidad.

―Claro, Vi. Solo dame un momento por favor ―agarra un libro entre sus manos. Al dar la vuelta y al alzar la mirada azabache para prestarle atención se encuentra con la mirada seria de su esposa― ¿Qué sucede Videl? Conozco esa mirada ¿te preocupa algo?

Videl pone los ojos en blanco, maldecía que la conocieran a la perfección y cruza los brazos a la altura del pecho.

― ¿Qué pasa? ―vuelve a preguntar colocando ambas manos en los delgados hombros de la otrora justiciera.

Suspira ―he pensado que deberías darte un poco más de tiempo para ti y para tu… ―frena sus palabras antes de que cometiera un gran error― y para mí, entiendo que tengas mucho trabajo, entiendo que te quieras encargar de todo sin depender de nadie ―quebrándosele la voz― ¡solo te veo en la noche, ni siquiera te preocupas como estoy, ni que he hecho! ―suelta una cuantas lágrimas. Odiaba estar en el primer mes de embarazo, se ponía tan sentimental y eso no le gustaba las hormonas estaban haciendo su trabajo.

Odiaba estar así.

Gohan solo atino a abrazarla, se sentía como un idiota, tan culpable al no estar al pendiente de ella ni de su familia solo por dedicarle más tiempo a la universidad, con un brazo masajeaba con lentitud la espalda de la hija de Mark para que se tranquilizase un poco. Ahora que lo pensaba con detenimiento, si se ponía en el lugar de Videl entendería a la perfección como se sentía su esposa― discúlpame, antepuse mis estudios y/o trabajo antes que a ti y mi familia ―recarga la barbilla en la cabeza de ella― tratare de cambiar todo lo que me dices, Vi, prometo dedicarle más tiempo a mis seres queridos. Hablare con el catedrático de la universidad mañana mismo, de acuerdo.

Videl asiente― hay una cosa más que debes saber ―juega con sus dedos.

Gohan se separa― te escucho ―sonríe con ternura.

―Es que yo… ―el nerviosismo empezaba apoderarse de ella, comenzando a temblar.

Gohan noto el cambio en su mujer, preocupado, sujeta ambas manos de ella. Videl sabía que la estaba apoyando para que le dijera, no se necesitaban de palabras sino de acciones.

―Es que estoy… embarazada ―declara.

Al escuchar esas palabras, Gohan se quita los lentes dejándolos en el escritorio pero sin quitar la expresión de asombro y sin dejarla de mirar.

Continuará…

Notas de autora:

Pues aquí les dejo el segundo capítulo, estaba inspirada jeje ahora fue el turno de Gohan. Espero sea de su total agrado el segundo capítulo de mi humilde fic, bueno ahora no tarde en actualizar ja, ja, ja. Quiero agradecer en general a LDGV, Ely15, Chocolate with cherries, eme-ele, SViMarcy y Ruisu Son por tomarse unos minutos en leer, en verdad estoy muy agradecida con su apoyo, mil gracias.

Cualquier comentario, follow o fav son bienvenidos me haría feliz que les está pareciendo el fic. También acepto quejas, sugerencias, críticas o hasta tomatazos son bienvenidos.

Por último, cuídense mucho del Covid-19, creo que aprovechare mucho la cuarentena para ponerme a dibujar y escribir los capítulos, ya que en mi caso no tendré clases hasta nuevo aviso :'v porque cuando empezó todo ya estaba de vacaciones XD y según iba a tener clases virtuales el 20 de abril sin embargo se suspendió el trimestre *suspira*. En fin, más vacaciones para mí (pero en casa ja, ja, ja).

Nos vemos, hasta la próxima.