Hola, gracias las personas que se tomaron el tiempo de leer el primer capituló de esta historia. Aquí está el segundo capituló, espero la disfruten.

ADVERTENCIA: ESTA HISTORIA SE AMBIENTA EN UN UNIVERSO OMEGAVERSE Y SI AUN NO ES CLARO LA PAREJA PRINCIPAL SERA ELSA x ANNA.

Si esto no es de tu agrado puedes darle a la flecha superior izquierda.


Mi amor nórdico

Capítulo 2

POV. Elsa:

Se sintió como un parpadeo llegar al día Miércoles, en un momento ya estaba camino a casa de Oaken para dejar a Olaf por el día de hoy, llevaba una pequeña mochila donde se encontraba lo que creía necesario, su manta preferida, su peluche favorito, el cual por puro milagro sigue entre nosotros aunque con muchas costuras para tratar de mantener su forma, y sus porciones de comida del día. Y en mi mano izquierda una maleta de mano para mi estadía en Oslo.

Al llegar al local fuimos recibidos por Marsh con la mejor energía, solo espero que no hagan un caos la casa de Oaken.

—¡Hey, Oaken!— llame a mi amigo lo suficientemente alto.

—Elsa, puntual como siempre, tu deja la mochila de Olaf en el mostrador no te preocupes. — Vi la figura de mi amigo salir del almacén que contaba.

—Está bien, las dejo ahí. — Coloque la mochila en el mostrador y busque a Olaf con la mirada, el estaba en una pelea amistosa con Marsh. —Olaf, por favor trata de no romper algo amigo, vendré por ti en cuanto esté en Reine de nuevo.

Olaf me dio un ladrido alegre y se acercó a mi buscando que acariciara su cabeza, me hinqué y le di un abrazo. Esta es la parte que más odio de irme algunos días, estaba tan acostumbrada a la presencia de Olaf que me sentía extraña sin el.

Después de nuestro abrazo y un bastante baboso lengüetazo en mi mejilla se volvió a ir con Marsh continuando así su pelea.

—Me voy Oaken, espero no tardar más de un día en Oslo, yo te avisaría si tardo más de lo esperado.

—Claro Elsa, tu tranquila, sabes que Olaf esta en buenas manos.

Salí del local con la maleta de mano y tenía como destino Oslo. Debía estar en la oficina de la editorial a las 3:25 PM, y siendo las 7:20 AM sabía que contaba con tiempo necesario para llegar.

El viaje a Oslo no era muy largo, y aunque se podía hacer por barco y en automóvil, decidí esta ocasión ir en avión, era un vuelo de una hora y media, así que tendría tiempo para salir a desayunar con mi primo Jack.

El viaje fue cómodo y tranquilo, al llegar a Oslo le marqué de inmediato a Jack para saber en donde estaba, me había dicho que estaría en el aeropuerto para mi hora de llegada.

Después de escuchar tres tonos me contestó. —Estoy en la salida de la puerta B, corre que no quiero que un policía me diga que no es lugar para esperar.

—Voy en seguida.

Colgué la llamada y caminé lo más rápido que pude, al salir de la puerta B, tal como me lo dijo vi su automóvil, un BMW serie M negro. Al no ver ningún policía cerca caminé un poco más tranquila hacia el lado del copiloto, tocando levemente el cristal escuché el sonido que indicaba que se quitaba el seguro e ingrese a este.

—Hola prima querida, sabía que no podías estar tanto tiempo lejos de tu primo favorito.

Vi a Jack con su sonrisa juguetona habitual, siempre estamos en contacto uno con el otro, desde pequeños éramos inseparables cuando estábamos juntos y al ser ambos Alfas era una relación de amor-odio constante que podría ser más de hermanos que de primos.

—Pero si es Jack Frost, mi molesto primo de siempre. — Ambos no éramos persona de grandes muestras de amor, pero entre nosotros no podía faltar nuestro típico choque de manos.

—Se que me adoras Winter. — Encendió el carro y condujo a la salida del aeropuerto. —¿Lista para ir a desayunar con tu fabuloso primo?

—La verdad es que muero de hambre, solo tengo en el estomago una manzana y un vaso de jugo de naranja, no quisiera desmayarme conociendo a mi nueva editora.

—No digas más, evitare esa vergonzosa posibilidad, hay una cafetería muy buena cerca de aquí.

Durante el viaje no hablamos mucho más, era algo que también me agrada de Jack, podíamos tener momentos de silencios sin ser incómodos. De fondo una música que logre identificar como lofi hip-hop nos otorgó un ambiente cómodo a ambos.

Al llegar a la cafetería, que por suerte igual se encontraba cerca de la editorial, estacionó el coche y entramos a esta. Un dulce chico Omega nos recibió y nos dirigió a una mesa que estaba cerca de la ventana. Nos dio las cartas y se retiró dándonos tiempo para escoger.

Noté como Jack le dio una mirada al chico mientras se alejaba. Al parecer tengo material para molestarlo un poco.

Con un fingido carraspeo atraje su atención. —Así que Jack, dime, me trajiste aquí por la calidad del café o de aquel lindo omega que te comes con la mirada.

—No soy ningún tipo de acosador lo juro, lo conozco, se llama Hiccup y tiene 20 años, está en la universidad y trabaja aquí de medio tiempo. Estoy pensando seriamente en pedirle una cita.

—Hey, al fin alguien que pudo llamar la atención del indomable Alfa Jack Frost. — Vi como las mejillas de mi primo se ponían rojas y no pude evitar reírme de él. — Y lo sonroja, que lindo es el amor.

—Shhh, qué tal si te escucha. — Trato de esconder su evidente sonrojo atrás de la carta del menú

Jack al igual que yo no estaba muy interesado en temas románticos, ambos nos enfocamos más en nuestras metas profesionales y el amor o las citas pasaron al segundo plano. Ambos teníamos sueños distintos pero igual de fuertes. Mientras el quería ser un reconocido arquitecto con su propia firma yo quería escribir libros y mostrar mis letras al mundo.

Claro que había cosas en las que nuestro instinto era más fuerte, como lo era el celo, pero gracias a las habitaciones de "calor" y nuestra condición de Alfas en las cuales solo nos pasaba una vez cada medio año esto con una duración de un día lo manejábamos muy bien.

Gracias a nuestras familias que consideraron que apoyarnos en nuestras decisiones era lo más importante siempre logramos estar en donde estábamos ahora, el como un gran arquitecto reconocido a talla mundial y yo como una escritora con un libro que estaba traducido a más de 64 idiomas.

—Me alegra por ti primo, era hora que encontraras a alguien.

—Y que me dices de ti, tienes alguna Omega que considerar digna para la reina de hielo.

"Reina de hielo", el absurdo apodo que me pusieron en la universidad por nunca aceptar a alguna Omega, Beta o incluso en una ocasión a un Alfa. Las hormonas alborotadas estaban en su apogeo en ese entonces y yo solo quería saciar mi curiosidad intelectual con mis materias y libros por leer.

—En lo absoluto, sabes que en Reine apenas si hablo con algunas pocas personas y soy joven aún, tengo tan solo 26 años.

—Es mejor cuando llega sin buscarlo, créeme.

—Dudo que pase, pero lo tendré en cuenta.

—Ya saben cuál será su orden. — Escuche la voz de aquel Omega y pude verlo con mejor detalle, era lindo sin duda, con un aroma a arándanos o algo parecido, de complexión delgada, cabello marrón y leves pecas en el rostro.

—Si, yo quiero un té verde con un croissant de chocolate.

—Yo quiero lo de siempre, gracias.

Nos dio una sonrisa a ambos y se retiró.

—Así que lo de siempre, luego dices que no eres un acosador.

Quien diría que este desayuno sería una muy buena oportunidad para molestar a mi primo.

Después de desayunar y molestar un poco más a Jack me tuve que ir a la editorial. Ya que pasaría la noche en su departamento dejé mi maleta en la cajuela de su auto y solo tome mi laptop para poder ir a la editorial.

No quería dar mala impresión a la nueva editora así que había escogido un pantalón de vestir negro, una camiseta blanca de manga larga y cuello alto, también un saco largo negro y unos botines negros con algo de tacón.

Faltaban unos 20 minutos para la cita pero me encontraba ya en la recepción. Vi a Mérida a lo lejos y la saludé animadamente. Era una divertida chica Alfa que estaba haciendo sus prácticas en la editorial y tenía una determinación admirable para todas las cosas que hacía.

Me pidieron sentarme en la sala de espera y Merida se acercó a mi.

—Hola Elsa, un buen tiempo sin verte. —Me tendió su mano y la tomé para poder saludarla adecuadamente.

—Hola Merida, perdón por casi no venir por aquí últimamente, estoy a poco de terminar mi próximo libro y me la paso encerrada escribiendo — Separamos nuestras manos y tomo asiento a mi lado.

—Es lo que escuche de Ryder, me imagino que vienes a ver a tu nueva editora.

—Así es, hoy nos presentarán debidamente.

—Es una chica adorable, apenas lleva una semana aquí y ya se gano el corazón de toda la oficina. Bueno, ya sabes que los Omegas suelen ser más amigables con todos, pero ella tiene mucho carisma.

—Una Omega, ya veo, espero que pueda ser nuestra relación igual de buena que como los demás.

—Mi novia Rapunzel la conoce desde pequeña, y cuando me dijo que nadie se podía resistir al cariño de Bell no le creí hasta que estuvo con nosotros.

Bell, hasta el apellido era tierno.

—Después te contaré como me fue con ella, de verdad quiero que sea una buena relación para lograr buenos resultados con el próximo libro.

—No lo dudes, te dejo Elsa, necesito terminar algunas cosas con el equipo de Marketing en la oficina.

—Claro, un gusto verte Merida. Para la próxima que esté por aquí te avisaré para poder salir a beber algo.

Asintió con la cabeza y me dio una sonrisa como despedida. La vi entrar a la oficina y al mismo tiempo Ryder salía de esta.

—Elsa, ven conmigo — Me pare para poder ir a su lado y nos dirigimos a la sala de juntas. — ¿El viaje estuvo bien?

—Bastante tranquilo a decir verdad. ¿Qué tal las cosas por aquí?

—Ya sabes, fechas de entrega, nuevos proyectos, sobrevivimos al caos lo mejor que podemos.

Al llegar a la sala me pidió que me sentara a su lado y así lo hice, solo faltaba que la señorita Bell llegara.

—Me dieron muy buenos comentarios de mi nueva editora.

—Anna es una chica muy buena, no dudo en que se llevaran muy bien.

Escuche que la puerta de la sala se abrió y vi entrar a la chica más hermosa que allá visto en mi vida. Con el pelo rubio cereza suelto y dos trenzas que se unían a la mitad dando la apariencia de que era una sola. Ojos con una interesante mezcla de verde con azul acompañadas de pestañas que los contorneaban preciosamente y unas cejas bien definidas. Nariz pequeña y pecas que adornaban su rostro dándole una apariencia totalmente adorable además de unos lindos labios rojos. Era pequeña, como se esperaba de un Omega además de tener un aroma a chocolate inigualable. Llevaba una falda azul oscuro que le llegaba un poco más arriba de la mitad de la rodilla, una blusa de manga larga tipo encaje, un saco largo beige y unas lindas zapatillas que la hacían verse un poco más alta.

Me quede tan atontada viendo a este hermoso ángel que no escuche que Ryder me llamaba hasta que toco suavemente mi brazo para tener mi atención.

—Elsa, ella es Anna Bell, tu nueva editora — Volví a ver a aquella adorable chica que no despegó su vista de mi. —Anna, ella es la escritora Elsa Winter.

Anna se dio cuenta que no dejó de mirarme y vi un hermoso sonrojo colocarse en sus mejillas, bajo la mirada y escuche cómo dio una bocanada de aire. Se irguió y me dio su mano para un apretón de manos. No fui lenta y le di mi mano de inmediato. Al mismo tiempo que nos dimos este note como su mano era muy pequeña a comparación de la mía, y una extraña electricidad recorrió mi mano hasta mi espalda.

No se cuánto tiempo nos quedamos quietas, pareció que no fui la única que notó ese cosquilleo en el cuerpo y solo pude verla a los ojos. Si viéndola desde lejos me pareció hermosa, ahora que la tenía cerca me di cuenta que esa palabra quedaba corta con el ángel frente a mi. Era una Omega totalmente distinta a otras que haya conocido, en mi sentía la necesidad de abrazarla y no soltarla nunca. De tomar su pequeño cuerpo e irme lejos solo con ella.

—Bueno, yo creo que me retiro y las dejo platicando para que se puedan conocer más — Ese fue Ryder antes de cerrar la puerta de la sala, no se en que momento se había parado y salido de esta.

Anna y yo nos soltamos, sentí como mi lobo interior me pedía no alejarme de ella. Trate de enfocarme en que necesitábamos hablar de trabajo.

—Así que Anna, es un gusto — Tomé asiento y ella hizo lo mismo frente a mi.

—El gusto es mío, es decir, no puedo creer que trabajaré contigo, eres una de mis escritoras favoritas. Cuando me dijeron que sería tu editora no podía creerlo y pensé que era una broma, pero realmente eres tú, te vez mucho más guapa en persona. Espera, ¿qué? — Aquel adorable sonrojo volvió a ella y junto sus manos en su regazo jugando con sus pulgares en signo evidente de su nerviosismo.

—Tú eres muy guapa igual Anna — No pensé lo que dije y también comencé a ponerme nerviosa, el calor en mis mejillas me indicaba que igual estaba sonrojada.

Ante mis palabras me volvió a ver a los ojos. Y ambas nos vimos una a la otra por otro largo tiempo. Nos dimos cuenta de esto y ella tomó su libreta de notas para poder abrirla y checar algunas cosas que tenía escrita en esta.

—Bueno, podemos empezar a hablar de las próximas fechas de entrega que tenemos que tomar en cuenta para que el libro esté listo para publicarse en la fecha que indicaste.

Abrí mi laptop y comencé a anotar las más relevantes. Quería publicar el libro en este mismo verano, aún tenía algunos meses para esto pero debía ser organizada y planear bien mis tiempos para que se publique en la semana de cumpleaños de mi madre.

—Claro, de hecho traje un adelanto importante que enviaré a tu correo para que veas cuáles son los detalles que faltan.

Así es como nos sumimos en una conversación para organizar la publicación del próximo libro.

No me percaté del tiempo que había transcurrido hasta que Ryder volvió a la sala.

—Veo que no me equivoque al ponerlas juntas chicas, pero ya pasaron 2 horas y la oficina va a cerrar en un rato más.

Vi la hora en mi celular y efectivamente, eran las 5:30 PM, igual note un mensaje de mi primo avisándome que tuvo una emergencia en la oficina y si prefería podía ir por el auto e irme a su departamento.

—Gracias por avisarnos Ryder, ya recogemos todo y nos retiramos.

Ryder solo se despidió con un gracioso estilo militar y se fue.

Anna comenzó a recoger algunas hojas que dejó sueltas y yo cerré mi laptop. De repente pareció recordar algo de suma importancia y busco entre los mismos papeles algo. Cuándo pareció encontrarlos note que era una pequeña tarjeta y me la dio.

—Este es mi número y mi correo, no dudes hablar conmigo si necesitas algo para el libro.

—Muchas gracias Anna, te mandaré mensaje al rato para que me registres.

Salimos de la sala y sentí como me jalo levemente la parte trasera de mi saco para llamar mi atención.

—Yo debo pasar por mis demás cosas a mi cubículo en las oficinas. Fue un placer conocerte Elsa.

—El placer fue mío Anna, espero verte pronto de nuevo.

Pensé que se despediría dándome su mano, pero fue grande mi sorpresa al notar que me dio un beso en la mejilla y se fue a las oficinas.

Yo solo me quede parada viendo por donde se fue esa hermosa chica y de nuevo sentí calor en mis mejillas.


Recuerdan que dije que solo serían tres partes, pues yo creo que serán algunas más para no apresurar todo.

Agradecería un review con su opinión, si llegaron hasta aquí muchas gracias por leer y nos vemos en el proximo capituló.

Miroslava. 10/03/2020