Hadie gustaba de la oscuridad, era tranquila y reconfortante, peligrosa en algunos casos, pero eso nunca fue una preocupación para el niño de 10 años, Hadie era uno de los muchos niños de la isla que aún no se había marchado a Auradon después de que la barrera cayera, no conocían nada mejor y tenían miedo, ese tipo de libertad era nueva para ellos.
No huyo de casa exactamente, hubo ocasiones en las que el pequeño Hadie no regreso a casa en días, pero ya había estado fuera por casi dos semanas y se preguntaba si Hades, su padre, noto su ausencia, hasta el momento parecía que no, aunque tampoco se podía culpar completamente a Hades, bueno si, pero Hadie pensaba diferente, en lo que el respectaba él era un fantasma en la casa de Hades, se cuidaba solo, se escondía en rincones oscuros, casi no se dejaba ver por nadie, tenía colegas, otros niños de la calle, que eran lo más cercano que tenía a amigos.
Hadie no hablaba, podía hacerlo, pero no le gustaba, eso hizo hacerles creer a todos en la isla que realmente era mudo, hablar llevaba a opiniones, las opiniones llevaba a la inconformidad y la inconformidad llevo a disputas, Hades era aterrador cuando se enojaba, incluso sin sus poderes, y Hadie podía imaginar esa ira dirigiéndose a él, muy pocas veces su padre se enojó con él, pero aún se estremecía al recordar los gritos de su padre y uno que otro golpe, así que el niño opto por el silencio, además era divertido utilizar el lenguaje de señas y ver a los demás intentar descifrarlo.
Escucho por parte de los otros niños sobre los viajes de Hades a Auradon, para visitar a su hija favorita, Mal. Hadie vio a Mal un par de veces cuando ella estaba en la isla, por lo general cuando ella y su pandilla estaban aburridos y se dedicaban a atormentar niños pequeños como Hadie, después la pudo ver de vez en cuando en la vieja televisión de una de las muchas guaridas que los niños de la isla utilizaban como refugio, Mal lucia tan radiante como si no hubiera nacido en la isla, lucia como esas típicas princesas de Auradon, solo que en color purpura, caminaba al lado del rey Ben, se veía feliz y aparentaba ser la persona más amable del mundo, pero Hadie no se dejó engañar, no se creería la fachada de niña perfecta de su hermana, ni tampoco su cambio al lado de los héroes, aun sentía rencor hacia ella, recordaba como ella aterrorizaba y robaba la comida de su grupo, fue cruel con él y ahora tenía todo lo que el alguna vez ni siquiera se atrevió a desear, su final feliz y el amor de su padre, los destinos eran crueles, Hadie lo sabía mejor que nadie.
Al igual que Mal, Hadie se la paso sufriendo toda su vida, solo que él nunca hizo ni intento hacer nada malo, tal vez robo en algunas ocasiones, pero nunca tuvo la intención de lastimar o dañar a otros, deseaba venganza, pero en el fondo sabía que no valía la pena, el mal nunca gana, independientemente de lo que otros villanos mayores a el pensaran. Hadie era realista, el no ganaría, ¿para qué intentarlo?, solo desperdiciaría tiempo y energía, y eso lo entristecía, saber que no había nada que pudiera hacer para cambiar su situación y finalmente, después de casi dos semanas Hadie decidió volver a casa.
La casa de Hades era justo como lo recordaba oscuro, tétrico y frio, comenzaba a recordar porque se fue en primer lugar, Hades dormía afortunadamente para el pequeño semidiós, no le gustaba tener que soportar su extraña y ruidosa música, aunque no es como si Hades notara la presencia de su hijo de todos modos, era mejor así.
Entro a su habitación y se acostó en su cama, la habitación era del tamaño de un baño y la cama ocupaba todo el espacio, no había suelo que pudiera pisar, guardaba sus pocas pertenencias en una caja debajo de la cama, tenía una que otra repisa en las paredes, la puerta era una tela delgada y rasgada que apenas cubría la entrada.
Comenzaba a quedarse dormido cuando de repente escucho pasos acercándose, no era Hades, estos pasos eran aún más ligeros, podría ser Celia pensó Hadie, pero entonces escucho una voz, Mal.
¡PAPA! - grito Mal provocando que Hades despertara
¡¿QUE?!, ¡¿QUE?!, ¡¿QUE DEMONIOS?! – dijo Hades aturdido aun recuperándose del sueño, hasta que noto la presencia de su hija- Mali- Respondió suavemente con los lentes de sol aun puestos- Hola, ¿Cómo estás? - Hizo un ligero movimiento con la mano y se quitó los lentes - ¿Qué te trae a mi humilde morada?, ¿necesitas algo?
De hecho, ahora que lo mencionas, si papa necesito algo- dijo Mal
Bueno, aquí estoy solo pídemelo y veré que puedo hacer para ayudar- dijo Hades intentando encontrar una posición cómoda en el viejo sofá.
Hadie no lo podía creer, su padre, el ex-dios de los muertos, ¿ofreciendo su ayuda? ¿sin ningún favor de por medio?, ayuda a su muy preciosa hija Mal, la pequeña señorita perfecta, ¿Qué había hecho su padre por él? Exacto, nada, absolutamente nada, nunca jamás su padre le había ofrecido su ayuda, llegaba Mal y de repente se convertía en el padre del año, simplemente no era justo. Hadie siguió escuchando la conversación, necesitaba saber cómo terminaría esto, Mal hablo entonces.
Me invitaron a una cena en el Olimpo, Zeus envió a su mensajero Hermes, ya lo conoces, y me dijo que tu presencia también es requerida-
No- respondió el dios sin más, Hades sabía lo que estaban tramando, ellos no querían verlo, no, ellos querían al dios de los muertos de vuelta al inframundo, a hacer el trabajo que nadie más quiso hacer.
¡¿Qué?!- dijo Mal desconcertada- ¿Por qué no?
Yo sé lo que planean- dijo Hades- ellos no quieren verte a ti o a mí, ellos lo que quieren es tenerme devuelta en ese aburrido puesto en el Hadestown, quieren dejarme la carga a mí para que ellos puedan regresar a sus bellas y perfectas vidas, te utilizaran Mallory, te utilizaran para llegar a mí.
¿No crees que estas exagerando?, creí que odiabas este lugar, que ansiabas volver a tu antigua gloria de dios y rey del inframundo-
Eso fue antes Mali, cuando aún existía la barrera y no tenía mis poderes conmigo y ahora con ellos devuelta realmente no tengo ganas de regresar- declaro Hades
Los dioses invitaron a Mal al monte Olimpo, Zeus la había invitado a ella y a su padre, Hadie a veces se preguntaba cómo era el tío Zeus, el tío Poseidón y el resto de su familia, Hades hablaba muy poco de ellos, por lo cual solo le quedaban los libros de mitología griega y romana como única fuente de información, también solía preguntarse ¿serian amables con él?, ¿Cómo era el Olimpo?, ¿Cómo era el inframundo?, ¿las historias que leyó eran ciertas?, Hadie tenía hambre y no solo del típico que sentía a diario, este era hambre de conocimiento, de saber más sobre él, su padre y sus raices, y ahora tal parecía que se le era negado en la cara, ¿Por qué todo tenía que girar en torno a Mal?, el también existía, también era hijo de Hades, también quería ir al Olimpo, pero los dioses posiblemente no sabían que existía o bueno si lo sabían pero él era irrelevante a comparación de Mal, tenía sentido ella sería una reina y él era solo otro niño de la isla de las sobras, nada especial, ni siquiera sabía si tenía poderes, sin la barrera Hadie noto como los poderes de su padre retornaban, lo volvía aún más aterrador, ninguno de esos poderes de dios se manifestaron en Hadie y comenzaba a pensar que nunca lo harían, tal vez era un mortal después de todo, al igual que su desconocida y ausente madre.
¿Y si dicen la verdad?, ¿y si solo quieren volver a verte o conocerme a mí? - refuto Mal – son tu familia, son... Mi familia también y quiero conocerlos- hubo un aire de tristeza en su voz, entonces utilizo su arma secreta, sus ojos, esos ojos de cachorro los cuales Hades no atrevía a desafiar.
Por favor no pongas esos ojos Mallory sabes que yo no.…- se quedó sin palabras cuando Mal aumento la intensidad, finalmente Hades se rindió- Bien, está bien.
Yo gano- sonrío Mal triunfante.
Pero ya lo veras ellos querrán que yo regrese al inframundo- exclamo Hades.
Si claro- dijo Mal secamente- Bueno, yo solo vine a enviar el mensaje, me tengo que ir, es mañana a las 6, no llegues tarde.
Si seguro- Hades se colocó los lentes de sol, volviendo a su posición inicial en el sillón.
Finalmente, Mal se marchó y Hades volvió a dormir, dejando a Hadie solo con sus pensamientos. Entonces un repentino pensamiento paso por la cabeza de Hadie, ¿y si era cierto que su tío y los otros dioses querían a su padre devuelta en el inframundo?, ¿Qué tal si Hades aceptaba voluntariamente?, ¿se atrevería a dejarlo solo?, Hades ya abandono a una hija una vez y Hadie creía que no le importaría abandonar a otro hijo, puede que Hades sea negligente, lo ignore y no lo cuide como debería, pero aún era su padre y sin duda le dolería si este llegara a irse, lagrimas comenzaron a caer, Hades no lo quería, bien, estaba bien para Hadie o eso se dijo a sí mismo, no lo necesitaba, nunca lo hizo de hecho y sin duda no lo necesitaba ahora, si Hades quería ir corriendo a los brazos de su hija favorita bien.
Cuidadosamente para no despertar a Hades salió de su habitación, y regreso de donde había llegado originalmente, la calle, no planeaba volver, al menos no hasta que Hades se hubiera ido para siempre, de vuelta al infierno donde pertenecía y así Hadie se quedó solo, como siempre lo había hecho.
Dentro de los libros de descendientes, se menciona brevemente a Hadie el hijo de Hades, sin embargo, nunca tuvo una participación importante, apenas un dialogo, Hadie tiene diez años en esta historia otros autores lo retrataron así y me pareció un concepto interesante, ya que no se sabe mucho acerca del personaje canónicamente en los libros.
