Habían pasado varios meses desde que había comenzado una relación con Naruto, su temor por el rechazo de su amiga se había disipado, no del todo pero ella no parecía molesta, incluso Ino le había dicho que ella y Naruto se veían mejor desde que estaban juntos.

Tenía que admitir que desde que estaba con él, todo había mejorado, ambos habían sabido convertir su dolor en amor, o algo parecido, no sentía un amor pasional pero si uno que la tranquilizaba, que la hacia sentir mejor, que todo iba a estar bien.

Mientras que para el rubio, el estar al lado de Sakura lo hizo sentir que podía con todo, cuando tomaba su mano lo hacía sentir invencible, ya no se sentía mal por se conocido como un héroe, ahora se daba cuenta de que todos lo conocían y lo respetaban como siempre había soñado, sabía que Sakura no lo amaba como a él pero si lo quería como para ayudarlo a seguir adelante, lo amaba con la suficiente fuerza para acariciar su cabello de una forma tierna, y para el ese era la máxima prueba de amor que esperaba de ella, por otro lado podía ver como el verdadero amor de su vida seguía con su vida, con sus responsabilidades como la futura lider de un clan de renombre, y aunque le dolía no estar a su lado, estaba feliz de que ella siguiera sin el, y que Sakura estuviera a su lado, se amaban a su manera. El tiempo pasaba rápido, la pelirosa había regresado al hospital, al fin se sentía con fuerza para ello, mientras él había vuelto a hacer misiones, a pesar de ser tiempos de paz, seguía habiendo misiones de rango S y A, por lo cual el Hokage contaba con él, la aldea confiaba en él.

.

—Kakashi sensei- Llamó entrando a la oficina del Rokudaime.

El aludido posó su vista sobre la pelirosa que acaba de entrar, podía ver ojeras bajo sus esmeraldas, podía notar que otra vez no dormía y lo peor era saber que él tenía la culpa.

—Sakura ch..- No pudo terminar la oración cuando la chica se derrumbó en medio de la oficina. Antes de que tocara el suelo ya la tenía entre sus brazos, podía ver que había estado llorando, podía ver el sufrimiento por el que estaba pasando, no era para menos, Naruto había salido en una misión rango S junto con Sasuke para acabar con una organización de NeoAkatsuki, pero ya habían pasado más de dos meses y no había señales del Jinchuriki ni del Uchiha.

Sabía que Sakura esperaba noticias de ellos, sabía que su rendimiento en el hospital había bajado después de la primer semana sin noticias, había intentado distraerla enviándola a algunas misiones como lider de equipo de algunos chunnin pero en cuanto acababa podía ver como se sumia en su mundo, pero no sabía como hacerla sentir mejor si el ya habia mandado un equipo ANBU de rescate y no habían encontrado nada, y el siendo el Hokage no podía dejar la aldea, estaba realmente preocupado.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando la chica comenzó a despertar, aún la tenía en sus brazos así que decidió sentarla en su silla para que pudiera orientarse mejor.

—Sé a lo que has venido, Sakura chan- Sus palabras salían mecánicamente, como si las hubiese estado ensayando o repitiendo cada tres días que la muchacha se aparecía por su oficina —En cuanto tenga noticia del paradero de tu novio y tu amigo, serás la primera en saberlo- Sus palabras eran frías y carentes de tacto, ocultando el miedo que tenía de no saber donde estaban sus ex alumnos.

Los ojos esmeralda se cristalizaron tras las palabras del mayor, el corazón de Sakura se volvió a romper, como cada vez que se acercaba a esa oficina, las palabras de Kakashi la herían, la hacían sentir inútil, como se había sentido siempre, no le servían de nada ser considerada aquella que había superado a la Quinta, ni ser la kunoichi más fuerte, nada de eso servía si no podía traer a los suyos de vuelta, sintió el sabor salado de sus lágrimas, no sabía en que momento había comenzado a llorar, pero eso solo la frustró más, bajó su mirada, tenía los puños apretados tanto que sus nudillos comenzaban a verse blancos, tomó fuerzas y encaró a su superior.

—No he venido por ello, no esta vez- Las palabras salían atropelladas pero no por eso con menos determinación —Vengo a hacerle una petición Rokudaime sama- Eso último casi lo escupió, pero veía fijamente a su ex profesor.

Kakashi no daba credito a lo que veía, más allá del honorífico que claramente lo había dicho de mala manera, tenía mucho que no veía así a la pelirosa, desde la guerra, para ser precisos.

—Claro, Señorita Haruno- Decía con una sonrisa socarrona bajo la máscara—Pero si vas a ser tan formal, deberías dejarme tomar mi asiento correspondiente- Vió como la chica se ruborizó para después levantarse y dejar que el se sentara—¿Qué necesitas?

Tomó aire Shanaroo, lo practicamos antes, pídeselo —Rokudaime sama, por favor permítame entrar al ANBU- Lo había dicho tan rápido que el Hokage no estaba muy seguro de lo que ella había dicho.

Lo pensó por unos minutos mientras posaba su mano sobre su barbilla, durante ese tiempo vió como ella se movía inquieta, jugaba con sus dedos y esporádicamente mordía sus uñas, podía ver como claramente esa era su última opción para ir a buscar a ese par, lo meditó varias veces, consideró todas las opciones, consideró cada detalle, observó la decisión en los pozos esmeralda, y supo la respuesta.

—No- Su respuesta fue seca y contundente —Ahora, si no tiene otro asunto que tratar, señorita Haruno, puede retirarse.

Las palabras de su ex profesor le helaron la sangre, sabía que era difícil que le dijera que si, pero no pensaba que iba a ser tan tajante, el rostro de él se veía tan sereno como siempre y estaba segura de que el de ella era todo un poema, la rabía se apoderó de ella.

—¿Cuánto tiempo más quiere que espere? ¿Hasta que esten muertos? ¿Hasta que ya no pueda hacer nada por ellos?- Gritó, y sus gritos iban acompañados de lágrimas, y sus lágrimas iban acompañadas de dolor—¿Acaso está esperando a que ellos llegue por arte de magia?- Su voz a ese punto ya era casi un susurro—Desde que soy una niña dependí tanto de mis compañeros, que siempre me consideré una inutil, incluso durante la guerra, Naruto y usted me tuvieron que salvar varias veces, y ahora que yo puedo salvarlos, usted me niega eso.

—Dime, Sakura, entonces esto lo haces por ello ¿O por ti? ¿Esta es una decisión egoísta para probar algo ante ti misma? ¿O realmente es por ellos? Nunca dije que fueses inútil, pero tus intenciones son las que me conflictuan, no dudo que lo hagas por ellos, pero tampoco dudo que hay una parte de ti que quiere demostrar algo, y en ANBU no necesito eso- Hizo una pequeña pausa para ver si ella contestaba, y siguió —Tu eres necesaria aquí, en Konoha, y aunque no lo parezca también estoy preocupado por ellos, pero como Hokage como puedo darme el lujo de parecer preocupado, aunque dos de mis mejores shinobis estén desaparecidos, si te ayuda en algo, hace poco envíe un segundo grupo ANBU por ellos.

Sakura solo pudo ver al suelo intentado procesar todo lo que él le había dicho, tal vez tenía algo de razón, tal vez estaba siendo egoísta, tal vez debiste dejar todo en manos del Hokage.

—Lo siento, Kakashi sensei-Hizo una reverencia al tiempo en que unas lágrimas escapaban de sus ojos—Fui una tonta egoísta, no se repetirá.

El Hokage caminó hacia ella y revolvió su cabello como cuando era una niña haciendo que ella se sonrojara—Vamos por algo de comer yo invito, por los buenos tiempos- Su ojo felkz se arqueó en señal de que estaba sonriendo, a lo que ella asintió y emprendieron marcha hacia algún lugar para comer.


¿Reviews?