Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.

Decidí editar este capítulo, primero porque tiene muchos errores y porque hoy cuando regresaba de mi trabajo, leí el capítulo y se me ocurrieron algunas palabras que agregar.


¿Tu cita es una Slytherin?

Draco Malfoy se sentó al lado de Astoria Greengrass a la hora de le cena.

Todo lo que ella pudo hacer fue poner los ojos en blanco y alejarse un poco de él sin dirigirle la palabra. Por supuesto que no olvidaba el incidente ocurrido durante la semana pasada. Agarro su copa y bebió de su jugo de uva. Odiaba el jugo de calabaza, y detestaba que siempre fuera el único sabor que daban para el desayuno, comida y cena. ¡Incluso en las fiestas, por Salazar Slytherin! Afortunadamente el año anterior logro hacerse amiga de un elfo doméstico que fue liberado por su amo y ella solía cumplirle sus caprichos.

Le tenía cariño a la pobre de Winky, ella estaba tan desesperado por servir a alguien, que no dudaba en acudir a su llamado. Presto atención en que Draco no había probado su cena, ya que nunca movió sus manos y se mantuvo en total silencio, como si quisiera intimidarla con su presencia. Escucho que sus compañeros comenzaban a charlas sobre sus actividades del día, nadie le preguntó por ella. Astoria no probo mucho bocado, quería dejar libre su estómago y comer lo que la dichosa fiesta serviría. Su mirada se dirigió a la mesa de los Gryffindor, solo para percatarse de que dos pelirrojos Weasley la miraban, observo a la persona que le daba la espalda y reconoció a Harry Potter.

¿Él ya les había dicho que ella era su cita? ¡Sería un escándalo! Un Gryffindor y un Slytherin.

Dirigió su mirada a la mesa de los profesores y se dio cuenta de que Snape no estaba presente. Él detestaba que sus Slytherin convivieran con las otras casas, en más de dos ocasiones le quitó puntos a su casa por juntarse con Loony Lovegood. El hombre era tan patético la mayoría de las veces. A ella no le agradaba y se encargaba siempre de dejárselo saber, en especial cuando iba en vacaciones a su casa para reforzar en pociones.

Se levantó de su lugar y fue en dirección a la mesa de Gryffindor. No le pasó desapercibido la atención que estaba recibiendo. ¿Qué no tenían algo mejor que hacer? Los susurros no pudieron contenerse más cuando se sentó al lado del asiento vacío del gran Harry Potter. Weasley no pudo terminar su frase de: Astoria es una serp…

Bien, esto sería interesante.

—¿Escuche que mi nombre salía de tu boca, Weasley? —Astoria puso su codo sobre la mesa, lo miró y sonrió—. ¿Tienes algo que decirme? Oh, por favor, termina la frase. No tengo ningún problema con lo que vas a decir —No despego su mirada de Ron Weasley.

—Yo… yo —Ron se quedó boquiabierto y no salió ninguna palabra de su boca, notó como un par de migajas caían de su boca, le genero asco. ¿Qué nadie le enseño como comer con la boca cerrada?

—No hablaba de ti, hablaba de tu hermana, ¿Eh, Weasley? —Astoria le guiño un ojo. La diversión apenas comenzaba. ¿A ellos que les importaba que fuera la cita de Harry? Oh, claro, por supuesto que Astoria conocía de los sentimientos de la pelirroja por el niño que vivió. Durante todo su tercer año nunca mantuvo la boca cerrada contando una y otra y otra vez como Potter la salvo de la Cámara de los Secretos. Era demasiado exasperante—. Supongo que me defendiste de tus amigos como sueles hacerlo, ¿Verdad, Harry? —Su sonrisa se dirigió a él y Harry trago en seco. Él simulo beber de su jugo.

Nadie respondió. Le encanto ver el bochorno que se cernió sobre Harry cuando dijo esas palabras. Realmente era desagradable cuando un amigo en el que confías no te defiende como debe ser, y sus pensamientos recaen en eso porque, por algún extraño motivo, Hermione Granger le agrada. La chica era inteligente y potencial. Llevaba menos de cinco minutos frente a Ron y entendía porque Draco lo detestaba tanto.

Sintió unas ganas de soltar una carcajada y que se escuchara por todo el pasillo, pero la retuvo. Sin embargo, la sonrisa de su rostro no se desvaneció y en cambio mostró sus perfectos dientes. El cosquilleo de que la observaban tampoco desapareció así que miró a unos cuantos estudiantes, sus miradas se leían claramente: la querían fuera de su mesa. Lastima, eso no iba a pasar.

—¡Hermione! —Astoria le sonrió a la castaña, que estaba sentada al lado de Parvati—, escuché que vas a con Cormac McLaggen a la fiesta de Slughorn. Permíteme felicitarte por la excelente elección de pareja que has hecho. Cormac es uno de esos chicos que valen la pena, él si vale la pena.

Las mejillas de Hermione se tornaron de un color rojizo y pudo notar que una pequeña sonrisa apareció.

—Es un soberbio y un bruto —Astoria puso los ojos en blanco ante la respuesta de Ron. ¿Llamaba bruto a McLaggen? Él debería verse en un espejo.

—Mi hermana Daphne salió con él durante el año pasado. Incluso fue su cita en la fiesta de navidad que organizó la familia Malfoy —Miró a Ron—, es una fiesta demasiado lujosa, el padre de Draco suele gastar una fortuna en la decoración, pero eso no importa ahora —Dijo rápidamente al recordar la situación en la que ahora se encontraba el señor Malfoy—. Cormac suele dar unos regalos sencillos, pero muy lujosos. Incluso puedo decirte que algunos llegar a tener el valor del hogar de varios magos —Era una verdad a medias, pero se burló internamente de las expresiones de los Weasley.

—¿Te refieres a Cormac McLaggen? —Escuchó la voz de Parvati y la vio sonreír—. ¡Él es de séptimo!

—Sí —Astoria sonrió cuando escuchó la voz dulce de Hermione—. Casi se convierte en guardián de Gryffindor.

—Lástima que no lo hizo —¿Quién invitó a Ginny a la conversación? Por siempre recordaría la reacción de los Weasley cuando dijo:

—Cormac es un gran jugador de Quidditch. ¿Sabían que los Appleby Arrows han intentado reclutarlo? —Lavender soltó un jadeo sorprendido y se llevó ambas manos a la boca, procesando la información que acaba de dar. Hermione abrió los ojos sorprendida, pero no dijo nada, Ron por otra parte estaba más rojo que nunca—. Ya es la tercera vez que le piden a Cormac que se una, es una verdadera lástima que se equipo de casa no sepan valorarlo.

—Ron fue mucho mejor que él en las elecciones —Astoria miró a Harry esperando a que dijera algo más, pero se mantuvo en silencio. ¿Esa era su única defensa? ¡Decepcionante, Harry!

—El señor McLaggen considera que su dijo debe terminar sus estudios antes de meterse de lleno en el Quidditch —continuó con la conversación—. Cormac accedió por respeto a su padre sino ya sería considerado el mejor guardián de esta década.

—Hermione, se nota que te encantan los jugadores de Quidditch —chilló Parvati emocionada—. Primero Krum, ahora McLaggen…

—Me gustan los realmente buenos jugadores de Quidditch.

—Aplaudo tu elección, Hermione —habló de nuevo Astoria—. Tengo que retirarme para prepararme para la fiesta, por lo que les deseo un buen provecho de cena. Te veo en el lugar y hora en que acordamos, Harry.

Astoria se levantó de su lugar y antes de dar un paso a la salida, se inclinó y le dio un beso en la mejilla a Potter. Pudo escuchar más risitas chillonas que provenían de Parvati y Lavender sobre lo que acababa de suceder. Camino en dirección a las mazmorras pensando en todo lo sucedido. Seguramente su padre se encontraría orgulloso.

Espero ansiosamente que ya fueran las ocho, ¿Qué tenía que decirle Harry respecto a lo sucedido? ¿Le reclamaría? ¿La haría enojar? ¿Se defendería?

¡Nada podía arruinar su noche!


—¡Harry! ¡Insisto en que no puedes ir con esa Slytherin a la fiesta! —Harry volvió a ignorar a Ron y sus súplicas—. Astoria no puede seguir siendo tu cita, déjala plantada. Es lo que se merece.

Ron quejándose sobre los Slytherin, de nuevo.

—Puedo pedirle a una amiga que vaya contigo, Harry —Dijo desesperada Ginny. Ella estaba en la habitación esperando a que Dean terminara de ducharse para irse juntos. Se sintió aliviado de haberse arreglado antes de que ella entrara, habría sido bochornoso que ella lo viera cambiarse—. ¡Fue demasiado grosera en el comedor!

Harry hizo caso omiso de sus palabras.

—Ajá. ¿Escuchaste como habló sobre Cormac dando regalos que valen más que nuestra casa? ¡Puede hacerte daño y ni cuenta te darías! —Las quejas de Ron se estaban volviendo insoportables. Solo faltaba ponerse sus zapatos para alejarse de ellos. ¿Por qué eran tan tóxicos? Además de que salir con Astoria le daba una oportunidad de estar cerca de Malfoy—. Es una maldita serpiente, una Slytherin en su totalidad, no dudo de que el señor oscuro la quiera reclutar. Quizás y entré en sus filas el siguiente año.

—¡YA BASTA, RON! —Gritó Harry y se llevó las manos a su rostro—. Estoy cansado de tus quejas. Astoria jamás se refirió a que los regalos que da Cormac valen más que tu casa, ¿dijo tu nombre? ¡No! —Harry se sentó de nuevo en su cama, en más de una ocasión se quiso reír por el descaro de Astoria. Primero por sentarse a su lado y después por todo lo que dijo. ¡Y en la mesa de Gryffindor! Por alguna extraña razón se sintió tentado de ir tras ella—. Fue tu propia conclusión.

Harry quiso llevar su mano a la mejilla en donde Astoria lo había besado. Solo dos chicas, sin contar a la matriarca de los Weasley, lo besaron.

Hermione al final de su cuarto año y Astoria Greengrass frente a todos. Apostaba a que Rita habría hecho todo lo posible para sacar la primicia de lo sucedido.

—No somos tontos, Harry —Ginny habló—, sabemos que se refería a nosotros.

Ginny le había comenzado a gustar al inicio de curso, pero después el poco interés que tuvo por ella fue perdiéndose poco a poco con sus acciones. Se besaba con Dean en donde fuera, hablaba maravillas de él, en las salidas de Hogsmeada apenas y se separaban. El niño que vivió supo que no tenía oportunidad con ella, era feliz con Dean y Dean era su amigo. Así que simplemente alejó de esos pensamientos y se concentró en el príncipe mestizo.

—Pues se dan mucha importancia —El oji-verde se arrepintió de sus palabras y trato de reparar la situación—. Escuchen, yo fui educado de manera diferente con mis tíos —Aunque ser abusado, golpeado y abandonado no era una educación—. Astoria creció en un ambiente diferente con los ideales de ser una sangre pura y a ustedes a no ser diferentes con los hijos de los muggles —Demonios, todo sonaba tan mal. ¿Pero porque sentía esa necesidad de defender a Astoria? ¿Era igual que ser prejuicioso que Malfoy únicamente por pertenecer a Slytherin?

Para ustedes hace la diferencia únicamente en los apellidos que llevan. Malfoy malvados, Weasley amigables.

—Astoria es mi cita, la voy a llevar al baile, ¿y quien sabe? Quizás terminemos siendo amigos.

Ginny se levantó de la cama de Ron y salió de la habitación, haciendo sonar la puerta ruidosamente. Ron estiro las cortinas de su cama y no dijo nada. Ya trataría con ellos en otro momento, después de todo Dumbledore acordó con la señora Weasley de que tendría que irse en navidad a la Madriguera. Quizás podría cambiar de opinión esa noche.


—Creí que tus amigos te habrían convencido de que me dejaras plantada —Harry no detectó ninguna sonrisa burlona en Astoria cuando llego al punto de encuentro.

Lo intentaron —Pensó, pero las palabras nunca salieron de su boca—. Será mejor si nos encaminamos a la oficina de Slughorn.

La oficina del profesor Slughorn parecía mucho más grande que una oficina común de maestro y la decoración era exquisita, según sus propios términos. Pudo ver a los elfos domésticos con platones de plata, se preguntó si Dobby estaba por aquí. Harry se sintió abochornado ante la atención que recibió después de llegar, Astoria por su parte prestaba atención a las conversaciones que iban dirigidas hacia ella y ofreció comentarios en ocasiones.

Era de notarse que ella debía asistir a tantas reuniones y fiestas formales. Y que su familia era reconocida.

—Si Luna no te hubiera emparejado conmigo y ella todavía habría rechazado tu invitación, ¿con quién hubieras venido? —Preguntó Astoria después de un rato de estar en silencio cuando Harry le pidió que si podían retirarse a una mesa.

—No lo sé —respondió secamente.

—Pudiste haber venido solo —Astoria dirigió su mirada hacia el techo—. Mi hermana Daphne es la que siempre lleva pareja a las reuniones, yo tengo que quedarme pegada con mis padres hasta que alguien se acerca a mí —Harry se sorprendió por la información revelada y notó un brillo en esos ojos azules—. Gracias por no dejarme plantada.


N/A II: Quizás encuentren OCC en Astoria, pero no conocemos mucho de ella y decidí hacerlo a mi manera. Realmente me entretuve mucho, iba a caminar en una dirección diferente en el fic, solo que de repente me encontré imaginando a Astoria sentada con los Gryffindor, enfrentándose ligeramente con Ron y Ginny y obtuvimos este capítulo. Por cierto, ¿cuál podría ser la trama secundaria de Astoria con Draco? ¡Espero que les guste!

¡Muchas gracias Ukwii por tu comentario :'D!

¡También un agradecimiento a los lectores que han leído, marcado en favoritos y seguido la historia!